Hoy comenzamos a leer el libro del Génesis en las lecturas de la Misa. Leímos los primeros 20 versículos del capítulo 1. Sabemos todos que es el relato de la creación obrada por Dios, aunque explicada en un lenguaje que podamos entender lo que es inefable, difícil de explicar con palabras.
Hay una frase que se repite tras la creación de cada uno de los seis días: "Y vio Dios que era bueno". Sí, todo lo creó bueno, como dice el libro de la Sabiduría (cfr. 1,13-14). No hay en el mundo cosa mala creada por Dios. Lo malo que podamos encontrar nosotros lo hemos hecho...
Ahora bien, si todo fue hecho bueno, hemos de esforzarnos por ver eso bueno. Aunque la cosa no es tan simple o somos un poco complicados. Quizá vemos en los demás una persona mala, pero no es mala de verdad sino que tiene unos comportamientos que no están bien o quizá lo malo está en nuestro juicio (según nosotros eso no está bien). A veces pensamos que el frío es malo, pero cuando hay mucho calor queremos un poco de aire frío o fresco..., o al revés.
Los creyentes, pedimos a Dios una mirada sobrenatural y optimista de las realidades. Pero esto hemos de lograr: ver con espíritu positivo lo que nos rodea o se nos presenta cada día.
Estaba viendo un video que circula en las redes sociales: un experimento social realizado en Dinamarca, que libera de los estereotipos sociales (pueden verlo aquí). Sí, todos tenemos algo bueno.
«Despacito y buena letra: / hacer las cosas bien / importa más que el hacerlas» (A. Machado)
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lunes, 6 de febrero de 2017
jueves, 19 de mayo de 2016
¿Para qué has venido al mundo? Persigue tu sueño
No hay excusas, tenemos los dones y la capacidad para perseguir lo que Dios ha puesto en nuestro corazón. El video puede ayudarte.
martes, 10 de noviembre de 2015
"Por envidia del diablo"...
Así reza la Primera Lectura de la Misa de hoy (Sb 2,23-3,9; leer aquí): "Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo". ¿De qué tiene envidia el diablo? Te lo puedo enumerar, y aún me quedaría corto.
Primero, Dios nos ha creado a imagen y semejanza suya y hemos sido creados para la inmortalidad -lo sugiere la lectura señalada-. Esto no se puede aplicar a los ángeles, por mucho que Dios haya creado al hombre "un poco inferior a los ángeles" (cfr. Sal 8).
Es cierto, los hombres, si nos dejamos de Dios, podemos envilecernos, como nos sucedió con el pecado original de nuestros primeros padres y los personales nuestros. Es peor cuando nos empecinamos.
Aún así, Dios nos sigue queriendo y nos sigue buscando: se encarnó y se ha empeñado en nuestra salvación.
Somos hijos de Dios por el bautismo. Lo que no pueden decir los ángeles. Estamos destinados a unirnos cada vez más a Dios por su gracia; ese es nuestro destino eterno en el cielo. Esto se puede lograr ya cuando recibimos la gracia de Dios y la Eucaristía, en el que se realiza esa unión mística entre el que lo recibe y Cristo.
¡Y aún así andamos tristes y cabizbajos! ¿Cómo es posible? Entonces, ¿qué puede la envidia del diablo si estamos unidos a Dios y Él está de nuestra parte? Eso sí, un poco de humildad nos vendrá bien...
Primero, Dios nos ha creado a imagen y semejanza suya y hemos sido creados para la inmortalidad -lo sugiere la lectura señalada-. Esto no se puede aplicar a los ángeles, por mucho que Dios haya creado al hombre "un poco inferior a los ángeles" (cfr. Sal 8).
Es cierto, los hombres, si nos dejamos de Dios, podemos envilecernos, como nos sucedió con el pecado original de nuestros primeros padres y los personales nuestros. Es peor cuando nos empecinamos.
Aún así, Dios nos sigue queriendo y nos sigue buscando: se encarnó y se ha empeñado en nuestra salvación.
Somos hijos de Dios por el bautismo. Lo que no pueden decir los ángeles. Estamos destinados a unirnos cada vez más a Dios por su gracia; ese es nuestro destino eterno en el cielo. Esto se puede lograr ya cuando recibimos la gracia de Dios y la Eucaristía, en el que se realiza esa unión mística entre el que lo recibe y Cristo.
¡Y aún así andamos tristes y cabizbajos! ¿Cómo es posible? Entonces, ¿qué puede la envidia del diablo si estamos unidos a Dios y Él está de nuestra parte? Eso sí, un poco de humildad nos vendrá bien...
domingo, 20 de enero de 2013
"Ya viene el sol"
Hay muchos españoles en desempleo ahora: según
he escuchado, uno de cada cuatro. Así, uno de los lugares más tristes es una
oficina para los desempleados.
Allí han ido un grupo de músicos a
alegrar, de improviso, el ambiente, a manera de una gota en el desierto: han
cantado la canción del británico George Harrison (1969): Here comes the sun (Ya
viene el sol), queriendo infundir optimismo en los afectados por la crisis
económica.
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