sábado, 18 de febrero de 2012

Hace justos 37 años...

          El video que pongo a continuación, repitiendo el de hace algunos meses, fue tomado hace 37 años. San Josemaría visitaba esta región de Centroamérica, ofreciendo una Catequesis a todos los que se acercaban a las labores del Opus Dei en estas tierras. Era su forma de evangelizar.
      La escena fue tomada el 18 de febrero de 1975, cuando san Josemaría ya estaba un tanto grave de una bronconeumonía desarrollada, de tal manera que sólo pudo tener reuniones al día siguiente, el 19, y hubo de guardar reposo durante tres días. El 23 ya marchó de vuelta a España.




Por cierto, me he informado de esta exposición, anunciada en internet, sobre san Josemaría y la labor impulsada por él en estas tierras de la "eterna primavera". La exposición comienza hoy precisamente.

San Josemaría: Camino por Guatemala
Con el objetivo de dar a conocer más la vida y el mensaje de san Josemaría, la Oficina de información del Opus Dei en Guatemala abrirá la exposición itinerante “San Josemaría. Camino por Guatemala”.

2012/02/15
La muestra consiste en una serie de fotografías, paneles informativos, pósters, breves vídeos y algunas reliquias de objetos que el santo usó en vida; una sección de la exposición está dedicada a la estancia de san Josemaría en Guatemala, en febrero de 1975, y a la presentación de algunas labores apostólicas del Opus Dei surgidas en Guatemala por particular impulso del Fundador.

Además, se incluye una breve sección dedicada a la vida del Dr. Ernesto Cofiño, médico pediatra y miembro Supernumerario del Opus Dei, fallecido en olor de santidad y de quien está abierto el proceso de beatificación.

La primera presentación de la Exposición estará colocada en la
Galería Kilómetro Cero del Palacio Nacional de la Cultura, en el Parque Central de la Ciudad, del 17 al 21 de febrero próximos. El sábado 18 a las 11:00 am. tendrá lugar el acto de inauguración oficial, que será presidido por S.E.R. Mons. Oscar Julio Vian osb, Arzobispo de Guatemala.

Una vez concluya esta primera muestra se tiene previsto llevar la Exposición a diversos lugares del país, tanto en la Ciudad capital como en el interior.

viernes, 17 de febrero de 2012

Una peculiar carta pastoral




     El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, con sorpresa de muchos, ha dedicado su carta pastoral de esta semana a la cantante estadounidense Whitney Houston, fallecida el pasado sábado en un hotel de Beverly Hills (Los Ángeles), de la que resalta, entre otras cosas su "hermosura encantada".
     Whitney Houston fue educada como baptista, aunque también frecuentó iglesias pentecostales y durante su juventud estudió en un instituto católico. Actriz además de cantante, hizo "El guardaespaldas" con Kevin Costner y "La mujer del predicador" con Denzel Washington, cuya banda sonora se convirtió en el álbum de gospel más vendido de la historia.

     Cada día mueren miles y miles de personas, y porque la muerte forma parte paradójicamente de la vida, no nos solemos sobresaltar por el dato. Salvo que la esquela lleve un nombre de alguien cercano o querido, porque entonces la muerte nos enseña su zarpa y deja marcado el rasguño de su impostura en nuestras entrañas. Pero hay también, de vez en cuando, muertes que podríamos llamar “emblemáticas”, muertes que nos sobrecogen por su absurdo más imprevisto, más impensable y menos de recibo. No es el caso de un accidente o una enfermedad, sino el haberse dejado morir cuando parecía que todo conspiraba para poder seguir viviendo.
     Estos días atrás nos hemos enterado del fallecimiento de una cantante famosa: Whitney Houston. La belleza de su voz tan llena de fuerza y de talento, bien encajada en su hermosura encantada, hubiera asegurado una vida no sólo premiada, sino serena y gozosa, con todo cuanto se podría en principio tener para vivir dichosamente la existencia. Quien fuera una de las más importantes cantantes de gospel y de música pop y soul durante varias décadas, de pronto ha enmudecido su voz para siempre y ha quebrado su cuerpo hundido en un naufragio de bañera.

 

     Vienen a la memoria otros casos de personajes que por mil razones han malogrado su vida, no como desesperado desenlace de tenerlo todo al revés y cuesta arriba, sino como fruto de no saber dar con lo que permite ver las cosas y vivirlas de un modo agradecido, gratuito, de no haber encontrado lo que no cabe en una cuenta bancaria, en un éxito de popularidad, en unos dones naturales de excepción.
     Las fotografías que han circulado en estos días sobre Whitney Houston contrastan entre la sonrisa glamourosa de
alguien aparentemente feliz y afortunada, con el rictus de dolor, de desvarío, de carcoma, que los desamores, los infortunios, el alcohol y las drogas terminaron por dibujar fatalmente.
     No dejamos de conmovernos por tan triste deriva. Rezamos por esta mujer y pedimos para
que su encuentro con Dios sea un estreno eterno con la belleza que jamás se marchita, ni traiciona, ni destruye, sino que cumple del todo y para siempre la felicidad para la que también ella fue pensada, fue creada, fue esperada y redimida.
     Dios acoge y escucha nuestros gritos y plegarias, los que logramos expresar con serena piedad y los que lanzamos a los vientos sin saber que los dirigimos a quien sólo nos puede escuchar sin engaño. El Papa recordaba recientemente cómo el salmista reza “«Dios mío, de día te grito, y no respondes; de noche, y no me haces caso. Porque tú eres el Santo y habitas entre las alabanzas de Israel» (Sal 22, 3-4). El salmista habla de «grito» para expresar ante Dios, aparentemente ausente, todo el sufrimiento de su oración: en el momento de angustia la oración se convierte en un grito. Y esto sucede también en nuestra relación con el Señor:
ante las situaciones más difíciles y dolorosas, cuando parece que Dios no escucha, no debemos temer confiarle a él el peso que llevamos en nuestro corazón, no debemos tener miedo de gritarle nuestro sufrimiento; debemos estar convencidos de que Dios está cerca, aunque en apariencia calle”.
     Cada mañana volvemos a comenzar la aventura de una jornada todavía no escrita. Lo podemos hacer siendo rehenes de nuestros fantasmas, de nuestras deudas y fracasos, de nuestros escepticismos y nuestras trampas. Esto nos llevará a vivir las cosas con una insoportable fatiga, abrumadora, que nos irá empujando a buscar sucedáneos falsos con los que evadirnos, engañándonos en la quimera de cada mentira. Pero también podemos comenzar el día sabiéndonos pobres, mendigos, incapaces de cambiar siquiera el mundo que tenemos bajo los pies. Y no obstante, sabernos mirados por Dios, queridos y esperados por Él, que acompaña cada paso, enjuga cada lágrima y brinda por cada sonrisa.
     La cantante Houston se preguntaba en una canción ¿cómo podría conocer? (How Will I Know), y esto es lo que a tientas ha ido buscando de tumbo en tumbo. Pero hay Alguien más grande que nuestras torpezas o extravíos que nos conoce y que sale a nuestro encuentro. Es el Amor más grande de todos (Greatest Love Of All), como ella también cantó. Ella corrió hacia Él (Run to You) a pesar de sus notas fallidas. Su concierto eterno ha comenzado. Descanse en paz.

jueves, 16 de febrero de 2012

¿Para qué sirve el futbol?


     Ayer escribí sobre futbol. La conversación en las reuniones, en muchas ocasiones, deriva en este tema. Puede que no haya de qué hablar, o simplemente gusta mucho a alguno.
     Hoy he tenido un “mi partido” de futbol en el Seminario, ya que todavía me han aceptado en un equipo. Ganamos 10-5 -¡parece “chamusca”-.
     Si pensamos en el mundo que mueve el futbol, el “deporte rey”, nos quedamos boquiabiertos: gente, dinero, pasiones, y quizá acarree una “animalización” en algunos momentos, cuando no se piensa en otra cosa o se exaltan de tal manera los ánimos que se pierden los estribos.
     El futbol no fue conocido por los romanos de la antigüedad ni los hombres de la era de piedra, aunque tuvieran algo de sentido lúdico, pues lo trae la naturaleza. Se podía vivir sin el futbol. ¿Y, ahora, no?
     No me quita el sueño un Barça-Madrid o un Rojo-Cremas, pero sí me emociona cuando pierden los “glamourosos equipos”, a veces orgullosos, que están siempre arriba. También me gusta mucho jugar, mientras los años no me lo impidan. El futbol me ayuda –como otro deporte en otro momento- a echar fuera los “malos espíritus” que a veces llevo dentro, me ayuda a desestresarme, y prefiero ganar, ciertamente, como cualquier mortal.
     ¡Viva el que inventó el balón de futbol!

miércoles, 15 de febrero de 2012

El Papa y el Atlético


     Hoy, miércoles, el equipo del Atlético de Madrid fue recibido en audiencia por el Santo Padre, pues mañana, jueves, el equipo tendrá, un partido contra el Lazio.
     El Santo Padre ha recibido a todo tipo de delegaciones, incluso, como ahora, un equipo de futbol.
     Los jugadores “creyentes” estaban más emocionados por haber saludado al Santo Padre. Al terminar, entrevistaron al presidente del Club; algún periodista le preguntó si el equipo ya “estaba bendecido” para el partido para el día siguiente con el Lazio. Ha respondido de esta manera: “El equipo está bendecido para todo, para jugar bien y meter goles y para que la gente vaya al estadio. Espero que acabe muy bien este viaje porque hay un buen equipo, que tiene ilusión y ganas”.

     Ya les gustaría a algunos asegurarse de algún modo el resultado. A los aficionados del futbol español, ¿reconocen a algún jugador?

A la audiencia asistió el Card. Rouco Varela, Arzobispo de Madrid.

Mensaje del Papa en el rezo del Angelus


     El domingo pasado (12 de febrero), el Santo Padre dirigió el siguiente mensaje a los que se reunieron en la Plaza de San Pedro para rezar el Angelus con él. ¿Qué podríamos aprender de este mensaje?
¡Queridos hermanos y hermanas!
     El domingo pasado vimos que Jesús, en su vida pública sanó a muchos enfermos, revelando que Dios quiere para el hombre la vida y la vida en abundancia. El evangelio de este domingo (Mc. 1,40-45) nos muestra a Jesús en contacto con una forma de enfermedad considerada en ese momento como la más seria, tanto que volvía a la persona "impura" y la excluía de las relaciones sociales: hablamos de la lepra. Una ley especial (cf. Lv 13-14) reservaba a los sacerdotes la tarea de declarar a la persona leprosa, es decir impura; y también correspondía al sacerdote declarar la curación y readmitir al enfermo sanado a la vida normal.
     Mientras Jesús estaba predicando en las aldeas de Galilea, un leproso se le acercó y le dijo: "Si quieres, puedes limpiarme". Jesús no evade el contacto con este hombre, sino, impulsado por una íntima participación de su condición, extiende su mano y le toca --superando la prohibición legal--, y le dice: "Quiero, queda limpio." En ese gesto y en esas palabras de Cristo está toda la historia de la salvación, donde está incorporada la voluntad de Dios de sanarnos y purificarnos del mal que nos desfigura y que arruina nuestras relaciones. En aquel contacto entre la mano de Jesús y el leproso, fue derribada toda barrera entre Dios y la impureza humana, entre lo sagrado y su opuesto, no para negar el mal y su fuerza negativa, sino para demostrar que el amor de Dios es más fuerte que cualquier mal, incluso de lo más contagioso y horrible. Jesús tomó sobre sí nuestras enfermedades, se convirtió en "leproso" para que nosotros fuésemos purificados.
     Un maravilloso comentario existencial a este Evangelio es la famosa experiencia de san Francisco de Asís, que lo resume al principio de su Testamento:“El Señor me dio de esta manera a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia: cuando estaba en el pecado, me parecía algo demasiado amargo ver a los leprosos. Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practiqué la misericordia con ellos. Y al apartarme de los mismos, aquello que me parecía amargo, se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo; y después me quedé un poco, y salí del mundo”.(FF 110). En los leprosos, que Francisco encontró cuando todavía estaba "en el pecado” --como él dice--, Jesús estaba presente, y cuando Francisco se acercó a uno de ellos, y, venciendo la repugnancia que sentía lo abrazó, Jesús lo sanó de su lepra, es decir de su orgullo, y lo convirtió al amor de Dios. ¡Esta es la victoria de Cristo, que es nuestra sanación profunda y nuestra resurrección a una vida nueva!
     Queridos amigos, dirijámonos en oración a la Virgen María, a quien hemos celebrado ayer por el recuerdo de sus apariciones en Lourdes. A santa Bernardita, la Virgen le dio un mensaje siempre actual: la llamada a la oración y a la penitencia. A través de su Madre, está siempre Jesús que viene a nuestro encuentro para liberarnos de toda enfermedad del cuerpo y del alma. ¡Dejémonos tocar y purificar por Él, y seamos misericordiosos con nuestros hermanos!

martes, 14 de febrero de 2012

En el "día de la amistad"


     He recibido algunos mensajes felicitándome por el día de la amistad o día del cariño, y se agradece el gesto, desde luego.
     Como comentábamos hoy con unas personas amigas “de experiencia”, esta celebración se ha vuelto muy comercial, como varias.
     No se trata, claro está, de minusvalorar la amistad y los gestos que conlleva su celebración. No me gusta la amistad sensiblera o sentimentaloide de algunas manifestaciones; prefiero el cariño y el amor sacrificado, que se practica y se demuestra todos los días en pequeños servicios. Además, me gusta la verdadera amistad probada por la dificultad: si resiste, es buena y verdadera.

lunes, 13 de febrero de 2012

La muerte de una cantante famosa

     ¿Saben quién fue Whitney Houston? "Fue", porque el sábado pasado murió, a sus 48 años de vida. ¿Quién era? Una cantante de gospel, se profesaba cristiana aunque tuvo sus altibajos en su forma de llevar la vida que deseaba llevar. ¿Se recordarán de la película "El Guardaespaldas"? Era la co-protagonista. Cuentan (pinchar aquí) que la última canción que interpretó "a capela" el viernes pasado fue "Sí, Jesús me ama".
     Su voz era prodigiosa, me encanta. Quizá el siguiente tema sea el más famoso suyo: I will always love you (Siempre te amaré).

domingo, 12 de febrero de 2012

Mi reencuentro con antiguos amigos


     El día de ayer pasé un día agradabilísimo en un encuentro sorpresivo: con mis compañeros de bachillerato. Tuve la oportunidad de estudiar el Bachillerato en el “Colegio Seminario de San José”, dirigido por los padres benedictinos que durante un buen tiempo se asentaron en Sololá –en la actual sede del Seminario Mayor- y luego –y yo con ellos- se trasladaron a Quetzaltenango en 1992. Fui de la primera promoción de “Xela”.
     Ahora, al final del año, cumpliríamos 20 de habernos visto. De los diez que nos graduamos, he lamentado que dos ya no estuvieran vivos, por circunstancias de la vida. Uno más faltó; luego, estuvimos siete.
    Muy bien podríamos haber cantado –aunque con voz desentonada- aquella canción que comienza así: “viene a mi recuerdo la taberna y los compañeros del ayer”.
     Con alguno había tenido contacto, pero me sorprendió que la mayoría conservara su porte –aunque con unos años más encima-, más en su modo amigable y hasta cómico de ser. Dos somos sacerdotes, los otros ya están felizmente casados, con su familia y sus quehaceres; pero gracias a Dios practicantes católicos.
     Después de un buen almuerzo, delicioso y ameno, en un modesto restaurante a la orilla de la playa de Panajachel, y un tradicional y obligado paseo en lancha sobre el lago de Atitlán, como para cumplir el rito, pasaron todos a “mi casa”, es decir, al Seminario Mayor, que otrora fuera lugar de estudios –nuestro hogar- mío y de mis compañeros. En este mismo lugar estuvo el “Colegio Seminario Menor San José” desde 1966 hasta 1991.
     Recordamos con agradecimiento a nuestro antiguos formadores: P. Patricio Greene, P. Carlos Quintana, P. Matías Zinkan, P. David Palmatier, P. Geraldo Benkert, P. Vicente Bataille, P. René Otzoy, y a nuestros profesores, muy recordados.
     Dios dirá cuándo nos reuniremos nuevamente, pero estaremos en contacto. ¡Gracias, compañeros!
Casi todos optamos por el pescado del lugar.


Antes del paseo en lancha, después del almuerzo, con otros exalumnos.

Algunos llevaron a su familia. Frente al Seminario.
De los siete, los seis de la izquierda somos de la "promo". "Geova", el de la derecha, es de otra promoción.

sábado, 11 de febrero de 2012

"Haciendo las cosas bien"

     Reproduzco, en esta ocasión, el artículo de Mons. Gonzalo que viene en Prensa Libre (en su columna Rerum Novarum), en donde hace referencia al trabajo bien hecho, tomando pie de la visita que ha hecho a tres centros de formación en el área rural. Ojalá haya más iniciativas similares y que, cada uno en su sitio, procure hacer las cosas bien, hasta lo más sencillo.
     He tenido la oportunidad muy recientemente de visitar unos centros de formación en la zona de Tecpán. Uno, Ixoqi’, más dedicado a actividades de formación de la mujer; otro, Utz Samaj, dedicado a la capacitación de agricultores y promotores sociales en el área rural, y un tercero, Aq’on Jay, dedicado a la promoción en el área de salud. No pretendo aquí hacer propaganda de tres centros excelentes de los cuales, cada uno en su área, hacen un servicio de formación, capacitación y educación en la zona de Chimaltenango aunque con estudiantes provenientes también de otros departamentos.
     Quisiera subrayar de manera particular un elemento de la filosofía detrás de los tres centros que considero un elemento fundamental en la labor por el desarrollo en Guatemala, particularmente en las áreas rurales. Me refiero a la traducción de eso que en kaqchikel se dice utz samaj, es decir, buen trabajo, pero que, generalizando, podemos calificar cómo hacer las cosas bien.
En Utz Samaj
     En cualquier actividad humana pasamos por procesos de aprendizaje que pueden hacerse bien o pueden hacerse chambonamente. El esfuerzo por mejorar la calidad en lo que hacemos es un indicador de atención, de esfuerzo, de compromiso y de deseo de aprendizaje para hacer cada vez mejor las cosas que tenemos que realizar. En Guatemala hay un esfuerzo importante en los últimos años entre muchas personas por hacer de la superación, propia o de los hijos, un elemento clave para conferirle un sentido a lo humano de nuestra vida. Superarse es no solo ir más allá de lo que hasta ahora uno tiene o conoce. Superarse es aprender más, es alcanzar oportunidades, es vivir por hacer las cosas mejor, en lo laboral pero también en lo familiar y en lo personal.
En Ixoqi'
     En la educación encontramos hoy la buena noticia de que cada vez más estudiantes quieren promoverse y superarse y llegar más lejos, pero también encontramos la rémora de la mediocridad como el cáncer que nos corroe. Es la mediocridad que se traduce en hacer las cosas a como salgan, en estudiar para pasar, en dar las clases por salir del paso, en trabajar con la ley del mínimo esfuerzo o con la reiteración que ve toda innovación como amenaza.
     Hacer bien las cosas, luchar por mejorar nuestros procesos productivos y la calidad de nuestro trabajo es un compromiso fundamental y en ello nadie queda excluido. Necesitamos mejores agricultores y mejores burócratas, mejores policías y mejores periodistas, mejores empresarios y mejores políticos. Necesitamos luchar por hacer todos mejor las cosas que a cada uno le corresponden.
     Los tres centros que visité hoy nos enseñan también la filosofía de que mejorar en lo profesional, en el aprendizaje, en hacer bien lo que uno tiene que hacer, pasa también por luchar por ser mejores seres humanos en nuestros distintos roles en la vida, como miembros de la comunidad, como hombres y como mujeres, como madres y padres, en fin, como personas de valores y creencias.

viernes, 10 de febrero de 2012

¿Se puede bendecir una Biblia?

     Hace un rato hablábamos sobre ello con mis colegas sacerdotes. El parecer no era unánime. Revisando la “Actualidad Litúrgica” de marzo-abril de este año, he encontrado este artículo de Alberto Aranda Cervantes, cuyo planteamiento me parece acertado. Dice:
     Con frecuencia se acercan algunos fieles a un sacerdote, pidiéndole que bendiga su Biblia.
     ¿Qué sentido tendría bendecir una Biblia, algo que por contener la Palabra de Dios es muy santo?
     Nuestros fieles muchas veces no saben lo que es una bendición; no se les ha enseñado. Un rechazo, por más razonado que sea, los frustra.
     ¿Por qué no hacer una pequeña oración que, al mismo tiempo que sea una súplica, sea una iluminación para el fiel? Algo más o menos así:
     Padre misericordioso, que nos has mostrado tu amor dándonos tu Palabra personal, tu Hijo único, y por medio de él nos has enseñado el camino, la verdad y la vida.
     En Cristo Señor ha culminado la luz de los profetas antiguos, en él se han realizado completamente las esperanzas antiguas.
     Los evangelistas y los apóstoles nos han transmitido sus enseñanzas y sus ejemplos.
     Te pedimos hoy que N. trate de conocer cada vez más tu Palabra, y que la viva siempre más intensamente.
     Que la ame siempre más.
     Todo esto, Padre, te lo pedimos por Cristo, tu Hijo y nuestro hermano, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 9 de febrero de 2012

Destinatario equivocado


     “Así como me lo contaron te lo cuento...” Es un chiste.
     Un matrimonio decide ir a pasar vacaciones en  una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás, pero, debido a problemas laborales, la mujer no pudo viajar con su marido, quedando en darle alcance unos días después.
     Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel vio con asombro que en la habitación había una computadora con conexión a Internet. Entonces decidió enviar un mail a su mujer, pero se equivocó en una letra y, sin darse cuenta, lo envió a otra dirección.
     El mail lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral del marido y que, al leer su correo electrónico, se desmayó al instante. El hijo de la viuda, al entrar en la habitación, encontró a su madre en el suelo, sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer:
     “Querida esposa: he llegado bien. Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen computadora aquí y puedes enviarle mensajes a tus seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues este próximo viernes. Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tranquilo y relajado como ha sido el mío.
     P.D. No traigas mucha ropa. ¡Aquí hace un calor infernal!”

miércoles, 8 de febrero de 2012

El don precioso de la libertad



     El hombre no viene del vacío, no viene de la nada. Un principio ha tenido y la naturaleza le viene dada.
     Uno de los dones que le vienen con la vida es el de la libertad. Ayer meditaba sobre ello. Como predicaba san Josemaría, misteriosa capacidad –riesgo que Dios se tomó- que le permite al hombre “rendir o negar al Señor la gloria que le corresponde como Autor de todo lo que existe” (AD 24).
     Estamos, pues, más allá del concepto simple y egoísta de definir la libertad como la capacidad de escoger lo que yo quiera hacer.
     Lean lo que decía el personaje más famoso de Cervantes, don Quijote:
     “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!” (Don Quijote; II Parte, cap. 58).

martes, 7 de febrero de 2012

“Llevo tres años y pico diciendo Misa para mí solo”


     Recojo aquí un artículo que apareció en Libertad Digital el 5 de febrero pasado en su página de internet. Pueden leer el resto del artículo pinchando aquí. ¡Y pensar en el gran paraíso de Diócesis en la que nos encontramos!
     - Como mucho apenas conseguirás cristianizar a 10 ó 20 personas en todo un año. Como contar granos de arena en el desierto.
     - ¿Cuántas personas?... ¡Ya quisiera yo! Tú sabes que llevo tres años y pico diciendo misa para mí solo. Nadie viene a la capilla. Cuando doy la paz, miro por la ventana, porque dentro no hay nadie. Miro por la ventana y le doy la paz a Somalia entera. Somalia, la paz sea contigo, digo yo. Es mi vocación.
     - ¿Qué es la vocación?
     - ¿Que qué es la vocación? Es a quien pertenece tu corazón.
     - ¿Acaso no es ese el enamoramiento?
     - Mi vocación, mi enamoramiento, no es individual, es con toda este gente abandonada, con una pobre madre que intenta que su hijo no muera de hambre mañana mismo. Cuando veo sus caras, veo la cara de sufrimiento de Viernes Santo.
      El de arriba es parte del diálogo sostenido entre un periodista y un sacerdote misionero, el padre Christopher Hartley Sartorius, nacido en el seno de una familia acomodada hace 50 años, hijo de padre inglés y madre española, alumno avanzado de la Madre Teresa (trabajó en Calcuta con ella), que dejó a un lado una prometedora carrera eclesiástica después de sus estudios en Roma por irse a predicar el Evangelio.
     ¡Viva el P. Christopher!

lunes, 6 de febrero de 2012

Ésta es mi tierra (Kinal)

     Kinal es un centro educativo de capacitación técnica que dirige sus actividades a la formación integral y al desarrollo humano de trabajadores jóvenes y adultos. Su sede se encuentra en la zona 7 de Guatemala.
     Dirigida a los jóvenes de escasos recursos, necesita de toda la ayuda posible. Pueden visitar su página pinchando aquí.

domingo, 5 de febrero de 2012

El mensaje del Papa antes del Ángelus


Bellas palabras las del Santo Padre en el Ángelus de este domingo. Para quien quiera leer por dónde van los mensajes del buen Pastor.
¡Queridos hermanos y hermanas!
     El Evangelio de este domingo nos presenta a Jesús que alivia a los enfermos: primero a la suegra de Simón Pedro, que estaba en cama con fiebre y Él, tomándola de la mano, la alivia y la hace levantar; luego todos los enfermos de Cafarnaúm, probados en el cuerpo, en la mente y en el espíritu, y Él “curó a muchos… y expulsó a muchos demonios” (Mc 1,34). Los cuatro Evangelistas están de acuerdo en testimoniar que 
la liberación de dolencias y enfermedades de todo género constituyó, junto con la predicación, la principal actividad de Jesús en su vida pública. En efecto, las enfermedades son un signo de la acción del Mal en el mundo y en el hombre, mientras las sanaciones demuestran que el Reino de Dios está cerca. Jesucristo ha venido a derrotar el Mal desde la raíz, y las curaciones son una anticipación de su victoria, obtenida con su Muerte y Resurrección.
     Un día Jesús dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos” (Mc 2,17). En aquella circunstancia se refería a los pecadores, que Él vino a llamar y a salvar. Permanece como verdad que
la enfermedad es una condición típicamente humana, en la que experimentamos fuertemente que no somos autosuficientes, sino que tenemos necesidad de los demás. En este sentido paradójicamente podemos decir que ¡la enfermedad puede ser un momento saludable en el cual se puede experimentar la atención de los demás y brindar atención a los demás!
     Sin embargo, ésta 
es siempre una prueba que puede hacerse larga y difícil. Cuando la sanación no llega y los sufrimientos se prolongan, podemos permanecer como aplastados, aislados, y entonces nuestra existencia se deprime y se deshumaniza. ¿Cómo debemos reaccionar a este ataque del Mal? Ciertamente con los cuidados apropiados – la medicina en estas décadas ha cumplido pasos de gigante – pero la Palabra de Dios nos enseña que existe una actitud decisiva y de fondo con la cual afrontar la enfermedad y es aquella de la fe. Jesús lo repite siempre a las personas que alivia: Tu fe te ha salvado (cfr Mc 5,34.36). Inclusive de frente a la muerte, la fe puede hacer posible aquello que humanamente es imposible. ¿Pero la fe en qué cosa? En el amor de Dios. Esta es la verdadera respuesta, que derrota radicalmente el Mal. Así como Jesús ha afrontado al Maligno con la fuerza del amor que le venía del Padre, también nosotros podemos afrontar y vencer la prueba de la enfermedad teniendo el corazón sumergido en el amor de Dios. Todos conocemos personas que han soportado sufrimientos terribles porque Dios las proveía de una serenidad profunda. Pienso en el reciente ejemplo de la Beata Chiara Badano, truncada en la flor de su juventud por un mal sin tregua: ¡cuantos iban a visitarla, recibían de ella luz y confianza! Sin embargo, en la enfermedad, todos tenemos necesidad de calor humano: para confortar a una persona enferma, más que las palabras, cuenta la cercanía sincera.
     Queridos amigos, el próximo sábado 11 de febrero, memoria de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, es la Jornada Mundial del Enfermo. Hagamos también nosotros como la gente de los tiempos de Jesús: espiritualmente presentémosle a Él a todos los enfermos, confiados en que Él quiere y puede sanarlos. E invoquemos la intercesión de la Santísima Virgen, especialmente para las situaciones de mayor sufrimiento y abandono. ¡María Salud de los enfermos, ruega por nosotros!



¿Jesús orando?



     ¿Homilías para este domingo? Ya escucharán, o han escuchado, la del sacerdote en la Misa de la que participen. Dos notas puedo sugerirles sobre el evangelio de la Misa de este Domingo (Mc 1,29-39). Una parte de él dice: “de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar”.
     — ¿Qué necesidad tenía Jesús de hacer oración si es Dios como Su Padre? La de orar es una actitud del ser humano, que experimenta la necesidad de comunicarse con el Ser trascendente origen de su existencia. Es algo natural en él. Y Jesús es también “verdadero hombre”. Además, Jesús, el Hijo de Dios, es Alguien que vive en comunión con el Padre y el Espíritu Santo, y no es un ser solitario.
     — “De madrugada”. Me parece que más que una indicación temporal que hemos de adoptar en nuestra vida –si pudiéramos, podría ser bueno-, deberíamos “madrugar” para buscar al Señor, es decir, que hablar con Dios no sea una actitud de cuando yo tenga tiempo, sino que sea lo principal en mi vida.

sábado, 4 de febrero de 2012

Una conversación de hoy


     — ¿Qué hago, padre?
     — Lo que quieras.
     — Lo que me detenía era mi mamá, pues sólo yo podía ayudarla. Ahora que la situación se ha ido arreglando, pues mis hermanos son más responsables en cuanto a ayudarla, no tengo excusa.
     Después de argumentarle que Dios podía estarla llamando a la santificación del mundo, de la familia y el trabajo, aunque era como estarla probando, dijo:
     — No, padre, Dios me llama a ser religiosa. Pero no sé a dónde.
     — Está bien. Ya veremos a dónde te abocarás. Antes has de empeñarte en tener más trato con Dios. ¿Puedes imaginarte que Dios pueda decirte Su Voluntad si tú no le dedicas tiempo a tratarle, a escucharle? Cuida, entonces, hacer un buen rato de oración diaria, visitar a Jesús en el Sagrario, leer cada día un poco el Evangelio, confesarte cada quince días...
     Ya sé que ya hace algo, pero ahora vamos más en serio. Estoy encomendando a esta alma ahora, amiga de hace años.

viernes, 3 de febrero de 2012

"No perder la cabeza" (3 + 2)


     Del evangelio de la Misa de hoy:
     Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey dijo a la joven: pídeme lo que quieras, que te lo doy (Mc 6, 14-29).
     Jesús, ¡menuda fiestita de cumpleaños! Acabó fatal, como en la película Un cadáver a los postres. Qué contraste: el mayor nacido de mujer, un hombre justo y santo, va a morir para satisfacer el capricho de otro hombre ridículo, lleno de vacío, supersticioso, cruel e impuro. Seguramente Herodes estaría bebido: solo coger el punto, diría. La mezcla del alcohol y sexo tiene consecuencias imprevisibles: violencia, egoísmo, aborto, dolor. ¿No seré yo también con mi presencia y mi silencio cómplice de tanto asesinato?
     ► Que no me olvide de los pecados de omisión: el que calla otorga.

     Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista (…) Lo decapitó en la cárcel, trajo la ca-beza en una bandeja y se lo entregó a la joven (Mc 6,14-29).
     Jesús, aquella adolescente alocada perdió la cabeza y pidió la cabeza de San Juan Bautista, como podía haber pedido un caballo, un perrito o un anillo. ¡Menudo pavo tenía la criatura! Quizá pensaba que era un artista. Y, ¿qué tiene de malo danzar? No era del todo consciente que con su forma de bailar, y de vestir inflamó las pasiones de Herodes. Y yo, ¿soy consciente?
►Mi forma de vestir, bailar, hablar, puede ser causa de que otros pequen. Propósito: no perder la cabeza.

jueves, 2 de febrero de 2012

¿Qué hace una muchacha como tú en ese lugar?

     Hoy es la Jornada Mundial de la Vida Consagrada. Los y las encomendamos especialmente.
     Es claro que cada vocación es un don de Dios. Es, a la vez, un misterio, un misterio del amor de Dios que busca a una determinada persona para un trabajo en especial. Téngase en cuenta que todos tenemos vocación, vocación cristiana, y la vocación de los laicos no es menos que la un sacerdote o un religioso.
     Ahora bien, sólo Dios sabe cómo escoge a uno para un determinado modo de vida -dígase sacerdote o religioso o a la vida celibataria pero sin ser "consagrado"-. ¿Preferencias suyas? Sólo sé que "al que mucho se le dio, mucho se le exigirá", y a veces me aterra...
     El video de a continuación es un incentivo para las indecisas que se han planteado alguna vez la vida religiosa, claro, si alguna lee esta entrada y este blog... El título está bien puesto: una pregunta-reproche que le puedan dirigir a alguna que se ha decidido por esa vocación: "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como ese?"


miércoles, 1 de febrero de 2012

Mi turno en la radio diocesana


     Aparecer en público es siempre difícil, y siempre será el reto para las generaciones nuevas, cada uno tendrá que superar su posible miedo a expresarse en público.
     En lo personal, todavía me da miedo la improvisación, por lo que debo buscar prepararme con antelación. Me admira desenvolverse a los que, con desparpajo, hablan de cualquier tema, incluso sin saber sobre ello.
     Me han dejado un programa en la radio diocesana –un programa de una hora a cada quince días-; el año pasado me fui fogueando.
     Hoy ha sido mi primera vez en este año. ¿Tema? Desde el campo de la Biblia, tendré el gusto de explorar y estudiar mejor, para exponerlo, la figura y la predicación de Jesús. Siguiendo el temario del libro “50 preguntas sobre Jesús”, editado por D. Juan Chapa, profesor de la Universidad de Navarra, aprovecharé para dar doctrina y ayudar a afianzar la fe de los radioyentes.
     En el siglo XIX especialmente, desde la filosofía y el cientificismo se cuestionó todo lo que la Iglesia enseña. En las últimas investigaciones se ha comprobado que lo que enseña la fe y los evangelios no están descaminados; es más, como dijo el entonces Card. Ratzinger (a la PCB 10/05/2003): “la fe es un modo de conocer” y que no está en contra de lo que las ciencias puedan aportar.