miércoles, 27 de enero de 2010

Me voy de curso de retiro

Monasterio de Yuso, La Rioja

Esto es lo que me escribe un amigo hace unas cuantas horas: "Gracias por sus palabras de aliento y reflexión, padre. Y a usted espero que no lo consuman los estudios y que también tenga presente la vida de intimidad con Dios".

Precisamente, hoy me iré a hacer mi curso de retiro en un marco maravilloso: el Monasterio de Yuso, en san Millán de la Cogolla, La Rioja. Esa es la disculpa que tengo para dejar de escribir los siguientes días.

Seremos una treintena de sacerdotes -la mayoría estudiantes de la Facultad de Teología-. En este año sacerdotal, les ruego que nos encomienden para que aprovechemos bien estos días de intimidad con Dios, que mucha falta hace.

Saludos.
Sacristía, Monasterio de Yuso

lunes, 25 de enero de 2010

De perseguidor de la Iglesia a Apóstol de los gentiles

La conversión de san Pablo (Murillo)

“Éste me es un instrumento elegido para llevar mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre” (Hch 9,15s.). Éstas fueron las palabras que oyó Ananías sobre Pablo.

Un perseguidor que cambió en ser el más ferviente defensor y predicador de Jesucristo.

Uno de los aspectos de la vida de Pablo que me impresiona sobremanera es lo que sufrió el Apóstol en nombre de Cristo. Es más, amó ese sufrimiento. “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada? Pero en todo esto salimos más que vencedores gracias a aquel que nos amó” (Rm 8,35.37).

Otro aspecto es su tozudez santa con tal de ganar almas para Cristo. Ese celo, que ya tenía antes de conocer a Cristo, le movió a evangelizar a los paganos, evangelizar los lugares más remotos, incluso quería llegar al confín de la tierra (cfr. Hch 15,24).

Pero, sobre todo, me impresiona cuánto puede hacer alguien que es humilde (alguien capaz de cambiar) y es fiel a lo que Dios quiere. Sin duda que tenía grandes dones, pero lo principal es que fue fiel a la gracia de Dios.

domingo, 24 de enero de 2010

La lectura de la Palabra de Dios

Muchos nos echan en cara –y no les falta cierta razón– de que los Protestantes nos llevan gran ventaja en el amor a la Biblia y su uso. Ellos aprenden grandes párrafos y citas de memoria; en cambio nosotros…, cuántas veces ni desempolvamos este maravilloso libro. Tema aparte es el motivo por el que los Protestantes se aferran a la Biblia sola y nosotros los católicos no.

Las lecturas de la Misa (cfr. Ne 8,2-4ª.5-6.8-10; Sal 18,8-10.15; 1Co 12,12-14.17; Lc 1,1-4; 4,14-21) nos presentan a tres personajes, uno es más que un personaje: Esdras, Jesús y Pablo. Los dos primeros proclaman la Palabra de Dios, y el tercero escribe, consciente de hacerlo de parte de Dios. ¿Qué lee Esdras? Lee el libro de la Ley. Jesús, lee el libro del profeta Isaías.

Y los destinatarios de la lectura de la Palabra de Dios, ¿quedaban indiferentes? No. Del libro de Nehemías hemos escuchado que los levitas leían y explicaban la palabra y su sentido, y todos comprendían la lectura (comprender conlleva también llevar a la práctica). Según san Lucas, todos tenían los ojos fijos en Jesús y le mostraban su aprobación.

Si la Biblia fue escrita para sostenernos en la fe, ¿cómo la apreciamos y la acogemos? Una de las mejores formas de agradecerle a Dios que se nos revelara es leer esta Su Palabra. Allí nos transmite Su Voluntad. ¿Cuánto tiempo diario le dedicamos a leer la Biblia, los evangelios? ¿Nos cansa o aburre hacerlo unos pocos minutos? ¿Le pedimos al Espíritu Santo que nos ilumine al hacerlo?

Una cosa más: la proclamación de la Palabra de Dios en la celebración litúrgica es más perfecta, actualizante. Dios nos habla allí.

sábado, 23 de enero de 2010

Convivencia con el Arzobispo de Pamplona

"A los pastores, el diablo busca halagarlos para seducirlos o atacarlos para acobardarlos”. Tomando pie de este pensamiento de san Agustín, D. Francisco Pérez, Arzobispo de Pamplona, nos exhortó a los sacerdotes a ser fieles en el ministerio. En su homilía, esmeradamente preparada, nos animó con el pensamiento de que a los fieles “ustedes, los sacerdotes, importan de verdad, porque con su predicación iluminan, con sus consejos guían, con sus palabras consuelan cuando hay problemas…, porque traen a Jesús cada día o nos dan el perdón de Dios en la Confesión. En medio de un ambiente hostil, no sólo política sino socialmente también, son testimonio” (frases de una carta que leyó el Arzobispo; las palabras no son exactamente las mismas pero…).

Es que hoy, los sacerdotes de diversos rincones de la tierra que estudiamos en esta Facultad de Teología de Pamplona, tuvimos un encuentro con el Arzobispo, en el que el centro fue la celebración eucarística concelebrada por alrededor de cincuenta sacerdotes. Muy animado, D. Francisco departió luego un “tentempié” con los que asistimos, tomándose fotos con medio mundo y saludando y bromeando con todos. Además, por supuesto, visitamos el tesoro de San Fermín, patrono de Pamplona, capilla en donde concelebramos la Eucaristía.

En la foto de arriba, la imagen de San Fermín. En la foto siguiente, el P. Hugo Pérez (de Xela, que estudia Canónico aquí también), D. Francisco y yo. Pobre el P. Hugo que salió "durmiendo".


viernes, 22 de enero de 2010

El ecumenismo

En el octavario de oración por la unidad de los cristianos...

Hace ya más de un siglo desde que comenzó esta conciencia de la unidad necesaria de los cristianos, testimonio necesario para evangelizar. La verdad es que es un sentimiento acuciante el pensar que somos tantos los seguidores de Cristo, pero que a veces estamos tan divididos.

Me recuerdo de aquel teólogo ortodoxo que dio una ponencia en la Facultad de Teología –me contaron la anécdota–. Cuando fue cuestionado sobre la vuelta de los ortodoxos a la unidad con la Iglesia Católica, dijo sin ambages que era prácticamente imposible. El padre J. L. simplemente estaba abrumado por respuesta tan simple pero tan desalentadora.

¿Será, de verdad, im-po-si-ble? Si confiáramos en nuestras fuerzas, desde luego que lo sería, porque no hay quien ponga de acuerdo a los hombres, ni siquiera a los hermanos. Pero como es un don –que hay que implorar de rodillas continuamente, y para Dios no hay imposibles–, sí se alcanzará la tan ansiada unidad.

¿Qué has rezado y/o has hecho por la unidad de los cristianos durante este Octavario?

jueves, 21 de enero de 2010

Jornada Académica en la Facultad de Teología

Hemos tenido la suerte de participar de una jornada académica titulada “el sacerdocio ministerial en la misión de la Iglesia”, en este año sacerdotal que ya va muy avanzado.

Participaron teólogos de la talla de Francisco Mateo Seco, Pedro Rodríguez y Félix Arocena por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra; Santiago del Cura y Mons. Rafael Zornoza, que vinieron de fuera.

Los ponentes coincidieron en recalcar la fundamentación teológico-cristológica del sacerdocio, clave para entender el ministerio del sacerdote. El carisma sacerdotal es conferido en el sacramento del Orden, lo que le salva de considerar ese carisma como algo meramente funcional o un “encargo” ad tempus (por un tiempo).

Otro punto recalcado en las ponencias es la primacía de la consagración (ser sacerdote) sobre la misión (trabajar como sacerdote), aunque son inseparables. Uno no es sacerdote por lo que hace sino porque ha recibido el sacramento del Orden.

La sesión de preguntas posterior fue aún más interesante, porque estas preguntas son más directas a intereses de los oyentes.

Bueno, aunque aparezca un “tostón” leer estos pequeños párrafos, me parecía conveniente reseñarlo y compartirlo.

Un saludo.

miércoles, 20 de enero de 2010

Católicos, regresen a casa

En el octavario de oración por la unidad de los cristianos...

La belleza de la Iglesia resulta evidente cuando se tiene fe. Cuando no se la tiene, es un poco más difícil vislumbrarla.

Algunos, obnubilados por fijar la mirada sólo en lo que se les presenta sin trascender lo meramente visible, se han alejado de la Iglesia, ya sea por el poco fervor y el abandono de la fe o ya sea porque se pasaron a otra religión o a una secta.

Como toda familia, sus miembros tienen defectos. Así también la Iglesia. Pero los lazos de la fe nos unen y nos reclaman. Oigamos y veamos atentamente el siguiente video.

martes, 19 de enero de 2010

La paciencia

Seguimos en el Octavario de oración por la unidad de los cristianos.

Una de las virtudes humanas que hemos de practicar todos es la paciencia. Y su práctica es muy importante en el ecumenismo, en el afán de buscar la unidad en la Iglesia. Aunque no es la única virtud necesaria ni es la principal, es necesario practicarla.

“El que sabe ser fuerte no se mueve por la prisa de cobrar el fruto de su virtud; es paciente. La fortaleza nos conduce a saborear esa virtud humana y divina de la paciencia. Mediante la paciencia vuestra, poseeréis vuestras almas (Lc XXI, 19). La posesión del alma es puesta en la paciencia que, en efecto, es raíz y custodia de todas las virtudes. (…) Y es esta paciencia la que nos impulsa a ser comprensivos con los demás, persuadidos de que las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo” (AD 78).

Paciencia en el trato, paciencia en el diálogo… Sabiendo que se tiene la verdad, no hemos de desalentarnos ante la "tozudez" del prójimo, que se cree en la verdad, porque queremos el bien del alma de ese prójimo y de todas las almas. ¿Quién no recuerda la frase atribuida a Santa Teresa: "la paciencia todo lo alcanza"?

lunes, 18 de enero de 2010

Octavario de Oración por la unidad de los cristianos

El día 18 de enero comienza el tradicional Octavario de Oración por la unidad de los cristianos, octavario que antecede a la fiesta de la Conversión del apóstol Pablo.

Como indicaba el Papa Benedicto XVI hace un año, a la consecución de la unidad de la Iglesia, auténtico don de Dios, antecede la conversión, tanto a nivel comunitario como a nivel personal, ésta antes que aquella. Así lo dice el Papa: “La conversión implica dos dimensiones. En el primer paso se conocen y reconocen a la luz de Cristo las culpas, y este reconocimiento se transforma en dolor y arrepentimiento, en deseo de volver a empezar. En el segundo paso se reconoce que este nuevo camino no puede venir de nosotros mismos. Consiste en dejarse conquistar por Cristo. Como dice san Pablo: "Me esfuerzo por correr para conquistarlo, habiendo sido yo también conquistado por Cristo Jesús" (Flp 3,12)”; así, pues, esta conversión es un verdadero don que sólo se consigue con la oración.

¿Qué tal rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria al Padre, por lo menos, por esta intención de la unidad de los cristianos?

domingo, 17 de enero de 2010

He encomendado a los nuevos presbíteros

Gracias al P. Lee, hemos tenido el gusto de participar también de estas fiestas en San Juan Comalapa. Después de muchos años en que no ha habido ordenaciones en este pueblo "levita", ha llegado la oportunidad de que los haya nuevamente.

Mientras estuve en Guatemala recientemente, tuve el gusto de saludar personalmente a los "cuasipresbíteros" de entonces, ahora ya sacerdotes: P. Ángel Mario, P. Julio César y P. Edgar. Les felicito por este gran día en su vida, con la promesa de acompañarles con mi oración por su fidelidad
durante sus años de ministerio que Dios les regale.

Dios los bendiga. Gracias P. Lee por las fotos.

La sorpresa es que ambos arzobispos -Su Eminencia el Card. Rodolfo Quezada y Su Excelencia Mons. Óscar Julio Vian- estuvieron presentes en la celebración.

viernes, 15 de enero de 2010

El frío español

Mas no me refiero a una posible frialdad de los españoles, sino al tiempo que nos ha tocado vivir los últimos días.

Antes de venirme me alarmaban con que toda Europa -por lo tanto, también España- estaba cubierta de nieve. Sólo pensarlo me daba escalofríos.

Al llegar, efectivamente, vi nieve y hielo por todas partes: la nieve que caía en la ciudad duraba apenas unas horas; ahora sí que ha durado días. No es el frío de Polonia o de los países más al norte, pero sí que ha hecho frío.

En la foto, con un sacerdote amigo venezolano.

miércoles, 13 de enero de 2010

Las fotos pendientes de las Ordenaciones

Estas Ordenaciones fueron las del 19 de diciembre pasado en Patzicía. Había prometido colgarlas en el blog, y hasta ahora puedo hacerlo.

Les comento que ya estoy de vuelta en Pamplona. Después de unos pocos días para situarme y "sentar cabeza", vuelvo a las andanzas de la tesis.

Desde luego, queda el regusto de las felices fiestas vividas durante la segunda quincena del diciembre pasado. Cuelgo tres fotos significativas para mí.

Esta primera fotografía es entrañable para mí. Mis papás acompañan al todavía hasta ese momento "diácono" Esequel -otra vez, aclaro que así está asentado en el registro civil-, momentos antes del rito de Ordenación. Mis papás repetían esa enorme alegría de acompañar y entregar su hijo a Dios.

La segunda fotografía, pues no conservo una fotografía buena del momento de la imposición de las manos, es de después de la Ordenación, cuando se incoa ya la presentación de las ofrendas y el comienzo de la plegaria eucarística. Se aprecia a los cuatro ordenados presbíteros, junto al Obispo (de derecha a izquierda): P. Emilio, P. Carlos, P. Ernesto y P. Esequel.

Esta tercera fotografía es del momento de la plegaria eucarística, en la que concelebraban ya los nuevos presbíteros.

Por otro lado, estamos ya a punto de las nuevas Ordenaciones presbiterales en San Juan Comalapa, de los que serán: P. Julio César, P. Ángel Mario y P. Edgar. Les encomendamos.

jueves, 7 de enero de 2010

Saludos, nuevamente


"...pero todo pasa felizmente si hay amor..." En medio del trajinar diario los días se pasan rápidamente, pero la velocidad del tiempo es vertiginoso cuando son los días de vacaciones.

En estos 10 años después de haber terminado los años de formación institucional he tenido poca oportunidad de estar con los familiares y amigos tan cerca como ahora. He tenido la oportunidad de celebrar la Santa Misa en mi parroquia, no sólo durante los días entre semana sino también en fechas especiales como la Misa en la Noche Buena y la Navidad, también en la "noche vieja" y en el día 1 de enero.

Mucha gente no me conocía, pero ahora suelen comentar: "también tiene un hermano sacerdote". Puedo saludar a la gente por la calle, mientras voy de camino a la iglesia, y esta gente se muestra muy deferente. Me doy cuenta de cuánto se aprecia a los sacerdotes.

Estoy a pocos días de volver a España. Ahora mismo estoy en el Seminario Mayor de Sololá, disfrutando de la compañía de los formadores y de los seminaristas que han ingresado, la mayoría repiten, pero hay un buen grupo de nuevos. En total, en principio, serán 91 seminaristas mayores, aunque no puedo dar estadísticas pormenorizadas.

En fin, perdonen por no haber escrito antes -es la emoción del descanso, el poco acceso a estos medios...- Todavía debo fotos de los acontecimientos anteriores. Creo que tendré tiempo para ello.

lunes, 28 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!

Tengo quince días de estar en Guatemala y se han pasado "volando", como decimos aquí. Con tan grandes acontecimientos, no se han sentido los días.

La Ordenación sacerdotal del día 19 fue una gran fiesta. Fueron cuatro los ordenados: Emilio, Ernesto, Carlos Humberto y mi hermano Ezequiel. Llegaron cerca de 60 sacerdotes, y la iglesia parroquial de Patzicía estuvo a rebosar. Tuviron que quitarse todos los bancos de la iglesia para que cupiera el mayor número de gente; aún así, hubo mucha gente que se quedó fuera. Los cálculos fueron de tres mil personas que asistieron, todos fueron comensales no sólo para la Misa sino también para la mesa.

Tuve el gusto y el honor de predicar en la Primera Misa de mi hermano, celebrada el día siguiente, 20 de diciembre. Allí estaban ya sólo los parroquianos, que nos conocieron desde nuestra niñez, y los que conocían a mi hermano, de distintos sitios. Tuvimos también el honor de que el Obispo de la Diócesis asistiera a la Primera Misa.

Con perdón de todos, les quedo debiendo aún las fotos, pues los medios que ahora utilizamos no son los mejores como para hacerlo.

A cada uno, le deso una muy feliz Navidad, y que el Niño Dios bendiga a cada uno y a sus familias.

martes, 15 de diciembre de 2009

Navidad Diocesana en el Seminario

Después de unos pocos días de descanso con mis papás, me he atrevido a acercarme al Seminario y saludar a los sacerdotes, en donde se llevaría a cabo la reunión del clero de la Diócesis.

La reunión ha comenzado con una meditación predicada por el P. Aurelio, formador del Seminario. Después de tan preciada exhortación, ha habido una reunión con Mons. Gonzalo, recordando y agradeciendo a Dios por el trabajo realizado y las bendiciones recibidas durante el año que estamos terminando.

Después de un rato de saludos y conversación entre los sacerdotes, pasamos al "banquete" preparado por las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, que tan afanosamente preparan para una reunión semejante. Todo eran detalles en la mesa. Todos muy contentos.

Además, por mi parte, estoy viviendo de cerca la preparación de la Ordenación de Esequel, Milo, Ernesto y Carlos, el próximo sábado en Patzicía. A los cuatro he podido saludar, todos muy sonrientes, y ya los nervios están empezando a hacer acto de presencia.

Ha sido gran alegría saludar a los recién ordenados y al resto del clero de la Diócesis. Subo al menos dos fotos.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Próximas ordenaciones y mi descanso

La primera es que estamos a una semana de las siguientes ordenaciones sacerdotales en la Diócesis. El próximo sábado 19 de diciembre, en Patzicía, se ordenarán los ahora diáconos Carlos Gómez, Emilio Alvarado, Ernesto Gramajo y Esequel Xicay.

Con gran alegría me preparo interiormente a este acontecimiento. Con tan excelente “excusa”, Dios mediante, viajaré el día de mañana, sábado, a una semana de las ordenaciones. Después de casi año y medio de estar en Pamplona frecuentando la Biblioteca de la Universidad de Navarra, un tiempo que he tratado de hacer rendir intelectualmente, voy a tomarme un descanso participando de estas fiestas y de la compañía de mi familia, a la que nunca he olvidado. Intentaré estar al día con el blog, como agradecimiento a tan amables lectores.

Les pido, como un limosnero, oraciones por los nuevos sacerdotes, los recién ordenados y los que serán ordenados en las próximas fechas. Con tan precioso marco del año sacerdotal, vamos a pedir que sean santos.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Mi amigo Nacho

Les presento a mi amigo Nacho. Sinceramente, no le he saludado en carne y hueso en ocasión alguna, pero me simpatiza mucho y me causa admiración por su naturalidad, su sinceridad, pero también su heroísmo en el trabajo, en las cosas de cada día. ¡Ya quisiera yo tener el temple, la paciencia y el dominio de sí -además de su sentido sobrenatural- que tiene este amigo mío!

Esa es fe palpable. ¡Quisiera yo tener la visión sobrenatural de este carnicero!

martes, 8 de diciembre de 2009

En la solemnidad de la Inmaculada Concepción

Como en los días de fiesta, hoy también ayudé pastoralmente en la Clínica Universitaria. Preparé lo necesario para celebrar la Santa Misa; me había prometido celebrar con piedad y con la solemnidad que pudiera. Canté incluso la consagración. Y la gente estaba también muy atenta y piadosa.

En la homilía recordé someramente la historia de las apariciones de la Virgen en Lourdes, en donde se dio a conocer nuestra Señora como la Inmaculada Concepción. La solemnidad de ahora es un ejemplo palpable de que el combate y la victoria sobre el pecado es posible, y no una utopía o un propósito ilusorio e imposible.

Propuse como propósitos, puesto que el sentido de la Solemnidad lo sugiere, una buena confesión y la lucha sin tregua contra el pecado, no sólo contra el pecado mortal sino también contra el pecado venial deliberado. María, tota pulchra, nos conseguirá la gracia para no transigir con la ofensa a Dios. “Aparta de mí, Señor, lo que me aparte de ti”.

domingo, 6 de diciembre de 2009

La esperanza en el Adviento

Esperamos la venida del Señor. La primera venida ya aconteció, la segunda está todavía en el futuro, cada una de ellas con sus propiedades.

San Bernardo explica que hay una venida intermedia: Cristo viene continuamente, en los sacramentos, en la gracia que prodiga al hombre, viene "en cada hombre y en cada acontecimiento", como reza el III prefacio de Adviento.

Pero, esta espera gozosa de la venida del Señor no es una espera inactiva, sentimental, pasajera. La esperanza cristiana tiene su fundamento en la obra de Dios: la salvación de los hombres, y de la manera en que se realizó tal salvacion: la entrega de la vida del Hijo de Dios. Si un Dios hizo tanto por mí, ¿cómo no confiaré en Él?

También tiene un fuerte fundamento en la filiación divina. Si soy hijo de Dios -y ¡Él es mi Padre!-, cómo no confiaré en su promesa.

Pero la esperanza no es, decíamos más arriba, inactiva. Al contrario, con la gracia de Dios haremos su voluntad, no la nuestra. Porque los que están destinados al Cielo -todos- han de hacer lo "poco" que les corresponde para ganárselo.

La Virgen es nuestro amparo en este camino a la Casa del Padre.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Ermita del Campus de la Universidad

La Ermita de la Universidad fue bendecida en 1962. La Imagen de la Virgen, Madre del Amor Hermoso, fue bendecida por el Papa Pablo VI. Una talla en mármol blanco, es una preciosa imagen de Santa María y Jesús, Él de pie sobre unos libros que recogen la sabiduría de muchos hombres, instrumento de aprendizaje en la Universidad.

Todos los días, la imagen recibe el cariño de mucha gente: estudiantes, profesores, trabajadores de la Universidad, devotos de la ciudad. ¡Cuántas veces he tenido la oportunidad de rezar el Rosario allí! Estos días de la Novena a la Inmaculada está más concurrida.

Como ya es tradición en la Universidad, el polideportivo se viste de fiesta para esta Novena, pues se celebra la Santa Misa, hay abundantes confesiones, la predicación es "especial", se podría decir...; en fin, mucha gente, y gente joven además. Es una gran alegría experimentar esta oleada de expresión pública de fe.