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martes, 22 de diciembre de 2020

Visitando al P. Ángel Mario y su parroquia

Es bueno que los sacerdotes nos visitemos pues la fraternidad es necesaria, además de que necesitamos unos de otros. De hecho, en una ocasión le contaba a unos amigos que yo también me confesaba, a lo que uno se mostró sorprendido. Se sorprendió aún más cuando le conté que lo hacía con frecuencia.

Así, hoy me di una vuelta por la parroquia del P. Ángel Mario Roquel, con quien también me encontré. Se trata de la parroquia de San Martín de Tours, en la aldea de Cerro de Oro, Santiago Atitlán. La parroquia se encuentra en un lugar con paisaje espléndido. Si el Lago de Atitlán arranca suspiros a propios e internacionales, qué no será vivir junto a él.

Con el P. Ángel Mario tuvimos la oportunidad de comentar la situación pastoral actual en cada una de las parroquias en las que trabajamos, y me alegró lo contento que está en su labor ministerial.

Aquí le tomé unas fotos a la iglesia.



Al entrar en la iglesia parroquial se observa también el nacimiento a la izquierda. Solo queda en el recuerdo la disposición original de la iglesia y su piscina bautismal en el centro.

El Nacimiento, con imágenes de talla natural.

Una curiosidad: los magos de oriente vinieron a ver al Niño en tiempo de coronavirus, pues llevan caretas.

Igual esta pastorcita, con su respectiva careta, para no contagiar a las otras imágenes.

Saliendo de la iglesia, se contempla parte del Lago.

La fachada de la bella iglesia parroquial.

La imagen del patrono en la fachada de la iglesia.

Al salir de la iglesia, en el atrio, se contempla este hermoso panorama, aunque la cámara del teléfono no hace honor a su belleza.

Con el P. Ángel Mario.

viernes, 9 de diciembre de 2016

¡Qué alegría encontrar amigos por todas partes!

     Seguimos nuestro recorrido por El Salvador, visitando amigos. Hemos visto a los antiguos amigos: el P. Gabriel Flores, además de los mencionados en la entrada anterior, al P. Eliseo Rivas, al P. "Mitchel" Barrera, al P. Chico Góngora, al P. Neto Aguilar y al P. Neto Gramajo, al P. Wilson Xicará, al P. Roberto Castro y al P. Jorge Rivas...

      Nuestra pasión es el Seminario, lugar en donde Dios y nuestros obispos nos permiten trabajar. Tanto a los sacerdotes formadores como los que están en parroquia, convergimos en el tema del Seminario, las vocaciones, los hermanos sacerdotes y la importancia de la formación sacerdotal, tanto la institucional como la permanente.

     Conocido el sacerdote -no quiero escribir su nombre aquí-, entre otros, me inculcó con su ejemplo a intentar preocuparme y a estar cerca de los sacerdotes. Los sacerdotes también necesitamos compartir con los demás, mejor con los mismos hermanos sacerdotes. Un hermano sacerdote comprende mejor lo que otro sacerdote lleva en el corazón.

     ¿Cuántos exalumnos de Sololá habrá en El Salvador? Son muchos. Apenas pudimos saludar a algunos. Recuerdan con nostalgia la reunión de exalumnos y la comunicación un poco más fluida con el Seminario. A ver qué se puede hacer.

     Personalmente, esta convivencia con los antiguos amigos me ha dado ánimos para seguir con mi labor de formador, con el empeño de ayudar a los seminaristas a cultivar una sana y fuerte fraternidad sacerdotal, y a ayudarles a asumir una colaboración más eficaz con el Obispo. También, ¡qué importante es la vida espiritual bien enraizada en la vida sacerdotal!

     Además de conocer un poco más la realidad de los seminarios y el clero de cada diócesis, con sus trabajos y esperanzas, también me dio alegría saludar a los feligreses de estos lugares, especialmente en Ilobasco (en donde estuvimos con el P. Eliseo) y en la Catedral de San Salvador (en donde saludamos al P. Chico Góngora).

     A los padres mencionados agradezco su amistad y su acogida tan fraterna. Así quedan muchas ganas de volver...

El P. Hilario a la izquierda y el P. Gabriel a la derecha, en el Seminario San Juan XXIII, quienes alegremente nos recibieron y hospedaron en su lugar de trabajo. Ambos, antiguos exalumnos del Seminario de Sololá.

Así luce el P. Mitchel, compañero mío de estudios en el Seminario Menor, que está convaleciente de su grave afección. Me alegró mucho compartir las horas con él.

La iglesia colonial del Suchitoto, una población colonial muy bonita que está a un buen puño de kilómetros desde la San Salvador. Agradecemos al P. Eliseo Rivas que nos dio un tour por este lugar, y que tan magníficamente nos recibió también.

jueves, 28 de julio de 2016

Un recuerdo de don Santos Solís

     Cuando llegué a Concepción, Sololá, para ayudar pastoralmente -fue en el 2001-, me encontré con don Santos Solís, que era toda una institución. Era, en la iglesia colonial, sacristán por derecho, pues había trabajado allí tantos años. También era ministro extraordinario de la Comunión.

     El viernes pasado, 22 de julio, descansó en el Señor, después de una enfermedad que traía de hace tiempo pero que se agravó en los últimos días. Como me comentó Carlos, sobrino suyo, estuvo en cama apenas uno que otro día y descansó, literalmente, pues se fue casi sin inmutarse.

     Don Santos Solís trabajó en el Colegio Seminario de San José, al servicio de la institución y de los PP. Benedictinos que la regentaban. Fueron largos los años, y muchos le conocieron. Fue un fiel colaborador del P. Matías Zinkan OSB (qepd) en la atención pastoral de Concepción, municipio de donde era don Santos.

     Cuando yo llegué a atender Concepción, allí le encontré. Conversábamos en kaqchikel, él me fue enseñando algunos giros del lenguaje del kaqchikel del lugar. Fui algunas veces a su casa y compartí con la familia.

     Volviendo a atender algunas veces a Concepción en el 2010, nuevamente me encontré con mi amigo, muy sencillo y con gran sentido de fe, gran figura, respetado y querido por todos.

     Descansó en el Señor. Dios le premie por todos sus trabajos. A su familia -a Andrés, Lucía y otros familiares-, mis oraciones y consuelo en el Señor.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Tengo nueva misión. Les pido sus oraciones, por favor.

Una foto del año pasado. Acompañaba yo al P. Víctor, a quien traté de ayudar en el Seminario durante estos últimos cinco años. A él le agradezco también por todo.
    Aunque el corazón esté rebosando de afectos, emociones e ideas, escribiré unas pocas líneas para testimoniar el momento.

     Sabido es, por tantos amigos, que cambiaré de trabajo, al menos en las circunstancias, pues voy destinado a trabajar en el Seminario Mayor de La Asunción, en la Ciudad Capital. Es decir, dejo el Seminario Mayor de Sololá en el que he trabajado por durante estos que se han vuelto cortos, intensos y alegres años. Al menos el día de hoy voy terminando lo que me quedaba por hacer; mañana, con otros encargos, ya nos estaremos despidiendo de este lugar de tantos recuerdos: el Seminario.

     ¿Qué puede embargar en un corazón que vive tales circunstancias? En primer lugar, agradecimiento a Dios, al Obispo y a tantos que han compartido mi existencia durante todo este tiempo. Sí, he tratado de darlo todo, de no reservarme nada, aunque, ciertamente, tenga muchas cosas de qué pedir perdón. Sí, han sido tantas jornadas de oración y Liturgia, de clases y convivencia con seminaristas y formadores, de trabajo y descanso y deporte, de no cansarme de maravillarme de nuestra gente sololateca y el maravilloso Lago de Atitlán.

     El trabajo de formador es delicado y de mucha responsabilidad; aquí, como escribía arriba, tengo mucho de qué pedir perdón. Quizá no tanto lamentarme, pero sí hubiera podido hacerlo mejor. Con todo, ya está hecho.

     Como se lo comentaba a mi Obispo y a otros amigos, yo he salido ganando con el encargo. He crecido sacerdotalmente -gracias a Dios no tanto en voluminosidad-, intelectual y humanamente. Me parece que seguiremos aprovechando estas ventajas en el nuevo destino.

     Además, queda la satisfacción -más que humana, sobrenatural- de haber colaborado para que nuevos jóvenes salieran de sacerdotes. Ahora me hago cargo de la satisfacción que pueden tener los maestros, que contribuyen a la formación de los nuevos ciudadanos. Pero, en el caso presente, nuestro privilegio es aún mayor cuanto más sobrenatural es el fin.

     Algunos amigos, que se han enterado antes, han estado despidiéndome. Les digo: no me despido, porque nos volveremos a ver, simplemente cambio de lugar de trabajo. Le agradezco a esos amigos estos años compartidos.

     Sí, ya van siendo algunos: desde que comencé el Menor aquí, en aquel ya un poco lejano 1991. Después del Bachillerato estudié en este mismo edificio los estudios institucionales de la formación sacerdotal del Seminario Mayor. Fui ordenado y me designaron formador en el año 2000; así seguí el año siguiente. Para no seguir, resumo escribiendo que he sido formador durante 11 años. Por gracia de Dios, ya van siendo algunos. Entonces, les pregunto, ¿estará justificado que el corazón lo tenga un tanto conmovido?

      Me recuerdo que en una ocasión de este año, una buena señora me preguntó: "Y usted, Padre, ¿qué metas tiene en la vida?" La respuesta, diáfana, sin rebuscarme, fue: "desde que me ordené sacerdote he tratado de no escoger, de no buscar mis propias cosas sino ayudar en lo que me encarguen, tratando de hacerlo bien".

     ¿Qué vendrá después? Dios lo sabe. En sus manos pongo lo que venga, sin preocuparme de ello. Trabajo, gracias a Dios, no falta, menos para un sacerdote.

     A ustedes, amigos, les pido sus oraciones, que me ayuden a encomendar la nueva y similar tarea. la de formar sacerdotes para las demás Diócesis del país -aunque ya lo hacía en cierta manera en estos últimos cinco años últimos-. Siempre es para beneficio de toda la Iglesia. Por eso, me atrevo a pedirles sus oraciones también, pues es una responsabilidad común. Gracias, amigos, por todo. ... y nos seguimos viendo...

domingo, 11 de octubre de 2015

Una oración, por favor, por los amigos de Concepción, Sololá

Éste es el pueblo de Concepción. El lago, en una franja, se ve en la parte superior de la imagen.
    Ha trascendido en los medios de comunicación lo que ha sucedido en Concepción, Sololá, este día domingo: hubo mucha violencia y murieron tres personas. No quiero comentar más sobre lo sucedido. Así lo cuenta Prensa Libre. Sólo les pido sus oraciones, por favor, por los amigos y hermanos de Concepción, que viven este ambiente trágico.

     ¿Por qué los hermanos van a estar divididos? ¿Valen la pena las cosas materiales para perderse humanamente? Ahora el pueblo está dividido y costará mucho tiempo tratar de sanar las heridas. Es verdad, la violencia genera más violencia. Aquí, quien ha salido ganando es el enemigo común, el Demonio.

     Personalmente, conociendo de hace años a los feligreses de este querido pueblo, me da mucha pena lo que les ha sucedido. Como comentaba un sacerdote que me llamó por teléfono, la pena es de todos, porque ha sucedido en nuestra Diócesis. Los seguiré encomendando en mis oraciones sacerdotales. Les pido, por favor, que les encomienden en algún momento.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Una vista de San Antonio Palopó

    Recientemente me compartieron esta fotografía de San Antonio Palopó, un municipio que se sitúa alrededor del Lago de Atitlán. El templo es colonial -aunque me falta ir a apreciarla con detenimiento-. Aunque la playa es nimia -porque el Lago ha subido de nivel-, hay un camino que recorre la orilla. Esta orilla del Lago está bien cuidada, que da gusto estar.

     Quien quiera gozar de un rato de paz y de la belleza natural, o quien quiera disfrutar un almuerzo en un restaurante con una vista primorosa, puede ir a visitar este pueblo, que dista 10 kilómetros de Panajachel.

     Le agradezco a Carmen por la foto.

sábado, 15 de agosto de 2015

"María ha subido al Cielo, se alegran los ángeles"

Imagen de la Asunción de la Virgen que se venera en la parroquia de la advocación, en la zona 2 de Guatemala.

     Hoy, 15 de agosto, celebramos en la Iglesia la Asunción de la Virgen María. La fórmula de definición del dogma mariano (1950), reza así:

     "Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo".

     Siendo Madre nuestra, ¡cómo no nos alegrará que sea premiada, glorificada! Su vida, de total entrega, ha alcanzado la meta. A los hijos nos alegra que nuestra Madre sea reconocida y glorificada.

     A la vez, nuestra esperanza se inflama, al pensar que Ella es un anticipo de lo que sucederá con toda la humanidad, los que permanezcan fieles: la plena comunión de los hombres con Dios, en nuestro cuerpo y nuestra alma enteros.

     Nuestra alma se eleva con Ella a los Cielos y nos dan muchas más ganas de portarnos bien, de ser un poco más fieles -con el trabajo que nos cuesta-, de confiar más en Dios que nos llama a Su gloria.

     ¡Viva la Virgen, nuestra Patrona...!

viernes, 14 de agosto de 2015

En las Vísperas de la fiesta patronal de Sololá 2015

     Estamos de fiesta en Sololá. La Patrona de la parroquia es la María Santísima en su Asunción a los Cielos. Mañana participaremos de la Santa Misa a las diez de la mañana, Misa que será celebrada por el P. Jorge Mario Ávila, Vicario General de la Diócesis, en vista de que Mons. Gonzalo no podrá asistir.

     Hoy, durante la noche, hemos subido a Catedral un momento, al Festival Mariano que se está llevando a cabo, muy concurrido y alegre, con el afluente feligresía que participa para estas grandes fiestas. Los seminaristas han tenido su participación cantándole a la Virgen de la Concha. Me dijo el P. Rolando, párroco de la Catedral, que la actividad durará hasta las 3 de la mañana, más o menos, pues son muchos los que participarán.

      El acontecimiento de esta fiesta patronal ha sido la bendición del retablo de la Catedral, y la "entronización" de la Patrona, después de la procesión que tuvo en las inmediaciones de la Catedral. Felicitamos a los sololatecos por su trabajo en la consecución de este gran proyecto, que ha venido a ayudar a que la Catedral sea mejor lugar de oración, que sea "más eucarístico", me comentó alguien.

     Agradezco a los sololatecos de quienes tomé estas imágenes que pongo ahora el blog.

    ¡FELIZ FIESTA PATRONAL A LOS SOLOLATECOS!
Después de tanto tiempo, no sé cuántos años, la Patrona de la Parroquia salió en procesión.

Así lucía el parque ese día de la procesión.


La Catedral durante estos días de la fiesta patronal.
Éste es el nuevo retablo de la Catedral de Sololá.

Mons. Gonzalo, durante la Misa de bendición del retablo.

La feligresía, el día de la bendición del retablo.

domingo, 12 de abril de 2015

Momento histórico en la parroquia de Concepción, Sololá

La iglesia de Concepción, Sololá y la fuente.
    Comencé bien este Domingo de la Divina Misericordia, no solo porque desperté sino también recibí algún saludo por este Domingo, que me ayudó  a actualizar el "tema" fundamental de este Domingo.

     Además de las otras actividades que me tocó realizar, hoy concelebré la Santa Misa en Concepción y prediqué en ella, pues era un domingo especial. Se ofrecía en agradecimiento a Dios porque hoy se entregaba al párroco de Concepción las escrituras del terreno que corresponde a las dependencias parroquiales en dicho municipio.

     Para darle realce, decía, hubo dos sacerdotes en la Santa Misa; el P. Francisco invitó también al coro infantil Cristo Rey de Patzún. La Misa fue más solemne de lo que se acostumbra en domingo. Los feligreses estaban encantados con la ceremonia. Se participó con más fervor, si cabe.

     La "cuasi-parroquia" de Concepción tiene unos quince años de haberse erigido. Desde entonces han pasado varios sacerdotes que se encargaron de dirigir la comunidad, entre ellos, el P. Fermín Ajtzalán, que ya está Dios mediante en el Cielo. Yo también tuve el encargo durante tres años; me recuerdo de varias aventuras. Una de ellas fue empezar a destrabar el asunto de la administración de las dependencias de la Iglesia, que estaban en manos de la alcaldía y los Principales del pueblo.

     Después de recorrer un camino legal a veces un poco entrampado, se logró con todas las de la ley la escritura en la que quedan claros los límites, que resultaron un tanto insospechados para los que no estábamos metidos en el tema y en la historia.

     Personalmente doy gracias a Dios, también al P. Chico Chocoj, por todo el trabajo realizado -que tiene sus consecuencias-, así como a todas las personas que intervinieron.

    Además, ya anunciamos en la homilía que dentro de seis años estaremos celebrando el jubileo por la dedicación de la iglesia en su 400 aniversario.

     ¡Feliz Domingo de la Divina Misericordia!

jueves, 8 de enero de 2015

Santa Clara La Laguna, tierra de los canastos

     Los alumnos del Seminario proceden de lugares pintorescos, rincones de nuestra Diócesis. De hecho, tenemos de casi todas las parroquias de que se compone la Diócesis. Tenemos, en total, 84 seminaristas en el presente año. Tanto Sololá como Chimaltenango tienen lugares turísticos.

     Éste es un video que pillé, que muestra una de las habilidades de los clareños (Santa Clara La Laguna, Sololá): la confección de canastos.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Estuvimos de fiesta patronal en Concepción

     Hoy he concelebrado la Santa Misa en la iglesia de Concepción, en la fiesta patronal. Ha celebrado con gran solemnidad el P. Francisco.
     El 18 de noviembre pasado, el pueblo ha estrenado Municipalidad, según lo muestran las fotos que subimos. El P. Francisco tuvo el honor de bendecir el edificio ese día ante los que se reunieron, después de la celebración de la Santa Misa en acción de gracias.
     El pueblo de Concepción es un encanto -tanto su gente como el lugar-: poco a poco se van notando los cambios, pero todavía conserva un aire de nostálgico y "costumbrista" pasado. Ha habido mucha labor evangelizadora, pero todavía queda mucho por hacer.
     Les dejo con unas fotos tomadas en la fiesta de hoy.
El P. Francisco, en el rito de la bendición en el interior de la nueva "Muni".

Esto fue el 18 de noviembre pasado.


Ésta es parte de la fachada del edificio.

Según la usanza de la cofradía, así estaba el retablo de la iglesia con motivo de la fiesta patronal.

En la mañana, después de la Santa Misa, los fieles rezando ante la imagen de la Patrona.

En la sacristía, algunos de los que asistieron a la celebración de la fiesta patronal.

jueves, 14 de agosto de 2014

En vísperas de la fiesta de la Asunción

     La parroquia, en Sololá, tiene como patrona a Santa María asunta al Cielo (La Asunción de la Virgen). Como pueden imaginarse, la fiesta ya ha comenzado, y de qué manera. El ambiente en el Seminario ya es de fiesta. Las Vísperas han sido solemnes. Ahora, un rato más de adoración al Santísimo, pues es jueves.
    Mi oración de la tarde, como pueden suponer –como en los días anteriores—, ha estado en sintonía con lo que ya celebramos: la Virgen, que ha subido al Cielo. Me he ayudado de la homilía del Santo Padre Benedicto XVI para esta fiesta en el 2005: “María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. (…) En el cielo tenemos una Madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón”.
    Y me he puesto a pensar y a soñar cómo participará nuestro cuerpo de la misericordia divina en el Cielo. ¿Cuán felices seremos en el Cielo? Todo lo que podamos alcanzar ahora en la tierra, en Dios. “Soñad y os quedaréis cortos”.
     ¿Y se comparará la fiesta del Cielo con la fiesta en Sololá para su fiesta…? La pregunta no necesita respuesta… Vale soñar...

domingo, 10 de agosto de 2014

Una foto aceptable

     Me parece que ha sido un buen momento del día y la modesta cámara que llevaba me ayudó: mientras regresaba de celebrar la Santa Misa en Concepción, acompañado de mi amigo “el Chino”, a eso de las ocho de la mañana, detuve un momento el carro, saqué la cámara y ensayé para tomar la foto que me pareció mejor.
     Ésta es una foto del lago de Atitlán, de los múltiples paisajes que nos regala Dios.

lunes, 24 de febrero de 2014

Una nueva experiencia de profesor

La bella iglesia colonial de Concepción, Sololá.
     El hecho, descrito escuetamente, es éste: di una clase en kaqchikel sobre el Pentateuco. Sucedió en Concepción, un pueblo eminentemente kaqchikel, en donde celebro con frecuencia la Santa Misa y predico en esta lengua.
     Es sabido que en la actualidad, las lenguas mayas ya no son habladas con pureza como antiguamente; aunque sea mi lengua materna, ya no la hablo como mis padres ni mi abuelo, por lo que tengo que apañármelas para hacerlo en la predicación del domingo.
     Aunque maneje con cierta soltura el contenido (Pentateuco), nunca había tenido ni la oportunidad ni la ocasión para dar una clase en lengua kaqchikel. De hecho, al comenzar me disculpé alegando que, al haber muchos términos técnicos, prefería hacerlo en castellano para desenvolverme con soltura.
     Gracias a Dios la lengua se me destrabó un tanto y, casi sin darme cuenta, seguí la exposición como comencé, en lengua aborigen.
     Eran en total 23 “alumnos”, entre 15 y 65 años de edad, más o menos, con escasa o nula instrucción académica... Tenía preparada unas 45 diapositivas; sólo pude explicar unas 5... Quizá abusé un poco de la paciencia de mis afanosos alumnos, pero me encantó mucho su atenta escucha. Si han preguntado, como lo han hecho, es que llevaban el hilo de la exposición claro, los que podían.
     En fin, hoy también fue “Pentecostés”, obligamos al Espíritu Santo a seguir soplando ―aunque sé que lo hace de buen grado―...

domingo, 12 de enero de 2014

Fotos de la toma de posesión del nuevo párroco en Catedral

     Las fotos que aquí pongo las he tomado del muro de un amigo sololateco en Facebook. Le agradezco por las buenas fotos y porque ha hecho buena propagando de algo bueno. Gracias, Carlos Ch.
    Son fotos del relevo en la dirigencia de la parroquia de Sololá, que sucedió el domingo 5 de enero pasado: dejó la parroquia el P. Pedro y asumió el P. Rolando.
Ésta es la convocatoria que un amigo hizo para invitar al acontecimiento.

En la caminata de inicio frente al Seminario. Al fondo se ve levemente el lago de Atitlán.

Saliendo de enfrente del Seminario.

En el atrio de la Catedral. Al fondo, la torre centenaria del municipio.

En la Misa anterior a la toma de posesión, se agradeció al P. Pedro toda su labor.

El anterior párroco, el P. Pedro.
Al inicio de la celebración, el P. Santos lee el nombramiento del nuevo párroco.

En la entrega al P. Rolando, nuevo párroco, de la llave de la iglesia.

Una de las acciones del rito es la lectura del Evangelio por el nuevo párroco.

La firma de la Profesión de Fe.

En la entrega de la pila bautismal.

La entrega de la Sede de la Penitencia.

Así lucía la feligresía mientras se celebraba el rito.

Sin comentarios...

En la sede del párroco.

Al final del rito, antes de la liturgia eucarística, se viste la casulla.

Durante la concelebración.

Al finalizar, el Obispo pidió al párroco saliente y al entrante bendecir juntos al pueblo.