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sábado, 4 de agosto de 2018

¡Dios bendiga a todos los sacerdotes!

El Santo Cura le dijo al niño Antoine Givre:
"Me has mostrado el camino a Ars.
Yo te mostraré el camino al cielo".
Cuánto nos gusta el resultado de las acciones -tratándose de las buenas-, especialmente cuando ha habido esfuerzo, pero del comienzo al final hay un gran trecho. Personalmente admiro el ejemplo del Santo Cura de Ars, patrono de los sacerdotes y cuya fiesta celebra hoy la Iglesia; nos admira su vida, pero en ocasiones nos resulta un tanto arduo imitar su ejemplo heroico.

Sin embargo, contamos con la gracia de Dios, sin ella no es posible hacer algo. Con frecuencia, el tema de mi oración y petición a Dios es la virtud de la esperanza, que me lleva a confiar plenamente en la ayuda de Dios en mi ministerio sacerdotal, me ayuda a tener presente que es Dios quien actúa por medio nuestro.

Hoy es un día especial para rezar por los sacerdotes, de quienes hemos recibido tanto bien -¿quién no?-. Siendo sacerdote, he recibido mucho bien de tantos sacerdotes que han intervenido en mi vida y formación. Hoy he ofrecido la Santa Misa por ellos. Tú puedes hacerlo también, o al menos una oración puedes dirigir por su fidelidad y felicidad.

¡Dios bendiga a todos los sacerdotes, vivos y difuntos!

sábado, 25 de marzo de 2017

"Alégrate, María"

     Como indicaba el Papa Benedicto en el año 2005 (18 de diciembre), la palabra con que comienza el saludo del ángel a María fue la primera palabra del Nuevo Testamento, el inicio de la salvación propiamente con la encarnación de nuestro Señor. Esa palabra en griego es χαĩρε, "alégrate" (el verbo χαĩρω se traduce por "alegrarse").

     En verdad, esta fiesta de la Anunciación invita a alegrarnos, pues nuestro Dios se ha dignado rescatarnos, enviándonos a su Hijo que se se hizo uno de nosotros haciéndose hombre sin dejar de ser Dios. Puso su morada entre nosotros (cfr. Jn 1,14) porque encuentra su alegría en compartir la vida de los hombres (cfr. Pr 8,31).

     Alegrémonos con María llamada "Llena de gracia" por Dios, no tengamos miedo de dedicarle ese título, pues el Espíritu Santo ha querido que quedara consignado en el Santo Evangelio. Alegrémonos con Ella, como se alegraría siempre al recordar Ella este momento trascendental de su vida y de la vida de la humanidad.

jueves, 19 de mayo de 2016

Hoy, fiesta de Jesucristo Sacerdote

     El jueves después de Pentecostés la Iglesia celebra la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, un día más sosegado para celebrar el don del orden sacerdotal instituido el Jueves Santo por Jesucristo nuestro Señor.

    La verdad, el hombre no hubiera osado pedir un don tan grande; ni ahora lo hace, pues está por encima de sus capacidades y sus méritos.

    También, por parte de los que somos sacerdotes, nos falta -quienes más, quienes menos- ser más conscientes del don recibido: ser el mismo Cristo. En ocasión reciente, acompañado de un seminarista, fui a la casa de una persona que quería le bendijese la casa. Mientras llegábamos, comentó emocionada: "¡Es que no puedo creer de que Cristo venga a mi casa...!"

    También nos falta ser conscientes de que somos para los demás, según nos instruye el Papa Pío XII en su encíclica Mediator Dei: "Cristo es ciertamente sacerdote, pero lo es para nosotros, no para sí mismo, ya que él, en nombre de todo el género humano, presenta al Padre eterno las aspiraciones y sentimientos religiosos de los hombres".

    Recemos hoy por los sacerdotes, por su fidelidad, por su entrega total a Dios y a la obra de la redención.

lunes, 25 de abril de 2016

En la fiesta de San Marcos Evangelista. Una historia vocacional

     Una historia vocacional... La historia la puedes conocer tú, llenar los espacios con otros datos que puedas recabar. Se trata de Marcos, el evangelista cuya fiesta celebramos hoy en la Iglesia.

     Según Hch 13,13, Juan Marcos es un chiquillo, ansioso de imitar a los grandes evangelizadores. Por eso siguió a Pablo y Bernabé en sus correrías apostólicas. Pero se le cayó el alma a los pies cuando vio los trabajos y las palizas por que tenían que pasar. Por eso los abandonó y se regresó a su casa.

     Tiempo después, cuando los apóstoles volvieron a Antioquía y a Jerusalén, se encontró con ellos. Se lo habría pensado mejor. Ya estaría más maduro, se habría sentido quizá un poco cobarde por haber abandonado el camino y, arrepentido, quiso nuevamente ir en pos de los apóstoles. Hch 15,37-39 nos cuenta que, al expresar su deseo de volver, Pablo, enérgico, no le aceptó en su compañía. Bernabé, en cambio, "hombre de la consolación", quiso tomarlo. Hubo, entonces, una disensión entre ambos y Bernabé terminó llevándose como compañero a Juan Marcos.

     La tradición dice que este mismo Juan Marcos es el autor del segundo evangelio, el llamado "evangelio según Marcos", secretario del apóstol Pedro (1P 5,13), (hay autores que disienten de tal apreciación).

     Podemos apreciar, leer y agradecer a Dios el evangelio según Marcos, el evangelio por el que un novato puede comenzar a leer la Biblia (en verdad, es mejor empezar a leer la Biblia por allí).

sábado, 19 de marzo de 2016

Hoy celebramos a San José

La sencilla escultura de san José que se encuentra en un muro en el Seminario de La Asunción.
     Terminamos en el Seminario el primer trimestre del año académico; ahora, un poco de descanso para reponer fuerzas, y lo haremos celebrando la Pascua del Señor durante esta Semana Santa. Lo haré con un grupo de seminaristas de la etapa de Filosofía con quienes me encontraré hoy en la parroquia de Santiago Apóstol, Coatepeque.

     Hoy celebramos en la Iglesia la solemnidad de San José, patrono de la Iglesia Universal, padre de Jesús en la tierra y esposo castísimo de la Virgen María.

     Hoy he leído en el diario El Periódico una columna de un tal señor Blum, que en dos párrafos mezcla lo que dicen los Apócrifos, la creencia popular, los evangelios y su propia interpretación, dando una figura de san José que hiere un tanto las sensibilidades piadosas. Esa descripción es sólo el preámbulo de su tema: el trabajo, aunque se refiere a él como una maldición de la existencia del hombre.

     Perdón por la digresión. Prefiero ver a san José como un hombre normal, un gran hombre que se sabe en la mirada de Dios, a quien le fue encomendada la gran responsabilidad de ayudar al Hijo de Dios a que cumpla su misión de redimir a todos los hombres. Sin una vida brillante a los ojos de los hombres, vive su vida en plenitud de gracia y de alegría en la vida normal.

     Hoy meditaba en una faceta concreta de la vida del santo Patriarca: la sensibilidad espiritual que tuvo para conocer la precisa Voluntad de Dios sobre su vida y la de los que estaban a su cuidado. Debió estar muy atento a lo que Dios quería que hiciera, aunque costara.

    Encomendamos a este santo Patriarca el cuidado de la Iglesia y de las vocaciones, las que están en el Seminario ahora y los que vendrán -incluido el que me llamó por teléfono hace un rato y tiene inquietud de seguir al Señor por este camino-.

martes, 21 de enero de 2014

¿Qué te sugiere la vida de Santa Inés?

     Hoy celebramos, en la Iglesia, a Santa Inés, virgen y mártir. Esto es lo que recoge el Martirologio sobre ella: “Memoria de santa Inés, virgen y mártir, que siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad. Obtuvo victoria sobre su edad y sobre el tirano, suscitó una gran admiración ante el pueblo y adquirió una mayor gloria ante el Señor. Hoy se celebra el día de su sepultura (s. III/IV)”.
    Volver a rezar con las palabras pronunciadas por san Ambrosio (Oficio de Lecturas) me encienden en mayores ánimos para buscar la Cruz y llevarla con garbo, como santa Inés, que fue ejemplo de pureza e inocencia “Agnete”, su nombre en latín, se deriva de “Agnus”-“cordero”―.
     Pero también suscitan en mí la voluntad de fidelidad y renovada entrega total y sin fisura a Cristo: “Sería una injuria para mi Esposo esperar a ver si me gusta otro; él me ha elegido primero, él me tendrá”, fueron sus palabras ante los halagos y ofrecimientos que le hicieron, tentándola a “salvarse” del martirio.
    Y a ti, ¿qué te enseña esta mártir de 12 años de edad?

martes, 20 de agosto de 2013

Palabras de un enamorado

     La Iglesia celebra hoy a San Bernardo de Claraval, en lo que ahora es Francia, monje en el siglo XII. En verdad era un enamorado, que creía en lo que hacía; tanto que arrastró a varios de sus hermanos y familiares al convento.
     Hoy también he recordado que hace 16 años partió al Cielo Mons. Eduardo Fuentes. Confiamos en que, con la vida que llevó, ya esté en el Cielo, gozando de Dios e intercediendo por nosotros.
     La lectura siguiente es de un sermón de San Bernardo, con la que rezamos hoy los sacerdotes. Para quien quiera “gustarla”, léala sin recato.
     El amor basta por sí solo, satisface por sí solo y por causa de sí. Su mérito y su premio se identifican con él mismo. El amor no requiere otro motivo fuera de él mismo, ni tampoco ningún provecho; su fruto consiste en su misma práctica. Amo porque amo, amo por amar. Gran cosa es el amor, con tal de que recurra a su principio y origen, con tal de que vuelva siempre a su fuente y sea una continua emanación de la misma. Entre todas las mociones, sentimientos y afectos del alma, el amor es lo único con que la creatura puede corresponder a su Creador, aunque en un grado muy inferior, lo único con que puede restituirle algo semejante a lo que él le da. En efecto, cuando Dios ama, lo único que quiere es ser amado: si él ama, es para que nosotros lo amemos a él, sabiendo que el amor mismo hace felices a los que se aman entre sí.
     El amor del Esposo, mejor dicho, el Esposo que es amor, sólo quiere a cambio amor y fidelidad. No se resista, pues, la amada en corresponder a su amor. ¿Puede la esposa dejar de amar, tratándose además de la esposa del Amor en persona? ¿Puede no ser amado el que es el Amor por esencia?

viernes, 9 de agosto de 2013

Una gran mujer intelectual

    Las hay de a montones, ahora más que antes; me gustaría que fueran muchas más, para inyectarle a esta sociedad nuestra un feminismo del bueno, que falta le hace.
     Hoy recordamos a una de esas grandes mujeres de la historia que han influido no sólo con su aporte intelectual ―que no es pequeño― sino también por la santidad de su vida: Santa Edith Stein (Teresa Benedicta de la Cruz).
     Discípula de Husserl, aunque lo abandonó pronto, pues vio que ese camino tenía sus límites. Ella recorrió su propio camino, en las posibilidades que le dejaba la sociedad de entonces.
     Nació judía, de una familia que la amaba, fervorosa al principio. Cuando estudió fue abandonando la práctica judía. Volvió a encontrarse con Dios, poco a poco, gracias al buen ejemplo de católicos intelectuales. Santa Teresa fue protagonista en el giro de su existencia (leyendo el libro de su Vida).
     El martirio, después de hacerse religiosa, fue la corona de su vida ejemplar. Así como me alegra el testimonio de la vida de unos niños cristianos heroicos, así me alegra el gran testimonio de esta religiosa intelectual, de gran temple.
     Recurro a su intercesión, especialmente hoy, pidiendo por la Europa que languidece en su vida cristiana, para que reconozca sus raíces y vuelva a ser la evangelizadora de antaño.
     Una anécdota de la vida de esta santa escribí hace algún rato, aquí. El video siguiente es de hace un año.