La conversación entre Pedro y Jesús no fue así, pero pudo ser así...«Despacito y buena letra: / hacer las cosas bien / importa más que el hacerlas» (A. Machado)
domingo, 7 de febrero de 2010
Vocación del apóstol Pedro
La conversación entre Pedro y Jesús no fue así, pero pudo ser así...sábado, 6 de febrero de 2010
Participar de la liturgia del Cielo

Tomando pie de la primera lectura (Is 6,1-2a.3-8) y del Salmo (Sal 137,1-8) de la Misa mañana, domingo, escribí los siguientes párrafos para mi homilía, que comparto con ustedes, si tienen paciencia de leerlos.
Esta reunión nuestra, hermanos, siendo una reunión de unos hombres que quieren hacer algo en común, no tiene fines meramente humanos.
Las palabras, los gestos, lo que recibimos en esta celebración eucarística, no son humanos sin más. Detrás de esos gestos y esas palabras hay algo trascendental, no en virtud de ellos sino en virtud de la institución de estos sacramentos y de estos ritos, y de quien actúa en ellos: Cristo mismo. La fe, que es una virtud teologal, es ese don que nos ayuda a que los ojos del alma pueden percibir lo que hay detrás de estos ritos, y a dónde nos llevan.
Participando de la liturgia del Cielo
Es Dios mismo el que está presente y actúa en esta nuestra celebración de la Misa, participamos de la liturgia del Cielo a semejanza de cuando Isaías se encontró en la asamblea del Cielo (1a. lectura): «vi al Señor, sentado sobre un trono muy alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Había unos serafines junto a él, con seis alas cada uno, que se gritaban el uno al otro: “Santo, santo, santo es el Señor, Dios de los ejércitos; su gloria llena toda la tierra”. Temblaban las puertas al clamor de su voz y el templo se llenó de humo» (Is 6,1b-4).
Si fuéramos conscientes de esta gracia de Dios, dejaríamos las preocupaciones y las prisas a un lado. No nos aburriríamos. Además, porque no podemos salir así como entramos, ¡saldríamos de esta la celebración más endiosados!
Con María
La eficacia de la liturgia, lo tenemos claro, no se encuentra en nosotros, pero cuenta con nuestra colaboración. Hemos aprendido y creemos que la Santa Misa es la actualización del mismo Sacrificio de Cristo en el Calvario. ¿Cómo hubiéramos estado en ese hecho histórico y salvífico de la Crucifixión y Muerte de Cristo en el Calvario? Allí vemos a María, junto a la Cruz de su Hijo. ¿Cómo participaría Ella de esa liturgia, la más excelsa delante de Dios?
viernes, 5 de febrero de 2010
Una nueva conferencia
Hemos tenido una nueva oportunidad de asistir y disfrutar de una conferencia. El 28 de enero se celebró la fiesta de Santo Tomás de Aquino, patrono de los estudios teológicos; pero en la Facultad de Teología se ha trasladado su celebración al jueves 4.jueves, 4 de febrero de 2010
¿Se puede hablar de Dios en un desayuno de oración?

Ha suscitado expectación la aparición que tendrá hoy el presidente de España en Washington, EE.UU., en el desayuno nacional de oración de este año, alguien que siempre se ha proclamado agnóstico. Cosas duras ha dicho del Cristianismo…
Bueno. El desayuno de oración lo compartirá con el presidente de EE.UU, con un grupo de representantes religiosos. Es un desayuno que tiene orígenes religiosos hacia los años 30.
Los políticos son políticos; pero, ¿pueden hablar de Dios alguna vez? ¿Qué puede decir alguien que no cree en Dios, cuando asiste a un acto religioso? ¿Qué dirá el presidente español en esta ocasión? Ya lo sabremos. De esto me enteré hoy comentando las noticias en UN DESAYUNO.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Cuidar la celebración litúrgica
En el año sacerdotal…
Durante los días de mi Retiro de la semana pasada, tuve la oportunidad de presidir en una ocasión el rezo de las Vísperas, con exposición del Santísimo Sacramento y bendición.
Pedí favor a unos amigos sacerdotes que me ayudaran en la celebración. Al finalizar, uno de los que me ayudó hizo este comentario: “me recordé de la liturgia que celebrábamos en el Seminario”. Porque, efectivamente, además de cuidar los gestos y palabras de la liturgia, acompañados de la piedad, intenté cantar lo que podía para solemnizar la liturgia.
A mi modo de entender, creo que la reunión de sacerdotes es una oportunidad gratísima para cuidar y solemnizar mejor la liturgia, ya que en las parroquias, llevados por las circunstancias a veces poco colaboradoras, no siempre es posible hacerlo. Esto ayuda a vivirla y aprovecharla mejor.
El predicador del retiro nos comentaba en una ocasión, que el Cura de Ars era pobre consigo mismo pero espléndido con la liturgia. Una anécdota particular, que recoge Francis Trochu en su obra “Cura de Ars”, es la de cuando el santo fue a un lugar en donde confeccionaban ornamentos litúrgicos. Al verle llegar, reparó la dependiente en el aspecto desalineado del santo, pero se le grabó cómo fue él quien se llevó para su iglesia los ornamentos más bonitos que tenían.
martes, 2 de febrero de 2010
En la fiesta de la Presentación del Señor

¿En qué se habrá ocupado el anciano Simeón? ¿Cuántos días más habrá vivido después del encuentro con el Señor? La verdad es que todas estas preguntas son superfluas cuando se ha encontrado el sentido de la vida, más en concreto, al Que le da sentido a la vida.
Ese encuentro con Jesús –todavía un Niño– llenó la larga vida de este anciano. El Espíritu Santo quiso que quedaran grabadas sus palabras: “Ahora, Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu Salvador”. Sólo Dios puede colmar el corazón del hombre.
Sus palabras revelan que andaba buscando el sentido de su vida, como cualquier hombre. Se vieron colmadas sus ansias de vivir –vivir en plenitud, vivir “endiosado”– al encontrarse con Jesús. Bueno, ya vivía con Dios, pues dice el Evangelio que “…estaba en él el Espíritu Santo. El Espíritu Santo le había revelado que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu, vino al Templo…” (Lc 2,25-27)
¡Ya quisiera robarle un poco de esa alegría y plenitud a este anciano santo!
lunes, 1 de febrero de 2010
San Millán de la Cogolla
Millán (Emiliano) es un santo eremita que vivió un si
glo más un año, entre los siglos IV y V, en estos montes riojanos, que dieron como precioso fruto muchos santos discípulos suyos. Es uno de los testimonios tempranos de vida eremita y vida conventual en Occidente.
Además, San Millán es patrono de España, junto con Santiago Apóstol.
Fueron unos días muy bonitos los de mi retiro recién vivido, en un escenario tan maravilloso, en donde el silencio natural de pueblo tan apartado invita a encontrarse con Dios. Aunque pronosticaron una bajada mayor de temperatura, el frío fue “benevolente” con nosotros.
Necesitaba ese descanso, para calibrar las cuerdas del alma; toda alma la necesita.
miércoles, 27 de enero de 2010
Me voy de curso de retiro


lunes, 25 de enero de 2010
De perseguidor de la Iglesia a Apóstol de los gentiles

“Éste me es un instrumento elegido para llevar mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre” (Hch 9,15s.). Éstas fueron las palabras que oyó Ananías sobre Pablo.
Un perseguidor que cambió en ser el más ferviente defensor y predicador de Jesucristo.
Uno de los aspectos de la vida de Pablo que me impresiona sobremanera es lo que sufrió el Apóstol en nombre de Cristo. Es más, amó ese sufrimiento. “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada? Pero en todo esto salimos más que vencedores gracias a aquel que nos amó” (Rm 8,35.37).
Otro aspecto es su tozudez santa con tal de ganar almas para Cristo. Ese celo, que ya tenía antes de conocer a Cristo, le movió a evangelizar a los paganos, evangelizar los lugares más remotos, incluso quería llegar al confín de la tierra (cfr. Hch 15,24).
Pero, sobre todo, me impresiona cuánto puede hacer alguien que es humilde (alguien capaz de cambiar) y es fiel a lo que Dios quiere. Sin duda que tenía grandes dones, pero lo principal es que fue fiel a la gracia de Dios.
domingo, 24 de enero de 2010
La lectura de la Palabra de Dios

Las lecturas de la Misa (cfr. Ne 8,2-4ª.5-6.8-10; Sal 18,8-10.15; 1Co 12,12-14.17; Lc 1,1-4; 4,14-21) nos presentan a tres personajes, uno es más que un personaje: Esdras, Jesús y Pablo. Los dos primeros proclaman la Palabra de Dios, y el tercero escribe, consciente de hacerlo de parte de Dios. ¿Qué lee Esdras? Lee el libro de la Ley. Jesús, lee el libro del profeta Isaías.
Y los destinatarios de la lectura de la Palabra de Dios, ¿quedaban indiferentes? No. Del libro de Nehemías hemos escuchado que los levitas leían y explicaban la palabra y su sentido, y todos comprendían la lectura (comprender conlleva también llevar a la práctica). Según san Lucas, todos tenían los ojos fijos en Jesús y le mostraban su aprobación.
Si la Biblia fue escrita para sostenernos en la fe, ¿cómo la apreciamos y la acogemos? Una de las mejores formas de agradecerle a Dios que se nos revelara es leer esta Su Palabra. Allí nos transmite Su Voluntad. ¿Cuánto tiempo diario le dedicamos a leer la Biblia, los evangelios? ¿Nos cansa o aburre hacerlo unos pocos minutos? ¿Le pedimos al Espíritu Santo que nos ilumine al hacerlo?
Una cosa más: la proclamación de la Palabra de Dios en la celebración litúrgica es más perfecta, actualizante. Dios nos habla allí.
sábado, 23 de enero de 2010
Convivencia con el Arzobispo de Pamplona
Es que hoy, los sacerdotes de diversos rincones de la tierra que estudiamos en esta Facultad de Teología de Pamplona, tuvimos un encuentro con el Arzobispo, en el que el centro fue la celebración eucarística concelebrada por alrededor de cincuenta sacerdotes. Muy animado, D. Francisco departió luego un “tentempié” con los que asistimos, tomándose fotos con medio mundo y saludando y bromeando con todos. Además, por supuesto, visitamos el tesoro de San Fermín, patrono de Pamplona, capilla en donde concelebramos la Eucaristía.
viernes, 22 de enero de 2010
El ecumenismo
En el octavario de oración por la unidad de los cristianos...Hace ya más de un siglo desde que comenzó esta conciencia de la unidad necesaria de los cristianos, testimonio necesario para evangelizar. La verdad es que es un sentimiento acuciante el pensar que somos tantos los seguidores de Cristo, pero que a veces estamos tan divididos.
Me recuerdo de aquel teólogo ortodoxo que dio una ponencia en la Facultad de Teología –me contaron la anécdota–. Cuando fue cuestionado sobre la vuelta de los ortodoxos a la unidad con la Iglesia Católica, dijo sin ambages que era prácticamente imposible. El padre J. L. simplemente estaba abrumado por respuesta tan simple pero tan desalentadora.
¿Será, de verdad, im-po-si-ble? Si confiáramos en nuestras fuerzas, desde luego que lo sería, porque no hay quien ponga de acuerdo a los hombres, ni siquiera a los hermanos. Pero como es un don –que hay que implorar de rodillas continuamente, y para Dios no hay imposibles–, sí se alcanzará la tan ansiada unidad.
¿Qué has rezado y/o has hecho por la unidad de los cristianos durante este Octavario?
jueves, 21 de enero de 2010
Jornada Académica en la Facultad de Teología

Hemos tenido la suerte de participar de una jornada académica titulada “el sacerdocio ministerial en la misión de la Iglesia”, en este año sacerdotal que ya va muy avanzado.
Participaron teólogos de la talla de Francisco Mateo Seco, Pedro Rodríguez y Félix Arocena por la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra; Santiago del Cura y Mons. Rafael Zornoza, que vinieron de fuera.
Los ponentes coincidieron en recalcar la fundamentación teológico-cristológica del sacerdocio, clave para entender el ministerio del sacerdote. El carisma sacerdotal es conferido en el sacramento del Orden, lo que le salva de considerar ese carisma como algo meramente funcional o un “encargo” ad tempus (por un tiempo).
Otro punto recalcado en las ponencias es la primacía de la consagración (ser sacerdote) sobre la misión (trabajar como sacerdote), aunque son inseparables. Uno no es sacerdote por lo que hace sino porque ha recibido el sacramento del Orden.
La sesión de preguntas posterior fue aún más interesante, porque estas preguntas son más directas a intereses de los oyentes.
Bueno, aunque aparezca un “tostón” leer estos pequeños párrafos, me parecía conveniente reseñarlo y compartirlo.
Un saludo.
miércoles, 20 de enero de 2010
Católicos, regresen a casa
En el octavario de oración por la unidad de los cristianos...
La belleza de la Iglesia resulta evidente cuando se tiene fe. Cuando no se la tiene, es un poco más difícil vislumbrarla.
Algunos, obnubilados por fijar la mirada sólo en lo que se les presenta sin trascender lo meramente visible, se han alejado de la Iglesia, ya sea por el poco fervor y el abandono de la fe o ya sea porque se pasaron a otra religión o a una secta.
Como toda familia, sus miembros tienen defectos. Así también la Iglesia. Pero los lazos de la fe nos unen y nos reclaman. Oigamos y veamos atentamente el siguiente video.
martes, 19 de enero de 2010
La paciencia

Seguimos en el Octavario de oración por la unidad de los cristianos.
Una de las virtudes humanas que hemos de practicar todos es la paciencia. Y su práctica es muy importante en el ecumenismo, en el afán de buscar la unidad en la Iglesia. Aunque no es la única virtud necesaria ni es la principal, es necesario practicarla.
“El que sabe ser fuerte no se mueve por la prisa de cobrar el fruto de su virtud; es paciente. La fortaleza nos conduce a saborear esa virtud humana y divina de la paciencia. Mediante la paciencia vuestra, poseeréis vuestras almas (Lc XXI, 19). La posesión del alma es puesta en la paciencia que, en efecto, es raíz y custodia de todas las virtudes. (…) Y es esta paciencia la que nos impulsa a ser comprensivos con los demás, persuadidos de que las almas, como el buen vino, se mejoran con el tiempo” (AD 78).
Paciencia en el trato, paciencia en el diálogo… Sabiendo que se tiene la verdad, no hemos de desalentarnos ante la "tozudez" del prójimo, que se cree en la verdad, porque queremos el bien del alma de ese prójimo y de todas las almas. ¿Quién no recuerda la frase atribuida a Santa Teresa: "la paciencia todo lo alcanza"?
lunes, 18 de enero de 2010
Octavario de Oración por la unidad de los cristianos

El día 18 de enero comienza el tradicional Octavario de Oración por la unidad de los cristianos, octavario que antecede a la fiesta de la Conversión del apóstol Pablo.
Como indicaba el Papa Benedicto XVI hace un año, a la consecución de la unidad de la Iglesia, auténtico don de Dios, antecede la conversión, tanto a nivel comunitario como a nivel personal, ésta antes que aquella. Así lo dice el Papa: “La conversión implica dos dimensiones. En el primer paso se conocen y reconocen a la luz de Cristo las culpas, y este reconocimiento se transforma en dolor y arrepentimiento, en deseo de volver a empezar. En el segundo paso se reconoce que este nuevo camino no puede venir de nosotros mismos. Consiste en dejarse conquistar por Cristo. Como dice san Pablo: "Me esfuerzo por correr para conquistarlo, habiendo sido yo también conquistado por Cristo Jesús" (Flp 3,12)”; así, pues, esta conversión es un verdadero don que sólo se consigue con la oración.
¿Qué tal rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria al Padre, por lo menos, por esta intención de la unidad de los cristianos?
domingo, 17 de enero de 2010
He encomendado a los nuevos presbíteros
viernes, 15 de enero de 2010
El frío español
miércoles, 13 de enero de 2010
Las fotos pendientes de las Ordenaciones

jueves, 7 de enero de 2010
Saludos, nuevamente
