lunes, 18 de junio de 2012

Ésta es mi tierra (Oriente)

     Guatemala se caracteriza por tener de todo en tan poco territorio: hay diversidad de culturas y climas, que hacen de nuestro país un maravilloso destino turístico.
     Presento ahora una serie de videos –al menos el primero, posteado directamente; los otros, indicados sólo en los enlaces- sobre un departamento que se encuentra al Oriente del país: Chiquimula.
     Uno de los centros emblemáticos de reunión de gentes es Esquipulas y la imponente Basílica del Cristo Negro, imagen de nuestro Señor que goza de gran veneración en toda Centroamérica.



     Segundo video.
     Tercer video.
     Cuarto video.
     Quinto video: Esquipulas
     Sexto video.
     Séptimo video.

domingo, 17 de junio de 2012

"El Reino de Dios se parece a..."


     En el evangelio de la Misa de este Domingo, el Señor compara el Reino de Dios a una semilla (cfr. Mc 4,26-34). Esta semilla –el Reino de Dios- tiene una potencia prodigiosa, irresistible, misteriosa.
     La nueva evangelización no depende del mayor o menor esfuerzo del hombre, porque “la semilla germina y va creciendo, sin que él (el hombre) sepa cómo”. Ciertamente, esta nueva evangelización necesita buenos instrumentos, pero Dios hace lo suyo, que es lo más importante e imprescindible.
     Si el hombre hace su parte –todo “lo que está de su parte”-, no nos preocupemos de más, confiemos porque Dios hará el resto, que es siempre más eficaz.

sábado, 16 de junio de 2012

Acudiendo al Inmaculado Corazón de María

     Dos veces el evangelista san Lucas, inspirado por el Espíritu Santo, señala que María guardaba todas aquellas cosas meditándolas en su corazón, la primera, después de la visita y adoración de los pastores (2,19) y, la segunda, después del episodio de la pérdida y hallazgo de Jesús en el Templo (2,51). Es una actitud de María.
     Ayudándome del 3+2 del día, consideraba que María guardaba cosas buenas, cosas que importan, en su corazón. En cambio, tú y yo, a veces llenamos el corazón de... tantas cosas que no interesan o que nos quitan la paz, o incluso son tonterías.
     Le pedimos a nuestra Madre, que nos consiga la gracia de parecernos a su Hijo, de tener un corazón semejante a su corazón maternal, así de amoroso, así de puro.

viernes, 15 de junio de 2012

En la Solemnidad del Sagrado Corazón



     Celebramos hoy la Solemnidad del Sagrado Corazón. Los primeros cristianos ya lo consideraron y veneraron, siguiendo las mismas palabras de nuestro Señor: “aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón...” (Mt 11,29). La Iglesia nació del costado abierto de Cristo, pendente de la Cruz. Considerar el Sagrado Corazón de nuestro Señor nos conduce a la verdad de su Santísima Humanidad (Él es “el Camino, y la verdad y la vida” [Jn 14,6]).
     Las lecturas de la Santa Misa (Os 11,1.3-4.8c-9; Sal Is 12; Ef 3,8-12.14.19; Jn 19,31-37) hablan del amor de Dios para con nosotros. Es especialmente entrañable la Primera Lectura, tomada del libro de Oseas. Recordemos que el profeta Oseas fustiga fuertemente los pecados y la infidelidad del pueblo de Israel. Pero, como siempre, Dios tiene una palabra de esperanza, siempre ofrece la salvación. “De Egipto llamé a mi hijo –dice-.
     Invocamos, con las oraciones de la Santa Misa, el amor misericordioso de Dios. La expresión “amor misericordioso” es reiterativa; esta expresión revela el interés de Dios sobre el hombre, pero un interés que va más allá del egoísmo de buscar su gloria: busca la felicidad del hombre.
     Entonces, ¿cómo no sentirnos amados por Dios? ¿Cómo dudar que somos hijos suyos si Él mismo nos lo ha testimoniado con palabras y obras?  Decía san Josemaría: “¡Que estén tristes los que no se saben hijos de Dios!”
     Pueden leer todo lo que quieran sobre la devoción del Sagrado Corazón en Aciprensa.

jueves, 14 de junio de 2012

El 80 cumpleaños del Padre

     El Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría, “el Padre”, ha cumplido hoy su 80 cumpleaños, por lo que le felicito desde esta humilde página.
     Nació, pues, en 1932; conoció a San Josemaría en 1948 y quedó prendado de su santidad y su persona, que ya no le dejó. Desde 1994 es sucesor suyo al frente del Opus Dei.
     Les dejo con unos extractos de una entrevista realizada por Pilar Urbano. Esto lo he tomado de la página del OpusDei, que ustedes también pueden visitar.
      Nací en Madrid, en la calle Fortuny, el 14 de junio de 1932. Mi padre era ingeniero, profesor de la Escuela de Ingenieros Industriales (...). Yo quería ser agente de cambio y bolsa, como mi abuelo, para ganar dinero y vivir bien. Luego, Dios se metió en mi vida y cambié mis planes: aquí, en Roma, estudié Derecho Canónico en el Angelicum y Derecho Civil en la Universidad Lateranense, las licenciaturas y los doctorados.
     Estudié en los Maristas de la calle García de Paredes. Muy cerca, por cierto, donde once años antes -en 1928- Josemaría Escrivá había "visto" el Opus Dei (...). También viví siendo pequeño, en el mismo inmueble donde había un centro del Opus Dei. Pasado el tiempo, cuando supe que el fundador de la Obra había ido mucho a esa casa, y que solía subir y bajar por las escaleras, sin tomar el ascensor, pensé que quizá nos hubiésemos cruzado alguna vez. Y que me habría encomendado a mi Ángel Custodio, pidiendo mi vocación. Acostumbraba a hacerlo, cuando pasaba junto a alguien.
En la fotografía, a la derecha.
     Un domingo por la tarde, el 6 de junio de 1948, íbamos a ir al cine. Mi amigo me telefoneó, proponiéndome un cambio de planes: "¿te apetece que vayamos a una residencia, en Diego de León, para enterarnos de qué es el Opus Dei?". Y allá nos fuimos los seis. Nos atendieron muy bien (...). Al salir de allí, yo llevaba en el bolsillo una flamante estampa de Isidoro Zorzano, un ingeniero del Opus Dei. Me pareció un "santo laico" atractivo, al que se podía imitar.
      Esto ocurría la víspera de la muerte de mi padre. Él estaba preparándonos el veraneo familiar en San Sebastián, cuando le sobrevino un infarto. Como la noticia no nos la dieron de golpe, sino diciéndonos que estaba muy grave, recuerdo que yo recé por él, con la estampa de Isidoro.
      Ese verano nos quedamos en Madrid. Nunca había sido así. Y esto me dio ocasión para frecuentar un centro de la Obra que -¡otra casualidad!- había en mi misma calle: los Echevarría habíamos vuelto a Españoleto. Y "Españoleto" se llamaba aquel piso de gente joven donde, siempre que me dejaba caer por allí, me daban algún trabajillo de la casa: lijar unas sillas viejas para repintarlas de nuevo; ayudar en la decoración; echar una mano en algún arreglo de carpintería... Me gustó eso de sentirme útil, y ser tratado como alguien que puede hacer algo por los demás. El 8 de septiembre pedí la admisión en la Obra. Yo tenía 16 años.
      Me enganchó el ambiente de alegría: estudiaban y trabajaban como locos, pero estaban muy contentos. El que, sin cambiar de estado, pudiese uno santificarse con su profesión. Y el horizonte inmenso de poder llevar a Cristo a mucha gente. Desde muy pequeño era muy sociable y me gustaba tener muchos y muy buenos amigos.
Fue uno de los "custodes" de San Josemaría.
     El Padre vivía ya en Roma desde 1946, aunque venía a España con cierta frecuencia. En uno de esos viajes, en noviembre de 1948, nos invitaron a una tertulia con él. Sin que nadie me lo inculcase, yo estaba deseando conocer al Padre. Al acabar aquella tertulia -seríamos unos treinta y cinco-, el Padre se dirigió a los tres que éramos más recientes y nos propuso ir esa misma tarde con él a conocer Molinoviejo, una casa en pleno campo de Segovia, para convivencias y retiros.
     Nos metimos seis en un viejo Vauxhall. Detrás iba el Padre. Yo, delante, compartiendo el asiento con otro. Conducía el doctor Odón Moles. Durante el trayecto hicimos de todo: charlamos, cantamos, reímos, rezamos... Con su voz de barítono, bien timbrada y bien modulada, [San Josemaría] cantaba canciones de la calle, canciones de amor que él enderezaba hacia Dios: "tengo un amor que me llena de alegrías...". Nos gastaba bromas. Ah, bueno, yo me mareé, devolví... y como iba de negro por el luto de mi padre, me puse perdido. Me ayudó a limpiarme, me quitó el azoro por la situación, hizo que viajásemos con la ventanilla abierta, a pesar de estar en noviembre, y me mostró tantísimo cariño que, realmente, me sentí atendido, no ya por un padre, sino por un padrazo.
      En 1950 estaba aquí haciendo un curso de formación, cuando el Padre comentó que ese año, de España, vendrían siete a hacer el Colegio Romano de la Santa Cruz. Y yo le dije: "pues a mí me gustaría ser uno de esos siete". Sin más, el Padre me contestó: "Háblalo con don Álvaro. Si lo arreglas con tu familia, yo no tengo inconveniente". Volví a Madrid para hablar con mi madre cara a cara, y no por carta. Lo solucioné y... aquí estoy.
      [Cuando pienso en san Josemaría] Le veo entre gente, hablando de Dios... Le veo yendo, saliendo al encuentro de los demás... Le veo entregándose a todos nosotros, a tiempo completo, sin ahorrarse un esfuerzo, sin reservarse un minuto para sí mismo. Todo lo nuestro -un dolor de muelas, un examen, una preocupación familiar, un partido de fútbol que íbamos a jugar-, todo le era conocido y familiar. ¡Éramos su vida!
      A don Álvaro le veo eclipsándose siempre, en un segundo plano, desde donde pudiera ver, oír y atender a nuestro Padre: mirándole, incluso físicamente, con el deseo de aprender de él. Y esto, a pesar de sus magníficas dotes humanas, con las que se llevaba a la gente de calle. Yo le he visto siempre pendiente de nuestro Fundador, secundándole en todo, para ayudarle a hacer el Opus Dei.
      En 1955 me ordené de sacerdote. En el 56, a raíz del Congreso General del Opus Dei -celebrado en el Hotel Pfauer, un hotel modesto de Einsieldn (Suiza)-, nuestro Padre me dijo: "Javier, he de elegir dos custodes, de entre una lista de nueve nombres que me ha dado el Consejo. Yo desearía que uno fuese don Álvaro y tú el otro. ¿Estás conforme?". Yo tenía 24 años y pensé que había muchos que llevaban más tiempo en la Obra, que tenían más experiencia y más valores, y que podrían hacerlo mejor que yo. Pero me fié de la gracia de Dios y del discernimiento del Padre.
      A mí me incumbía cuidar al Padre en todo lo material: desde decidir si había que comprarle unos zapatos, hasta acompañarle al médico, o preparar un viaje... Y también hacerle -no diré "correcciones"- indicaciones concretas sobre cuestiones externas, perceptibles, en las que pudiera mejorar o actuar de otro modo.
      Los custodes existen para que el Prelado, el Padre, no viva solo, no sea un hombre aislado allá arriba; y, además, para que se le pueda ayudar a ser mejor. La continuidad sólo se ha dado desde que fuimos custodes don Álvaro y yo. Antes siempre había un custodio que cambiaba. Sólo don Álvaro permanecía.
En su ordenación episcopal.
      [San Josemaría y don Álvaro] Han dejado el listón muy alto, pero también han dejado una pértiga muy fuerte. De una parte, ellos ayudan, desde el cielo. Y de otra, está muy nítido el ejemplo de cómo ellos actuaron. Bastará pensar, ante cualquier situación: ¿qué haría el Fundador? o, ¿qué haría don Álvaro?, para tener la seguridad casi total de que, siguiendo por ahí, acierta uno.
      He tenido mi propia vida. Yo nunca hubiera soñado realizar mi vida de un modo tan ambicioso. Viviendo a mi aire, yo hubiese tenido unos horizontes muchísimo más estrechos, unos vuelos más cortos. De no haber estado, día tras día, junto a dos hombres de esa estatura humana y espiritual, ni me habría planteado la ambición de entenderme con todo el mundo, de preocuparme por todas las almas.
      Yo, como hombre de mi tiempo, como cristiano y como sacerdote, soy una persona realizada. Y tengo el corazón mundializado, gracias a haber vivido con dos hombres de espíritu grandioso, cristianamente grandioso.
      Estoy muy orgulloso de haberme "criado" cerca de monseñor Escrivá. ¡Más me hubiera gustado aprender de él! Y lo que me enseñó siempre fue a dilatar mi corazón de sacerdote. A tener los brazos abiertos a todo el mundo, vinieran de donde vinieran, y vinieran como vinieran: aunque se presentasen como mis enemigos mortales. A cualquier hora, en cualquier lugar y circunstancia, tener el corazón de par en par, para quien me necesite...".

"La Biblia no es ficción"

Ciudad de Belén.
     Para quien cree a pies juntillas de que es cierto lo que narra la Biblia, no le extrañará nada esta noticia. Pero hay muchos que no sólo cuestionan lo que dice la Biblia, sino que –la mayoría- les da igual que sea cierto o no lo que narra el libro que, como dice el de la entrevista, “es la base de la civilización europea”, es más, la base de toda la sociedad con fundamentos cristianos. Si quieren leer todo el artículo, pueden pinchar aquí. La noticia reza así:
     Arqueólogos israelíes han sacado a la luz un sello en el que aparece la mención de Belén más antigua de las que se han encontrado, hace 2700 años. “La Biblia habla de Belén, ahora tenemos la prueba de esta ciudad entonces existía”, ha declarado Eli Shukron, arqueólogo de la Autoridad Israelí de Antigüedades. El sello, que mide 1,5 cm. ha sido encontrado en la llamada Ciudad de David, una gran área arqueológica fuera de las murallas de Jerusalén donde se cree que el rey había construido su palacio. Vatican Insider ha entrevistado a Simone Venturini, biblista y escritor, investigador del Archivo Secreto del Vaticano y profesor de Ciencias Bíblicas en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Es autor, entre otras cosas, de «El libro secreto de Jesús» (Newton Compton).
En este lugar de la tierra nació Jesucristo, nuestro Señor.
     - Profesor Venturini, ¿qué efectos tiene este descubrimiento sobre el origen de la ciudad natal de Jesús?
     “Es fácil para quien está acostumbrado a “deducir” la historicidad de la Biblia encontrar todos los argumentos posibles para decir que ésta o la otra ciudad citada en las escrituras en realidad nunca ha existió. Sobre todo en Italia, donde la prensa sabe siempre todo sobre Belén o sobre la Copa de la Uefa, pero poco o nada sobre el libro que es la base a la civilización europea. Era, por ejemplo, el caso de la ciudad de Nazaret. Hasta hace pocos años, no había pruebas de su existencia anteriores al siglo III d. C. Pero en el 2009, la arqueóloga Yardenna Alexandre demostró de manera irrefutable que había encontrado los restos de una modesta casa que se remontaba al siglo I, la época de Jesús. El descubrimiento que ha tenido lugar durante las excavaciones arqueológicas en el área del Jerusalem National Park tiene la misma importancia. El sello, usado probablemente para enviar la recaudación de los impuestos de la ciudad de Belén al rey de Judea, ha sido datado en torno al 800-700 a.C. El sello lleva la inscripción en lengua hebrea “l’shvat – bat-lechem – (l’mele)ch”. En ella aparece la información esencial para realizar el envío al rey que gobernaba en el el sur, en Judea. Por primera vez el nombre de la ciudad de Belén aparece también fuera de la Biblia. Es obvio que a este punto es difícil dudar de la existencia en torno al VI a. de C. de la ciudad en la que nace Jesús, que en cambio existía por lo menos ochocientos años antes de su nacimiento”.

miércoles, 13 de junio de 2012

Retrasar la recepción de los sacramentos

     Estoy, durante estos días, en un tiempo de formación piedad y descanso. Ya me hacía falta un poco de este paréntesis en el trajín continuo.
     Escuché esta observación, un diagnóstico certero, a mi parecer, de la situación de los cristianos: que retrasan frecuentemente la recepción de los sacramentos.
     Por ejemplo, el Bautismo ya no se recibe en las primeras semanas, como indica el Derecho Canónico –tiene sus grandes razones de peso-, sino se deja incluso para unir la celebración del primer cumpleaños de niño y su Bautismo.
     Qué no decir del sacramento de la Unción, que suelen dejar, muchas veces, para el momento “in articulo mortis”, con el consiguiente peligro de que el sacerdote no consiga a llegar a ungir al gravemente enfermo. Lo mismo puede decirse de los otros sacramentos.
     ¿Habrá un enfriamiento de la fe, en el fondo? Claro está que no es generalizado, pero pastoralmente se ha comprobado que se va extendiendo como la “cianobacteria” en el lago de Atitlán.

martes, 12 de junio de 2012

Links católicos

     Romereports ha editado este video, de diez sitios católicos en internet que pueden ayudarnos a formarnos, sin preocuparnos de lo que nos puedan ofrecer porque son sitios seguros.
     Son básicamente sitios de noticias y formación, “para conocer a Dios y la religión católica”, como dice la presentación.

lunes, 11 de junio de 2012

Ésta es mi tierra (Izabal)

     Puerto Barrios tiene su encanto. Se encuentra a cerca de 300 kilómetros de la Ciudad Capital hacia el Nororiente del país. Es un pueblo costero, importante por su actividad portuaria.
     Guatemala se caracteriza por su vida multicultural: en un país tan pequeño hay un poco de todo. Los guatemaltecos debemos sentirnos contentos de vivir en este paraíso, aunque la vida entre nosotros debemos continuamente construirla.

domingo, 10 de junio de 2012

En el Corpus Christi



     Con regocijo y algarabía hemos celebrado el Corpus Christi, celebración tan arraigada en nuestros pueblos, vivida con las características propias de nuestros pueblos indígenas.
     Me vino a la cabeza la forma en que lo celebraba en Concepción, cuando atendía este pequeño pueblo indígena en mis primeros años de sacerdote: en la procesión, con la “alfombra” que formaban con hojas de pino y flores a lo largo del recorrido, las mujeres ponían sobre esta alfombra, al paso del sacerdote que lleva a Jesús en la Custodia, el “sute” –prenda que se ponen para cubrir la cabeza, parte de su atuendo, para los eventos “oficiales”-. Esto duraba todo el camino.
     Qué bien han aprendido a ver en la Eucaristía al mismo Dios humanado. Es una piedad recia y llena de fe en la Presencia Real de Jesús en las Especies eucarísticas.
     De semejante manera lo he vivido hoy con el pueblo sololateco.
     Esta fiesta nos ayuda a considerar este milagro continuo de la presencia real de Jesús entre nosotros –prometió: “Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”-, y agradecerle esta presencia.

Invitación a la Misa de San Josemaría



     La fiesta de San Josemaría se celebra el día en que Dios se lo llevó al Cielo: el 26 de junio. En Quetzaltenango, sin embargo, la celebración se adelantará al sábado 16 de junio próximo a las 10:00 de la mañana en la Catedral. Están invitados todos.
     San Josemaría Escrivá predicó que puede encontrarse a Dios, y tener un trato asiduo con Él, en las tareas ordinarias del cristiano, con el consiguiente empeño por acercar más almas a Dios. Enseñó incansablemente que nuestra vida de cada día también le interesa a Dios, que puede ser una ofrenda agradabilísima a Él.

sábado, 9 de junio de 2012

Acordarse de Dios


     Mientras caminaba por un pasillo, me encontré a una señora, a quien oí exclamar:
     “¡Un sacerdote...!, ¡...en un hospital...!”, y se persignó...
     No sé si le sugirió la idea de que alguien se estaba muriendo en el hospital, pero al menos se recordó de algo más allá de lo meramente humano.
     Aunque a algunos les moleste el traje sacerdotal –no se pide más que un alzacuellos y un cierto porte sacerdotal, digno, por supuesto-, ayuda a muchas personas a recordarse de Dios.
     Total..., ¿para qué es un sacerdote?

viernes, 8 de junio de 2012

"El maestro contraataca" (3+2)

Y tomando Jesús la palabra, decía enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es el hijo de David? (Mc 12, 35).
Primero fueron los príncipes de los sacerdotes, y después los escribas, y los ancianos, y los fariseos, y los herodianos, y los saduceos. Sólo fal­taron los periodistas. Cada uno ha venido ante ti con sus preguntitas, a ver si consiguen dejarte mal parado, y para todos has tenido una respuesta para sacar 100. Ahora vienes tú y les haces una pregunta que ellos no pueden responder. Y vaya si es una pregunta difícil, o al menos te digo que yo ni siquiera la entiendo. Ya se lo preguntaré al profesor de "reli". Pero mientras tanto aprendo de ti a no quedarme callado y a buscar buenas respuestas cuando alguien te ataque a ti, o al Papa, o a la Iglesia…
▶▶Dile al Señor que quieres saber de Él y contarle lo que sabes de los demás.
Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos bajo tus pies (Mc 12, 36).
Jesús: todos tus enemigos están ya bajo tus pies, con tu gracia yo también saldré victorioso. Los que te mandaron crucificar ya murieron, el imperio romano también, y los nazis y tantos que te atacaron a ti y a tu Iglesia. También hay enemigos de tu Reino en mi alma, pero sé que tengo buenos aliados para vencer y levantarme: la Virgen y mi Ángel de la Guarda.
▶▶¿Quiénes son mis enemigos? ¿Busco aliados para vencer?
Aplastar a mis enemigos: el demonio, la pereza, el egoísmo.     

jueves, 7 de junio de 2012

"'O sole mio"

     La afamada canción napolitana "O sole mio" es del año 1898, cuya letra fue escrita por Giovanni Capurro y la música por Eduardo di Capua.
     El video que presentamos en esta ocasión es de la canción, interpretada por tres talentosos jóvenes del Bel Canto (de 14, 15 y 16 años, entonces), que fueron la sensación en un concurso de "Ti lascio una canzone". Éstos son los nombres de los tres cantantes: Gianluca Ginoble, Piero Barone e Ignazio Boschetto.
     Habiendo comenzado el invierno en estas tierras, algunos ya suspiran por ver el sol...
     ¡No saben cuánto tiempo esperó postearse estos videos!




miércoles, 6 de junio de 2012

Gran testimonio sacerdotal de Mons. Schaffer

     El día de hoy San Lucas Tolimán vivió una jornada triste y alegre a la vez: triste, porque hoy se despidió de los restos mortales de Mons. Gregorio Schaffer; alegre, porque, en clave cristiana, sabemos que ya está gozando del Cielo.
     He participado hoy de la Misa exequial –y parte de la procesión hacia el cementerio- ofrecida por Mons. Gregorio, quien falleció el 24 de mayo pasado.
     Me ha impresionado la entrega generosa de este sacerdote que, durante casi 50 años, estuvo trabajando por ayudar a los “luqueños”. Francamente lo conocí poco, pues no tuve la oportunidad de tratarlo casi. Pero he escuchado los testimonios de gente que le conoció y resultó beneficiada por su desinteresada ayuda espiritual y también material. De hecho, impulsó varios proyectos de promoción social y humanitaria en el municipio: están convencidos todos que gracias a él, el pueblo progresó.
     Ahora bien, el testimonio de fe, aprecio y agradecimiento que mostraron los “luqueños” fue impresionante: los establecimientos educativos suspendieron las clases, las autoridades del orden estaban ayudando; todo el pueblo se había volcado en asistir y ayudar. Su cuerpo fue llevado no “a hombros”, como suele ser, sino en un “anda” de 24 hombros cada lado. La procesión duró unas cuatro horas hasta el cementerio.
     Un detalle más: el P. Gregorio había previsto todo, incluso dispuso todo para que hubiera “pulique” –comida típica regional- para todos al terminar el entierro.
     Dios premie a Mons. Gregorio por todo el bien que ha hecho. Ojalá los “luqueños” no olviden pronto el bien que ha hecho por ellos y sigan sus pasos, ayudando a los más necesitados.
     La canción y la letra de la siguiente canción es de Juan Coz Asunción.

martes, 5 de junio de 2012

Ayer falleció el Card. Quezada Toruño

      El día de ayer, a las 6.30 de la mañana, falleció el Card. Rodolfo Quezada Toruño, Arzobispo emérito de Santiago de Guatemala.
     Como lo indica el video de abajo, su papel de mediador para la pacificación de nuestro país fue crucial, un país que se estaba desangrando por la lucha interna de poderes, en la que los que salían perdiendo eran los guatemaltecos “de a pie”.
     El día de ayer, en nuestra reunión diocesana de pastoral, que se está realizando en las instalaciones del Seminario Mayor, hemos celebrado la Santa Misa por su eterno descanso. El jueves próximo tendrá lugar la Misa exequial de cuerpo presente, en la Catedral Metropolitana (10 am). Espero estar presente.
     Como comentó un sacerdote delante mío, sería falta de caridad no encomendarle. Así lo hacemos, por quien se ganó el título de “pastor”, que tenía por su encargo, tras haber trabajado por el bien del pueblo.
     ¡Descanse en paz, Mons. Rodolfo Quezada Toruño!




lunes, 4 de junio de 2012

Ésta es mi tierra... y, ésta, mi gente

     El sábado pasado, como lo había mencionado, fui de viaje a dejar a los alumnos de Primero de Filosofía de nuestro Seminario, a su destino de pastoral que realizan durante esta semana. Les ha tocado estar en la Parroquia de Cabricán, Quetzaltenango.
     Pero, ese día sábado, los jóvenes de esa parroquia que se preparan para la Confirmación y sus catequistas, fueron de peregrinación a Chiantla, Huehuetenango, a venerar la Imagen de la Virgen de Candelaria. Es la primera vez que me asomo por esos rumbos. Tuve la gracia de celebrar la Misa en ese lugar, con todos los peregrinos, los que aparecen en las imágenes –aunque en otro sitio-.
     Después de esto principal, fuimos a las famosas ruinas de Zaculeu, capital del reino Mam –una de las culturas aborígenes de estas tierras-, un reino de desarrollo precolombino. Aunque el lugar arqueológico goza de un buen cuidado, sin embargo ya no está completo del todo. En este sitio "entregué" a los seminaristas, en donde les asignaron la comunidad a la que irían a ayudar con su pastoral.
     En fin, la novedad ha causado su impresión sobre mí, y he gozado del viaje, aunque es un tanto cansado. Así también tuve la oportunidad de conocer, aunque “de pasón”, la ciudad de Huehuetenango.
     Les dejo con las fotografías que tomé el día sábado.
Desde la nave de la iglesia de Chiantla.

La imagen de la Virgen de Candelaria, en Chiantla.

El retablo en donde se encuentra el camerino en donde se venera la imagen de la Virgen

La iglesia parroquial de Chiantla.

La Municipalidad del municipio.

Las ruinas de Zaculeu, lugar que dista a pocos kilómetros de Huehuetenango.


Al fondo, el grupo de jóvenes de Cabricán.

Uno de los templos del sitio arqueológico.




Eran alrededor de trescientos jóvenes.

En uno de los juegos con que se divirtieron los jóvenes.

El P. Marcos, que acompañaba a los seminaristas en la pastoral.

Otro panorama de los jóvenes y las ruinas.

domingo, 3 de junio de 2012

A Ti la alabanza..., ¡oh Trinidad Beatísima!


     Una semana después de Pentecostés, celebramos en la Iglesia la Solemnidad de la Santísima Trinidad, misterio principal de la fe cristiana.
     Lo he considerado durante mi oración: ¡qué grande es Dios!: Omnipotente –lo puede todo-, omnisciente –lo sabe todo-, inmenso –nada lo puede contener-, eterno –no ha tenido principio ni tendrá fin-...
     ... ¡Y ese Dios sapientísimo está enamorado del hombre...! Imagina las consecuencias para tu vida.
      Con la piedad de la Iglesia podemos rezar –con las palabras del Trisagio-:
- A Ti la alabanza, a Ti la gloria, a Ti hemos de dar gracias por los siglos de los siglos, ¡oh Trinidad Beatísima!
- Santo, Santo, Santo Señor Dios de los ejércitos. Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.

sábado, 2 de junio de 2012

Y ahora, un breve descanso


     Hoy se han marchado los seminaristas a sus casas –los filósofos a una semana de pastoral, compartida con alumnos del Seminario de La Asunción-, para tomar un merecido descanso, después de terminar el primer semestre del año.
     Los formadores nos tomaremos tiempo para otras actividades (Asamblea de Pastoral, reunión de formadores...), también para descansar un poco y tomar una buena bocanada de aire para comenzar el siguiente semestre -dentro de tres semanas-, tomándonos tiempo para preparar las clases que nos correspondan.
     Ya incluiré en el blog algunas fotos que tomé hoy, en el viaje de ir a dejar a los alumnos de Primero de Filosofía a su destino de pastoral.

viernes, 1 de junio de 2012

Jornada memorable en el Seminario

     Como se había anunciado en el blog del Seminario, este día celebraríamos la reunión de exalumnos del Seminario.
     Sin hacer cosas complicadas, porque lo que pretendíamos era una reunión familiar, tuvimos las siguientes actividades: a las diez de la mañana: Exposición del Santísimo con reflexión y rezo de Hora Intermedia. A las once de la mañana hubo deporte: se organizó un equipo de sacerdotes que jugaría con el equipo ganador del encuentro Seminario Mayor-Seminario Menor. Al final, sumándome yo al equipo de sacerdotes, jugamos contra el equipo del Seminario Menor. Fue un encuentro intrincado que hubimos de ir a los “penales”, en donde perdimos: ganaron los más jovencitos de la casa.
     A las doce y media celebramos la Santa Misa, presidida por Mons. Gonzalo. Estuvimos casi cincuenta sacerdotes concelebrando, como se muestra en la foto que pongo más abajo.
     Después del delicioso almuerzo que nos prepararon las Hermanas Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, encargadas de la administración de la cocina y otras dependencias, tuvimos un rato de tertulia con los sacerdotes que se pudieron quedar. Fue francamente gratificante escuchar a los sacerdotes dar su testimonio vocacional ante los alumnos y un rato sabroso de compartir anécdotas, animando a los alumnos a formarse bien.
     Al final se le recordó a los exalumnos nuestro deseo: que la que fue su casa de formación siga siendo su hogar en donde vuelvan frecuentemente, que siempre serán bienvenidos y les agradeceremos su visita.
     Puse un buen cúmulo de fotos en el blog de Exalumnos del Seminario Mayor, que ustedes pueden ver.
Algunos sacerdotes del encuentro.

A defender el honor: el equipo de los sacerdotes.

Después de la concelebración.