lunes, 11 de abril de 2016

Capilla del Seminario en restauración

     Había comentado en entrada anterior que la capilla del Seminario Mayor está siendo reparada: las grietas que dejaban colarse el agua, la polilla que ha hecho estragos en la madera, el deterioro por el paso del tiempo (parece que ya más de 40 años), han hecho que se pensara en su reparación.

     Se le pondrá un cielo falso, de madera. También se ha pensado en poner un retablo, lo que quepa hacer, para el presbiterio que invite a una mejor participación de la Liturgia y la oración propia de un lugar santo...

    Mientras tanto, estamos utilizando el "santuario eucarístico" que está junto al seminario para celebrar la Santa Misa y rezar.

    Les dejo unas fotos de los trabajos.

La Capilla, desde fuera, con una hermosa araucaria en el frente.

Justo en la puerta principal.

Los obreros haciendo su trabajo.

Una de las ventanas de la Capilla, viendo hacia afuera.

El presbiterio, todo empolvado.

Removiendo la armazón del cielo falso dañado.

domingo, 10 de abril de 2016

El trabajo pastoral de este domingo

Éstos son los nuevos acólitos de la parroquia, que se suman al buen grupo de acólitos en la parroquia de Santiago de Patzicía. Agradezco a Heidy, madre de uno de los acólitos, quien me envió esta foto.
     Hoy ha habido abundante trabajo pastoral: tres Misas por la mañana en mi pueblo de origen, algunas conversaciones, la bendición de un grupo juvenil que estaba de aniversario de fundación, el almuerzo de fiesta con unos familiares... Al final de la tarde, Confesiones abundantes en Ciudad Cayalá, en donde ayudo con cierta frecuencia.

    En la tercera Misa que me tocó celebrar hoy, bendije a un nuevo grupo de acólitos de la parroquia, simpatiquísimos muchachitos que están dispuestos a ayudar al sacerdote en la celebración de la Santa Misa. Después de bendecirles a ellos y sus vestiduras, sus papás los revistieron. Me recordó el rito de ordenación y el revestimiento de los clérigos. Les dije a sus papás que rezaran por sus hijos, para que sean buenos cristianos, y quizá alguno sacerdote.

    Alegremente, al sacerdote nunca le va a faltar trabajo, si quiere trabajar.

sábado, 9 de abril de 2016

Encíclica esperada: "Amoris Laetitia" (sobre el amor en la familia)

     Con mucha alegría ayer recibimos esta exhortación apostólica del Santo Padre el Papa Francisco, exhortación "sobre el amor en la familia", fruto de la reflexión y el estudio del Santo Padre después del Sínodo de la Familia recién concluido.

     La intrigante prensa ha dado la noticia, pero de forma controversial. Al contrario, los católicos la recibimos con mucha alegría, para reforzar nuestro esfuerzo por preservar y cultivar el amor en la familia, uno de los frentes de batalla en el mundo secularizado actual.

     Como suele hacerlo el Papa, va a lo esencial, con su estilo cercano y sabio y sobrenatural. ¡Gracias, Santo Padre!

     Quien quiera leerlo, puede hacerlo en la página de la Santa Sede (aquí).

viernes, 8 de abril de 2016

Ir a lo esencial: "Dios o nada". He terminado de leer este maravilloso libro


     En los primeros minutos de este nuevo día he terminado de leer este maravilloso libro, que ya había comentado que estaba leyendo: "Dios o nada", del Card. Roberth Sarah, actual Prefecto de la Congregación para el Culto divino y los Sacramentos.

     Hoy he escuchado de un sacerdote culto esta afirmación: "hace tiempo que no había leído un libro tan bueno". Personalmente, me admiré de la clarividencia y acierto, de la sencillez y humildad del Card. Sarah, y cómo expone su pensamiento con aplomo y certeza.

     En efecto, en la entrevista, el Card. Sarah trata temas variadísimos, sobre Dios, la Iglesia, el Papa, los sacerdotes, el Vaticano, los religiosos (también los de clausura), los laicos, la familia, la teología, la liturgia y la moral, el mundo y la antropología, la política y la historia, especialmente de su África querida y su natal Ourous en Guinea. También habla de la Iglesia como lo ve quien ha tenido oportunidad de verla en tan distintos ámbitos y lugares; su juicio no es de oídas sino de primera mano.

    Me alegra mucho que vaya a lo esencial -dejando en claro lo que el título sugiere: "Dios o nada"-, y que no tenga "pelos en la lengua" para decir las cosas a quien lo necesite, siguiendo la línea del Papa Francisco, a quien el Cardenal profesa una profunda admiración y piedad filiales.

     Personalmente, aunque no me lea el Card. Sarah, le agradezco por sus palabras tan claras. Espiritualmente me ha edificado, como comenta el mismo Papa Benedicto que leyó el libro. Confieso que le he tomado cariño al Cardenal. le encomendaré.

     En su momento me lo volveré a leer. Les dejo con lo que el Papa Benedicto XVI comentó sobre su lectura, y que viene en la contraportada de la edición de Palabra:

    "He leído Dios o nada con gran provecho espiritual, alegría y gratitud. Vuestro testimonio de la Iglesia en África, del sufrimiento durante la época del marxismo en Guinea y de una vida espiritual dinámica, tiene gran importancia para la Iglesia. Es singularmente relevante y profundo lo que a firma acerca de la centralidad de Dios, la celebración de la liturgia y la vida moral de los cristianos. Su valiente respuesta a los planteamientos de la “teoría de género” clari fica una cuestión antropológica fundamental".

jueves, 7 de abril de 2016

Cena Pascual en el Seminario

     Después de haber vivido el Triduo Pascual y la Semana de Pascua, hemos reemprendido nuestras labores cotidianas. Pero ayer tuvimos una celebración especial de Pascua -obviando, desde luego, la celebración eucarística-: una cena para celebrar la Resurrección del Señor.

     Entre otras cosas, el Rector decía en su introducción que pareciera que la Navidad y la Cuaresma tienen más importancia que la Pascua, pues se celebra por todo lo alto. De hecho, muchos cristianos, cuando ya han pasado las procesiones de la Semana Santa, ya el Sábado Santo se van de vacaciones y el domingo de Pascua pasa desapercibido.

     Esta cena pascual es una actividad para celebrarla y darle realce. Abajo pongo unas fotos.

     Por otro lado, me dio mucha alegría recibir una llamada un poco antes de la cena; era una religiosa a quien conocí hace muchos años y que, ayer, estaba celebrando 25 años de profesión religiosa. La he encomendado especialmente en la Santa Misa. Aquí la felicito también y me ayudan a encomendarla.

La imagen del Resucitado que presidió nuestra cena pascual.




martes, 5 de abril de 2016

Los sacerdotes también rezamos...

     Hoy por la tarde estaba saliendo de hacer un rato de oración de la capilla de adoración perpetua que hay acá, junto al Seminario. Había dado el Obispo la bendición con el Santísimo.

     Cuando pasé saludando al Obispo, el sacristán, que estaba con él, me comentó: "al fin le vemos con frecuencia por aquí". Yo le respondí que nuestra capilla del Seminario estaba en remodelación. Y le comenté, gracioso: "no creás que no he estado rezando". A lo que Mons. Raúl contestó: "¡Claro! Si no, no se hubiera mantenido en pie".

     Es cierto, un sacerdote sin oración no podría subsistir, o no sería coherente con su vocación. Lo mismo que cualquier cristiano. Y me recuerdo con frecuencia de las palabras de Santa Teresa: "El que no hace oración, no necesita demonio que le tiente para que caiga".

domingo, 3 de abril de 2016

"Creer" y "Creencias"

    Ayer leí el artículo de Anamaría Cofiño en El Periódico (artículo "Creencias"), que hablaba sobre la injerencia de Dios y de la Iglesia en la vida del Estado y de la democracia en Guatemala. Decía que si en la Constitución de la República se hablaba de Dios y se daba privilegios a la Iglesia, además de las "creencias" que guardan, nunca la sociedad y los hombres chapines serían plenamente libres. Ella se señalaba en su artículo como feminista.

     Comentándolo hoy con un amigo sacerdote, él señalaba que, respecto a los supuestos privilegios de la Iglesia -v.gr., como institución, no pagar impuestos- no son más que alguna manera de restitución del Estado a la Iglesia por aquellos daños y años de Justo Rufino Barrios en su contra.

     Hoy hemos escuchado en el evangelio de la Misa el episodio de la profesión de fe del incrédulo Tomás. Muchos creen -especialmente en el ámbito intelectual- que la fe es algo similar a la superstición, que creer es aceptar ciegamente sin pensar, y quien piense verdaderamente no puede creer. Es el camino de la ciencia que busca evidencias.

     Nada más falso. Gracias al desvarío visceral de aquella articulista, pensaba: ¿qué será del hombre sin Dios? El hombre no se explicaría a sí mismo. Si el hombre se queda solo, está incompleto, se crearía una falta identidad que le llevará a la ruina de sí mismo. ¿Qué es el mundo, la sociedad, sin un Ser que lo gobierne providencialmente todo?

     La fe -el acto de prestar confianza a Quien se nos revela- está llamada a crecer, pues, -como el amor- si no se cultiva, se acaba. De ahí que tantos bautizados dejan de creer.

sábado, 2 de abril de 2016

Hablar un poco de todo delante de las cámaras

    Después de ciertas diligencias por la Ciudad Capital -aunque hoy me tocó que sortear poco con el tráfico porque era sábado; gracias a Dios-, al llegar al Seminario me estaba esperando un amigo para platicar -delante de sus cámaras- sobre ciertos temas de Iglesia, que pueden interesar a los mismos cristianos y a los de fuera. Ciertamente es a nivel de confianza y de iniciado. Él mismo comentaba que ha estado entrevistando a varias personas sobre temas semejantes y que ha encontrado distintos puntos de vista.

     Iban a ser unos quince minutos, pero se alargó a cerca de una hora. Hablamos sobre ser Iglesia, ser cristiano, ser laico -a no identificar la "Iglesia" con la jerarquía-, el matrimonio y el amor, la situación de los que caen en situaciones irregulares en el matrimonio. Pero, al final, concluimos que en la Iglesia caben todos -que la Iglesia no es un recinto de privilegiados o puros-, que todos son amados de Dios y que todos andamos en la lucha por ser mejores.

     Personalmente me quedé picado para hablar de más cosas. A ver si hay otra oportunidad.

     De la experiencia saqué la conclusión de que hay que seguir formándose para dar respuesta a lo que la gente pregunta. Más responsabilidad cuanto a más gente se puede llegar.

jueves, 31 de marzo de 2016

Una Semana Santa con los coatepecanos

     Semana Santa en Coatepeque, Quetzaltenango. Las únicas referencias que tenía del sitio es su clima, que es caluroso, y su ubicación -al menos, que estaba muy cerca de la frontera con México (por Tecún Umán).

     Tuve la oportunidad de ir acompañando a 14 seminaristas de la etapa de Filosofía del Seminario de La Asunción, quienes fueron repartidos entre las comunidades de la parroquia, enviados de dos en dos, a manera del envío evangélico.

     La recepción por parte de los sacerdotes que atienden la parroquia fue espléndida: los PP. Gregorio y Mich fueron nuestros anfitriones. También el cariño de los religiosos y demás feligreses fue maravillosa. Tuve la oportunidad de ver algo del trabajo eclesial que realizan los sacerdotes, en tan ingente parroquia. Ahora vengo a enterarme que el municipio tiene una población de aproximadamente 130 mil habitantes, con 50 comunidades. ¿Cómo se la podrá atender suficientemente? Hacen falta muchos sacerdotes.

     La situación de la gente en las comunidades es difícil, tanto desde el punto de vista social-económico (situación de las fincas y desvío de ríos, trabajo, sostenimiento de las familias) como el religioso (ha habido una invasión de protestantes, en vistas de la escasez de clero, magnitud de la parroquia).

    ¿De qué hablé a la gente? Además de lo que corresponde al tiempo litúrgico, y de temas que puedan ayudar a su vida cristiana en su desenvolvimiento en el mundo, también hablé de la necesidad de rezar por las vocaciones sacerdotales. Vi a unos cuantos muchachos que podría Dios llamar al orden sacerdotal. Desde luego, les he estado encomendando. Dios bendiga nuestras oraciones con vocaciones salidas de esta vasta parroquia.

      Me dio mucha alegría vivir la religiosidad del pueblo: celebraciones litúrgicas, oración, piedad popular (procesiones). Además, tuve la oportunidad de rezar un poco más, y de dejar un tiempo las ocupaciones habituales.

       Dios bendiga a los coatepecanos. Gracias por su acogida. Gracias, Padres Gregorio y Mich.

El parque de Coatepeque y la iglesia parroquial, de arquitectura moderna.

El P. Gregorio, en el pasado Miércoles de Ceniza.

El presbiterio y el sobrio retablo de la iglesia parroquial.

Una foto de archivo. Los acólitos que en otro tiempo ayudaban en la parroquia.

También foto de archivo, en una vigilia pascual.

miércoles, 30 de marzo de 2016

Celebrando a Jesús Resucitado

     Siempre es Él el protagonista; debe serlo. Más que celebrar la Resurrección de Jesús, celebramos a Cristo Resucitado, que nos ha ganado la salvación.

     Los días anteriores hemos escuchado en las lecturas de la Misa las apariciones de Jesús resucitado: a los Apóstoles, a María Magdalena (cfr. Jn 20); hoy hemos escuchado la historia del encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús, y nos asombramos de cómo somos los hombres, tardos en creer, y cómo es Dios, siempre paciente y misericordioso, que nos busca.

     He puesto un fotograma de la película de la Pasión de Mel Gibson; no corresponde, ciertamente, a la escena de la Resurrección. Pero me gusta imaginarme así al Resucitado: con una sonrisa limpia, sincera, triunfante -no triunfalista- sobre la muerte, la de quien ha sufrido y, luego, se ha visto salvado de ese trance. Pienso que Jesús se levantó del sepulcro con esa sonrisa abierta, dispuesto a cumplimentar con lo que quedaba: mostrarse a quienes le habían seguido -aunque con dificultades- y amado -también con dificultades-.

     ¡Feliz Pascua de Resurrección, amigos y hermanos!

sábado, 19 de marzo de 2016

Hoy celebramos a San José

La sencilla escultura de san José que se encuentra en un muro en el Seminario de La Asunción.
     Terminamos en el Seminario el primer trimestre del año académico; ahora, un poco de descanso para reponer fuerzas, y lo haremos celebrando la Pascua del Señor durante esta Semana Santa. Lo haré con un grupo de seminaristas de la etapa de Filosofía con quienes me encontraré hoy en la parroquia de Santiago Apóstol, Coatepeque.

     Hoy celebramos en la Iglesia la solemnidad de San José, patrono de la Iglesia Universal, padre de Jesús en la tierra y esposo castísimo de la Virgen María.

     Hoy he leído en el diario El Periódico una columna de un tal señor Blum, que en dos párrafos mezcla lo que dicen los Apócrifos, la creencia popular, los evangelios y su propia interpretación, dando una figura de san José que hiere un tanto las sensibilidades piadosas. Esa descripción es sólo el preámbulo de su tema: el trabajo, aunque se refiere a él como una maldición de la existencia del hombre.

     Perdón por la digresión. Prefiero ver a san José como un hombre normal, un gran hombre que se sabe en la mirada de Dios, a quien le fue encomendada la gran responsabilidad de ayudar al Hijo de Dios a que cumpla su misión de redimir a todos los hombres. Sin una vida brillante a los ojos de los hombres, vive su vida en plenitud de gracia y de alegría en la vida normal.

     Hoy meditaba en una faceta concreta de la vida del santo Patriarca: la sensibilidad espiritual que tuvo para conocer la precisa Voluntad de Dios sobre su vida y la de los que estaban a su cuidado. Debió estar muy atento a lo que Dios quería que hiciera, aunque costara.

    Encomendamos a este santo Patriarca el cuidado de la Iglesia y de las vocaciones, las que están en el Seminario ahora y los que vendrán -incluido el que me llamó por teléfono hace un rato y tiene inquietud de seguir al Señor por este camino-.

jueves, 17 de marzo de 2016

"El Mesías", una nueva película

      Hace algunos días se estrenó la película "La Resurrección de Cristo". Según comentarios, a algunos seminaristas no les ha llenado las expectativas. Quizá no haya que exigirle demasiado a una película, y menos a una película comercial.

     Lo cierto es que, según noticias, están haciendo una sobre la Infancia de Jesús. Tiene muchas implicaciones hacer una sobre el Niño que tomó conciencia de que era Hijo de Dios. El autor del artículo que arriba enlazo deja claro. Me gusta la cita de Romano Guardini.

     A ver qué dicen ustedes.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Dispuestos a lo que quiera Dios

      Recientemente conversaba con un joven sobre la misión y el trabajo de la Iglesia, y cuán importante y ardua es la tarea. Él está con mucha ilusión formándose para ser sacerdote, dispuesto a lo que Dios quería.

      Les suelo insistir a los jóvenes que, para ser fieles luego en el ministerio, había que tener una recia vida de piedad y trato con Dios y gozar de una fraternidad sacerdotal que le ayude a uno a estar al día -más concretamente la dirección espiritual-. Así, ¡vamos a cualquier parte!

     Aquí, estamos poniendo nuestro granito de arena para que nuestro país tenga pronto muchos y santos sacerdotes, que tanta falta hacen, para que los pueblos y las gentes conozcan más a Dios y tengan vida en Él, para que las familias estén más integradas, para que haya más paz en nuestra sociedad y que los cristianos seamos más conscientes de la llamada de Dios.

domingo, 13 de marzo de 2016

Sobre la Liturgia después del Concilio

El Card. Robert Sarah.
     Hoy me he topado con los siguientes párrafos, tomados del libro que les comenté estaba leyendo: "Dios o Nada", sobre la vida y pensamientos del Card. Robert Sarah, actual Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos.

      Ahora les pongo las siguientes letras, que hablan sobre la Liturgia y la dificultad que se vivió en la Iglesia tras el Concilio, cuyas consecuencias son evidentes aún. Me encanta la claridad y la sencillez con que propone este tema, tan importante para la vida de la Iglesia. Las frases no tienen desperdicio, hay que leerlas despacio:

      "Por desgracia, nada más concluir el concilio, la Constitución sobre la liturgia no se comprendió a partir del primado fundamental de la adoración, de la humilde genuflexión de la Iglesia ante la grandeza de Dios, sino más bien como un libro de recetas. Vimos a toda clase de creativos y animadores que buscaban más bien artimañas para presentar la liturgia de modo atrayente, más comunicativo, implicando cada vez a más gente, pero olvidando que la liturgia está hecha para Dios. Si Dios se convierte en el gran ausente, podemos llegar a toda clase de desviaciones, desde las más triviales a las más abyectas.

      Benedicto XVI ha recordado con frecuencia que la liturgia no puede considerarse una obra de la creatividad personal. Si hacemos una liturgia para nosotros mismos, se aleja de lo divino: se convierte en una representación teatral ridícula, vulgar y aburrida. Y se desemboca en liturgias que parecen operetas, fiestas dominicales para divertirse o disfrutar juntos después de una semana de trabajo y de afanes de todo tipo. Después de la celebración eucarística, los fieles vuelven a casa sin haberse encontrado personalmente con Dios y sin haberle escuchado en lo más íntimo de su corazón. Falta ese cara a cara con Dios contemplativo y silencioso que nos transforma y nos devuelve las energías que permiten revelarlo a un mundo cada vez más indiferente a las cuestiones espirituales" (Dios o Nada, p. 125).

sábado, 12 de marzo de 2016

Cada alma vale la Sangre de Cristo

     En Vísperas rezamos hoy con este texto: "Ya sabe que fueron rescatados (...) a precio de la sangre de Cristo" (1P 1,18). ¡La Sangre de Cristo!

     Consideraba hoy con los alumnos del Seminario que hablar de la Sangre de Cristo nos lleva a pensar en la Encarnación, en la Santísima Humanidad de nuestro Señor, pues no podía haberse derramado su Sangre si no se hubiera hecho hombre verdadero.

     También nos remite a la gravedad del pecado, de nuestro pecado, de tus pecados y los míos, que llevaron a derramar la Sangre de un Inocente, y derramarla toda. En este punto no cabe quedarse en el anonimato, pues cada uno somos culpables.

     Además, hablar de la Sangre de Cristo es hablar del inmenso amor de Dios -amor de locura- a sus criaturas, a los hombres. Si, como dice Santo Tomás, una sola gota de esta preciosa Sangre hubiera bastado, ¿qué te dice que ese Dios Inocente hubiera querido derramar TODA su Sangre por ti y por mí?

     Sí, tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Único Hijo. Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo (San Juan).

     Entonces, no cabe más que responder con amor al Amor, con un amor generoso e íntegro.

     Estas consideraciones nos ayudarán a vivir lo que queda de la Cuaresma, para prepararnos bien para la Pascua.

viernes, 11 de marzo de 2016

Condolencias a la Iglesia en Escuintla

     El lunes por la noche falleció el P. Efraín Camey, sacerdote comboniano que trabajaba en la parroquia de La Gomera, Escuintla (murió de accidente de tránsito). Hoy ha fallecido el P. Imerio, párroco de Palín (que murió de enfermedad). Nuestras condolencias a Mons. Palma, al presbiterio y a los feligreses todos. Dos sacerdotes que trabajaban en Escuintla han muerto en una semana.

    Ambos sacerdotes eran bien queridos. Para el obispo será una gran pérdida, siendo patente la carencia de sacerdotes. Dios proveerá.

     Pero, por otro lado, estamos convencidos de que, habiendo trabajado en esta Diócesis y habiéndola querido, estarán intercediendo por ella desde el Cielo. ¡Qué alegría morir sacerdote, morir trabajando! Dios nos conceda la fidelidad.

     Descansen en paz el P. Efraín y el P. Imerio.
El P. Efraín Camey.

Al terminar la Misa exequial del P. Efraín.

El P. Imerio.

sábado, 5 de marzo de 2016

2000 entradas

     Con la anterior entrada he logrado dos mil en esta humilde ventana en internet. Comenzamos en 2009, en agosto. Todavía me recuerdo del primer video que colgué entonces: "Un esposo 'bellamente imperfecto'", que les recomiendo que lo vean.

     Gracias por su amistad y su paciencia. Saludos.


Hoy y mañana tendremos convivencia vocacional

     Con alegría y optimismo estamos recibiendo a los jóvenes, provenientes de todo el país, que tienen "la cosquillita" en el alma de la vocación. Se trata del primer encuentro de candidatos al sacerdocio que promueve el Seminario Mayor de La Asunción.

     Las inscripciones han durado horas, pues deben llenar los jóvenes unas fichas de información. Hoy por la tarde serán las entrevistas con los formadores.

     Son un poco más de un centenar, con diez formadores disponibles para la labor de entrevistas.

      Será su primer acercamiento, su primera entrada al ruedo, un encuentro concreto con la realidad propiamente vocacional -con la institución del Seminario-, que ha estado calibrando su corazón.

     Estos jóvenes han estado en contacto con su parroquia y el delegado de las vocaciones de su diócesis, quien les habría ayudado a hacer el primer discernimiento. Por lo tanto, tendríamos camino hecho -ciertamente, no hay que darlo por supuesto-.

     Les encomendamos rezar por esta intención, por favor.

viernes, 4 de marzo de 2016

Mi próxima Semana Santa

Son famosas las velaciones de Antigua Guatemala.
     Sin sentir los días, vamos acercándonos a la Semana Santa de este año; ya llevamos bien recorrida la Cuaresma: dos semanas más y damos un respiro en las actividades ordinarias.

      Para los sacerdotes formadores, la Semana Santa es un cambio de actividad, una oportunidad de vivir su celebración litúrgica con toque más "pastoral" -si cabe expresarse así-, pues nos toca ir a ayudar a una parroquia, acompañando a un grupo de seminaristas de la etapa de Filosofía del Seminario. Y, así, cambiar de ambiente.

     Según me ha sido advertido, yo iré a Coatepeque a celebrar la Semana Santa. Cada año ha sido en sitio distinto después de años en esta labor formativa. Hoy he hablado del profeta Elías como un "profeta itinerante" -me parece que algo semejante me pasa, al menos en cada Semana Santa-.

     Mientras, a terminar de cumplir bien con nuestra tarea ordinaria.

jueves, 3 de marzo de 2016

"24 horas para el Señor". Encomendemos.

    Me parece que es el tercer año que lo realiza el Papa: "24 horas para el Señor". Se trata de una jornada para buscar especialmente al Señor mediante la oración y el Sacramento de la Reconciliación, una invitación dirigida a todos, especialmente a los jóvenes. Escribió el Papa en la Bula Misericordiae Vultus:

     "La Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios (...) De nuevo ponemos convencidos en el centro el sacramento de la Reconciliación, porque nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia. Será para cada penitente fuente de verdadera paz interior".

     Al menos, encomendemos la jornada.




     También he encontrado este cartel, que a alguno le podrá ayudar como material o como recordatorio de lo que podemos hacer en este Año de la Misericordia.