domingo, 10 de febrero de 2013

Remar mar adentro


     El Señor llama a quien quiere, lo he visto tantas veces. Pero también de todos pide que seamos apóstoles. Las lecturas de la Misa indican que fue llamado un sacerdote (Isaías), un intelectual (Pablo) y un pescador (Pedro). También lo hace actualmente con un estudiante, un albañil, un licenciado, una ama de casa...


     Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: —¡Rema mar adentro! (Duc in altum!) (Lc 5,3-4).
     Jesús, la brisa de aquella tarde era una delicia. Todos, apretados en la orilla del lago, embobados, no perdían Palabra. ¡Qué buena idea la de subirte a la barca de Pedro! La gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios (Lc 5,1-11). ¡Y qué bien oían! Hasta que llegó aquel Duc in altum!, ¡Rema mar adentro! Juan Pablo II lo cogió al vuelo: Duc in altum!, donde el mar es más profundo, donde el misterio del amor de Dios abre delante de vosotros espacios maravillosos, que no bastará una entera vida para explorar (9.VI.01). Jesús quiero adentrarme en el mar “inabarcable” del Amor de Dios.
▶▶Dile a Jesús que quieres ser explorador del “Mar del Amor de Dios”.
     ¡Rema mar adentro y echad las redes para pescar! Simón contestó: Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes (Lc 5, 4-5).
     Pedro era el “experto”; si de algo sabía era de peces y pesca: ¿cómo pescar de día? Pero, por tu palabra, echaré las redes. Se confió de Jesús y vino el milagro. Jesús, yo, a veces confío, más en mí mismo, de mi criterio que de ti. Pero como San Pedro me meteré mar adentro en la vida interior y echaré las redes en el apostolado.
▶▶Sueña con “pescas milagrosas” y terminas.
Propósito: remar mar adentro.

sábado, 9 de febrero de 2013

Capilla de Adoración Perpetua en Patzicía


     En ocasión anterior había incluido unas fotos y la noticia sobre la Capilla de Adoración Perpetua en Patzicía. Inició hace más de dos año, mientras era párroco el P. Boanerges. Fue la primera que se puso en la Diócesis.
     He escuchado unos grandes favores, testimonios, como fruto de la adoración a Jesús Sacramentado. No podía ser de otra manera: toda la vida de la parroquia, de los feligreses, del apostolado de los grupos, debe tender a Jesús.
     Sólo en unas pocas horas resulta escasa la presencia de gente en oración, adorando al Señor; pero lo normal es que haya varios, muchos, pasando a rezar ante Jesús, o tan siquiera saludarle un poco. He visto a señoras que, llevando sus canastas, pasan un momentito. Otros, de rodillas, desgranan las cuentas del rosario. En fin, varias estampas que edifican.
     El 2 de diciembre pasado se inauguró y bendijo la remodelación de la Capilla, tras dos años de funcionar todo el tiempo. Ha quedado preciosa. ¡Así da gusto rezar!
     Felicito al comité encargado de dirigir el funcionamiento de la Capilla y el gran trabajo que han hecho. Felicito a los patzicienses, mis paisanos, por no dejar a Jesús. Perdonen que ponga fotos hasta ahora, después de un buen tiempo de tenerlas.
Ésta es la fachada de la Capilla, después de la remodelación.

El 2 de diciembre pasado, en la noche de la bendición de la remodelación.

El mismo 2 de diciembre, durante la procesión.

Éste es el trono de Jesús, en la Capilla.

viernes, 8 de febrero de 2013

El resumen del evangelio según San Mateo


     Estoy dando unas clases sobre los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas, con la inclusión del libro de Hechos, que suele ser tratado en conjunto). A ver si estos cortos párrafos no les resulta una pesadez...
     Explicando la dimensión literaria –que es sorprendente-, encontramos que el final de la obra constituye como un resumen, como la clave para entender todo el evangelio.
     El fundamento, el poder del Resucitado: --“Me ha sido dado todo poder en el cielo y la tierra” (18b:).
     Mensaje central, el mandato de misión: --“Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a aguardar todo lo que yo les he mandado” (19-20a).
     Su garantía, la promesa de presencia continua del Señor con los suyos: --“Y he aquí que yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (20b).
    Hay que leer con detenimiento el Evangelio –ojalá podamos dedicarle un poquito cada día- e ir saboreándolo con estas pistas.

Una historia, una canción, una lección

     ¿Han escuchado "Imagine" de John Lenon? Además de ser un artista consumado, su inspiración para componer esta canción ha conmovido a tantos. Se ha utilizado su canción frecuentemente como bandera de la paz.
     Pero, cantado por alguien con una historia conmovedora como el del video lo hace extraordinario. Me ha encantado el comentario de una de las auditoras: "esto hace que todo por lo que nos preocupamos sea patético".

jueves, 7 de febrero de 2013

Sabiduría de la vida


     Conversábamos ahora con un antiguo amigo. De la larga conversación, me comentaba que les propuso a sus papás, medio en broma, que quería casarse. La mamá, que recibió sola la noticia-broma le dijo:
     -- ¿Ya tenés un trabajo estable, estudios, casa, cocina, ahorros, para sostener a tu familia?
     Resultó ser un aldabonazo a su broma. La mamá se lo comentó al papá de mi amigo; ella reiteró lo que le había dicho, pero el papá le dijo:
     -- Yo sólo quiero que mi hijo tenga un matrimonio santo.
     Ha reflexionado mi amigo en lo que implica el matrimonio, con tan maravillosa lección de sus papás. En nuestra conversación surgió el juicio sobre la juventud y el peligro latente que tiene de andar por la vida sin sentar cabeza. Mi amigo, comentaba, sí que lo está pensando mejor.

miércoles, 6 de febrero de 2013

"Alimentar la fe"


     El Santo Padre, en su homilía en la fiesta de la Presentación del Señor, invitó a los religiosos, ellas y ellos, a “alimentar una fe capaz de iluminar su vocación. Por eso les exhorto a hacer memoria, como en una peregrinación interior, del ‘primer amor’ con el que el Señor Jesucristo ha encendido su corazón, no por nostalgia, sino para alimentar esa llama”.
     San Pablo exhortaba a Timoteo a reavivar el don de dios que le fue conferido por la imposición de las manos (cfr. 2Tm 1,6).
     Cuando los esposos sienten que el amor inicial se ha ido gastando –regularmente por la rutina y el descuido-, recordar su inicio puede rescatar lo que parece estar al borde de la ruina.
     El sacerdote, el religioso y todo el que busca estar cerca de Dios, no renuncia a un amor –no es un “desamorado”- sino alguien que se ha enamorado del Amor.
     Los que optamos por Dios hemos de volver continuamente a ese enamoramiento que Dios hizo con nosotros; así reavivaremos el sentido de nuestra vida y la fe con que nos agració.

martes, 5 de febrero de 2013

Jornada normal de trabajo


     ¿Relevante? A los ojos de Dios todo es relevante. A los ojos humanos cuesta verlo así. Por mi parte, intenté que lo prosaico que he hecho haya sido agradable a Dios.
     Mi día estuvo lleno de mil “historias”: levantarme, lo propio que hace uno al levantarse, un rato de oración y rezo de la Liturgia de las Horas, desayuno, conversación con sacerdotes y seminaristas, clases, viaje, mandados...
     En lo que me emocioné bastante fue en una entrevista que me hicieron en Radio Activa, que tiene su estudio en Chimaltenango. Repetí la experiencia, pues el entrevistador fue el mismo (el P. César) y el tema fue en el área de la Biblia.
     Dos temas fueron los principales: el primer tema versó sobre cómo el Cristianismo no es una “religión del libro” sino “de la Palabra”, que es Cristo, y que Él se ha revelado sin reducirlo y encerrarlo todo en la Biblia sino también en la Tradición; y, el segundo tema versó sobre cómo, en el caso del Nuevo Testamento, tuvo un papel muy importante la tradición oral de los primeros cristianos, testigos de los dichos y hechos de Jesús, y que luego transmitieron por escrito.
     En fin, quizá haya sido aburrido, pero yo sí me emocioné tratando de explicarlo. Gracias a Radio Activa, al P. César, y a la amable audiencia que me tuvo paciencia. Y gracias por los saludos que enviaron a la comunicación de la radio.

domingo, 3 de febrero de 2013

"Abrimos los domingos", y todos los días

     Un centro comercial valenciano utilizó inconvenientemente la figura de un sacerdote para acompañar un anuncio: "Abrimos los domingos". Al poco empezó a circular este vídeo para recordar de forma muy sencilla que las iglesias llevan dos mil años abiertas para honrar el día del Señor.

sábado, 2 de febrero de 2013

La exigencia en la formación sacerdotal


     Me llegó un interesante mensaje. Aunque ponga el nombre del remitente, es probable que no den quién me lo envía: no pondré el nombre. Conste que el mensaje es de una persona amiga y no hay ninguna malicia en su proposición -eso creo...- Éste es el mensaje:

     ¿Estás de acuerdo en que no se enseña con el sermón sino con el ejemplo? Supongo que sí. Entonces, ¿por qué dais más sermones que ejemplos? Con esto me refiero a un gran repertorio de temas, como por ejemplo el de dejar que cualquier persona que quiera ser cura pueda serlo sin exigirle una moral y unos valores que no cuadran con lo que la Iglesia predica. Le exigis a la gente una moral que no muchos de tus compañeros tienen.

     Ya perdonarán que la respuesta sea larga. Es lo que se me ocurrió de buenas a primeras. Quizá ustedes puedan argumentar más cosas.

     1. Me alegra que te preocupes de los demás, aunque, a tu manera: porque tú tienes una forma de pensar y piensas que así deben pensar todos. Ciertamente, podrías argumentar que lo mismo hago yo...

     2. Los católicos tenemos claro que la Iglesia es jerárquica y no democrática: lo que está bien no es lo que indica el consenso sino lo que viene de más arriba. Al decir que "viene de arriba" no me refiero, claro está, a un capricho del que "está en el poder" -no estamos en el campo de la sociología o la política-, o de lo que personalmente piense que es bueno. Seguir lo que indica la Iglesia es un asunto de fe y no de convencimiento (léase lo que escribo en el último párrafo). Además, la Iglesia -sabia como es- tiene una tradición ininterrumpida que se remonta a Cristo, es una institución tan sabia como tan antigua que es.

     3. El sacerdocio ministerial, que es una participación del sacerdocio de Cristo, no es un premio sino UN DON -es decir, quien dicta las reglas es quien lo da-. Aquí "hay mucha tela que cortar". Pero también es tan alta la exigencia -no sólo la altura del don (participación del sacerdocio de Cristo, ser el mismo Cristo), sino también los múltiples y exigentes requerimientos de tan variado redil- que el candidato al sacerdocio debe alcanzar un nivel de personalidad íntegra que le haga capaz de cumplir con esta VOCACIÓN. Cualquier profesional no nace: se hace. Alguien que quiere ser buen médico debe estudiar duro y, tras una ardua exigencia, lograr no sólo el título sino una capacidad para serlo. En efecto, hay médicos de pacotilla -como en cualquier otra profesión- y médicos buenos, con prestigio. Lamentablemente también hay sacerdotes de similar calibre.

     4. Al ser algo que he recibido, el "ser cura" es una vocación y no una profesión, cual exigencia me la ponga a la medida. Además, sabiendo cuál es la exigencia, EL QUE QUIERE SE HACE CURA.

     En fin, lo que escribo ahora no es una queja pero sí a manera de un diagnóstico, en mi pobre entendimiento: uno de los males de la Iglesia ahora -que acarrea de unos pocos siglos a acá-, es la bifurcación que han tomado la razón y la fe, como caminos separados. La razón no puede sustituir a la fe; tampoco la fe puede desentenderse de la razón y la capacidad humana de entender.

     Como comienza su encíclica Fides et Ratio, el Papa Juan Pablo II sostenía: "La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo".

¿Por qué, estas mujeres, se hicieron religiosas?

     Un saludo cordial a los religiosos -hombres y mujeres-, en este día de la Fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, jornada de la vida consagrada.

     Es una gran alegría que todavía Dios siga bendiciendo a su Iglesia con abundantes vocaciones a la vida religiosa, que ofrecen su ser -alma y cuerpo- para la gloria de Dios y el servicio a los hermanos. Han descubierto al Amor de los amores y se han entregado totalmente a Él.

    Dios los bendiga.

viernes, 1 de febrero de 2013

Tú y yo debemos evangelizar

     Jesucristo vino a traer la salvación a cada hombre. Ésta es una verdad tan elemental de la fe cristiana.
    Cada día, en mi dosis de evangelio, percibo que Jesús vino a predicar y obró muchos milagros. Ante tamaña evidencia, todos le hubieran seguido y se hubieran salvado. Pero -quizá te hayas preguntado alguna vez-: ¿por qué es que no todos en su tiempo recibieron su palabra?, ¿por qué hubo muchos indiferentes a sus requerimientos, incluso algunos le traicionaron? Con su poder -quién mejor- hubiera podido obrar la salvación de todos.
     Hoy he leído unas palabras aclaradoras, al respecto: "En sus manos está la posibilidad de que todos caigan rendidos a sus pies, porque ninguna criatura puede resistirse a su poder; pero entonces no respetaría la libertad que Él mismo nos ha concedido. Dios no quiere vencer por la fuerza, sino convencer por el amor, contando con la colaboración libre y entusiasta de otras criaturas, sin pasar por alto que al Maestro le interesan las multitudes, las personas, los desorientados como ovejas sin dueño. No quiere imponer despóticamente su Verdad, pero tampoco se queda indiferente ante la ignorancia de las personas o las desviaciones morales; y por eso, de la boca del buen padre de familia que invita al banquete, brota la indicación: sal a los camino y a los cercados, y obliga a entrar, para que se llene mi casa (Lc 14,23): compelle intrare!"
     ¿Te das cuenta que necesita de ti?

jueves, 31 de enero de 2013

No sé qué escribir


    Estoy escribiendo con una "compu" nueva -que, por cierto, Dios bendiga con creces a quien se la debemos-. En algún momento pensé en que escribiría un artículo muy bueno para inaugurarla, pero la inspiración se ha esfumado. Escribo porque no quiero perder el hábito de escribir algo, aunque sea una tontería como ésta, la de notificar que no tengo nada qué escribir. ¿Será esa la causa de que algunos blogs estén varados, como que están volando en el ciberespacio sin gravedad alguna?
     Por cierto, para quienes se han acercado al "Face", como había contado unos días atrás, verán que no hay nada distinto a lo que suelo poner aquí. Pero se presta a que la comunicación sea más fluida. El fin primordial por el que abrí la cuenta es apostólico: de ahí que si includo quieren que escriba alguna cosa sobre un tema, si tienen alguna pregunta, si... En fin, allí estaremos atentos de poder ayudar en lo que podamos.
     "He dicho".

miércoles, 30 de enero de 2013

El sacerdote debe estar enamorado


     Durante estos días estamos compartiendo unos momentos con el P. Emilio González, quien está predicando los días de retiro a los seminaristas. Personalmente, estoy aprendiendo de su saber y de su modo de ser.
     En la Misa que concelebré ayer, le escuché en la homilía un dato importante que me cuestiona también a mí:
     Con conocimiento, contó que a la Congregación para el Clero llegan anualmente unas 700 peticiones de sacerdotes que quieren abandonar el ministerio. Son demasiados.
     Lo sorprendente es que la causa mayor de deserción, como cabría suponer, no es la dificultad de vivir el celibato sino la falta de vibración en su vida espiritual.
     Cuando el sacerdote ya no reza, o no hace bien su oración, o cuando ya no vive de la Misa; cuando ya no se confiesa o abandona la dirección espiritual, el sacerdote pierde el rumbo, pierde el sentido de su existencia y de su trabajo.
     En definitiva, el sacerdote se vuelve un funcionario, alguien que tiene un horario y que cumple con una función.
     Quiero poner los pies en la tierra y, con esta alarma, enamorarme más de Dios y de mi vocación.
     Tú, por tu lado, colabora a  la fidelidad de los sacerdotes rezando por ellos, ahora.

martes, 29 de enero de 2013

Sentido pésame al P. Bartolo y a su familia


     Después de una batalla con la enfermedad, doña Elena Yojcom, mamá del P. Bartolo Chavajay, ha dejado este mundo en la paz de Dios.
     El P. Bartolo es compañero nuestro de trabajo en el Seminario, y hemos estado siguiendo de cerca el proceso de su enfermedad.
     Desde luego, ha dado prueba de grandes virtudes, como quien se ha esforzado durante su vida por sacar adelante, profesional y cristianamente, a sus hijos. Así lo hemos percibido de la conversación de su hijo sacerdote.
     P. Bartolo: encomendamos a tu familia y el alma de tu mamá. Que descanse en paz y Dios le conceda, como a todas las mamás, un cielo grande, grande.

lunes, 28 de enero de 2013

Llegar al Cielo cuesta


     Por cielo se entiende el estado de felicidad suprema y definitiva. (...) En él ven a Dios “cara a cara” (1 Co 13, 12), viven en comunión de amor con la Santísima Trinidad e interceden por nosotros.
     El anterior párrafo lo he tomado del Compendio del Catecismo (n. 209). El corazón humano tiene ansias de una felicidad como la que describe el Compendio: suprema y definitiva.
     El asunto es: ¿cuánto cuesta llegar al Cielo? ¿Valdrá la pena el esfuerzo que hacemos en nuestra vida? He escuchado en ocasiones el refrán: las cosas valen lo que cuestan; si el Cielo cuesta, es porque vale mucho.
     El cristiano, ciertamente, no despreciará este mundo, como si fuera el demonio o una continua tentación; es creación de Dios y no podemos ponerlo (dinero, fama...) como bien supremo, pues Dios es más que todo eso. ¡Bien vale la pena el Cielo!


domingo, 27 de enero de 2013

Ama tu Iglesia

La experiencia personal de Yazmín Oré Ramírez.

     ¿Será que la Iglesia no cuida a sus hijos? ¿Por qué hay muchos católicos que dejan oficialmente la Iglesia y se pasan a una iglesia protestante o a otra religión? ¿Por qué los católicos no somos tan fervorosos, convencidos de nuestra fe, lanzados en el apostolado?
     La realidad que se verifica entre los católicos nos cuestiona.
     A mí me parece que, en parte, los que estamos encargados de formar a la gente no estamos a la altura de nuestra responsabilidad. Pero también la gente misma, que tiene las posibilidades en su mano, no profundiza su fe. ÉSTE ES NUESTRO RETO.
     Leí un artículo, un tanto largo pero provechoso, de la “re-conversión” de Yazmín Oré Ramírez, una peruana que encontró, momentáneamente, entre los mormones, la amistad que su corazón buscaba. Se hizo misionera mormona incluso.
     En su experiencia desde dentro, nos cuenta cómo son los mormones que conoció. Como contrate, podríamos apreciar nuestra fe y agradecérsela a Dios. Podríamos decir, en este caso concreto, que no hay mal que por bien no venga. Puesto que Yazmín se interesaba por conocer la verdad de la existencia y de su fe, se dio cuenta que en la Iglesia la encontraba y que debía regresar.
     Saca unos pocos minutos y conoce su experiencia, que te ayudará.

sábado, 26 de enero de 2013

Mi tesis publicada

     Un día anterior a la celebración de la Conversión del Apóstol San Pablo he recibido un buen paquete del correo. Ya lo esperaba. Se trataba del ejemplar de “Cuadernos Doctorales” (Excerpta e Dissertationibus in Sacra Theologia, n. 59/2012) de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, en donde ha sido publicada parte de mi tesis doctoral, que lleva por título: “La interpretación paulina de los dones del desierto en 1Co 10,1-6”. Además la separata, varios ejemplares, de lo que fue publicado.
     De buenas a primeras, esto me hizo recordar cómo aquél gran amigo mío, D. Santiago Ausín, comenzó a zarandearme en el acto de defensa de la tesis, y comenzó por el título. No le guardo rencor...
    Si no se publica la tesis doctoral, no se puede gestionar el título. Gracias a Dios, ambas gestiones ya están positivamente culminadas.
     El “carton”, como llamamos por aquí al título, no lo es todo; ni mucho menos una gran parte; pero ayuda... Eso sí, es un incentivo grande para la investigación, para el estudio.
     Le decía a los muchachos –seminaristas de Sololá- anoche, en un acto académico en honor de Santo Tomás de Aquino, próxima ya su fiesta, que con esfuerzo es que se puede alcanzar algo: si un servidor pudo, podían también ellos. Ojalá les sirva de estímulo.
     Reitero, por supuesto, mi agradecimiento: a la Universidad de Navarra, por la acogida y la enseñanza –cuánto recuerdo aquellos años y a aquellos amigos-; a Adveniat y a la Fundación Carf por su ayuda económica –y a tantos otros amigos-; a mi Diócesis y a los obispos que me ayudaron directamente para su consecución (Mons. Raúl Antonio y Mons. Gonzalo); a mi Diócesis y al Seminario de Sololá –que me bien formó y me encaminó-; a mi familia –sin ella no hubiera venido al mundo y no hubiera escogido este camino-; y a tantos, tantísimos amigos.
     Ahora, ¡a seguir trabajando...!


Anoche, con el P. Bartolo, en la sesión académica en honor de Santo Tomás de Aquino, presentando la publicación.

viernes, 25 de enero de 2013

Octavario (VIII): De perseguidor a perseguido


     San Pablo pasó a ser de perseguidor de Jesús a perseguido por Jesús (cfr. Hch 9), se dejó seducir (cfr. Jr 20,7). Así lo describió el P. Alfredo en su homilía el día de hoy en la celebración de la Conversión del Apóstol. Son las paradojas de la vida.
     Vemos a un personaje fogoso, celoso, lanzado por amor a la Ley; no dejó de serlo, aunque cambió de camino; encontró a Jesús y no quiso dejarle ya: “ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Esta vida en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí” (Ga 2,20). “Dios me libre de gloriarme si no es en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo” (Ga 6,14).
     A Pablo le veo como un enamorado, un enamorado que ha perdido la cabeza. Ojalá perdiera yo la cabeza como él.
     Él sigue intercediendo “para reunir a los hijos de Dios dispersos” (Jn 11,52).
     Para leer la biografía del Apóstol Pablo, lee: Hch 22,1-21.

jueves, 24 de enero de 2013

Octavario (VII): María, Madre de la unidad


     Me encantó una consideración que he meditado hoy, que relaciona a María con la unidad de los cristianos. Muy aprovechable, quiero compartirla con ustedes:
     “La Iglesia nació en cierto modo con Cristo y creció ya en la casa de Nazaret juntamente con Él, puesto que la Iglesia, en su realidad invisible y misteriosa, es el mismo Cristo místicamente desarrollado y vino en nosotros. Y María, por su divina maternidad, es Madre de la Iglesia entera desde sus comienzos. Todos formamos un solo Cuerpo, y María es Madre de ese Cuerpo místico. ¿Y qué madre va a permitir que sus hijos se separen y se alejen de la casa paterna? ¿A quién recurrir con más seguridad de ser escuchados que a Santa maría, Madre?” (Hablar con Dios, VI, meditación 10).
     Santa María, Madre de la unidad, reúne a tus hijos en un solo hogar, pues ésta es la Voluntad de tu divino Hijo.

miércoles, 23 de enero de 2013

Octavario (VI): Si hijos, todos somos hermanos


     ¿Por qué hay distinción entre los hombres? Así somos... Habemos bajos y altos, morenos y blancos, niños y jóvenes y viejos, hombres y mujeres, pobres y ricos, inteligentes y menos inteligentes; pero, por otro lado, los dones que tenemos complementan la diversidad que existe en la sociedad. O sea que, es un hecho, una realidad que escapa a nuestra voluntad.
     Entonces, la aspiración es la unidad en la diversidad: cada uno ha de ponerse al servicio de los demás. Pero, lo que ha de movernos es la conciencia de que somos hijos de Dios, luego, hermanos unos de otros.
     “En este Padre son hermanos el señor y el siervo; en este Padre son hermanos el emperador y el soldado; en este Padre son hermanos el rico y el pobre. Los fieles cristianos tienen sobre la tierra padres diferentes, nobles unos, villanos otros; mas todos invocan a un Padre único: al de los cielos” (San Agustín, Sermón 59).
     ¿Cómo es que te sientes más que tu hermano? ¿Te sientes hijo de Dios y no te sientes hermano de tu prójimo?