lunes, 8 de febrero de 2016

Encuentro Interetapas del Seminario de La Asunción

       Desde el viernes hasta el domingo, las tres etapas del Seminario de La Asunción se reunieron para convivir. La reunión se llevó a cabo en Quetzaltenango, en la sede de la etapa de Filosofía (o sea que el Propedéutico y la Teología, las otras dos etapas tuvimos que viajar).

     Lo que pretende este encuentro es una comunión y un estrechar lazos de fraternidad, consolidar la conciencia de que formamos parte de una misma institución que tiene la misión de formar a los futuros sacerdotes de este querido país Guatemala. ¡Más de trescientos seminaristas!

     Hubo muchas actividades. Llegamos a Quetzaltenango el viernes por la tarde. Los formadores y seminaristas de la Filosofía nos recibieron con los brazos abiertos con música, convite, bombas y vivas. A pesar del frío propio del lugar y de la época, el recibimiento fue caluroso. Después de cenar y de rezar las Vísperas, nos presentamos formadores y seminaristas (estos, por diócesis: me alegró mucho que la de Sololá-Chimaltenango tuviera 13 seminaristas en las distintas etapas). Entonces, el Señor Nuncio, invitado especial, ya estaba entre nosotros.

     A la mañana siguiente rezamos la oración de Laudes, presidida por el Nuncio. Todo muy solemne. Después de desayunar hubo unos pocos actos, entre ellos el testimonio vocacional del Nuncio. Conocemos la capacidad de comunicación del Nuncio, su testimonio valioso que arrastra, su diálogo ameno, además de su buen castellano. Por la tarde, después del almuerzo, tuvimos competencias deportivas en las distintas ramas tradicionales. La presencia y participación de los formadores fue alegre y divertida, ayudó a confraternizar mejor. Por la noche hubo acto cultural y celebración del cumpleaños del P. Rómulo, formador del Propedéutico.

     Para mí fue una experiencia nueva por doble motivo: por un lado, me tocó esta actividad por primera vez como formador del Seminario de La Asunción; por otro lado, el lugar fue el que ocupa el antiguo Colegio Seminario de San José, dirigida por los PP. Benedictinos. Fue muy emotivo para mí volver a aquel lugar que hace más de veinte años fue mi hogar, con tan excelentes formadores, de quienes guardo un gratísimo y agradecido recuerdo. En determinado momento me tomé el tiempo para ir a rezar al Cementerio en donde están enterrados mis antiguos formadores: P. Patricio Greene, P. Matías Zinkan, P. David Palmatier y P. Carlos Quintana. Vino a mi memoria muchos recuerdos de aquellos años y lo que supuso para mi camino vocacional.

     Ayer, domingo, ya regresamos a casa, muy contentos de la experiencia. Ahora, trabajo normal, bien alegres del camino que Dios nos tiene recorriendo. Les dejo con algunas fotos del encuentro.
Con este convite nos recibieron los alumnos de Filosofía.

El comedor lucía de esta manera, con los más de trescientos alumnos.

Las largas mesas de comensales.

Con el arte de los maestros de la marimba, la marimba del Seminario, cenamos alegremente.

La capilla del Seminario Menor San José luce así de noche.

En la presentación por diócesis. Aquí, las de Jalapa y Jutiapa.

El "P. Chomo", que estaba de cumpleaños el sábado. Junto, el Señor Nuncio de Su Santidad.

En el acto cultural de la noche, homenajeando al cumpleañero.

Parte del acto cultural, con la creatividad de los alumnos de teología.

En la cena de gala la noche del sábado.

Al regresar, el volcán Santiaguito nos regaló esta imponente estampa.

domingo, 7 de febrero de 2016

Curioseando libros

    Mientras regresábamos de nuestro viaje a Xela (Encuentro Interetapas del Seminario Mayor de La Asunción), de lo que intentaré escribir algo mañana, pasamos a saludar a los sacerdotes en Tecpán Guatemala; era mediodía. Yo era el chofer de mis colegas los padres formadores.

     Cuando llegamos a visitar la hermosa iglesia parroquial, de lo que se ha llamado estilo colonial y es una iglesia muy digna de ser visitada, nos recibió alegre y deferentemente el P. Víctor, anterior rector del Seminario de Sololá y acdtual párroco de Tecpán. Él nos mostró el salón parroquial, todavía ahora en construcción, y la iglesia colonial. También nos llevó a dar un paseo por el parque, mientras nos daba alegre conversación. Por supuesto, el almuerzo fue digno de tales anfitriones y de mis ilustres acompañantes, lo que agradecemos de corazón.

     Pero, mientras estábamos en el parque, vi en el corredor del "Palacio Municipal" una venta de libros usados. Se me fueron los ojos y me dejé caer en la tentación. Lamenté no llevar suficiente efectivo para comprar unos libros más. Pero, adquirí unos para unos amigos que, espero, apreciarán el detalle. Se trata de unos pocos libros viejos sobre la "Guatemala Indígena", que dan información sobre los pueblos de nuestro país. También encontré uno, pequeño, sobre doña Dolores Bedoya de Molina, cuyo nombre aprendimos en la Primaria y tuvo su papel importante en la Independencia de Guatemala.

     Son libros que, para una biblioteca, resultan valiosos y que no se consiguen con facilidad.

martes, 2 de febrero de 2016

Para reanimarte

    Cuando estás cansado, quizá un poco decaído, una interpretación como ésta te levanta el ánimo.

Hoy bendije el área de Maternidad en un hospital

     Hoy fui al hospital, gracias a Dios no por una enfermedad, fui a bendecir el área de maternidad. Hace unos días fijé la cita, ya que me lo pidieron. Siempre que tengo el tiempo, aunque un poco ajustado, con gusto doy la bendición. Ésta es la segunda vez que bendigo al menos una parte de un hospital (la otra vez fue en el área de pediatría del Unicar).

     En mis tiempos de licenciando, tuve la suerte de ser capellán, al menos durante un tiempo, en la Clínica de la Universidad de Navarra. Allí visitaba enfermos, les asistía sacramentalmente cuando lo requerían, les llevaba la Comunión... Alguna vez hubo alguna emergencia y me levantaba como los médicos a asistir.

    Hoy tuve delante a un buen grupo del personal sanitario de la Maternidad del Hospital de Amatitlán, participando de la bendición. Después de una breve exhortación, considerando el valor cristiano del dolor y de la asistencia a los más necesitados, eché abundante agua en todas las dependencias del lugar. También pasé bendiciendo a las pacientes: les preguntaba primero si eran católicas, para poder bendecirlas con el agua. Hubo una que, desde buena distancia, con una sonrisa abierta y esperanzadora, pidió con su gesto la bendición. Bendije también a su bebé recién nacido.

    Al finalizar la bendición, realizó el personal una tradición que sólo había llegado a mí de oídas: hoy, día de la Presentación del Señor y de la Virgen de Candelaria, los que habían robado el Niño del Nacimiento lo debían devolver. Cuando llegué al Hospital me había fijado que en el Pesebre faltaba el Niño; pero cuando pasé bendiciendo ya estaba... ¡Ajáaaaaaa!

    Después se descubrieron a "las ladronas", que ofrecieron, según la tradición, la refacción (merienda) para los que estaban en casa. Fue muy alegre departir con el personal. Me alegró también la fe que manifestaban, no sólo acompañando y rezando durante la bendición, sino también las cosas que manifestaban después.

     También pensé en el don de la vida y del gran don que les ha dado a las mujeres de traer los hijos al mundo. Allí, en un rincón, tienen una talla de buen tamaño de la Virgen de la Medalla Milagrosa. La invoqué también. Precisamente hoy he encomendado en la Misa a una pobre mujer, cuyo hijo recién nacido estaba en peligro grave de perder la vida. Recen por ella también, por favor.

lunes, 1 de febrero de 2016

Dando clases sin ser "maestro"

¿Un maestro como el de la foto?
    En mi juventud no se me pasó por la cabeza estudiar Magisterio, pues no pensé tener vocación de maestro. Habiendo estudiado bachillerato, después he hecho los estudios del Seminario. Ahora, no paro de dar clases. Gracias a Dios tengo la bondad de la comprensión de mis alumnos.

     Ciertamente, la vocación sacerdotal trae consigo la vocación de maestro, a manera de Cristo Profeta-Maestro. También que es cierto que no sucede automáticamente, sino que el sacerdote debe esforzarse de lograr transmitir lo que tiene como responsabilidad. Hay que esforzarse, pues...

     Hoy estoy preparando mis clases de Historia de la Salvación, que me toca dar a los del Año Propedéutico, también mis clases de Libros Históricos de la Biblia, con los alumnos de Teología.

     A la par, hemos de conjugar este trabajo con los otros, propios de la formación en el Seminario. Pero, además de lo que corresponde a nuestra condición sacerdotal y de relación con Dios, nos esforzamos para sacar un poco de tiempo para leer otros temas. Ahora estoy leyendo un libro que me ha interesado desde la primera página, uno que me cedieron hace poco: "Dios o nada", el testimonio del Card. Robert Sarah, actual prefecto de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos. Impacta, desde el inicio, por su sencillez, por su cercanía, y su gran sentido sobrenatural.

viernes, 29 de enero de 2016

Admisión y ministerios en el Seminario

El P. Carlos, el Rector, está a la izquierda; luego, Pedro, Mons. Gonzalo, Erick, Pablo y un servidor.
     Mientras van avanzando los seminaristas en su formación, cuando el Obispo considera que pueden dar un paso más, se les concede ciertos dones y ministerios, antes de llegar a la Ordenación diaconal, y luego a la presbiteral. No se puede olvidar, por supuesto, que el ministerio en la Iglesia no es poder sino servicio -ojalá lo fuera...-.

     Ayer, con gran alegría, celebró la Santa Misa en el Seminario Mayor Mons. Gonzalo, obispo de nuestra Diócesis de Sololá-Chimaltenango. En ella concedió la Admisión a las Sagradas Órdenes a Pedro Aníbal Buch y el Ministerio de Lector a Pablo Manfredy Guachiac y a Erick Santiago Otzín, los tres, seminaristas de dicha Diócesis.

     Para quienes no están familiarizados con esta nomenclatura, la Admisión a las Sagradas Órdenes se concede a un joven que se está formando para llegar a ser sacerdote, y representa el momento en que la Iglesia le toma la palabra de su intención de querer llegar a esa meta, comprometiéndose a formarse bien y a buscar más la unión con Cristo. Los instituidos Lectores, además de alimentarse más de la Palabra de Dios, también la proclamarán en la asamblea litúrgica.

     Nos alegramos mucho por este paso que dan estos amigos nuestros. También como formador me alegro mucho por este paso, que confirma que su formación está bien encaminada.

      Hoy también nos ha visitado Mons. Víctor Hugo Palma, obispo de Escuintla, y ha presidido nuestra celebración eucarística. Luego, a semejanza de Mons. Gonzalo, compartió la mesa con los formadores del Seminario. Esta presencia de los obispos nos respalda y alienta en nuestra labor sacerdotal y de formación.

miércoles, 27 de enero de 2016

Nos alegramos con los jutiapanecos por la erección de la nueva diócesis

La iglesia de San Cristóbal, catedral la nueva diócesis de Jutiapa.
    El día de la Conversión del Apóstol San Pablo, el lunes pasado, se hizo pública la próxima erección de la nueva Diócesis de Jutiapa, un departamento que se desligaría de los otros dos que componían la Diócesis de Jalapa (Jalapa y El Progreso), y la próxima ordenación de su nuevo obispo, el P. Antonio Calderón. La Diócesis tendrá como patrono a San Francisco de Asís.

    En el Seminario de La Asunción hay 40 seminaristas de la Diócesis de Jalapa, y me parece que unos 15 son del departamento de Jutiapa, no obstante la siempre presente escasez de clero.

    Desde luego que ha sido un regocijo y una alegría para los jutiapanecos que están aquí estudiando. Me recordé de cuando estábamos en el Seminario estudiando y se erigió la Diócesis de Suchitepéquez-Retalhuleu (1997), Suchitepéquez se estaba desligando de la que era llamada Diócesis de Sololá y que quedaría como de Sololá-Chimaltenango. Incluso me recuerdo que el Seminario se hizo presente entonces y el coro cantó para la Misa de la ordenación de Mons. Pablo Vizcaíno, actual obispo de dicha diócesis.

     Los sacerdotes de la Diócesis que se divide hoy en dos tendrán que decidir en dónde quedarse incardinados; creo que los seminaristas lo tendrán menos difícil.

     He oído comentar que Mons. Julio Cabrera, actual obispo de Jalapa, está muy contento porque ha ido preparando mucho el terreno para este paso. Así también muchos sacerdotes y los feligreses de Jutiapa. Es una gran alegría que la organización de la Iglesia en nuestro país se vaya consolidando y fortaleciendo, para una mejor atención de los feligreses y una vida eclesial más intensa.

     Confiamos a San Francisco de Asís la nueva diócesis y felicitamos a los jutiapanecos, especialmente a su nuevo obispo, a sus sacerdotes y a sus seminaristas.

martes, 26 de enero de 2016

Lugar de oración

     Éste es lugar de oración, aquí he tenido la oportunidad de rezar todos los días. El crucifijo del fondo de la capilla fue donado por una familia, es un crucifijo que bendijo el Papa Juan Pablo II en su primera visita a Guatemala.

    El lugar invita a la oración, se tiene tan cerca a Jesús, tan a la mano. La oración puede ser un hábito, debería serlo, en nuestra vida; todos necesitamos ratos para platicar con Dios.





domingo, 24 de enero de 2016

Mientras confesaba...

     Estamos en el Año de la Misericordia. Yo tengo mis propósitos para vivir este Jubileo. Espero que ustedes también vayan concretando sus propósitos. Es común, pues, en este Año, recordar que el Sacramento de la Reconciliación es instrumento de la Misericordia divina.

     Hoy, mientras confesaba por la tarde, me sucedió algo asombroso. Escuchaba del otro lado de la rejilla (como el Papa en la imagen de arriba) la confesión de un penitente. Comenzó más o menos de esta manera: "Dios mío, te pido perdón por esto...", y fue desgranando la acusación de sus pecados directamente hablando con Dios. Ustedes y yo no solemos hacerlo de esa manera. Al final de todo, incluso después de recibida la absolución, me agradeció el ser sacerdote, el estar disponible para la Confesión. "Yo creo, me decía, que los ángeles no tienen alas; ustedes son los que nos ayudan a acercarnos a Dios".

    Me conmovió y le pedí que siguiera encomendando a los sacerdotes, para que seamos buen instrumento de la Gracia.

sábado, 23 de enero de 2016

Tu trabajo diario

Aunque en la imagen veo que faltan algunas profesiones representativas, por ejemplo la del agricultor.
    Recibía yo una charla sobre vida espiritual cuando me sugirieron esta idea: hacer extraordinariamente el quehacer ordinario. El sacerdote que nos estaba dando la charla ya está un poco mayor, al menos unos cuantos años más que este sacerdote. Lo he visto semana a semana, siempre fiel a su encargo; lleva muchos años haciendo lo mismo. Su público es el mismo (no como a veces nos ideamos en nuestra loca cabeza: numeroso, bien atento, suscitando frutos de epopeya...).

    También leía en una ocasión anterior un pequeño relato, quizá inventado, de una conversación, uno le preguntaba al otro que si su esposa tenía un trabajo. El interpelado decía que no tenía trabajo, pues se mantenía en casa haciendo los oficios domésticos. El interpelante le razonaba a su compañero cuántas y cuáles eran los trabajos de su esposa, tan abundantes y onerosos.

    Nuevamente la pregunta: ¿le interesan a Dios? En sí los trabajos que hacemos no (pues no le retribuyen nada que no tenga), sino el amor que ponemos al hacerlos, Dios se siente contento cuando lo hacemos por amor a Él y al prójimo. Me parece ver a Dios sonreírme desde el Cielo mientras hago este trabajo.

lunes, 18 de enero de 2016

Trabajo ordinario, pequeño, pero valioso ante Dios


     "Llenen de agua aquellas tinajas. Y las llenaron hasta arriba" (Jn 2,7). Es la lectura de ayer en la Misa, la del milagro de las Bodas de Caná.

     Quizá aquellos sirvientes no entendieron qué les estaban mandando (obedecieron a aquella Mujer, a quien conocerían); después sabrían. Y lo cumplieron bien, pues llenaron aquellas vasijas hasta arriba. Y Jesús hizo el milagro.

     Mi trabajo, escaso, pequeño, poco puede hacer. Pero es Dios quien da el crecimiento, quien lo hace eficaz.

domingo, 17 de enero de 2016

Con mis colegas formadores del Seminario

Desde la izq: P. Walver, P. Carlos (Rector), P. Melecio y un servidor.

     Saben que he cambiado de lugar de trabajo, y que estoy ahora como formador en el Seminario de La Asunción, Guatemala. Aunque a veces le entre un cierto miedito a uno debido a la novedad de la experiencia, gracias a mis hermanos sacerdotes y a la buena acogida de los seminaristas, ya me siento como en casa.

     Ayer tuvimos una noche cultural en la que se dio la bienvenida a los nuevos: a los de Primero de Teología, que pasaron a esta etapa, y a los formadores nuevos, que somos tres de cuatro. Fue una velada muy pero muy alegre, nos contagiaron la juventud de los muchachos.

     Hoy hemos comenzado la segunda semana, me estoy metiendo en la organización. Ya me sé unos 25 nombres y rostros, tengo la tarea de aprenderme los siguientes. En mis clases de Exégesis (Bienio) tengo 70 alumnos (¡!); la labor de ayudar personalmente a los seminaristas será ardua, intentaremos alcanzar la meta.

     Mañana, lunes, un normal día académico y de formación.

sábado, 16 de enero de 2016

¿Se puede comer en la iglesia?

    Especialmente mis "amigos" del Face, se han dado cuenta que enlazo, con frecuencia, ciertas entradas de temas de Liturgia, especialmente sobre la Santa Misa, o la vida cristiana. Me parecen muy instructivas. Ahora enlazo una entrada de Aleteia (verdad) que plantea la cosa curiosa y sencilla de si se puede comer en la iglesia. Un tanto semejante se puede decir de masticar chicle. Juzguen ustedes.

     El artículo que enlazo es instructivo: nos recuerda que la iglesia o templo parroquial es un lugar destinado a la comunicación con Dios, y usos que desdigan de la santidad del lugar están fuera de lugar... Lean aquí.

viernes, 15 de enero de 2016

Encomiendo a las religiosas

Santa Juana Francisca Fremiot de Chantal
     Esta semana he tenido el encargo de celebrar la Santa Misa en la iglesia del Monasterio de la Visitación, aquí en Guatemala. Cada mañana he estado yendo, a temprana hora.

     Como está cerca, voy andando hasta allá. A la hora en que me encamino hacia allá me encuentro con un río de gente yendo y viniendo a sus labores diarias, al trabajo o a dejar a los hijos a la escuela. Unos pocos se dan cuenta y saludan al sacerdote con que se encuentran. Me alegra estar en medio de esta gente, afanada en sus quehaceres que ocupan su atención, y laa encomiendo.

      Hoy iba llegando a la iglesia, y casi me encuentro con una señora que llegaba también. Alcancé a ver que la señora llevaba en la mano, recogido, un rosario. La señora venía rezando el Rosario de su casa a la iglesia. Me alegró confirmar la costumbre que trato de practicar, cuando voy de un lugar a otro. Me alegró que una señora rezara a la Virgen.

      Hoy celebramos, en Guatemala, la fiesta del Santo Cristo de Esquipulas. Prediqué sobre el amor de locura que Dios nos tiene. Es fácil, considerando que Jesús dio su vida por nosotros.

     Al finalizar la celebración, después de confesar a quien me lo había pedido, pude saludar a las benditas Hermanas que viven en el Monasterio de la Visitación, tan legendario por su trabajo de elaboración de hostias y otros insumos piadosos. Ir a celebrar la Misa al Monasterio me ha ayudado a encomendarlas y a encomendar a las religiosas, y me alegra mucho considerar que también ahora hay mujeres, también muchas jóvenes, que consagran su vida a Dios en la oración y la entrega del claustro.

miércoles, 13 de enero de 2016

Paisajes de Guatemala

     Que disfruten de este maravilloso video. Si estos son nuestro paisajes, más cálida es nuestra gente, semejantes a las que se encuentran en todas partes.

     Un saludo a nuestros paisanos que se encuentran en otro país.

martes, 12 de enero de 2016

Una charla sobre Biblia en Antigua Guatemala


     ¿Han escuchado ustedes de la Posada Belén en Antigua Guatemala? Yo sí la había oído mencionar, pero no había tenido la oportunidad de conocerla. Hay tanto que no conozco de Antigua. Fue una casa fundada por el querido Hermano Pedro: fue un convento y un hospital para ayudar a los más necesitados. Ahora es una casa de retiros.

     ¿En dónde queda? Puse el nombre de Posada Belén en Google Maps y me salía ubicado en la Capital. Pero no era lo que yo buscaba. Busqué y busqué y di, al fin, con unas notas. De allí son las maravillosas fotografías que pongo abajo, que son imágenes pobres de lo bonito que es el lugar. Me dijeron que también es hotel.

      El motivo de la visita fue una dizque conferencia sobre cómo san Lucas presenta en su evangelio a Cristo. Fui invitado por Mons. Palma para darla a los sacerdotes de su Diócesis, muy buenos y comprensivos. Después conviví con ellos un rato. Ellos estaban de formación.

      Después del almuerzo me fui a conocer el lugar en compañía de un amigo sacerdote. Hablamos del ministerio sacerdotal y del Seminario, en que ahora trabajo y en donde él estuvo estudiando in illo tempore...


He aquí la fachada de la iglesia que hay a un costado, es parte de la casa.

Éste es el interior, el patio central. En la fuente hay unos simpáticos peces de color naranja.

A manera de la pieza musical de marimba, "caminando entre ruinas".

Fue un auténtico deleite caminar en estos sitios.

lunes, 11 de enero de 2016

Iniciativa del Papa para colaborar a la unión de todas los hombres de todas las religiones

     "Todos somos hijos de Dios. Confío en vos para difundir mi petición de este mes: que el diálogo sincero entre hombre y mujeres de diversas religiones conlleve frutos de paz y justicia. Confío en tu oración".

      Ésta es una iniciativa del Papa y ha sido difundida por la Red mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración). Secundemos la intención del Papa.

domingo, 10 de enero de 2016

Terminamos la Navidad. Celebramos el Bautismo del Señor

     Celebramos hoy en la Iglesia el Bautismo del Señor, fiesta que da fin al Tiempo de Navidad y, a la vez, da inicio del Tiempo Ordinario. La fiesta nos ayuda a recordar nuestro propio Bautismo y darle gracias a Dios por él, además de sentirnos más responsables.

     En la homilía, proponía hoy que dos de las gracias grandes que nos ha dado Dios por medio de este sacramento es el hecho de ser hijos de Dios y, en consecuencia, el trato que nos es posible tener con nuestro Padre. Hay, aquí, "mucha tela que cortar", que dejamos a su propia consideración.

     A partir de esta noche guardaré este Niño Jesús que me ha acompañado durante estos días de Navidad que hoy culminan. Lo guardaremos bien, aunque trataremos de llevarlo en el corazón todos los días. Las señoras que hacen la limpieza en las habitaciones me comentaban, en tono de compasión y piedad: "Pobrecito mi 'Chiquito' que está desnudito. Ha de tener frío".


sábado, 9 de enero de 2016

Mientras confesaba en mi pueblo

También los sacerdotes nos confesamos, hasta el Papa...
    Durante el descanso que tuve en el fin de año tuve la oportunidad de ayudar al párroco de mi pueblo, no sólo con la celebración de la Santa Misa sino también con la Confesión, especialmente los domingos. Trataba de esforzarme para dedicar tiempo a la Confesión.

     Cuando pasó el Adviento, en que incentivamos a prepararse a la Navidad con una buena Confesión, pensé que había cumplido con la tarea... El domingo siguiente, domingo de la Sagrada Familia, volví a ponerme a confesar, pensando ingenuamente de que los paisanos habían aprovechado a confesarse y que entonces habría menos para confesar. No fue así: ese domingo confesamos unas ocho horas entre dos sacerdotes...

     Uno de esos días de descanso, tuve la oportunidad de visitar a unos amigos que me habían invitado a cenar. Después de conversar con toda paz durante un buen rato, todo en nuestra lengua materna, y de haber cenado, vinieron las palabras formales... La esposa de este amigo comentó delante de toda la familia reunida, más o menos con estas palabras: "Le agradezco, Padre, por su visita a nuestra casa, le agradezco porque reza por nosotros. Yo estoy convencida de ellos: cuando me confesé con usted (¡!), me infundió mucha confianza que me dijera que iba a rezar por mi familia"... En otra ocasión escuché algún otro comentario similar, lo que constituye un aliciente para un confesor.

     También dijo la abuela de la casa, mientras conversábamos en kaqchikel: "Gracias, Padre, por su visita a mi familia. Sabemos quién es usted, conocemos a su familia y a sus papás. Pero sabemos que es un sacerdote de Dios, que usted es Jesús entre nosotros"...

      En este Año de la Misericordia, además de enfocarnos en que somos destinatarios de la Misericordia divina, también somos instrumento de Ella. Dios nos siga sosteniendo y nos siga alegrando en esta Su Misericordia.

viernes, 8 de enero de 2016

Iniciamos labores en el Seminario de La Asunción

La Virgen de la Asunción a la izquierda de la imagen. Éste es el presbiterio de la Capilla del Seminario Mayor.
     Como les compartía en la entrada anterior, después de los días de retiro que hemos culminado, comenzamos labores normales hoy en el Seminario. Ahora estoy ubicándome en este lugar, ahora en situación distinta, no como un catedrático que viene a ayudar con las clases de un día para otro cada semana, sino como un formador de planta, que le toca estar aquí todos los días.

     Ahora mismo ya me siento como en casa, gracias a que más o menos conozco el ambiente y a las personas, pero, sobre todo, gracias a los hermanos sacerdotes con quienes he compartido ya estos días, que han hecho estos días muy como en familia. Personalmente he experimentado mucha confianza y ayuda mutua, que ya me siento en casa.

      Durante la mañana, pero más por la tarde, estamos dando la  bienvenida a los jóvenes que vuelven a su casa, en esta etapa de Teología en donde nos toca laborar. Los rostros son conocidos, siempre sonrientes en este inicio de año -esperamos colaborar para que se mantengan así hasta el fin-.

     Los cambios que puedan notar los seminaristas son mínimos, pues la estructura está instituida. Con la ayuda de ustedes -con su oración- podemos mejorar.

     Mientras siguen llegando los seminaristas, que serán en número de más de cien, nos iremos preparando para la celebración de la Santa Misa con que iniciamos este año. A la Virgen de La Asunción confiamos nuestros buenos propósitos e ilusiones de este año.