martes, 26 de agosto de 2014

Un cristiano de la calle...

En Madrid querían poner esta publicidad.
     Todos deberíamos ser como el taxista: no de que estemos todo el día en la calle, sino que en nuestro trabajo, en las personas con que nos encontramos, debemos meter la “espina” de Dios.
    Dios está en todas partes, también en la calle. Allí podemos encontrarle y conversar con él. Nos comportaremos como mejores hijos suyos, trataremos más fraternalmente al prójimo, viviríamos más alegres y optimistas.
     Que estos cristianos “de la calle” nos enseñen —también a los sacerdotes, por supuesto— a encontrar a Dios en todas partes.

lunes, 25 de agosto de 2014

Estaremos de retiro. Encomiéndennos, por favor

     Hoy ha comenzado en la Diócesis la segunda tanda de retiro espiritual para sacerdotes, a la que tendré el inmenso gusto de participar. Hoy ha comenzado pero, por diversas razones, yo no he podido hacerlo. Mañana, Dios mediante, a primera hora, comenzaré mi retiro, que durará hasta el Viernes.
     Toda alma necesita un tiempo para dedicarse más exclusivamente a Dios. También el cuerpo lo agradece.
     Tengo mis propósitos hechos: examen de conciencia, mejor tiempo de oración, descanso.
     Haremos nuestro retiro en Karmel Juyú. Hoy me comentó un seminarista de La Asunción: “ha de ser bonito el lugar, porque los sacerdotes de ‘Suchi’ hacen cada año su retiro allí”. En efecto, lo es.
     Encomiéndennos, por favor, para que aprovechemos bien este recurso y nos convirtamos mejor.
Ésta es la capilla y una vista del lago.

¿No se les antoja la vista?

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Distinguen de dónde son las imágenes?

     Hoy fui a una parroquia a celebrar la Santa Misa, a echar una mano a mis hermanos sacerdotes. Sí, se trata de unas imágenes del camino entre San Juan Comalapa y Zaragoza.
     Salí de casa muy pronto para llegar a buena hora a celebrar la Misa a las ocho de la mañana; tuve un largo camino de hora y media de viaje, pero bien aprovechado. A esa hora, además de encontrar poco tráfico, también encontré un cielo limpio. En algunos momentos tuve ganas de hacer fotografías del paisaje, pero el camino era sinuoso de tal manera que no permitía parquearse, por lo que desistía.
    Tocó leer en el evangelio de la Misa Mt 16 y la elección de Pedro como Cabeza de la Iglesia. Quizá sea de su conocimiento la situación en la que viven en esta población: de las dos iglesias que tiene el pueblo, una está en manos de los del P. Aguirre —una autoproclamada “iglesia ecuménica”, pero que se ha arrimado más ahora a los “ortodoxos”— y otra la dirigen los sacerdotes de la Diócesis.
     Como sugiere el evangelio, Pedro —el Papa— es el principio y signo de unidad en la Iglesia. Sobre esto prediqué. Pero también exhorté a la unidad, sobre todo por la vía de la caridad y la comprensión. Me recordé de unas palabras de San Agustín: “Hermanos, os exhortamos vivamente a que tengáis caridad no sólo para con vosotros mismos, sino también para con los de fuera, ya se trate de los paganos, que todavía no creen en Cristo, ya de los que están separados de nosotros, que reconocen a Cristo como cabeza, igual que nosotros, pero están divididos de su cuerpo. Deploremos, hermanos, su suerte, sabiendo que se trata de nuestros hermanos. Lo quieran o no, son hermanos nuestros. Dejarían de serlo si dejaran de decir: Padre nuestro”. (Pueden seguir leyendo este hermoso comentario, aquí).
     Después de disfrutar un delicioso café con el párroco, el P. Regino, y haber saludado al P. Isaías, me regresé. Antes, ciertamente, escuché el comentario de algunos de entre la muchedumbre: “Éste es el nuevo vicario…”, incluso cuando me había presentado en la celebración eucarística.
     En fin, ya de vuelta, al final de la mañana, tomé estas fotos que cuelgo. Después de saludar y almorzar en casa, con mis padres y un hermano mío y su esposa —y también después de visitar el cementerio de Panimacoc y rezar un responso por el alma del P. Fermín..., me he vuelto al Seminario, muy contento de haber celebrado la Santa Misa en San Juan Comalapa.
     Mañana, Dios mediante, comenzaremos retiro del clero en Karmel Juyú. Se trata de la segunda tanda de ejercicios para sacerdotes de esta Diócesis. Encomiéndennos, por favor.
Al fondo, los volcanes de Antigua (izq., entre nubes) y la de Acatenango. Tendrán que hacer un acto de fe en que el de Fuego está detrás del de Acatenango...

Una estampa típica de nuestro país: "la caminoneta" -aquí, la "Figueroa"- camino de Comalapa. A la vera de la señal de tránsito, se ve la imagen de la Virgen, que saluda a los que van llegando a Comalapa.

Llegando al río. Después de bajar hay que subir...

La iglesia de la aldea de "Rincón Chiquito".

jueves, 21 de agosto de 2014

¿Cuál es el sentido de tu vida? No dejes de ver el video

Ten coraje, como Cristian que cuenta su vida en el video de abajo.
     Especialmente en los momentos difíciles, nos preguntamos por el sentido de nuestra vida. Regularmente, la pregunta  es: ¿por qué?
     ¿Quién no ha pasado por un momento difícil? Pueden ser dificultades grandes, que pueden durar toda la vida. Y todos podríamos preguntarnos por el motivo y del por qué no tenemos oportunidad semejante a la de los demás. Incluso podríamos rebelarnos contra nuestra situación y nuestra existencia, buscando caminos “fáciles”, pero que no hacen más que complicar la existencia.
     Como nos invita Cristian en el video que pongo, pregúntate mejor de esta manera: ¿para qué?
     De verdad, todos tenemos momentos difíciles, pero lo que necesitamos es pensar en positivo, sacarle provecho a la dificultad, ver que tenemos virtudes para sobreponernos.
     Basta de palabras. Mira y escucha el video y después me cuentas. Reflexiona y actúa. Yo trataré de hacerlo.

martes, 19 de agosto de 2014

Un día cargado pero alegre

¿Qué estarán viendo Charlie Brown y Snoopy?
     Después de unos días sin escribir, y después de vivir algunas cosas hoy, quisiera compartirlas, sobre todo para dejar constancia de lo que Dios me ha permitido vivir hoy.
     Después de levantarme a buena hora por la mañana, rezar y celebrar la Santa Misa, le he dedicado un buen rato a preparar clases. Claro, los sacerdotes desayunamos también, no hace falta reseñarlo…
     Hoy es mi día de viaje hacia la Capital, para venir a dar clases en el Seminario Mayor. En el camino, compartí el almuerzo con una familia querida y con la hija que es religiosa y se encuentra en visita familiar, acompañada de otra hermana. Dios ha querido que la conozca y ayudara, como torpe instrumento, en el inicio de su camino vocacional como religiosa.
     La conversación ha sido familiar, amena, y también sobrenatural. Hemos hablado de la obediencia, de la vida religiosa y de la vida espiritual. Me ha alegrado mucho la ilusión que conserva, tras estos pocos años de vida religiosa. Una mujer que se ha entregado a su vocación y que no encuentra gusto sino en la entrega plena. ¡Qué envidia me ha dado!, de la buena, por supuesto. También me han dado tarea para encomendar.
      Me vine pronto a dar mis clases, como debía ser. Estamos estudiando al profeta Isaías y su escrito. Explicando con cierto detenimiento el capítulo 6 —la vocación del profeta, en el contexto de una teofanía—, me encontré con la dimensión “sacramental-penitencial” de la visión del profeta: en la presencia de este nuestro Dios que se hace cercano, se evidencia el estado de pecador del profeta. Pero es sólo el inicio de la salvación. Con toda naturalidad salió el tema de la Confesión, que comentamos con los alumnos.
     Mientras me encaminaba a la Capilla de Adoración en el Santuario Eucarístico para hacer un rato de oración, me pilló una señora que necesitaba confesarse. Ella se tomó su tiempo; yo le di el tiempo que necesitaba… En fin, se fue el tiempo de esta manera.
     Cené con algunos amigos seminaristas y, luego, a revisar ciertas cosas académicas.
     Dar, dar, dar. Pero, ¿qué me queda? Todo en lo que he ayudado, lo que Dios ha querido tomar de esta vida mía en este día. Ojalá Dios lo tome como ofrenda.

jueves, 14 de agosto de 2014

En vísperas de la fiesta de la Asunción

     La parroquia, en Sololá, tiene como patrona a Santa María asunta al Cielo (La Asunción de la Virgen). Como pueden imaginarse, la fiesta ya ha comenzado, y de qué manera. El ambiente en el Seminario ya es de fiesta. Las Vísperas han sido solemnes. Ahora, un rato más de adoración al Santísimo, pues es jueves.
    Mi oración de la tarde, como pueden suponer –como en los días anteriores—, ha estado en sintonía con lo que ya celebramos: la Virgen, que ha subido al Cielo. Me he ayudado de la homilía del Santo Padre Benedicto XVI para esta fiesta en el 2005: “María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. (…) En el cielo tenemos una Madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón”.
    Y me he puesto a pensar y a soñar cómo participará nuestro cuerpo de la misericordia divina en el Cielo. ¿Cuán felices seremos en el Cielo? Todo lo que podamos alcanzar ahora en la tierra, en Dios. “Soñad y os quedaréis cortos”.
     ¿Y se comparará la fiesta del Cielo con la fiesta en Sololá para su fiesta…? La pregunta no necesita respuesta… Vale soñar...

miércoles, 13 de agosto de 2014

¿Miedo a la dirección espiritual?

     Quizá se hayan enterado del reciente fallecimiento de Robin Williams, un actor estadounidense fantástico.      Acabo de ver una película vieja suya: Flubber. Ahora les pongo este trozo de película, del film "Mente indomable" (1997).
     Se me ocurre ahora aplicarlo a la dirección espiritual.
     ¿Tienes miedo a la dirección espiritual? ¿Miedo a que alguien, de confianza, nos conozca como somos y nos descubra lo que somos? ¿Miedo a los retos?
     Tanto bien hace abrir el alma en la confianza de alguien que quiere nuestro bien.

martes, 12 de agosto de 2014

En la boda de su hija...

     Cuando un hijo se va de casa —lo he escuchado de mis papás—, se va un trozo del corazón con ellos. Eso, con cada hijo.
     Me encanta el desparpajo con que se expresa este papá entregando a su hija en el día de su boda. ¡Cuánto quería a su hija!

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Parece que lo que hacemos no tiene fruto?

     Hoy, unas cuantas letras. Mejor, un video. Nos puede levantar el ánimo, si lo tuviéramos caído. Puede que alguna vez parezca que lo que hacemos no tiene fruto.
     No hace falta saber inglés para entender el mensaje.

domingo, 10 de agosto de 2014

Una foto aceptable

     Me parece que ha sido un buen momento del día y la modesta cámara que llevaba me ayudó: mientras regresaba de celebrar la Santa Misa en Concepción, acompañado de mi amigo “el Chino”, a eso de las ocho de la mañana, detuve un momento el carro, saqué la cámara y ensayé para tomar la foto que me pareció mejor.
     Ésta es una foto del lago de Atitlán, de los múltiples paisajes que nos regala Dios.

El Papa visitará Corea del Sur del 14 al 18 de este mes

     …por lo tanto, hay que encomendar ese viaje suyo, tan importante para alentar a nuestros hermanos cristianos en ese país —que constituyen sólo el 10% de la población—. Se espera también que esta visita del Papa anime y vigorice la fe de los cristianos en Corea del Norte, que viven bajo un régimen que no les permite profesar libremente su fe.
     Leí un artículo de Aceprensa que ofrece un diagnóstico de la Iglesia en Corea del Sur. El artículo expone que “la Iglesia coreana es extraordinariamente pujante, con cerca de 90 mil conversiones anuales. Hoy el reto es madurar, dando una formación sólida a los fieles”.
     Otros dos datos que me sorprendieron: el primero consiste en el rostro femenino que tiene la Iglesia allí, tanto por la atracción maternal que ejerce la Virgen María como la presencia femenina más numerosa que la masculina (3.2 millones de mujeres frente a 2.3 millones de hombres); el segundo es el porcentaje de asistencia a la misa dominical, más alto, me parece, al de nuestros países tradicionalmente católicos (21.2 %).
    Con un poco de tiempo, les invito a que lean el artículo, bastante provechoso. Además, nos ayudará a encomendar al Santo Padre en este próximo viaje apostólico.

sábado, 9 de agosto de 2014

Nuevamente estamos de convivencia vocacional

    Los alumnos del Bachillerato del Seminario Menor han venido al Mayor para una convivencia vocacional. Aunque, ciertamente, tienen muy presente el tema vocacional-sacerdotal, pues el Menor tiene esa perspectiva, aquí se les plantea más en serio, si cabe, una decisión. Se trata de un “toque”, un parón en el camino, para que se planteen su posible ingreso en el Mayor el próximo año.
     En total son 20 jóvenes, muy entusiastas, que se han integrado maravillosamente en la convivencia con los que posiblemente sean sus compañeros el próximo curso. Los “bandidos” son tan buenos jugando al futbol que ganaron al equipo del Mayor —el desorganizado equipo que se logró medio organizar— y a un equipo de jóvenes escuintlecos que vinieron a visitarnos.
     He entrevistado a uno de Sololá, a otro de Santa Clara La Laguna y a uno más de San Antonio Palopó. Los tres han expresado que quieren ingresar al Mayor el próximo año. Además de animarles a que terminen bien su formación en el Menor —en el sprint final que tienen, de unas cuantas semanas—, también les animé a rezar por esta intención.
     Sueño viendo a un buen grupo ingresando el otro año, comenzando la aventura de la formación sacerdotal. Mientras, afinamos la formación de los que están por terminar, cinco alumnos de Cuarto de Teología —tres, aquí, en este Seminario; otros dos en el Seminario de La Asunción—. Dios nos siga asistiendo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Dios quiera que siga lloviendo...

     Un científico le buscará cinco pies al gato…; un meteorólogo dará razones para explicar por qué ha empezado a llover… Un creyente dirá que Dios lo tenía decidido y que escucha las oraciones.
     A  la hora del desayuno, el P. Francisco comentó que había ido a celebrar la Santa Misa a Concepción, porque un grupo de feligreses quería ofrecerla para pedir la lluvia, y que después de la Misa, todo el día sacarían las imágenes en procesión, impetrando de Dios la lluvia. Esto sucedió a primera hora de la mañana.
      Entrada la noche, sorprendentemente, ha empezado a llover. Hace ratos estaba tronando por aquí, mientras caía la lluvia; sigue tronando a la distancia.
     Le pedimos a Dios que mañana llueva nuevamente, pues, tanta falta hace a la agricultura.
     Me encanta la fe de esta mi gente, tan sencilla, que implora de Dios la lluvia.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Trabajar, conversar, ser sacerdote...

Lo importante es llegar a la meta, aunque a veces cueste un poco. ¡Cuánto más si es el Cielo lo que nos jugamos!
     Hoy me pasé algunas horas delante del monitor de la computadora, llenando cuadros de notas de los alumnos, preparando un informe. Son las notas de los alumnos conseguidas durante el primer semestre. Qué fácil es escribirlas, pero han costado todo un semestre de trabajo arduo. Horas y horas estudiando, escuchando al profesor en clase, investigando… Se deja lo menos posible a la suerte, y se trata de asegurar con el trabajo concienzudo. En determinados momentos me han sorprendido los alumnos…
     Eso sí, llegó un momento en que los números parecían bailar delante de mi vista. Menos mal fue hacia el final del tiempo que le iba a aplicar.
     Lo bueno es que tuve un descanso en medio, cuando vino un muchacho que tenía inquietud vocacional, conducido por el P. Juan Pablo. Tuvimos un diálogo ameno para conocernos, para conocerle. Tratamos de situarle, con un plan definido, para discernir con claridad su camino. Claro, estaremos en contacto.
     Hubo un rato para actualizar el rostro digital del Seminario —escribiendo estas líneas estoy completando ese rato— y tiempo para atender y conversar con el P. Fredy, que nos visitó, antes de marchar a su parroquia de Pochuta. Me alegró mucho su comentario sobre la actividad pastoral que tiene con los jóvenes, y que tiene en la mira a varios jóvenes con inquietud vocacional sacerdotal.
     ¡Ah!, y me queda un rato todavía, por la noche, para revisar el periódico interno “Semetabaj”, que elaboran los alumnos de Primero de Teología, trabajo con el que estoy ciertamente satisfecho.
      ¿Rezar? Desde luego. En esta fiesta de la Transfiguración no ha faltado los ratos sosegados para tratar al Señor, cuya alegría traté de compartir con los seminaristas con quienes conviví y las religiosas con quienes celebré hoy la Santa Misa.
     En fin, así se me acabaron el martes —ayer— y el miércoles de esta semana, días en que me dieron descanso en el Seminario de La Asunción, pues tuvieron actividad extraordinaria.

lunes, 4 de agosto de 2014

Rezar por los sacerdotes

Así pude contemplar, en el 2005, el cuerpo incorrupto del santo. Allí encomendé a todos los sacerdotes.
     Hoy es la fiesta del Santo Cura de Ars (Juan Bautista María Vianney). Es ya tradición rezar por los sacerdotes en este día, pues nuestro santo es patrono no sólo de los párrocos sino de todos los sacerdotes.
     Nació en Dardilly, cerca de Lyon, Francia, a finales del siglo XVIII. Es conocido que, después de trabajar en el campo por muchos años, sin tener posibilidad de instrucción, emprendió con mucho esfuerzo su formación sacerdotal. Llegó a sacerdote gracias a su extraordinaria piedad, su tesón y a la ayuda de su párroco.
     Los sacerdotes hemos de aprender de él continuamente: su trabajosa santidad, su caridad para con los más necesitados, su amor a la Eucaristía, al sacerdocio, a la Confesión y a la oración, su amor y esfuerzo por el estudio. ¡Sacerdote las veinticuatro horas!
     Hoy quiero felicitar especialmente a los sacerdotes de mi diócesis, a mis hermanos en el sacerdocio, y a todos los del mundo. También encomendaré a los ya difuntos, que entregaron su vida hasta el último respiro por Dios y las almas.
     Les dejo con este link, para leer un poquito más sobre la vida del santo.
     Recemos hoy especialmente por los sacerdotes.

domingo, 3 de agosto de 2014

Un domingo para un sacerdote

     No está mal para un curita “atípico”, recordando “viejos” tiempos…
     Tenía Misa a las 6:30 de la mañana en Concepción, por lo que debía adelantar un poco la oración y prepararme a celebrarla. Así lo hice. Traté de comenzar a la hora para ayudar a la gente a valorar la Santa Misa. Como suele suceder —Dios conoce cada caso—, algunos llegaron comenzada la Misa… Después, la predicación en kaqchikel. Intenté transmitir ideas claras, expuestas con brevedad y sencillez, pues mi gente no es “letrada”, aunque, como en todas partes, inteligente para las cosas de Dios.
     Al volver al Seminario, desayuné, con el propósito de dedicar un tiempo a leer un poco el diario. Sólo me quedé en las primeras páginas, pues tenía que estar preparado para celebrar la Santa Misa con las Hermanas, en su convento junto al Seminario. Después, recé un poco más.
     Entre las varias cosas que luego surgieron, acompañé un poco a un pequeño grupo de acólitos de Concepción que estaban por aquí. Además, preparé mi meditación y algún otro recurso para un retiro que tenía hoy por la tarde con un grupo de muchachas.
     Después de almorzar alegremente con los acólitos, conversando en kaqchikel, fui a predicar el retiro en las dependencias de la Catedral. Como había sido reciente la fiesta de Santa Marte, el evangelio de ese día me ayudó como guión de la meditación que les prediqué: la amistad de Jesús con los hermanos de Betania, nuestra amistad con los además; nuestra amistad con Jesús (la oración y el trato con Dios), cada día sacar tiempo para Dios; conjugar en la vida de cada día las actitudes de Marta y María, que Dios no nos saca de nuestro sitio, estemos en donde estemos.
      He visto, además, la “garra de Dios” en algún alma.
     Al llegar al Seminario, de vuelta del retiro, me he puesto a saludar a los seminaristas, que han vuelto de sus casas y de convivir con sus familias. Desde luego, vienen con una amplia sonrisa, con los ánimos renovados para seguir con la formación. Su alegría y ánimo me han contagiado.
      Dios se sirve de todo para acercarnos a Él. Con el abono de la oración y los pequeños sacrificios, espero que estas cosas de hoy den fruto abundante.

sábado, 2 de agosto de 2014

Aunque aquí estemos en tiempo de lluvia, hay sequía...

Aunque por aquí se siente menos -debido a que estamos en un lugar privilegiado- en el oriente del país están sufriendo de la sequía. ¿Qué cosecha habrá este año?
     He visto los blogs de unos amigos en Europa; también he visto las noticias en el diario sobre la sequía que atravesamos. Ya me está dando calor…
     El Insivumeh ha pronosticado que la canícula se extenderá. Las siembras ya se han resentido, no sólo en el país sino en todo el continente.
     El otro día, a un seminarista se le ocurrió pedir a Dios en la oración de Vísperas que llueva. Terminando la oración de Vísperas, cayó unos porrazos de agua, granizo y viento, que todos estaban admirados. Me parece que le van a pedir a este compañero que rece para que haya más lluvia…
     Quizá haya que sacar nuevamente a los santos en procesión para impetrar la lluvia.

viernes, 1 de agosto de 2014

Naturalidad

¿No es el hijo del carpintero?
     Como la de Jesús, como dice el evangelio de hoy:
     “Fue Jesús a su ciudad (…). La gente decía admirada: ‘(…) ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María y sus hermanos…? ¿No viven aquí todas sus hermanas?
     Sus paisanos el conocían bien. Jesús vivió una niñez y una juventud normales, de tal manera que lo extraordinario que decía y obraba les resultaba extraño.
     Conviene que no nos distingamos de los demás por cosas raras y excéntricas. Si lo hacemos, que sea por el amor, el servicio, la alegría, la amistad…
     San Josemaría escribió en Surco: “Cristo resucitado: el más grande de los milagros no fue visto más que por unos pocos..., los necesarios. La naturalidad es la firma de las empresas divinas.” (n. 554).

jueves, 31 de julio de 2014

La mujer tiene igual dignidad y naturaleza que el hombre

     En el segundo relato de la creación (cfr. Gn 2,4b-25), el autor sagrado describe que el hombre cayó en un profundo sueño para que Dios pudiera sacar de su costilla a la mujer. Me figuro a Dios como un experto cirujano que, primero, anestesia a su paciente para trabajar con tranquilidad…
     Los expertos han interpretado aquí que Dios ha hecho a la mujer igual que al hombre —pues es “hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gn 2,23); Dios no hizo otro “muñeco” del polvo de la tierra, como al hombre (Gn 2,7)—; además, de quien fue la iniciativa de darle al hombre “la ayuda adecuada” es enteramente de Dios, no fue ni siquiera una petición del hombre.
     La idea de que el hombre y la mujer gozan de la misma y alta dignidad y naturaleza se completa con lo que recoge el primer relato de la creación, en Gn 1,26-28: Dios los creó a imagen y semejanza suya. Como dice San León Magno: “¡Reconoce, oh cristiano, tu dignidad! Y, puesto que has sido hecho partícipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas!”
     A alguno quizá interese estas breves consideraciones. Sobre esto he dado clases hoy. ¡Es una maravilla el estudio profundo de la Biblia! Además, es que no se me ocurría qué escribir…

martes, 29 de julio de 2014

El celibato no es un dogma de fe…

     El título es, efectivamente, un tanto provocador. Pero es la verdad… Hay razones teológicas e históricas detrás de la prescripción del celibato, es decir, que los sacerdotes no se casen.
     Con esta entrada tampoco pretendo suscitar, en lo más mínimo, provocación, que a nada llegaríamos, estando el tema tan replanteado y tan explicado, pues no es un tema que esté sujeto al gusto de moda.
     En la página aleteia he encontrado el artículo cuyo extracto presento aquí. Me parece instructivo. Pueden leerlo entero aquí.
     En el marco de su viaje a Tierra Santa, el pasado 26 de mayo, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa en el avión en el que regresaba a Roma. Un periodista alemán le preguntó, en concreto, si en su diálogo con el patriarca Bartolomé, de los ortodoxos, se había hablado sobre la posibilidad de que se cambiara la norma del celibato sacerdotal en la Iglesia Católica.
     El Papa contestó: La Iglesia católica tiene sacerdotes casados, ¿no? Los católicos griegos, los católicos coptos, ¿no? Hay sacerdotes casados en el rito oriental. Porque el celibato no es un dogma de fe: es una regla de vida que yo aprecio tanto y creo que es un don para la Iglesia. No siendo un dogma de fe, está siempre la puerta abierta: en este momento no hemos hablado de esto, como programa, al menos en este tiempo. Tenemos cosas más fuertes que emprender. Con Bartolomé este tema no fue tocado, porque, de verdad, es secundario en las relaciones con los ortodoxos, en este sentido.
     Cuando el Papa Francisco dice que el celibato sacerdotal no es dogma de fe y que la puerta está abierta para cambiar las normas, no dice que ya se va a hacer, sino que se podría aceptar que se dé el sacerdocio a hombres casados si en un momento determinado se viera necesario. Pero también afirma que el celibato es un don que el Espíritu Santo ha dado a la Iglesia y que él lo aprecia mucho.