lunes, 1 de septiembre de 2014

Una conversación cordial

      “Tanto en la Iglesia evangélica como en la Iglesia Católica hay gente buena”. En esto estábamos de acuerdo una señora y yo, una señora con quien tuve la oportunidad de conversar hoy, tratando de resolverle las dudas que me planteaba. Estaban participando de la conversación dos hermanas, que son católicas. Pero todo fue en un ambiente muy cordial, familiar diría yo.
     Me alegró mucho que las tres hermanas, que venían con dos niños, se llevaran muy bien. Ella, la señora “evangélica”, me planteó su situación, su juicio sobre la Iglesia y sobre la vida cristiana.
      Sin temor a escandalizar a nadie, le dije que no deje la iglesia en la que está, pero que trate de formarse, de conocer su fe, para mejor conocer y cumplir la Voluntad de Dios. Dios mediante, así conocerá la Verdad y la seguirá.
     Espero que esta conversación sea el inicio de una amistad cordial y enriquecedora para ambas partes.

domingo, 31 de agosto de 2014

Un día domingo maravilloso

Esta foto corresponde al grupo de jóvenes que vinieron a la convivencia vocacional en el Mayor.
     He puesto ese título porque, a esta hora, no se me ocurre otro, concreto, que describa el día con precisión. El adjetivo utilizado es genérico, por lo que no tengo temor a equivocarme.
     He celebrado la Santa Misa, como habitualmente cada semana, en Concepción, a temprana hora. Me he preguntado, y a mis acompañantes seminaristas también, si habrán entendido algo de mi kaqchikel aquellas buenas y sencillas gentes de Concepción. Confío en que el Espíritu Santo no deje de actuar.
     Seguí con la convivencia vocacional que habíamos comenzado ayer en el Mayor, con el optimista número de 18 jóvenes procedentes del departamento de Sololá. Se han sorprendido algunos muchachos, de los que vienen, verme con sotana en la entrevista, luego en la mesa de ping pong y  luego en pantaloneta, disfrutando “como un enano” de un emocionante y trepidante partido de basketbol. Me parece que eso ayudó a que me tengan menos miedo… Se han marchado, esperanzado yo de verles en la convivencia de noviembre, pues hay varios buenos y prometedores elementos.
     Por la noche he ido a visitar a una religiosa a quien han intervenido quirúrgicamente. Hemos platicado distendidamente con sus hermanas de religión, al menos durante un tiempo prudencial que le robé al horario normal del Seminario. Me alegró poder acompañarles un rato, augurándole una pronta recuperación.
     Por la noche he abierto el correo, he visto el “Face” y me he encontrado, de entre varios mensajes, dos que me han llamado la atención y quiero compartirlos. El primero es de una religiosa, mexicana, que me ha escrito esta maravillosa exhortación:
     “‘El sacerdote es la dignidad más grande que existe sobre la tierra, Y, ¿sabes por qué? Porque el sacerdote hace descender del cielo a Jesús; cuando él, en el momento de la Consagración, dice las palabras consabidas, en el mismo instante abandona el cielo y se oculta en la Hostias Consagradas, estando en todas y cada una como está en la gloria’ (Beata Madre María Inés Teresa Arias). Muy querido hermano Padre: Te comparto estas palabras que me han hecho meditar durante este día. Que Dios bendiga tu vida sacerdotal cada día. Y que Santa María de Guadalupe sea esa estrella que guíe tus pasos hacia la eternidad”. ¿Qué les parece…?
     Y, el segundo, es de mi amigo el P. Martín, que se encuentra ya en Pamplona, dispuesto a comenzar el curso del primer año de Derecho Canónico que fue a estudiar. Y me envía la siguiente imagen. Ver la imagen me hecho suspirar. Le envío un saludo cordial y mis oraciones que le he asegurado, para que el Espíritu le sople fuerte y sea su fortaleza, especialmente en las clases de Latín. Le hará falta…
El P. Martín me envía esta foto con la siguiente nota: ésta es una de las vistas del lugar en donde vivo...

viernes, 29 de agosto de 2014

Con las “pilas cargadas”

     Reajustando mis horarios, logré sacar tiempo para ir de retiro durante esta semana, con parte del clero de la Diócesis. Ha sido la segunda tanda de retiros para el clero.
     Estaba previsto que viniera a predicarlo el P. Emilio González, pero no ha podido ser. En su lugar, ha predicado el P. Abelardo. Y lo ha hecho magistralmente.
     El lugar, como lo había comentado, fue Karmel Juyú, un lugar espléndido para apartarse de la labor ordinaria, de las preocupaciones diarias, de los imprevistos frecuentes, de los agobios autoimpuestos.
     El lugar dista de San Andrés Semetabaj apenas unos dos kilómetros. Se sitúa en el filón de un monte, una de cuyas aguas da hacia “el lago más bello del mundo”.
     Los amaneceres fueron de ensueño. Personalmente, como fui uno de los últimos en situarme, me tocó la mejor habitación —según se quiera ver—, pues me dejaron la habitación que habían reservado para el obispo —que no tiene más particularidad que la de un vista preciosa, pues es una casa de retiro y todas las habitaciones son iguales—. Cada día, al despertar, corría la cortina y aparecía ante mi vista una maravilla de cuadro.
     Aunque he ponderado la preciosura del lugar, el tiempo de silencio y meditación fue la mejor parte. Los temas sugeridos —los clásicos de un retiro: el fin del hombre, el sacerdocio, esta vez: las bienaventuranzas— me han ayudado a replantearme mi lucha ascética en esta maravillosa vocación a la que me ha llamado el Señor.
     Buen tiempo de examen, nuevos propósitos, podríamos decir que vengo con “las pilas cargadas”. Dios me ayude —con la oración de ustedes— a luchar para conseguir esos propósitos, así como a mis hermanos sacerdotes que también estuvieron en retiro.
     Y, para terminar con broche de oro el día, hemos celebrado en grande el cumpleaños del P. Víctor, el rector del Seminario. ¡Qué fiesta!, digna de un rector.
Ésta es la imagen que tomé hoy, a primera hora de la mañana, desde la ventana de mi habitación.

Ésta es la foto conmemorativa, de los pocos que quisimos aparecer en la foto, al terminar el retiro.

martes, 26 de agosto de 2014

Un cristiano de la calle...

En Madrid querían poner esta publicidad.
     Todos deberíamos ser como el taxista: no de que estemos todo el día en la calle, sino que en nuestro trabajo, en las personas con que nos encontramos, debemos meter la “espina” de Dios.
    Dios está en todas partes, también en la calle. Allí podemos encontrarle y conversar con él. Nos comportaremos como mejores hijos suyos, trataremos más fraternalmente al prójimo, viviríamos más alegres y optimistas.
     Que estos cristianos “de la calle” nos enseñen —también a los sacerdotes, por supuesto— a encontrar a Dios en todas partes.

lunes, 25 de agosto de 2014

Estaremos de retiro. Encomiéndennos, por favor

     Hoy ha comenzado en la Diócesis la segunda tanda de retiro espiritual para sacerdotes, a la que tendré el inmenso gusto de participar. Hoy ha comenzado pero, por diversas razones, yo no he podido hacerlo. Mañana, Dios mediante, a primera hora, comenzaré mi retiro, que durará hasta el Viernes.
     Toda alma necesita un tiempo para dedicarse más exclusivamente a Dios. También el cuerpo lo agradece.
     Tengo mis propósitos hechos: examen de conciencia, mejor tiempo de oración, descanso.
     Haremos nuestro retiro en Karmel Juyú. Hoy me comentó un seminarista de La Asunción: “ha de ser bonito el lugar, porque los sacerdotes de ‘Suchi’ hacen cada año su retiro allí”. En efecto, lo es.
     Encomiéndennos, por favor, para que aprovechemos bien este recurso y nos convirtamos mejor.
Ésta es la capilla y una vista del lago.

¿No se les antoja la vista?

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Distinguen de dónde son las imágenes?

     Hoy fui a una parroquia a celebrar la Santa Misa, a echar una mano a mis hermanos sacerdotes. Sí, se trata de unas imágenes del camino entre San Juan Comalapa y Zaragoza.
     Salí de casa muy pronto para llegar a buena hora a celebrar la Misa a las ocho de la mañana; tuve un largo camino de hora y media de viaje, pero bien aprovechado. A esa hora, además de encontrar poco tráfico, también encontré un cielo limpio. En algunos momentos tuve ganas de hacer fotografías del paisaje, pero el camino era sinuoso de tal manera que no permitía parquearse, por lo que desistía.
    Tocó leer en el evangelio de la Misa Mt 16 y la elección de Pedro como Cabeza de la Iglesia. Quizá sea de su conocimiento la situación en la que viven en esta población: de las dos iglesias que tiene el pueblo, una está en manos de los del P. Aguirre —una autoproclamada “iglesia ecuménica”, pero que se ha arrimado más ahora a los “ortodoxos”— y otra la dirigen los sacerdotes de la Diócesis.
     Como sugiere el evangelio, Pedro —el Papa— es el principio y signo de unidad en la Iglesia. Sobre esto prediqué. Pero también exhorté a la unidad, sobre todo por la vía de la caridad y la comprensión. Me recordé de unas palabras de San Agustín: “Hermanos, os exhortamos vivamente a que tengáis caridad no sólo para con vosotros mismos, sino también para con los de fuera, ya se trate de los paganos, que todavía no creen en Cristo, ya de los que están separados de nosotros, que reconocen a Cristo como cabeza, igual que nosotros, pero están divididos de su cuerpo. Deploremos, hermanos, su suerte, sabiendo que se trata de nuestros hermanos. Lo quieran o no, son hermanos nuestros. Dejarían de serlo si dejaran de decir: Padre nuestro”. (Pueden seguir leyendo este hermoso comentario, aquí).
     Después de disfrutar un delicioso café con el párroco, el P. Regino, y haber saludado al P. Isaías, me regresé. Antes, ciertamente, escuché el comentario de algunos de entre la muchedumbre: “Éste es el nuevo vicario…”, incluso cuando me había presentado en la celebración eucarística.
     En fin, ya de vuelta, al final de la mañana, tomé estas fotos que cuelgo. Después de saludar y almorzar en casa, con mis padres y un hermano mío y su esposa —y también después de visitar el cementerio de Panimacoc y rezar un responso por el alma del P. Fermín..., me he vuelto al Seminario, muy contento de haber celebrado la Santa Misa en San Juan Comalapa.
     Mañana, Dios mediante, comenzaremos retiro del clero en Karmel Juyú. Se trata de la segunda tanda de ejercicios para sacerdotes de esta Diócesis. Encomiéndennos, por favor.
Al fondo, los volcanes de Antigua (izq., entre nubes) y la de Acatenango. Tendrán que hacer un acto de fe en que el de Fuego está detrás del de Acatenango...

Una estampa típica de nuestro país: "la caminoneta" -aquí, la "Figueroa"- camino de Comalapa. A la vera de la señal de tránsito, se ve la imagen de la Virgen, que saluda a los que van llegando a Comalapa.

Llegando al río. Después de bajar hay que subir...

La iglesia de la aldea de "Rincón Chiquito".

jueves, 21 de agosto de 2014

¿Cuál es el sentido de tu vida? No dejes de ver el video

Ten coraje, como Cristian que cuenta su vida en el video de abajo.
     Especialmente en los momentos difíciles, nos preguntamos por el sentido de nuestra vida. Regularmente, la pregunta  es: ¿por qué?
     ¿Quién no ha pasado por un momento difícil? Pueden ser dificultades grandes, que pueden durar toda la vida. Y todos podríamos preguntarnos por el motivo y del por qué no tenemos oportunidad semejante a la de los demás. Incluso podríamos rebelarnos contra nuestra situación y nuestra existencia, buscando caminos “fáciles”, pero que no hacen más que complicar la existencia.
     Como nos invita Cristian en el video que pongo, pregúntate mejor de esta manera: ¿para qué?
     De verdad, todos tenemos momentos difíciles, pero lo que necesitamos es pensar en positivo, sacarle provecho a la dificultad, ver que tenemos virtudes para sobreponernos.
     Basta de palabras. Mira y escucha el video y después me cuentas. Reflexiona y actúa. Yo trataré de hacerlo.

martes, 19 de agosto de 2014

Un día cargado pero alegre

¿Qué estarán viendo Charlie Brown y Snoopy?
     Después de unos días sin escribir, y después de vivir algunas cosas hoy, quisiera compartirlas, sobre todo para dejar constancia de lo que Dios me ha permitido vivir hoy.
     Después de levantarme a buena hora por la mañana, rezar y celebrar la Santa Misa, le he dedicado un buen rato a preparar clases. Claro, los sacerdotes desayunamos también, no hace falta reseñarlo…
     Hoy es mi día de viaje hacia la Capital, para venir a dar clases en el Seminario Mayor. En el camino, compartí el almuerzo con una familia querida y con la hija que es religiosa y se encuentra en visita familiar, acompañada de otra hermana. Dios ha querido que la conozca y ayudara, como torpe instrumento, en el inicio de su camino vocacional como religiosa.
     La conversación ha sido familiar, amena, y también sobrenatural. Hemos hablado de la obediencia, de la vida religiosa y de la vida espiritual. Me ha alegrado mucho la ilusión que conserva, tras estos pocos años de vida religiosa. Una mujer que se ha entregado a su vocación y que no encuentra gusto sino en la entrega plena. ¡Qué envidia me ha dado!, de la buena, por supuesto. También me han dado tarea para encomendar.
      Me vine pronto a dar mis clases, como debía ser. Estamos estudiando al profeta Isaías y su escrito. Explicando con cierto detenimiento el capítulo 6 —la vocación del profeta, en el contexto de una teofanía—, me encontré con la dimensión “sacramental-penitencial” de la visión del profeta: en la presencia de este nuestro Dios que se hace cercano, se evidencia el estado de pecador del profeta. Pero es sólo el inicio de la salvación. Con toda naturalidad salió el tema de la Confesión, que comentamos con los alumnos.
     Mientras me encaminaba a la Capilla de Adoración en el Santuario Eucarístico para hacer un rato de oración, me pilló una señora que necesitaba confesarse. Ella se tomó su tiempo; yo le di el tiempo que necesitaba… En fin, se fue el tiempo de esta manera.
     Cené con algunos amigos seminaristas y, luego, a revisar ciertas cosas académicas.
     Dar, dar, dar. Pero, ¿qué me queda? Todo en lo que he ayudado, lo que Dios ha querido tomar de esta vida mía en este día. Ojalá Dios lo tome como ofrenda.

jueves, 14 de agosto de 2014

En vísperas de la fiesta de la Asunción

     La parroquia, en Sololá, tiene como patrona a Santa María asunta al Cielo (La Asunción de la Virgen). Como pueden imaginarse, la fiesta ya ha comenzado, y de qué manera. El ambiente en el Seminario ya es de fiesta. Las Vísperas han sido solemnes. Ahora, un rato más de adoración al Santísimo, pues es jueves.
    Mi oración de la tarde, como pueden suponer –como en los días anteriores—, ha estado en sintonía con lo que ya celebramos: la Virgen, que ha subido al Cielo. Me he ayudado de la homilía del Santo Padre Benedicto XVI para esta fiesta en el 2005: “María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. (…) En el cielo tenemos una Madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón”.
    Y me he puesto a pensar y a soñar cómo participará nuestro cuerpo de la misericordia divina en el Cielo. ¿Cuán felices seremos en el Cielo? Todo lo que podamos alcanzar ahora en la tierra, en Dios. “Soñad y os quedaréis cortos”.
     ¿Y se comparará la fiesta del Cielo con la fiesta en Sololá para su fiesta…? La pregunta no necesita respuesta… Vale soñar...

miércoles, 13 de agosto de 2014

¿Miedo a la dirección espiritual?

     Quizá se hayan enterado del reciente fallecimiento de Robin Williams, un actor estadounidense fantástico.      Acabo de ver una película vieja suya: Flubber. Ahora les pongo este trozo de película, del film "Mente indomable" (1997).
     Se me ocurre ahora aplicarlo a la dirección espiritual.
     ¿Tienes miedo a la dirección espiritual? ¿Miedo a que alguien, de confianza, nos conozca como somos y nos descubra lo que somos? ¿Miedo a los retos?
     Tanto bien hace abrir el alma en la confianza de alguien que quiere nuestro bien.

martes, 12 de agosto de 2014

En la boda de su hija...

     Cuando un hijo se va de casa —lo he escuchado de mis papás—, se va un trozo del corazón con ellos. Eso, con cada hijo.
     Me encanta el desparpajo con que se expresa este papá entregando a su hija en el día de su boda. ¡Cuánto quería a su hija!

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Parece que lo que hacemos no tiene fruto?

     Hoy, unas cuantas letras. Mejor, un video. Nos puede levantar el ánimo, si lo tuviéramos caído. Puede que alguna vez parezca que lo que hacemos no tiene fruto.
     No hace falta saber inglés para entender el mensaje.

domingo, 10 de agosto de 2014

Una foto aceptable

     Me parece que ha sido un buen momento del día y la modesta cámara que llevaba me ayudó: mientras regresaba de celebrar la Santa Misa en Concepción, acompañado de mi amigo “el Chino”, a eso de las ocho de la mañana, detuve un momento el carro, saqué la cámara y ensayé para tomar la foto que me pareció mejor.
     Ésta es una foto del lago de Atitlán, de los múltiples paisajes que nos regala Dios.

El Papa visitará Corea del Sur del 14 al 18 de este mes

     …por lo tanto, hay que encomendar ese viaje suyo, tan importante para alentar a nuestros hermanos cristianos en ese país —que constituyen sólo el 10% de la población—. Se espera también que esta visita del Papa anime y vigorice la fe de los cristianos en Corea del Norte, que viven bajo un régimen que no les permite profesar libremente su fe.
     Leí un artículo de Aceprensa que ofrece un diagnóstico de la Iglesia en Corea del Sur. El artículo expone que “la Iglesia coreana es extraordinariamente pujante, con cerca de 90 mil conversiones anuales. Hoy el reto es madurar, dando una formación sólida a los fieles”.
     Otros dos datos que me sorprendieron: el primero consiste en el rostro femenino que tiene la Iglesia allí, tanto por la atracción maternal que ejerce la Virgen María como la presencia femenina más numerosa que la masculina (3.2 millones de mujeres frente a 2.3 millones de hombres); el segundo es el porcentaje de asistencia a la misa dominical, más alto, me parece, al de nuestros países tradicionalmente católicos (21.2 %).
    Con un poco de tiempo, les invito a que lean el artículo, bastante provechoso. Además, nos ayudará a encomendar al Santo Padre en este próximo viaje apostólico.

sábado, 9 de agosto de 2014

Nuevamente estamos de convivencia vocacional

    Los alumnos del Bachillerato del Seminario Menor han venido al Mayor para una convivencia vocacional. Aunque, ciertamente, tienen muy presente el tema vocacional-sacerdotal, pues el Menor tiene esa perspectiva, aquí se les plantea más en serio, si cabe, una decisión. Se trata de un “toque”, un parón en el camino, para que se planteen su posible ingreso en el Mayor el próximo año.
     En total son 20 jóvenes, muy entusiastas, que se han integrado maravillosamente en la convivencia con los que posiblemente sean sus compañeros el próximo curso. Los “bandidos” son tan buenos jugando al futbol que ganaron al equipo del Mayor —el desorganizado equipo que se logró medio organizar— y a un equipo de jóvenes escuintlecos que vinieron a visitarnos.
     He entrevistado a uno de Sololá, a otro de Santa Clara La Laguna y a uno más de San Antonio Palopó. Los tres han expresado que quieren ingresar al Mayor el próximo año. Además de animarles a que terminen bien su formación en el Menor —en el sprint final que tienen, de unas cuantas semanas—, también les animé a rezar por esta intención.
     Sueño viendo a un buen grupo ingresando el otro año, comenzando la aventura de la formación sacerdotal. Mientras, afinamos la formación de los que están por terminar, cinco alumnos de Cuarto de Teología —tres, aquí, en este Seminario; otros dos en el Seminario de La Asunción—. Dios nos siga asistiendo.

jueves, 7 de agosto de 2014

Dios quiera que siga lloviendo...

     Un científico le buscará cinco pies al gato…; un meteorólogo dará razones para explicar por qué ha empezado a llover… Un creyente dirá que Dios lo tenía decidido y que escucha las oraciones.
     A  la hora del desayuno, el P. Francisco comentó que había ido a celebrar la Santa Misa a Concepción, porque un grupo de feligreses quería ofrecerla para pedir la lluvia, y que después de la Misa, todo el día sacarían las imágenes en procesión, impetrando de Dios la lluvia. Esto sucedió a primera hora de la mañana.
      Entrada la noche, sorprendentemente, ha empezado a llover. Hace ratos estaba tronando por aquí, mientras caía la lluvia; sigue tronando a la distancia.
     Le pedimos a Dios que mañana llueva nuevamente, pues, tanta falta hace a la agricultura.
     Me encanta la fe de esta mi gente, tan sencilla, que implora de Dios la lluvia.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Trabajar, conversar, ser sacerdote...

Lo importante es llegar a la meta, aunque a veces cueste un poco. ¡Cuánto más si es el Cielo lo que nos jugamos!
     Hoy me pasé algunas horas delante del monitor de la computadora, llenando cuadros de notas de los alumnos, preparando un informe. Son las notas de los alumnos conseguidas durante el primer semestre. Qué fácil es escribirlas, pero han costado todo un semestre de trabajo arduo. Horas y horas estudiando, escuchando al profesor en clase, investigando… Se deja lo menos posible a la suerte, y se trata de asegurar con el trabajo concienzudo. En determinados momentos me han sorprendido los alumnos…
     Eso sí, llegó un momento en que los números parecían bailar delante de mi vista. Menos mal fue hacia el final del tiempo que le iba a aplicar.
     Lo bueno es que tuve un descanso en medio, cuando vino un muchacho que tenía inquietud vocacional, conducido por el P. Juan Pablo. Tuvimos un diálogo ameno para conocernos, para conocerle. Tratamos de situarle, con un plan definido, para discernir con claridad su camino. Claro, estaremos en contacto.
     Hubo un rato para actualizar el rostro digital del Seminario —escribiendo estas líneas estoy completando ese rato— y tiempo para atender y conversar con el P. Fredy, que nos visitó, antes de marchar a su parroquia de Pochuta. Me alegró mucho su comentario sobre la actividad pastoral que tiene con los jóvenes, y que tiene en la mira a varios jóvenes con inquietud vocacional sacerdotal.
     ¡Ah!, y me queda un rato todavía, por la noche, para revisar el periódico interno “Semetabaj”, que elaboran los alumnos de Primero de Teología, trabajo con el que estoy ciertamente satisfecho.
      ¿Rezar? Desde luego. En esta fiesta de la Transfiguración no ha faltado los ratos sosegados para tratar al Señor, cuya alegría traté de compartir con los seminaristas con quienes conviví y las religiosas con quienes celebré hoy la Santa Misa.
     En fin, así se me acabaron el martes —ayer— y el miércoles de esta semana, días en que me dieron descanso en el Seminario de La Asunción, pues tuvieron actividad extraordinaria.

lunes, 4 de agosto de 2014

Rezar por los sacerdotes

Así pude contemplar, en el 2005, el cuerpo incorrupto del santo. Allí encomendé a todos los sacerdotes.
     Hoy es la fiesta del Santo Cura de Ars (Juan Bautista María Vianney). Es ya tradición rezar por los sacerdotes en este día, pues nuestro santo es patrono no sólo de los párrocos sino de todos los sacerdotes.
     Nació en Dardilly, cerca de Lyon, Francia, a finales del siglo XVIII. Es conocido que, después de trabajar en el campo por muchos años, sin tener posibilidad de instrucción, emprendió con mucho esfuerzo su formación sacerdotal. Llegó a sacerdote gracias a su extraordinaria piedad, su tesón y a la ayuda de su párroco.
     Los sacerdotes hemos de aprender de él continuamente: su trabajosa santidad, su caridad para con los más necesitados, su amor a la Eucaristía, al sacerdocio, a la Confesión y a la oración, su amor y esfuerzo por el estudio. ¡Sacerdote las veinticuatro horas!
     Hoy quiero felicitar especialmente a los sacerdotes de mi diócesis, a mis hermanos en el sacerdocio, y a todos los del mundo. También encomendaré a los ya difuntos, que entregaron su vida hasta el último respiro por Dios y las almas.
     Les dejo con este link, para leer un poquito más sobre la vida del santo.
     Recemos hoy especialmente por los sacerdotes.

domingo, 3 de agosto de 2014

Un domingo para un sacerdote

     No está mal para un curita “atípico”, recordando “viejos” tiempos…
     Tenía Misa a las 6:30 de la mañana en Concepción, por lo que debía adelantar un poco la oración y prepararme a celebrarla. Así lo hice. Traté de comenzar a la hora para ayudar a la gente a valorar la Santa Misa. Como suele suceder —Dios conoce cada caso—, algunos llegaron comenzada la Misa… Después, la predicación en kaqchikel. Intenté transmitir ideas claras, expuestas con brevedad y sencillez, pues mi gente no es “letrada”, aunque, como en todas partes, inteligente para las cosas de Dios.
     Al volver al Seminario, desayuné, con el propósito de dedicar un tiempo a leer un poco el diario. Sólo me quedé en las primeras páginas, pues tenía que estar preparado para celebrar la Santa Misa con las Hermanas, en su convento junto al Seminario. Después, recé un poco más.
     Entre las varias cosas que luego surgieron, acompañé un poco a un pequeño grupo de acólitos de Concepción que estaban por aquí. Además, preparé mi meditación y algún otro recurso para un retiro que tenía hoy por la tarde con un grupo de muchachas.
     Después de almorzar alegremente con los acólitos, conversando en kaqchikel, fui a predicar el retiro en las dependencias de la Catedral. Como había sido reciente la fiesta de Santa Marte, el evangelio de ese día me ayudó como guión de la meditación que les prediqué: la amistad de Jesús con los hermanos de Betania, nuestra amistad con los además; nuestra amistad con Jesús (la oración y el trato con Dios), cada día sacar tiempo para Dios; conjugar en la vida de cada día las actitudes de Marta y María, que Dios no nos saca de nuestro sitio, estemos en donde estemos.
      He visto, además, la “garra de Dios” en algún alma.
     Al llegar al Seminario, de vuelta del retiro, me he puesto a saludar a los seminaristas, que han vuelto de sus casas y de convivir con sus familias. Desde luego, vienen con una amplia sonrisa, con los ánimos renovados para seguir con la formación. Su alegría y ánimo me han contagiado.
      Dios se sirve de todo para acercarnos a Él. Con el abono de la oración y los pequeños sacrificios, espero que estas cosas de hoy den fruto abundante.

sábado, 2 de agosto de 2014

Aunque aquí estemos en tiempo de lluvia, hay sequía...

Aunque por aquí se siente menos -debido a que estamos en un lugar privilegiado- en el oriente del país están sufriendo de la sequía. ¿Qué cosecha habrá este año?
     He visto los blogs de unos amigos en Europa; también he visto las noticias en el diario sobre la sequía que atravesamos. Ya me está dando calor…
     El Insivumeh ha pronosticado que la canícula se extenderá. Las siembras ya se han resentido, no sólo en el país sino en todo el continente.
     El otro día, a un seminarista se le ocurrió pedir a Dios en la oración de Vísperas que llueva. Terminando la oración de Vísperas, cayó unos porrazos de agua, granizo y viento, que todos estaban admirados. Me parece que le van a pedir a este compañero que rece para que haya más lluvia…
     Quizá haya que sacar nuevamente a los santos en procesión para impetrar la lluvia.