viernes, 17 de febrero de 2017

Pésame a Roger y su familia por la muerte de su mamá

     Ayer falleció la señora Júbila Samayoa, mamá de Roger Morales, seminarista de la Diócesis de Huehuetenango que estudia en este Seminario en la etapa de Teología. Hoy será sepultada.

     Junto con unos seminaristas me he encaminado a Santa Ana Huista, Huehuetenango, en donde radica la familia de Roger y en donde se celebraron las exequias. Hemos participado de la Santa Misa y hemos encomendado a la familia y a nuestro amigo.

     Para quienes tenemos fe, qué consoladoras las palabras escritas por San Pablo: "Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, como tampoco muere nadie para sí mismo. Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos o muramos, del Señor somos» Rm 14, 7-8).

     Nuestro pésame a Roger y a su familia.

jueves, 16 de febrero de 2017

Una conmovedora anécdota de gente sencilla y generosa

La gente más pobre y sencilla suele ser la más generosa...
    Érase una vez...

     No es un cuento, una historia inventada. Le sucedió a un joven que quería tener una experiencia de acercamiento a la gente indígena sencilla, para ver si Dios lo llama a un género de vida determinado, especialmente la sacerdotal. Vale decir que este joven se basta a sí mismo en la vida, que tiene una vida holgada.

     El párroco le pidió que vendiera unos números de rifa, a beneficio de la parroquia. Los premios eran modestos, regalos que al Padre habían dado para la actividad. Queriendo dar lo mejor de sí, nuestro amigo estaba muy entusiasta ofreciendo los números. Entre tantos, llegaron un par de ancianitos. Cuando ya se había aventurado a ofrecerles números, cayó en la cuenta de que eran gente sencilla, pobre, y que posiblemente no tendrían para los números.

     El ancianito llevaba consigo sólo unas moneditas, que no alcanzaban ni para comprar medio número. La señora abrió su monedero y apenas tenía un billete y dos moneditas. Sacó el billete de cinco quetzales que tenía -el número valía dos quetzales- y se lo dio a su esposo diciéndole: "compra dos". Así lo hizo.

     La forma de la premiación era instantánea: se sacaba un papelito de la bolsa del vendedor y a ver si, con suerte, ganaba. Nuestro amigo le pidió a Dios con todo el corazón que, para gente tan desprendida y generosa, se llevaran un premio. El primer papelito que sacaron estaba en blanco. El segundo, vieron que tenía algo escrito; era un "Dios te bendiga"...

     Al amigo nuestrole rodaron por la mejilla unas lágrimas. Le quedó marcada la conmovedora anécdota y el ejemplo de generosidad en el corazón.

     Cada uno saque sus conclusiones.

martes, 14 de febrero de 2017

De la alegría de la Confesión sacramental

¡Qué alegría da el saberse perdonado!
    He terminado de leer un hermoso libro que me ha edificado. Se titula: "Señor, ten piedad. La fuerza sanante de la confesión", escrito por Scott Hahn, converso católico. Transcribo ahora unas letras suyas que me han impresionado. Me ha resultado aleccionador el ejemplo que aduce de Martín Lutero. Se lee en este libro:

     Si Jesús no nos hubiera dejado el sacramento de la confesión, probablemente lo habríamos inventado nosotros, porque Dios nos creó con una necesidad que sólo la confesión puede satisfacer.

    Los que experimentan el consuelo de confesar sus pecados tienden a aferrarse a ese consuelo tenazmente. El reformador protestante Martín Lutero trató de prescindir de todos los sacramentos, excepto del bautismo y de la eucaristía, pero su instinto le persuadió y 'añadió a esos dos el sacramento de la penitencia'. Y explicaba: 'Indudablemente, la confesión de los pecados es necesaria y acorde con los mandatos divinos... Tal y como se guarda el secreto de confesión hoy... me resulta una práctica extremadamente satisfactoria. no desearía que cesara, más bien me alegraría de que existiera en la Iglesia de Cristo, por se runa medicina excepcional para las conciencias afligidas' (de una selección de sus escritos). Todavía hoy, el Libro Luterano de Culto incluye un ritual para la confesión auricular.

    Los que descubren la confesión siendo adultos la encuentran irresistible. El apologista protestante C.S. Lewis sentía su atractivo, pero tuvo que superar un prejuicio profundamente arraigado en contra de unas prácticas que le 'olían a Roma'. En 1940 decidió emprender esta práctica, pero admitió que la 'decisión fue la más dura que había tomado en su vida'. Después, se confesaba periódicamente con un monje anglicano.

    Lutero seguía fiel a la confesión, incluso después de abandonar la Iglesia Católica. Lewis la buscaba fuera de la Iglesia Católica.

     ¿Y en dónde habrá quedado la confesión para los actuales protestantes...? Gracias, Señor, por este sacramento de sanación, muestra de tu Misericordia infinita.

En el día de la amistad

lunes, 13 de febrero de 2017

¿Qué es el "turíbulo"?

El turiferario (persona) y el turíbulo (objeto).
    El otro día una persona amiga me pidió el favor de ayudarle a completar un vocabulario litúrgico que habían dejado a un nieto. Me puso a prueba en lo que recordaba. Algún término tuve que consultar, porque no recordaba su definición. Incluso tuve que rectificar en la definición de uno de ellos.

     Me recordé de cómo al que llamamos "incensario" también se llama "turíbulo", y quien lo lleva en la celebración litúrgica se llama "turiferario", ambos términos derivados del latín "tus, turis", incienso. Con el uso del turíbulo o incensario (sobre las brasas que contiene se echa incienso) se expresa reverencia y oración (OGMR 276-277).

     También vino a mi memoria el "botafumeiro" de Santiago de Compostela (Galicia, España), que se usaba para purificar y aromatizar el ambiente en la Basílica tras la afluencia de tantos peregrinos y que es un espectáculo su uso.
Es el tamaño proporcional del Botafumeiro.


domingo, 12 de febrero de 2017

"Si estás enamorado, ¡no te cases...!"

    Hoy el Evangelio de la Misa (Mt 5,31-32) ha hablado también del matrimonio y de la postura de la escuela de Hillel que permitía el divorcio por cualquier motivo.

     Hoy leía en la Revista Domingo, que viene dentro de Prensa Libre, sobre unas estadísticas de separaciones y divorcios en Guatemala en los últimos años. Una psicóloga decía que si de novios hubieran hablado de ciertas cosas, no se habrían separado los esposos posteriormente.

    Me parece que una de las cosas que hay que hacer en el noviazgo es hablar mucho sobre lo que piensan y lo que hacen, que no falte la comunicación sincera y real. Y continuar haciéndolo cuando estén casados, cuando ya falte la ilusión inicial.

     Me topé con este video ilustrativo de lo que estamos diciendo. ¿Puede el matrimonio durar muchos, muchos años? ¿Es posible la fidelidad en la actualidad?

jueves, 9 de febrero de 2017

Un cristiano que lucha por ser coherente

    Cada uno va en su lucha cristiana por este camino de la vida. A veces vamos rápido, otras veces más despacio, incluso quizá sentimos que retrocedemos por nuestros pecados. Cada uno hace su camino. Pero nos damos cuenta que lo que en verdad vale en esta vida es estar en paz con Dios, que estemos con Él.

     Pero cuánto nos ayuda el buen ejemplo de nuestro hermano y/o vecino. Esto hacen los santos, que interceden por nosotros y nos alientan con el ejemplo de su vida de fidelidad trabajada a Dios.

     ¿Saben quién es Eduardo Verástegui? Tiene una historia peculiar. Es un actor que lucha por ser un cristiano coherente. Me encanta y he vuelto a ver la película "Bella" que protagonizó, una historia en favor de la vida como alternativa al aborto. También habrán visto "Cristiada". Su ejemplo nos puede ayudar.

     Esta descripción hace "Churchpop" del personaje: El actor Eduardo Verástegui cuenta en este video cómo es que decidió dejar una vida desordenada para hacer la voluntad de Dios. Sin duda no fue fácil. Luego de uan exitosa carrera como actor de telenovelas, cantante y modelo, sintió que nada llenaba su corazón, pero al fin encontró esa felicidad que le faltaba en la Iglesia Católica.

lunes, 6 de febrero de 2017

Todo es bueno, todos tenemos algo de bueno

    Hoy comenzamos a leer el libro del Génesis en las lecturas de la Misa. Leímos los primeros 20 versículos del capítulo 1. Sabemos todos que es el relato de la creación obrada por Dios, aunque explicada en un lenguaje que podamos entender lo que es inefable, difícil de explicar con palabras.

     Hay una frase que se repite tras la creación de cada uno de los seis días: "Y vio Dios que era bueno". Sí, todo lo creó bueno, como dice el libro de la Sabiduría (cfr. 1,13-14). No hay en el mundo cosa mala creada por Dios. Lo malo que podamos encontrar nosotros lo hemos hecho...

     Ahora bien, si todo fue hecho bueno, hemos de esforzarnos por ver eso bueno. Aunque la cosa no es tan simple o somos un poco complicados. Quizá vemos en los demás una persona mala, pero no es mala de verdad sino que tiene unos comportamientos que no están bien o quizá lo malo está en nuestro juicio (según nosotros eso no está bien). A veces pensamos que el frío es malo, pero cuando hay mucho calor queremos un poco de aire frío o fresco..., o al revés.

     Los creyentes, pedimos a Dios una mirada sobrenatural y optimista de las realidades. Pero esto hemos de lograr: ver con espíritu positivo lo que nos rodea o se nos presenta cada día.

     Estaba viendo un video que circula en las redes sociales: un experimento social realizado en Dinamarca, que libera de los estereotipos sociales (pueden verlo aquí). Sí, todos tenemos algo bueno.

domingo, 5 de febrero de 2017

Eres sal, eres luz...

Esta vida y colores no se distinguen en la oscuridad.
     "Ustedes son la sal de la tierra. Ustedes son la luz del mundo"... Hemos escuchado esta exhortación del Señor en las lecturas de la Misa de hoy, V Domingo del Tiempo Ordinario (Is 58,7-10; Mt 5,13-16).

     La sal sirve para dar sabor y para conservar de la corrupción las cosas, en la historia de la humanidad se han comprobado estos usos. La luz da vida, ilumina la existencia; ¿qué sería de la naturaleza sin la luz del sol, cómo sería nuestra existencia? El calor del sol llega hasta el corazón cuando sale por el Oriente y le da vida e intensidad a la vida.

     Tanto la sal como la luz no existen para sí sino para los demás: para dar sabor a los alimentos, para que las demás cosas se vean. Esto es lo que el Señor quiere que hagamos, que pensemos cómo podemos ayudar a los demás.

     Pero la facultad de dar sabor o de iluminar no proviene de nosotros, viene de Dios. Podremos iluminar y dar sabor a los demás y nuestro entorno si estamos unidos a Dios: el sabor y la luz que nos ayude a ver de que nuestra vida aquí en la tierra tiene un objetivo y un fin (Dios), de que esto material no es solo material, que tiene dimensión sobrenatural (es decir, que todo remite a Dios).


sábado, 28 de enero de 2017

Hoy fue ordenado presbítero Selvin Reyes, un amigo

    Alegremente participé de la Santa Misa en donde fue ordenado presbítero el Dcno. Selvin Reyes, de la Diócesis de La Verapaz, al norte de Guatemala. Nada más saludarle antes de la Santa Misa me recordó sus penas con la Síntesis de Teología con que tuve a bien ayudar. Estaba pletórico, muy alegre al haber llegado el día de su Ordenación. Fue ordenado por su obispo, Mons. Rodolfo Valenzuela.

     La Santa Misa de Ordenación se celebró en la iglesia parroquial de San Mateo Apóstol, Salamá, de donde es originario el nuevo presbítero. Tuve el gusto de conocer la cabecera departamental de Baja Verapaz, cuya iglesia parroquial es hermosa, con unos retablos que da gusto apreciar detenidamente.

     El nuevo P. Selvin me comentó, al entregarme uno de los recuerdos elaborados para la ocasión: "Mire la fecha de mi Ordenación: me ordenaré diez años exactos de la muerte de mi papá". Y me comentó que celebraría la Santa Misa por el alma de su papá.

     Me alegré de ver a varios sacerdotes, y a los dos diáconos que estuvieron ayudando en la celebración litúrgica: Domingo Gutiérrez y Leonel Vaides (de Leonel tomé las fotos que aquí cuelgo), que están esperando ser ordenados presbíteros pronto.

     Me alegro con la Diócesis de la Verapaz, su Obispo y su presbiterio, y toda la comunidad cristiana, por este nuevo sacerdote.

El nuevo P. Selvin, mientras el Obispo le ungía las manos.
Supongo que ellos están contentos de haber pasado ya el tiempo en que recibían clases conmigo... Dcno. Domingo, a la izquierda, y Dcno. Leonel.

viernes, 27 de enero de 2017

Lectio inaugural en el Seminario sobre el Ecumenismo

      Oficialmente, el año académico en la etapa de Teología del Seminario ha iniciado con la Lectio Inaugural que dictó Mons. Rodolfo Valenzuela, actual Obispo de La Verapaz, Guatemala. El tema de la ponencia fue la labor de ecumenismo que realiza la Iglesia a nivel mundial, Latinoamérica y Guatemala, ya que Mons. Rodolfo es el delegado de la Conferencia Episcopal para el diálogo con los demás cristianos y religiones. El tema fue elegido en razón de los 500 años en que Lutero proclamó sus 95 tesis teológicas en la puerta de la iglesia del Castillo de Wittemberg, Alemania, que constituyó un hito en la historia de la Iglesia y de la llamada comúnmente "reforma protestante".

     Mons. Rodolfo comentó que está en el tema desde hace 20 años, por lo que le hace conocedor y voz autorizada en el tema. Además, desde julio de 2014 es miembro del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos de la Santa Sede, lo que constituye para Guatemala un privilegio tener.

     Habló de cómo se ha dado la división en la Iglesia, incluso desde tiempos apostólicos, y cómo se ha intentado la re-unión de los cristianos. Estas crisis han llevado a la Iglesia a valorar lo positivo que tienen los demás y cómo hay que convivir con los demás mediante la escucha y la comprensión. También dio una semblanza de la situación de la América Latina cristiana y la importancia del tema para los católicos.

     Agradecemos a Mons. Rodolfo por su presencia, cercanía y ayuda en esta ocasión. Las fotos las he tomado del muro del Seminario en Facebook.


Mons. Rodolfo, en su ponencia.

Los alumnos todos.

El panorama durante la Lectio.

Mons. Valenzuela, los formadores y un Padre visitante.


domingo, 22 de enero de 2017

Ministerios conferidos en el Seminario

    El jueves pasado -sí, me he tardado unos días en reseñar la noticia- tuvimos la alegría de que Mons. Gonzalo de Villa, Obispo de Sololá-Chimaltenango, celebrara la santa Misa en el Seminario Mayor y confirió ministerios a algunos seminaristas de su Diócesis, de nuestra Diócesis.

     En total, recibieron la Admisión a las Órdenes Sagradas los seminaristas: Francisco Sulugui, Gerson Ujpán, Domingo Ujpán y Florencio Cosiguá. Además, fue instituido Lector Pedro Buch.

    La recepción de los ministerios por parte de los alumnos es señal de que van por buen camino en su formación sacerdotal. Son etapas que les ayudan, con su labor día a día de formación, a prepararse y a acercarse al ministerio sacerdotal. Siempre es motivo de gran alegría para los interesados, pero también para los formadores y el Obispo propio.

     Felicitamos a nuestros amigos. Las fotos no son tan buenas, pero ilustran el momento.
En el momento en que los Admitidos eran bendecidos.

Al finalizar la Santa Misa, una foto de Mons. Gonzalo, los formadores que concelebramos y los que recibieron la Admisión.

Los seminaristas de Sololá-Chimaltenango que estudian en el Seminario de La Asunción. Pedro, el nuevo Lector instituido, en el extremo derecho, de pie.

miércoles, 18 de enero de 2017

Una foto que me recordó a mis amigos

     Me encontré esta foto en mi archivo. Es de febrero del 2010. Todos los de la foto somos sacerdotes. Me recuerdo de Nelson, Dennis, Vrux, Marcelo, Wilson y Françoá... Hay tres más a quienes no conocía y se sumaron a esa celebración. Un grupo vivía en una residencia en la Plaza de los Tilos, y otros vivíamos en una residencia de la Calle Iturrama, en Pamplona.

     Eso fue hace siete años... ¿Cómo estaremos ahora los sacerdotes? ¿Cómo nos habrán "afectado" estos años? ¿En dónde estamos realizando nuestro trabajo?

     Con algunos todavía me comunico; ya no es tan fácil. Pero da alegría haberlos conocido y pensar de que ahora está, cada uno, edificando el Reino de Dios y la Iglesia en donde Dios quiere y en donde se necesita. Si ven esta foto, amigos, un saludo cordial.



martes, 17 de enero de 2017

Sacerdotes alegres...

La sonrisa auténtica y natural del Papa Francisco.
     Si la descuidamos, la vida comunitaria se puede volver triste y pesada, ver el rostro de la otra persona quizá no me diga ya nada y la relación se vuelve mera formularia y distante. Vienen entonces refugiarse en otras cosas, cada uno con su vida. Se va descuidando el horario y el encuentro con los otros, se refugia uno en lo que satisface el egoísmo y no se abre uno a los demás.

    ¿A qué viene esto? Es que hoy, particularmente, me he fijado en un regalo que tengo en el Seminario: la convivencia no sólo con los seminaristas sino con los formadores es muy pero muy fraterna. Hoy la cena fue entre risas y más risas, como en muchas ocasiones.

     Viene a mi memoria aquella película de Juan Manuel Cotelo "La Última Cima". En el inicio, preguntan a varias personas en España: "¿Ha visto a algún cura alegre?" La mayoría, tras pensarlo un poco, dice que no. Los sacerdotes deberíamos ser los más alegres. Todos, porque somos hijos de Dios.

lunes, 16 de enero de 2017

"Mi nombre es..."

    Estamos en los inicios del curso académico en el Seminario, ésta es nuestra segunda semana, segunda semana de clases. Para alguien que se dedica y ama la docencia, está emocionado en este inicio, también lo estamos en el Seminario. Personalmente, tengo ilusión por seguir leyendo y formándome en mi área, también en las otras, para transmitir lo que he ido aprendiendo de la Biblia.

      Pero una de los gajes de este oficio es aprenderse los nombres de los nuevos alumnos en esta etapa de la Teología. Sin pretender que se me queden a la primera, les pregunto por él: "¿Cómo te llamás?", porque aquí, cuando  hay confianza, utilizamos el "vos" en el trato. Así, nos podemos encontrar con la gracia del registrador civil  o de la poca formación de los implicados, que inscribieron a los ahora seminaristas con nombres a veces un poco raros. Me resultó gracioso que, cuando le dije que había en el grado otro del mismo nombre, uno me respondió: "No. Él se llama 'Marvín' y yo 'Marvin'". Así los distinguen en el grado.

     Ustedes deben conocer otros sujetos con nombres un poco raros... Espero aprenderme bien los nombres de los jóvenes, incluidas las faltas de ortografía.

sábado, 14 de enero de 2017

Nuevas noticias de ordenaciones diaconales

    Con mucha alegría recibí en el correo electrónico la noticia de nuevas ordenaciones diaconales en la Diócesis de Sololá-Chimaltenango, en dos fechas.

     El 25 de marzo se ordenarán:
-- Mario Ajuchán,
-- Valerio Jeatz,
-- Edwin Omar Sut,
-- Manuel Antonio Tubín.

     En el primer día del mes de julio se prevé que sean ordenados:
-- José Arnoldo Canú,
-- Mauricio Chapén,
-- Pablo Manfreddy Guachiac.

     En su recorrido, estos jóvenes recordaron tantas veces en qué momento hicieron la opción fundamental por este camino sacerdotal. Tantas veces, también habrán pasado por experiencias difíciles que, incluso, les haya llevado a repensar su opción. Después de su preparación inicial en la familia y, luego, en el Seminario, ahora están a las puertas de la Ordenación diaconal, momento que marcará su vida y habrá un cambio total: pasan de ser laicos a ser clérigos.

     Confiamos a la Virgen la consecución de su intención. Damos gracias a Dios por este regalo de nuevos clérigos, pronto sacerdotes.

viernes, 13 de enero de 2017

Disfruta el momento presente

     Recientemente me llegó un video motivacional del que podemos aprender algunas cosas, sobre todo a valorar y disfrutar de lo que tenemos y de lo que hacemos. Transcribo:

    Hoy estuve pensando en la mala costumbre que tenemos los seres humanos de valorar algo solamente en su ausencia. Valoramos el dinero cuando nos falta. Valoramos el tiempo cuando estamos muriendo. valoramos la familia cuando la perdimos. valoramos el frío cuando hace calor y deseamos que haga calor cuando hace frío. Nos quejamos porque tenemos que ir a trabajar y si no tenemos trabajo también porque nos falta, y entonces es cuando se valora el trabajo sea cual sea. 

     ... Solamente cuando recibimos un golpe bajo, dejamos de posponer la vida para después. Vivimos de recuerdos del pasado, o anhelando un futuro que ni sabemos si vamos a alcanzar... (Nos quejamos de todo lo que nos falta y nos olvidamos de disfrutar de lo que tenemos... El ayer ya pasó y el futuro es incierto. Solamente nos queda vivir aquí y ahora y sembrar lo mejor que tengamos, confiando en que vamos a cosechar lo mejor después.

    Hasta aquí lo que se lee en el video. Y entra en la proposición concreta de disfrutar lo que tenemos y de lo que hacemos. Miremos siempre lo positivo, porque siempre lo hay.

     No quiero contradecir con esta entrada lo que dice la primera lectura de la Misa de mañana, tomada de la Carta a los Hebreos (4,12-16), sobre la eficacia de la Palabra de Dios para iluminar nuestra vida, sin necesidad de prestar pensamientos a los demás. Un creyente puede encontrar allí lo que necesita.

     Disfrutar el momento, como esta muchachita baterista.

jueves, 12 de enero de 2017

En caso de emergencia, cualquiera puede bautizar

     Hoy, entre los quehaceres ministeriales propios de este trabajo de formador, me pidieron favor que celebrara la Santa Misa de cuerpo presente. Era UN NIÑO de un mes QUE NO PUDO SER BAUTIZADO.

     Pregunté y me dijeron que no lo habían podido bautizar porque estaba tan malo de salud que no lo habían podido llevar a la iglesia para que lo bautice el sacerdote. Entonces, le expliqué al joven que me lo contaba que, EN CASO DE EMERGENCIA, es decir, en peligro de muerte, CUALQUIER PERSONA, incluso un no cristiano, puede bautizar. CONVIENE QUE LO SEPAMOS, pues podemos ayudar a muchas almas a que se salven. A continuación los criterios.

     El Bautismo es la puerta de los demás sacramentos, es el sacramento que nos introduce en la vida divina lavándonos del pecado original ("por el Bautismo somos liberados del pecado" CEC n. 1223) y dándonos la vida de Dios. Es tan importante para la salvación (''el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios", Jn 3,3; "el que crea y se bautice, se salvará", Mc 16,16), que no podemos dormirnos dejándolo para después.

     Ministro del Bautismo. El ministro ordinario del Bautismo es el ministro ordenado (dígase: obispo, presbítero o diácono). En caso de peligro de muerte, el ministro extraordinario del Bautismo es cualquier persona (incluso un no cristiano).

     Criterio: en caso de peligro de muerte, cualquier persona puede bautizar, con dos condiciones: 1) rociando agua tres veces sobre la cabeza del que se ha de bautizar invocando la fórmula bautismal trinitaria ("Yo te bautizo en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo"); 2) tener la intención implícita que la Iglesia tiene al bautizar a alguien (el sacramento borra el pecado original, hace al sujeto hijo de Dios y miembro de la Iglesia...). Cfr. Catecismo de la Iglesia Católica n. 1256.

     En fin, me dio mucha pena el dolor de los padres y traté de ayudarles a que el consuelo de Dios les llegue o sea un poco más evidente. La celebración de la Santa Misa, para los que tenemos fe, es siempre un gran consuelo.


martes, 10 de enero de 2017

Jesús sí, la Iglesia también

     Así titulaba un libro suyo Mons. Ricardo Blázquez, actual Arzobispo de Valladolid España: "Jesús sí, la Iglesia también" (1983). Creo en la Iglesia, "a pesar de los pesares", decía San Josemaría, refiriéndose a nuestros pecados. Me vino a la cabeza leyendo aquel libro que les había mencionado: "La vocación de san Mateo". Leí esta preciosa historia, arguyendo el autor que las palabras de aquella sencilla mujer le habían dado mejor lección que muchos libros de teología. Dice:

     "Esta temporada he aprendido mucho cuidando a mi madre hasta que murió. Realmente con los años se había vuelto un tanto maniática, repetía muchas veces las mismas cosas, no entendía la educación que dábamos a nuestros hijos, se quejaba de dolores reales o imaginarios... Tanto mi marido como mis hijos, aunque la apreciaban, comentaban con frecuencia lo pesada que estaba la abuelita. Eso me hacía sufrir. Yo veía, como ellos, todas estas cosas pero el cariño que le profesaba me hacía superarlo. Al fin y al cabo, de ella había recibido la vida, la educación, la fe... Le toleraba muchas cosas que probablemente no aguantaría a otra anciana... Cuidando a mi madre he aprendido a amar a la Iglesia. También en ella descubro defectos, cosas que no me gustan, actitudes que me hacen sufrir pero todo lo sobrellevo porque de ella he recibido a Cristo".