viernes, 1 de agosto de 2014

Naturalidad

¿No es el hijo del carpintero?
     Como la de Jesús, como dice el evangelio de hoy:
     “Fue Jesús a su ciudad (…). La gente decía admirada: ‘(…) ¿No es el hijo del carpintero? ¿No es su madre María y sus hermanos…? ¿No viven aquí todas sus hermanas?
     Sus paisanos el conocían bien. Jesús vivió una niñez y una juventud normales, de tal manera que lo extraordinario que decía y obraba les resultaba extraño.
     Conviene que no nos distingamos de los demás por cosas raras y excéntricas. Si lo hacemos, que sea por el amor, el servicio, la alegría, la amistad…
     San Josemaría escribió en Surco: “Cristo resucitado: el más grande de los milagros no fue visto más que por unos pocos..., los necesarios. La naturalidad es la firma de las empresas divinas.” (n. 554).

jueves, 31 de julio de 2014

La mujer tiene igual dignidad y naturaleza que el hombre

     En el segundo relato de la creación (cfr. Gn 2,4b-25), el autor sagrado describe que el hombre cayó en un profundo sueño para que Dios pudiera sacar de su costilla a la mujer. Me figuro a Dios como un experto cirujano que, primero, anestesia a su paciente para trabajar con tranquilidad…
     Los expertos han interpretado aquí que Dios ha hecho a la mujer igual que al hombre —pues es “hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Gn 2,23); Dios no hizo otro “muñeco” del polvo de la tierra, como al hombre (Gn 2,7)—; además, de quien fue la iniciativa de darle al hombre “la ayuda adecuada” es enteramente de Dios, no fue ni siquiera una petición del hombre.
     La idea de que el hombre y la mujer gozan de la misma y alta dignidad y naturaleza se completa con lo que recoge el primer relato de la creación, en Gn 1,26-28: Dios los creó a imagen y semejanza suya. Como dice San León Magno: “¡Reconoce, oh cristiano, tu dignidad! Y, puesto que has sido hecho partícipe de la naturaleza divina, no pienses en volver con un comportamiento indigno a las antiguas vilezas!”
     A alguno quizá interese estas breves consideraciones. Sobre esto he dado clases hoy. ¡Es una maravilla el estudio profundo de la Biblia! Además, es que no se me ocurría qué escribir…

martes, 29 de julio de 2014

El celibato no es un dogma de fe…

     El título es, efectivamente, un tanto provocador. Pero es la verdad… Hay razones teológicas e históricas detrás de la prescripción del celibato, es decir, que los sacerdotes no se casen.
     Con esta entrada tampoco pretendo suscitar, en lo más mínimo, provocación, que a nada llegaríamos, estando el tema tan replanteado y tan explicado, pues no es un tema que esté sujeto al gusto de moda.
     En la página aleteia he encontrado el artículo cuyo extracto presento aquí. Me parece instructivo. Pueden leerlo entero aquí.
     En el marco de su viaje a Tierra Santa, el pasado 26 de mayo, el Papa Francisco concedió una rueda de prensa en el avión en el que regresaba a Roma. Un periodista alemán le preguntó, en concreto, si en su diálogo con el patriarca Bartolomé, de los ortodoxos, se había hablado sobre la posibilidad de que se cambiara la norma del celibato sacerdotal en la Iglesia Católica.
     El Papa contestó: La Iglesia católica tiene sacerdotes casados, ¿no? Los católicos griegos, los católicos coptos, ¿no? Hay sacerdotes casados en el rito oriental. Porque el celibato no es un dogma de fe: es una regla de vida que yo aprecio tanto y creo que es un don para la Iglesia. No siendo un dogma de fe, está siempre la puerta abierta: en este momento no hemos hablado de esto, como programa, al menos en este tiempo. Tenemos cosas más fuertes que emprender. Con Bartolomé este tema no fue tocado, porque, de verdad, es secundario en las relaciones con los ortodoxos, en este sentido.
     Cuando el Papa Francisco dice que el celibato sacerdotal no es dogma de fe y que la puerta está abierta para cambiar las normas, no dice que ya se va a hacer, sino que se podría aceptar que se dé el sacerdocio a hombres casados si en un momento determinado se viera necesario. Pero también afirma que el celibato es un don que el Espíritu Santo ha dado a la Iglesia y que él lo aprecia mucho.

lunes, 28 de julio de 2014

En la visita a un enfermo

     No deja de causar sensación la sotana; cuando voy por la calle me quedan viendo… Algunos me saludan deferentes; la mayoría, no evita la curiosidad y me ven pasar con cierto descaro. Ya me voy acostumbrando y no les hago caso.
     La semana pasada, adrede, me la puse y me encaminé hacia el Hospital Roosevelt, en la Ciudad Capital, para atender a un enfermo. Me habían advertido que tendría dificultad en hacerlo, porque no dejaban ingresar al hospital a cualquier hora.
     “Disculpe, ¿podría entrar para ver a un enfermo?”, le pregunté al guardia del ingreso. Y me respondió con la misma amabilidad y con cierta seriedad: “¿Sabe en dónde se ubica?” Y le mostré las señas que me habían dado. “Esta dirección no existe –me dice–. Pregunte en información”.
      Uno de los que esperaba turno en información, al verme, me indicó con una sonrisa que pasara, cediéndome el puesto. Me resistí un poco a ese privilegio, pero me insistió, a lo que le agradecí deferentemente.
     El joven que atendía en información me dijo que no era hora de visita. “Yo no vengo a visitar a alguien –le dije–, vengo a prestar auxilio espiritual a una persona que lo ha pedido”. Al final, después de darme la información, me dijo que si el guardia del ingreso me dejaba pasar, que pasara. Gracias a Dios no hubo problemas. Me parece que me ayudó mi “matrícula” (es decir, la sotana).
     El joven paciente al que iba a atender, después de despertarlo con un leve movimiento en el brazo pues estaba dormido, me vio y esbozó una sonrisa. Estaba sorprendido y agradecido de que el sacerdote llegara a verle. Se confesó y le di la Unción. Aunque no le ayude a mejorar del edema pulmonar que padecía –o algo similar–, el espíritu estaba curado; confío en que también el cuerpo se cure, y pronto.
     Lo que no había indicado es el papel de la Providencia en este suceso. Estaba a cinco minutos de venirme hacia Sololá, después de la labor académica en el Seminario de La Asunción. A punto  ya de subirme al carro, me llamó un sacerdote, a quien le habían pedido el favor. Él estaba lejos del lugar, por lo que pensó en mí. Providencialmente, todavía estaba por allí. Luego, gracias a Dios, todo sucedió magníficamente bien. Dios lo compone todo…
     Me seguiré poniendo mi “matrícula”, ahora que tengo la alegría de una sotana nueva, gracias a una generosa bienhechora, a la que estoy muy agradecido.

sábado, 26 de julio de 2014

Felicitación a los abuelos

     Llegó cierto sacerdote al Seminario Menor, en aquel tiempo en que había Básico, en el día en que éste cumplía años, cuarenta y dos no sé si ésta era la cifra exacta—. Los alumnos estaban enterados. Vino uno de los pequeñines —que tendría unos once o doce años— y le preguntó: “¿Cuánto años cumplió, Padre?” “Cuarenta y dos”, le contesta. Entusiasmado, el niño le comenta: “¡Cabal, la edad de mi abuelo!”
     Pueden imaginarse cómo se sintió el padrecito en ese momento…
     Hoy celebramos la fiesta de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María y abuelos de nuestro Señor Jesucristo. Confiamos en la intercesión suya sobre los abuelos, puesto que son patronos suyos.
     Yo tengo a un solo abuelo ya; se llama Clemente. Además de tener muchos nietos, también tiene muchos bisnietos y hasta, me parece, un tataranieto. Desde luego que le encomiendo y, cuando puedo, le visito y platico un poco con él. Él está muy orgulloso de sus nietos.
     En este día, felicito a todos los abuelos. Son importantes en la familia —ojalá todos nos diéramos cuenta— y en la Iglesia. Ahora que los padres, muchas veces, salen de casa a trabajar, son los abuelos quienes cuidan a los hijos de los hijos. Es la abuela o el abuelo quienes llevan a los nietos a la Misa y les enseñan a rezar, les enseñan a tratar y dirigirse a Dios. Dios les bendiga también por esto.
     Si quieren leer algo más sobre los santos a quienes celebramos hoy, pueden hacerlo aquí.

viernes, 25 de julio de 2014

En la fiesta del Apóstol Santiago

     Clarividente y “aventurero” es Jesús. El Card. Van Thuan dijo que Jesús era un “aventurero” incorregible, pues confió en personajes tan…, como el apóstol Santiago, un hombre pobre, ambicioso (lo dice el evangelio de hoy: Mt20,20-28), temperamental (“hijo del trueno” fue apodado, junto con su hermano Juan)…
     Pero así ha confiado Jesús también en ti y en mí.
     Desde ese momento hasta su muerte martirial, como dice Fernández Carvajal, el Apóstol recorre un largo camino espiritual.
     Como decía un santo, ojalá tú y yo no tengamos otra ambición que la de servir.

jueves, 24 de julio de 2014

Ecos de la visita pastoral del Padre a Guatemala

     El Padre, interpelado en la tertulia general que tuvo con familias el domingo pasado, habló sobre la figura de D. Álvaro del Portillo, que será beatificado en Septiembre próximo.
     El presente es un extracto del video de esa tertulia. Muestra un poco lo que fue esa reunión de familia.

martes, 22 de julio de 2014

De la tertulia del Padre, ayer, con sacerdotes y seminaristas

De la tertulia del domingo.
     La primera vez que estuve de tertulia con el Padre fue a finales de enero del año 2000. Todavía era seminarista. La admiración y devoción al Padre ha aumentado con el tiempo y la piedad.
    Ayer, el Padre bendijo la nueva sede de la UNIS (Universidad del Istmo) (vean lo que reportó Prensa Libre).
     Por la tarde estuve participando de la tertulia de sacerdotes y seminaristas con el Padre. Estuvo 40 minutos, más o menos, hablando sobre ser sacerdote. Le recibimos cantando una canción titulada “Canción a San Josemaría”, escrita por el P. Ángel María. Al finalizar la tertulia, el Padre recibió del P. Eleobardo la letra de la canción, impresa en pergamino, como un recuerdo de esta tertulia.
     Como es de suponer, habló mucho de amar la Misa, a Jesucristo en la Eucaristía, el sacerdocio, al Papa, a los demás sacerdotes…
     La primera pregunta que respondió el Padre es sobre el uso del traje clerical –ser sacerdotes las 24 horas- y, en general, de la formación humana del sacerdote. La pregunta fue hecha por un formador de seminario, por lo que sugería también que hablara a los futuros sacerdotes que estaban allí, en buen número.
     La segunda pregunta, formulada por el P. Nicolás Sac, fue sobre aprovechar el ejemplo de los laicos en su fe en la Eucaristía, para crecer nosotros en esa fe. Contó, de hecho, la experiencia de un hombre que fue “evangélico” y de cómo, al contemplar a Jesús en la Hostia Santa, cambió totalmente de vida.
     Al finalizar, como es habitual en el Padre, nos pidió a los sacerdotes la bendición; a los que por primera vez oyen la petición, expresaron casi imperceptiblemente su asombro, a los demás no dejó de conmovernos. Luego, él nos dio la bendición.
      Empezamos a cantar “Solamente una vez”. Al terminar la primera estrofa, mientras el Padre se marchaba saludando a los que encontraba de paso, se hizo escuchar, a viva voz, incentivando a que busquemos vocaciones para los seminarios. ¡Vaya! Mientras iba despidiéndose, se recordó todavía de lo que no nos había dicho, y no quiso dejar de expresarlo.
     Gracias, querido Padre, por esta visita a la Región, a Guatemala, y por las tertulias de las que hemos participado. Será un empujón para toda la Iglesia, especialmente para los que nos beneficiamos de las gracias que llegan a la Iglesia a través de la Obra.

lunes, 21 de julio de 2014

De tertulia con el Padre, en Guatemala

    Estos días han sido de intensa actividad. El sábado pasado tuve la oportunidad de celebrar la Santa Misa en Santiago Atitlán, en la novena al patrono. Fue oportunidad para saludar a los feligreses y a los sacerdotes, el P. Alfredo y el P. Adrián, que pastorean la comunidad.
     Ayer me encaminé con mis papás y otras personas, a la tertulia con el Padre, el Prelado del Opus Dei (Mons. Javier Echevarría), que está en la región por estos días, acompañando a sus hijos espirituales y alentando la labor apostólica.
     La tertulia fue en el estadio Cementos Progreso de la zona 6 de Guatemala. El ambiente fue cálido, no tanto por el sol, que pegaba justiciero sobre nuestras cabezas, sino por calidez de la paternidad del Padre, que se mostró muy cercano a todos en esa “reunión familiar”, como definieron la “tertulia” allí.
     Un hermano mío, comentando las palabras del Padre, decía que quería más, que le pareció muy corta la actividad. A mí me pareció igual.
     He estado encomendando al Padre y todos los que nos encontremos con él, para que tengamos muchos frutos de conversión y empuje de vida cristiana y apostólica.
     Hoy nuevamente tendré la oportunidad de escucharle en una tertulia con sacerdotes y seminaristas. Ya les contaré.
El Padre, saludando a unos esposos al final de la tertulia.
Así estaba el panorama de los "contertulios".
Una de las participaciones. La señora se llama Dominga, que preguntó al Padre cómo ayudar a sus hijas en su vocación.

viernes, 18 de julio de 2014

Nuevos acólitos en el Seminario

De izq. a der.: Juan, Diego, Mons. Gonzalo y Antonio.
     Llevo dos días sin escribir. Al final del día, después de atender varios asuntos propios de mi labor sacerdotal, no quiero dejar la oportunidad de escribir.
     En el blog del Seminario hemos recogido la noticia de lo que vivimos ayer: el Ministerio de Acólito conferido a Juan, Diego y Antonio, alumnos del último año de Teología en nuestro Seminario.
     El acólito es instituido con un ministerio previo al Orden Sacerdotal. Con esta institución, al candidato al sacerdocio se le invita “a participar de un modo peculiar en las celebraciones litúrgicas de la iglesia, de cuya vida es cumbre y fuente la Eucaristía (…). A los acólitos se les confía la misión de ayudar a los presbíteros y diáconos en su ministerio, y distribuir, como ministros extraordinarios, la Sagrada Comunión a los fieles, incluso llevarla a los enfermos” (Del ritual de la institución de Lectores y Acólitos).
     El rito consistió en ser convocados nominalmente después del evangelio y antes de la homilía. Después de la homilía del Obispo, ha venido el resto del rito: la oración de bendición de los nuevos acólitos y la entrega de la patena con el pan.
     Sus compañeros, lógicamente de años anteriores, al igual que los formadores, hemos seguido con emoción el rito. El Obispo, entre muchas cosas, les decía que dentro de tres meses estarían terminando su formación institucional. En efecto, vendrá luego otra etapa en su vida, la etapa del servicio directo en conformidad con las indicaciones precisas del Obispo en bien de los feligreses.
     Pero, dirán ellos, habrá que terminar bien con esta etapa de formación; entre sus muchos quehaceres, todavía hay clases y exámenes qué librar… Atareados, pero contentos, están nuestros amigos. ¡Muchas felicidades por este paso!

miércoles, 16 de julio de 2014

Hoy es fiesta de la Virgen del Carmen

     Hoy agradezco a la Virgen su amor, cuyo Escapulario ha sido para mí signo palpable de cercanía y protección. Conociendo mejor las gracias que nos vienen al portar tal Escapulario, se lo agradeceremos a la Virgen todos los días. Me encontré con este testimonio del Papa Juan Pablo II, en la página de Aciprensa, que les invito a revisar para conocer mejor la advocación de la Virgen del Carmen y su Escapulario. Dijo el Papa:
     “También yo llevo sobre mi corazón, desde hace tanto tiempo, el Escapulario del Carmen! Por ello, pido a la Virgen del Carmen que nos ayude a todos los religiosos y las religiosas del Carmelo y a los piadosos fieles que la veneran filialmente, para crecer en su amor e irradiar en el mundo la presencia de esta Mujer del silencio y de la oración, invocada como Madre de la misericordia, Madre de la esperanza y de la gracia”.

martes, 15 de julio de 2014

La perspectiva del tiempo del Seminario

El P. Ángel María, con niños de Primera Comunión de su parroquia.
     Revisando algunas páginas del internet, he pasado nuevamente por la del P. Ángel María, llamada “Semetabaj Hispano”. El sabor “chapín”, más concretamente “sololateco”, se vislumbra ya desde el primer vistazo del portal. Me recuerdan muchas cosas vividas con optimismo y alegría, y me ayudan a dirigir la mirada hacia el futuro.
     Me he encontrado con su entrada del 10 de julio. El P. Ángel recordaba los sueños que tenía 20 años atrás sobre la formación de los futuros sacerdotes para esta tierra y de cómo se van cumpliendo poco a poco.
     Creo leer en sus palabras tanta fe y esperanza que le invitaban a ver con ilusión los años por delante, soñando con una diócesis y un seminario florecientes, a pesar de la precariedad con que se vivía entonces —que todavía no se han resuelto del todo aún ahora—. Esto me invita a seguir poniendo mi “granito de arena” para construir la Iglesia.
     Copio y pego parte de una entrevista que le hicieron hace 20 años para el periódico Semetabaj y que coloca en su página.
     Gracias, P. Ángel. Me ha hecho recordar mis años de seminarista y a retomar con ilusión este maravilloso trabajo de la formación de los futuros sacerdotes.
     P. Ángel, como rector del Seminario de Sololá ¿cual es su objetivo principal?
     Consolidar el Seminario en su espíritu y en sus estructuras, pues está todavía muy joven y poco desarrollado. Para ello hay que ir formando un equipo competente e integrado de formadores, y ello no resulta fácil.
     Después hay que ir creando toda una tradición sacerdotal en las diócesis que nos envían sus seminaristas. En la mayoría de ellas los sacerdotes han venido de fuera y no se sabe cómo debe funcionar un sacerdote nacido con mentalidad y cultura locales.
     En tercer lugar hay que arreglar el tema económico, procurando que aumente la ayuda diocesana y que no haya que depender mayoritariamente de la ayuda extranjera.
     ¿Cómo se siente al tener como colaboradores a algunos sacerdotes salidos ya de este seminario?
     Es la mayor de las satisfacciones, pues se va cumpliendo el primer objetivo. Al mismo tiempo es una gran responsabilidad pues no se les puede exigir a ellos lo que uno no está dispuesto a dar.
     Usted que proviene de una diócesis con una larga tradición ¿qué diferencia ve con nuestras jóvenes iglesias?
     Ciertamente todo es aquí muy distinto a lo que yo he vivido en mi tierra de origen. Y considero que tanto acá como allá, hay cosas malas y buenas, dificultades y oportunidades, gracia y pecado.
     Acá casi todo está por hacer, con la ventaja de que pueden hacerse innovaciones sin problemas, pero con el inconveniente de que pueden resultar fallidas; allá todo está hecho y resulta difícil renovar y mejorar lo recibido, pero se da la ventaja de que la tradición le arropa a uno y es más difícil equivocarse.
     Pero, en uno y otro lugar, lo difícil es mejorar día a día la vida de la Iglesia, con toda la riqueza de su misterio y sacar las consecuencias personales y comunitarias que esto implica.

domingo, 13 de julio de 2014

¡Qué mundial...!


No ha faltado el humor...
     No se ha hablado de otra cosa… Bueno, hay muchas otras cosas que importan, pero estos días, el mundial de futbol ha sido el tema recurrente. A la hora que escribo, ya todo ha pasado y se sabe quién ganó la final.
     En el Seminario, además de tener delante continuamente las noticias, también algunos colaboraron para que el ambiente fuera más cálido futbolísticamente: las porras, los pronósticos, las camisolas a favor de un equipo… ¿A quién le vas? Y el un sacerdote respondía: “Yo le voy al equipo cuyo nombre comienza con ‘a’ y termina con ‘a’”, riéndose con la propuesta…
     Se nos ocurrió poner una hoja para que cada uno pusiera su pronóstico. Se apuntaron 51: 6 pronosticaron que, en tiempo reglamentario (incluso en tiempos extras) Alemania y Argentina quedarían empatados; 17, que ganaría Alemania; 28, que Argentina… ¡El premio era “jugoso”! Pero nadie acertó que quedarían 1-0 a favor de Alemania…
     Aquí ya va lo personal: a mí me parece que merecía más que ganara Alemania por el gran mundial que hizo; aunque, como decía un comentador: “los goles no se merecen…, se anotan”. El “guante de oro” sí que se lo merecía Neuer; en cambio, no me parece que Messi se haya merecido el premio al mejor jugador.
      Argentina hizo buen juego para detener a los alemanes. De hecho, el juego arrasador que tenían los teutones no lo fue tanto aquí. No quiero apuntar más, pues pueden abrirse nuevamente las heridas de los fans de Argentina.
     ¡Se acabó el mundial! Ahora…, ¡a trabajar! Bueno, lo veníamos haciendo. Así fue el gol:

sábado, 12 de julio de 2014

Del Cielo a la tierra (sobre la Liturgia)

Adoración de la Trinidad, de Durero.
     Hoy leíamos en la Primera Lectura de la Misa (Is 6,1-8) la vocación del profeta Isaías. Tuvo el profeta una visión: dos serafines, ante el trono de Dios y en el contexto del templo, se gritaban uno a otro: “¡Santo, Santo, Santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!”
     En efecto, lo mismo cantamos todos los días en la Misa. Es la preparación de la Misa en el Antiguo Testamento. Además, es la celebración de la Liturgia en el Cielo de la que participamos los que estamos en la tierra. Por esta vía se desarrolló mi homilía en la Misa.
     Pero, quería hacer ver, en concreto, cómo la Misa ha sido preparada en el Antiguo Testamento, instituida por Jesucristo en el Nuevo Testamento y celebrada por la Iglesia en el tiempo tal como nos la entregó Cristo. No hay “inventos”…
      A este respecto, me recuerdo de un libro que me enseñó el P. Víctor y que será para la biblioteca. Se trataba de un “ritual” de los protestantes para instituir y “ordenar” a los diversos ministros de su iglesia. El autor argumentaba al inicio de su obra que los pastores (protestantes) siempre estaban en el apuro de, al presentarse una ocasión parecida, improvisar el “rito”. Me parece lógico que tengan este apuro.
     Y, ¿qué “liturgia” celebran ellos? ¿Es una improvisación?
     Gracias a Dios nosotros lo tenemos resuelto. No tenemos que inventarnos nada ni improvisar. Además, tenemos plena conciencia de que “nuestra” Liturgia es la del Cielo verdaderamente.

viernes, 11 de julio de 2014

Recordando mis años de seminarista menor

     Hoy celebra la Iglesia a San Benito de Nursia, patrono de Europa. En la celebración de la Misa le hemos confiado la recristianización de Europa.
     Pero también me he recordado de los Padres Benedictinos y su Comunidad con quienes comencé se fue forjando claramente la dimensión sacerdotal de mi vocación, pues en el Seminario Menor que ellos regentaban cursé los estudios de Bachillerato, en los inicios de los noventa.
     No ha sido sólo hoy sino también en los meses anteriores cuando se ha regularizado un poco más la comunicación con algunos de mis compañeros de bachillerato, con quienes comparto el amor a la Iglesia: Camilo, Oswaldo, Carlos… y algunos con menos frecuencia.
     Camilo, colocando unas fotos en el internet —que he tomado sin su consentimiento... Gracias, Camilo, nos ha recordado los lugares en donde concluimos nuestros estudios del Bachillerato. Oswaldo ha recordado —vi su comentario en el “Face”— más o menos esto: “¡nosotros sembramos esos árboles!”
     Alguno también ha pedido que pongan en el internet alguna foto del Cementerio, en donde reposan los restos de los queridos formadores de aquél entonces: P. Patricio Greene, P. Carlos Quintana, P. Matías Zinkan, P. David Palmatier… y algunos más. Es el recuerdo agradecido al que también me sumo.
     Este día le pido a Dios por el descanso eterno de nuestros antiguos formadores. También pido por el Colegio Seminario de San José, sus formadores y sus afanes actuales. También pido por mis compañeros del Bachillerato, aunque no se enteren…
Desde la rotonda entre el Colegio y el comedor, se vislumbra la iglesia del Colegio Seminario.
La iglesia, con la imagen del Resucitado en la parte superior.

El interior de la iglesia. A la derecha, la capilla del Santísimo.

Interior de la capilla. Vista de la vidriera, desde el presbiterio.

Parte del Claustro del Monasterio.

martes, 8 de julio de 2014

Adiós Costa Rica, adiós Brasil

     El sábado sí vi el final de la proeza de Costa Rica en el presente mundial de futbol aún sin concluir. Estuve nervioso durante el partido. Aunque la táctica utilizada por Costa Rica fue poco lucida, logró llegar a cuartos de final. Ahora sí todos, o al menos una buena parte, nos congraciábamos con el representante de la Concacaf y Centroamérica…

     ¡Bravo! Por ellos, pues jugaron muy bien. Quedará para la historia.

     Por razones laborales, no pude ver el partido de hoy entre Brasil y Alemania. Yo tenía claro que el nivel de futbol de estos equipos inclinaba la balanza con facilidad. Pero nadie se imaginó el resultado.

     Iba de viaje cuando puse la radio para escuchar un poco cómo iba el partido. Estaban en el inicio del segundo tiempo. No podía creer que los alemanes llevaban anotados cinco goles a los brasileños… Aproveché, un poco más, el tiempo y recé un Rosario mientras manejaba. Cuando terminé, puse nuevamente la radio. Si antes el 5-0 era inimaginable, el 7-0 me dejaba, simplemente, con la boca abierta. Llegaría de último el premio de consolación, el regalo de consolación para Brasil con “el gol de la vergüenza”. Al fin quedaron 7-1, a favor de los alemanes.

     ¿Suerte o táctica la de los alemanes? Simplemente llegó, con el esfuerzo que pusieron para jugar bien y tratar de vencer al rival. ¡Pobres los brasileños, con lo que significa, para los que al futbol se dedican, una derrota como ésta!

     En fin…, estoy de acuerdo con el P. Abelardo: ojalá les sirva esto para su salvación, tanto a vencedores como a vencidos…

domingo, 6 de julio de 2014

Un domingo más dedicado al Señor

Una magnífica y ocurrente acuarela: ¿qué ven allí?
     Así nos ha sorprendido hoy la lecturaevangélica de la Misa: “Te doy gracias, Padre” (Mt 11,25).  En muy pocas ocasiones se recoge en los evangelios la oración de Jesús, tal como le salía. En otra, dijo: “Cuando oren, digan: Padre…” (Lc 11,2). Hoy lo sugerí predicando en un retiro. Y me pareció más sencilla, más ligera, más espontánea la oración.
     También tuvimos la alegría de que en el Seminario nos vinieran a visitar los feligreses de Tecpán Guatemala, los miembros de la Asociación Amigos del Seminario que cada vez va siendo un grupo más nutrido. Vinieron en un bus a buena hora de la mañana.
     Tuve el gusto de celebrar, con la piedad y solemnidad de que fui capaz de hacerlo, la Santa Misa en que estuvieron ellos también. Es verdaderamente un gusto celebrar la Misa en domingo aquí, con la pausa y la dignidad con que intentamos hacerlo.
     Los seminaristas, en cambio, durante unas horas de la tarde, tuvieron el gusto de ir de excursión, por grupos, a distintos lugares cercanos al Seminario. El objetivo era lograr un esparcimiento sano, un rato de mayor convivencia entre los compañeros, retomar fuerzas para iniciar la semana laboral. ¡Qué cara de alegría tenían!
     Ciertamente, durante el día hubo tiempo para rezar, tiempo para hablar despacio con quien lo necesitaba y confesar un rato, tiempo para descansar un poco haciendo un rato de deporte, aunque no al nivel de los futbolistas que se están rifando el pellejo durante estos días, pues sienten la presión de ser vistos y se juegan el futuro en estas contiendas.
     Ahora, antes de ir a descansar con el propósito de comenzar con buen pie el día lunes, que promete trabajo abundante—, escribimos estas últimas letras, no sin agradecer a Dios lo que nos ha regalado hoy —hablando sin cursilerías— especialmente su Gracia.
     Ahora, antes de ir a descansar con el propósito de comenzar con buen pie el día lunes, que promete trabajo abundante—, escribimos estas últimas letras, no sin agradecer a Dios lo que nos ha regalado hoy —hablando sin cursilerías— especialmente su Gracia.

viernes, 4 de julio de 2014

Lo más elemental de la vida cristiana

     Lo que propone el próximo beato Álvaro del Portillo es lo más elemental de la vida cristiana: un rato de oración, el Rosario, necesarios para tratar a Dios y estar felices.
      Cuidemos esos ratos de trato con Dios.

jueves, 3 de julio de 2014

Un "concierto para instrumentos desafinados"...

     Estaba, hace un momento, arrodillado ante el Santísimo Sacramento, expuesto en día Jueves para la adoración. Aunque tuviera ojos sólo para Jesús en la Custodia, no podía dejar de ver a los circunstantes. Sí, vi a un seminarista concreto, con su piedad eucarística. También escuché a un par cantar, ayudando a hacer ese rato de oración: uno ejecutaba la guitarra y el otro acompañaba con la voz.
      Así, en cualquier lugar en que estuve hoy —en el aula de clase, en la cancha de futbol, en la calle, en la capilla, en el comedor…— había varios que compartían estas mismas actividades, pero con su misma existencia. También me ponía a pensar en algunas personas que están lejos y/o ya no están aquí en el Seminario y las encomendaba.
     En fin, cada uno con su propia experiencia, con sus virtudes y defectos. Hoy, pues, me resultó inevitable recordar aquella obra de Juan Antonio Vallejo Nájera: “Concierto para instrumentos desafinados”…, y pensé en nosotros. Muchos pueden pensar que, en verdad, los que estamos "encerrados" en el Seminario durante bastante tiempo nos parecemos a aquellos protagonistas de las historias del psiquiatra Vallejo Nájera. Y no les faltaría cierta razón... Pero, con gusto y con el amor de Dios que intentamos poner a nuestro trabajo, aquí estamos...
     Con el esfuerzo de cada uno, Dios mediante, este concierto tan desafinado y desaguisado sea agradable a Dios. Con tan buen director de orquesta, aunque a veces incluso tengamos una cuerda menos o la boquilla de este instrumento de viento ya esté gastado, o aquella baqueta remendada…, aquí van desgranando las notas desafinadas agradables a Dios.

miércoles, 2 de julio de 2014

Resultado del partido Argentina - Suiza

     Habrán estado pendientes del partido de ayer entre Argentina y Suiza que, como ustedes saben, acabó 1-0 a favor de los albicelestes. ¿Cómo habrán vivido esa jornada en el Vaticano? Un poco de humor.

Antes del partido...

Al finalizar el partido...