lunes, 25 de mayo de 2015

El crucifijo, signo de la presencia de Dios


     ¿Reconocen la Cruz de la imagen? Es un tanto peculiar: en vez de un crucificado tiene un Buen Pastor, con multitud de ovejas, una al hombro. Arriba, el Espíritu Santo, que está siempre en el trabajo de la Iglesia y la salvación de las almas.

     Le he tomado esta imagen a la que, hace algunos meses, unos amigos me la regalaron. Mide apenas 4 cms. de alto. La llevo en la bolsa siempre, y me ayuda a tener presencia de Dios cuando trabajo. La recibí con agradecimiento, pues es muy práctica para portar, y la imagen tiene un maravilloso significado, adecuado para un sacerdote.

     Sin embargo, un tiempo después me fijarme en la foto del Papa Francisco que tengo en la oficina, me di cuenta, sorprendido, de que es la misma que el Papa lleva. Con lo despistado que a veces soy, entonces comprendí la dedicatoria de quien me la regaló. Así, me ayuda a encomendar también al Santo Padre.

     Cuentan que en una ocasión, a Mons. Fuentes, al ver su cruz pectoral, le hicieron este comentario: "Monseñor: qué bonita cruz tiene", a lo que respondió: "Sí, pero es muy pesada"... Los obispos lo dirán...

domingo, 24 de mayo de 2015

En la beatificación de Mons. Romero


    ¡Lo que puede mover y hacer una persona entregada a Dios y a los demás!

     Ayer tuve el gran regalo de participar de la ceremonia de beatificación de Mons. Óscar Arnulfo Romero -además de disponerme para ganar la Indulgencia Plenaria- en El Salvador.

     El ambiente que percibí era muy festivo -aunque no exento de intentos de cierta reivindicación social en ciertos sectores-. Llevaban bastante tiempo preparándolo todo. Me dio mucho gusto saludar a tantos sacerdotes amigos, especialmente santanecos y vicentinos. De verdad, entre otros regalos, me alegró mucho ver a antiguos amigos sacerdotes. Además, tenemos que agradecer a las familias que nos asistieron durante nuestra estadía allí, en San Salvador. Fueron muy atentos con nosotros.

     Muchos fieles participaron de la vigilia, que tardó toda la noche. La mayoría se hizo presente desde temprana hora de la mañana en el lugar. Algunos aventuran una cifra de 300,000. Para sacerdotes había lugar para un millar y medio, y me parece que se usaron todos. Cardenales hubo algunos; obispos, muchos.

     La tarde y la noche de la vigilia hubo chaparrón...; por la mañana y durante la ceremonia hubo un sol de justicia, espléndido. Los sacerdotes concelebramos durante la Misa. Presidió la Santa Misa el Card. Angelo Amato, prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos.

     Hoy, nuestra comitiva (P. Víctor, siete seminaristas y yo) pudo ir al "Hospitalito", lugar del martirio de Mons. Romero. Vimos el lugar en donde vivía, el lugar de su martirio...

     La verdad, deja una fuerte impresión considerar la vida del nuevo Beato, en el ambiente mismo de su vida apenas 35 años atrás. Nació el 15 de agosto de 1917 y murió trágicamente el 24 de marzo de 1980. Su vida fue entregada hasta el último instante.

      A Mons. Romero poco le importará, en el Cielo, lo que digan o no digan de él o le hagan decir. Lo que le interesará es que seamos mejores cristianos, que amemos más a Dios y a nuestros hermanos, que nos querramos como hermanos. A mí me parece, como se ha recalcado mucho, que la Beatificación es una oportunidad para reivindicar más que la justicia -que no se ha de descartar-, el amor y la unidad, a todos los niveles. Ese es el ejemplo de toda vida santa.

     Intentaré seguir conociendo algo más sobre la vida del nuevo Beato.

jueves, 21 de mayo de 2015

Panel sobre la persecución religiosa

    Ayer tuve la oportunidad de participar e intervenir en cierto momento en un panel que trató el tema de la persecución religiosa y la formación de los futuros sacerdotes como una opción para afrontarla.

     La actividad se realizó en la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz. Hubo, me parece, más o menos un centenar de personas.

    El ponente principal comentaba que hay una veintena de países en el mundo en los que los cristianos son perseguidos, muchos por regímenes totalitarios y, la mayoría, en países de presencia musulmana fundamentalista. Pero allí también ha habido gran labor de sacerdotes.

    El comentario de que aquí no había persecución física pero había persecución laicista andaba rondando en el panel y entre los participantes. Por un lado, recordamos lo que decía Tertuliano, y con él los Padres de la Iglesia: "la sangre de los mártires es semilla de cristianos". Pero también es una pena que suceda a este tipo de confrontación.

     En una ocasión le oí a un sacerdote, predicando enérgicamente en homilía de domingo: "además de pedírnoslo el Santo Padre [rezar por los cristianos perseguidos], ¡son nuestros hermanos! No podemos olvidarnos de ellos".

lunes, 18 de mayo de 2015

"¿Por qué te tienes que ir?"

    Con cierta frecuencia vienen jóvenes al Seminario a buscar la bendición, pues al día siguiente -suele ser- se van a "Los Estados". Regularmente vienen acompañados de sus papás y de algún otro miembro de la familia. Se ve la cara de preocupación que tienen todos, especialmente el susodicho.

     A veces les pregunto el motivo por el que tienen que irse. Regularmente, la respuesta es la carga económica acuciante que los oprime; no dejo de pensar en la deuda que habrían adquirido para pagarle al "coyote". Y todo con un futuro incierto, con unas esperanzas endebles.

     Personalmente me parte el alma ver partir a estos jovencitos, varios acaban de cumplir la mayoría de edad, que tengan que dejar a su familia y su patria. Se dan casos de jóvenes que recién se han casado y dejan a la esposa. ¿Cómo se mantendrán unidos los esposos, con mucha tierra de por medio? ¿Cómo irán a crecer los hijos, si ya los hay, sin tener presente la figura paterna? ¿Cuánto les afectará psicológicamente?

     Dentro de unos años sufrirán nuestros pueblos y nuestras familias las consecuencias.

     Con todo, sacerdotalmente les doy la bendición de Dios. ¡Qué confianza la que tienen! Y no in extremis sino bien conscientes, ponen en manos de Dios el éxito de la empresa. Dios acompañe al amigo que vino hoy y se ha confesado, ha recibido la Comunión y la bendición.

domingo, 17 de mayo de 2015

Preparándonos para la beatificación de Mons. Romero

     Después de las actividades propias de domingo que se realizan en el Seminario, en vísperas ya de realizar los exámenes de fin de semestre que pone a temblar a los alumnos, estamos finalizando el día. Hace un momento, gracias al buen hacer del Padre Rector del Seminario, hemos visto un documental de la vida de Mons. Óscar Arnulfo Romero, quien será beatificado el próximo 23 de mayo (sábado), en San Salvador.

     El documental me ha ayudado para conocer algo más de la vida de Mons. Romero, pero también para prepararme a la beatificación, en cuya celebración tendré el regalo de estar presente.

     Personalmente, me mueve a querer ser mejor sacerdote, aunque con mis limitaciones. Mons. Romero tuvo un origen humilde y, siguiendo el llamado de Dios, fue ordenado sacerdote y, luego, obispo. Sencillo y espiritual como era, fue portavoz de "los sin voz", en aquella dura época de violencia por la que atravesaba El Salvador -a semejanza de Guatemala-. La población y la Iglesia fue perseguida cruelmente en aquella época, él fue bastión de los perseguidos y los más sencillos. Para quien quiera, este enlace puede ofrecerle algo de información.

     Mons. Romero, ruega por nosotros.

sábado, 16 de mayo de 2015

¿Pesimismo u optimismo?


     Esta tarde he visto un poco las noticias y comentarios sobre el acontecer nacional. Hoy, precisamente, hubo manifestación pacífica en la Plaza de la Constitución y en algunas principales ciudades del país demandando cambios en distintos ámbitos, especialmente en el político.

     Ha sido reciente la renuncia de la Vicepresidente Roxana Baldetti y la elección del sustituto. ¿Y cómo se vislumbra el panorama? No hay cambio.

     Personalmente no he escrito sobre esto, ni tampoco tengo ánimos de hacerlo, porque me resulta un poco engorroso hacerlo. ¿Qué arreglo con ello? Bien, pueden decirme que alzo la voz, que apoyo a los demás. Pero, al no hacerlo, ¿será que peco de optimismo, seré poco realista?

     He leído recientemente una idea que me ha confirmado en mi optimismo, a pesar de la situación actual -tan similar a la de todo el mundo-. En el contexto de la fiesta de la Ascención del Señor, que celebramos este Domingo, si nos pusiéramos tristes porque Jesús ya no va a estar entre nosotros, con su presencia histórica como lo estuvo entre los apóstoles, caeríamos en una tristeza egoísta. Es decir, no pensamos en la glorificación del Señor y de su Humanidad Santísima, sino en que nos dejará solos.

     Cristo ilumina todas las realidades terrenas. Estas cosas políticas y sociales, que a veces empañan nuestro panorama, pasarán. Dios nos seguirá guiando, asistiendo, empeñándose en salvarnos, en estar con nosotros.

     Ciao.

viernes, 15 de mayo de 2015

Después del retiro, con las pilas recargadas

¿Qué tal esta foto que tomé ayer?

A los pies, Santa Catarina Palopó. Así es como se ve este pueblo desde la casa de retiros.
    He vuelto a la vida ordinaria, a mi vida ordinaria: clases y diversas actividades sacerdotales y de formación. Cuando me he encontrado con una religiosa, me ha piropeado diciendo: "se le ve la aureola, Padre". Nos reímos, pues, como dicen aquí: "¡nada que ver...!"

     Mi respuesta fue: "No, Hermana. En mi lucha diaria, en nuestra lucha diaria, a veces nos va bien, otras no tanto...; pero queremos luchar por mejorar. Es la lucha de todos los días".

     Pero vuelvo feliz del retiro, intentando aprovechar para la propia lucha todas las cosas maravillosas que he oído y que me han caído muy bien. Sí, hacía falta que alguien nos ilumine con su propia experiencia, con sugerencias sugestivas y experienciales que iluminen la propia experiencia sacerdotal.

     Si bien he tenido tiempo para reflexionar, para rezar, para encomendar también a mis hermanos sacerdotes y demás personas -he cuidado tener como fin crecer en amor a Dios, que es lo esencial-, también he descansado. Me lo he propuesto y más o menos lo he logrado. Eso sí, cuando, durante una noche, dormí algo más largo de lo habitual, al día siguiente me quedé con más sueño y con algo de dolor de cabeza. Bueno, me dije, descansaré lo justo...

     Aquí, volviendo a la vida sacerdotal habitual, con la ayuda de Dios, para seguir trabajando. Si pudieran, y pudieran encontrar un buen cauce, cuiden de lograr un tiempo para un rato de retiro espiritual.

lunes, 11 de mayo de 2015

Nos vamos de retiro al "Monte Carmelo"

Ésta es la capilla de la casa de retiro. Sí, al fondo se ve el lago de Atitlán. No, no es pintura...
     Me voy a retirar al Monte Carmelo... No, ciertamente, al Monte Carmelo de Tierra Santa. Bueno, en kaqchikel se ha transcrito "Monte Carmelo" por "Karmel Juyú", nombre que se le ha dado a la casa de retiro que está en San Andrés Semetabaj, atendida por las Hermanas Carmelitas de Santa Teresa.

     Allá voy a mi retiro, con un buen grupo de sacerdotes de la Diócesis nuestra. Lo predicará Mons. Pablo Vizcaíno, obispo de la Diócesis de Suchi-Reu. Les pedimos sus oraciones para que los sacerdotes aprovechemos bien y, en la medida de lo posible, nos convirtamos...

     Por lo cual, tendré un descanso en este medio también. Me vendrá bien, como a ustedes... Saludos, amigos. Confío en sus oraciones.

domingo, 10 de mayo de 2015

Dios bendiga a las mamás en este 10 de mayo

De la portada de un libro...
     El día de la madre no es sólo un día, todos los días se es mamá. La "profesión" mamá está compuesta más que por compensaciones: es una vocación a la entrega diaria.

     Mientras revisaba la agenda buscando los números de teléfono de mi casa, para llamar a mamá, y el número de mis cuñadas y hermana, para felicitarlas por el día de la madre, fui viendo los nombres de mis contactos y sé que son mamás. Las he encomendado especialmente. Ya lo había hecho en la Santa Misa, que celebré temprano. Felicité a las mamás que estaban en Misa y encomendé a todas, especialmente a las que conozco.

     Dios bendiga a todas las madres.

jueves, 7 de mayo de 2015

Alegres por la respuesta de los jóvenes que vinieron a convivencia

Afiche vocacional de este año.
    Los dos fines de semana últimos, como ya habíamos adelantado, íbamos a tener convivencia vocacional en el Seminario Mayor. La primera fue de jóvenes que proceden del departamento de Sololá; la segunda, de Chimaltenango. A la primera asistieron 22 jóvenes (2 eran de Joyabaj, Quiché, parroquia que atienden sacerdotes de nuestra Diócesis); a la segunda, 30.

     Además de las charlas, que tratamos que sean provechosas para los que asisten -Bautismo, Confirmación, vida cristiana-, una de las principales actividades es la charla con los formadores, un diálogo que intenta lograr un conocimiento de cada candidato y ayudarle a plantearse un proceso de discernimiento vocacional. Allí es donde se toca cada historia, con sus dificultades y sus esperanzas, con su vida familiar y personal... De hecho, una de las cualidades de los jóvenes que agradecemos a Dios es la sinceridad, la sencillez con que tratan los temas más delicados de su existencia.

Foto de archivo, de jóvenes en una convivencia vocacional en año anterior.
     ¿Cuántos podrían quedarse? Sería temerario aventurar una cifra, que no pretendemos, ni es lo más importante. Ingresarán dentro de un año los que Dios quiera. Ahora, lo que importa, es que cada uno vaya encomendando su propia vocación, que vaya tratando a Dios y, luego, a su párroco.

      Lo cierto es que hemos visto que tienen gran incidencia los medios de comunicación social. Varios jóvenes supieron de las convivencias a través de la radio, del blog, del Facebook y de los afiches impresos con este propósito. Unos cuantos ya vienen más preparados. Con todo, han venido los jóvenes con muy buena actitud.

     Además de encomendarles, también se seguirá trabajando para tratarles y que se vayan preparando para dar el salto de su entrega total.

miércoles, 6 de mayo de 2015

En la reciente fiesta patronal de Santa Cruz Balanyá

     El domingo pasado, 3 de mayo, tuve el privilegio de celebrar la fiesta de la Santa Cruz en Santa Cruz Balanyá. El párroco, el famoso P. Boanerges, me invitó presidir la Santa Misa, y yo aceptó con sumo gusto. Concelebraron el párroco y el P. Adrián, originario del lugar.

    Saludar a la gente, ver caras conocidas, me hizo recordar aquellas actividades de evangelización que realizamos de seminaristas y de sacerdote, este servidor, en esta querida parroquia. Sí, me parece que fue en los años 1994, 1997 y 2001 -del último año me recuerdo con seguridad- en que, con el grupo de seminaristas procedentes de Patzicía y Balanyá, organizamos una semana de pastoral en cada ocasión. Rezamos por la mañana el Santo Rosario (la última vez, siendo sacerdote, aproveché a confesar a todos los que querían), fuimos a las casas a visitar a los feligreses y a visitar a los enfermos; por la tarde tuvimos reuniones y catequesis; por la tarde-noche teníamos otras actividades -en la última oportunidad, celebramos la Santa Misa cada día-... En fin, nosotros, los que dirigíamos, salimos ganando.

     Me recuerdo de la piedad y sencillez de la gente, de su cariño, de su testimonio cristiano.

     Con los años, recientemente, se ha convertido en parroquia, esta comunidad que pertenecía a la parroquia de Patzicía. Ahora tiene párroco. La comunidad cristiana se ha ido reforzando. Ahora tienen el proyecto de la construcción de un nuevo templo parroquial, pues el que tienen se ha quedado pequeño. Que les salga grande y bonito, digno de Dios y de un pueblo como Balanyá.

     Dios bendiga a los amigos y hermanos de Santa Cruz Balanyá.


Durante la doxología final. En primera plana, el P. Adrián.
La fachada de la actual iglesia parroquial.

lunes, 4 de mayo de 2015

¡Qué alegre ser joven!

    "La juventud es la edad del inconformismo, de las rebeldías, de las ansias de todo lo que es bello, y bueno, y noble. Por eso, es joven de verdad quien mantiene vivos en su espíritu estos impulsos, aunque el cuerpo se desgaste por el paso del tiempo; y al contrario, es viejo -aunque tenga pocos años- quien se deja subyugar por la rutina, por el egoísmo, por la vejez del pecado. El Señor espera vuestra rebeldía juvenil, que yo bendigo con mis manos de sacerdote, contra todo lo que intente apartaros del cumplimiento de la ley de Cristo, que es un yugo suave y ligero (cfr. Mt 11,30)" (D. Álvaro del Portillo. Homilía 30-III-1985).

     ¡No saben cuánto me alegra y anima este párrafo...!

sábado, 2 de mayo de 2015

Estamos nuevamente de convivencia vocacional. Encomiéndennos, por favor

     Hoy recibimos en el Seminario a los jóvenes chimaltecos que se han planteado la vocación sacerdotal. Éste será el primer encuentro para algunos; otros, repiten, después del año pasado. En total han venido 30; a ver si todavía se aparece alguno por la tarde. Ahora que escribo estas letras, después de la información y la bienvenida, están en la celebración de la Santa Misa.

     En las entrevistas se adentra uno en la historia de cada uno de los candidatos. Hay de todo... Alguno ya va teniendo edad (acercándose a la treintena); la mayoría, 17 ó 18 años. Varios vienen de familia numerosa; alguno, hijo único. Algunos han sido acólitos; otros, estuvieron en un grupo juvenil; varios, no han estado integrados en ningún grupo. Varios de ellos han tentado el tema del noviazgo; otros, nada.

    ¿Carrera? Algunos de carrera técnica; otros, de humanidades; unos pocos han hecho algún semestre de estudios en la universidad.

    Hay historias sorprendentes, edificantes; la mayoría, como nosotros...

     No hay moldes, el Seminario no es una fábrica de sacerdotes. Se trata de ir acompañando a cada candidato para sacar de él la personalidad de un ministro de Dios; ciertamente, con la ayuda de Dios. Les pedimos sus oraciones, por favor.

viernes, 1 de mayo de 2015

¿Cuál trabajo es más grato a Dios?

    La imagen que pongo, que habrán visto en alguna ocasión, representa a San José, dormido, después de un arduo trabajo. Así quiero ir a descansar dentro de unos momentos. Este imagen, según nos han contado, es la que el Papa Francisco tiene en su dormitorio, en Casa Santa Marta. Cuentan del Papa que, cuando tiene asuntos importantes pendientes, que le quitarían el sueño a medio mundo, se los encomienda a San José, en esta imagen suya durmiente, y se duerme él tranquilo.

     Hoy celebramos a San José Obrero, cuya fiesta fue instituida en 1955. Es una fiesta que quiere recordar el valor humano y sobrenatural del trabajo, ofrecido a Dios.

     Cuando predicaba a las muchachitas del Aspirantado de las Hermanas, que laboran junto al Seminario, les pregunté, recordando aquel razonamiento de San Josemaría: "¿Cuál trabajo será más grato a Dios: el trabajo de la Superiora de un convento o el de una Hermana, la que barre en un rinconcito por donde nadie pasa?" Se lo pregunté y me dieron una respuesta más o menos encaminada. San Josemaría habría dicho que, de los dos trabajos, el más grato a Dios es el que se hace con mayor amor.

     A los ojos humanos, el trabajo de san José no fue trascendental, que haya cambiado el curso de la historia con sus determinaciones. Hizo sillas, mesas, reparación de muebles, casas..., un poco de todo. Pero trató de hacer bien su trabajo. Además de trabajar para conseguir el sustento diario para Jesús y la Virgen, también formó al Verbo encarnado para que cumpliera con su misión salvadora. Ahora es patrono de la Iglesia.

     Sí, Dios no juzga y no ve como los hombres: si es honrado, cualquier trabajo es digno, desde el de un dirigente de estado hasta el más sencillo y manual que pueda haber; el más grato será el que se hace con amor y servicio a Dios y a los demás.

jueves, 30 de abril de 2015

Ser "creyentes" en cualquier sitio

     He tenido oportunidad de leer diversos medios durante estos días, también he tratado a más gente. Cada uno en su mundo, cada uno lucha por su vida. Ahora bien, ¿cómo está llevándolo delante de Dios? Dios se sonreirá con cada ocurrencia nuestra...

     Hace un buen rato me habían enviado este video, que no sé si lo he propuesto aquí. En la presentación de chirigotas en España, los concursantes proponen temas a veces satíricos. Ésta presentación se titula "Cada vez que digo que yo soy creyente", de "Los Defensores de Luis".

     El tema es sencillo y claro: no tener vergüenza de ser "creyente". Algunas ideas son: "La fe me hace más fuerte..." Aunque el mundo circundante me censure, yo soy creyente y le doy gracias a Dios.

miércoles, 29 de abril de 2015

En el Seminario de La Asunción

Antigua imagen de la Virgen de la Asunción que se venera en la capilla del Seminario de La Asunción
     Ahora, sentado al escritorio, recuerdo lo vivido hoy en el Seminario de La Asunción, sitio en donde también ayudo algo, especialmente en lo académico. Entre ayer y hoy impartí mis clases sobre el libro de los Proverbios. Nos ha dado tiempo para hacer unos ejercicios de interpretación, provechosos también para mí.

     Hoy fue un día particular y especial en el Seminario de La Asunción: hoy se tuvo la reunión de exalumnos. Con ocasión de ser día laboral para mí en el Seminario, me mezclé con todos. Allí también vi a unos amigos sacerdotes, algunos ya anteriores alumnos míos, pues, haciendo cuentas, éste es el quinto año de estar yendo a dar clases en este gran lugar.

     Uno de los exalumnos más antiguos de ese seminario que asistieron, en calidad de invitado especial, es Mons. Víctor Hugo Palma, actual obispo de Escuintla; él presidió la celebración eucarística. Me alegraron mucho sus palabras sobre Santa Catalina de Siena, el sacerdocio, la formación y los formadores. Ciertamente, como dijo también el P. Ademar, el último exalumno ordenado, afuera es donde uno se recuerda de sus formadores y su gran labor, y no cuando están dentro del Seminario...

     Me alegró saludar a los amigos sacerdotes, a antiguos alumnos y amigos, y a los seminaristas, especialmente a los de Sololá-Chimaltenango que están estudiando allí.

martes, 28 de abril de 2015

"La victoria de la Pascua"

    Era un libro que, en el estante de ventas, estaba en un rinconcito. Nadie le había echado el ojo. ¿No resulta el título tan atractivo? ¿O no se fiaban del autor?

     Viendo esto, y buscando un libro para lectura espiritual durante este tiempo, decidí ojearlo. Lo tomé y no lo dejo ahora, hasta que termine.

     Sí. Lo comentó el padre rector recientemente, en conversación con un padre en el retiro reciente de los seminaristas: pareciera que la Semana Santa y la piedad encuentra su bastión en la Pasión del Señor. Las celebraciones de la Pasión y las procesiones parecen ser el plato fuerte de la Semana Santa, y pocos ponen importancia a la Pascua, a la Resurrección del Señor. Esto me animó a abrir el libro y ver si me ayudaba.

     El libro "La victoria de la Pascua", cuya portada he puesto arriba, es una joya. Su autor, Georges Chevrot, es un autor magnífico, con otros libros cuya lectura aprovecha bastante. El presente libro trata temas sobre la Resurrección desde la Sagrada Escritura (primera parte) y la Liturgia (segunda). Se los aconsejo.

      Recordemos que nuestra fe sería vana si Cristo no hubiera resucitado. Es el principal argumento del autor.

lunes, 27 de abril de 2015

¿Puede revelar el sacerdote lo que ha oído en Confesión?

    ¿Qué pasaría si un sacerdote revela algo que ha oído en el Sacramento de la Confesión? Es un tema demasiado serio. Además de interesarle al común de los mortales, especialmente a los católicos que se confiesan, también interesa bastante al sacerdote.

     En los estudios se deja claro lo que el CIC (Código de Derecho Canónico, el código de leyes vigentes en la Iglesia) en el canon 1388,1: "El confesor que viola directamente el sigilo sacramental, incurre en excomunión latae sententiae reservada  a la Sede Apostólica; quien lo viola sólo indirectamente, ha de ser castigado en proporción con la gravedad del delito".

     Me doy cuenta que es un tema delicado, que interesa a todos. Pero, todo ha de estar claro.

     Viene a colación por una película que vimos con los seminaristas el día de ayer, una muy vieja... I Confess, se titula en inglés (Yo confieso). Se trata de una película de la Warner Bross, dirigida por Alfred Hitchcock en 1953, aquel cineasta que dejó huella en su gremio.

     El tema es crucial. No quiero redundar en la idea. Al menos queda bien reflejada la idea de que el sacerdote guarda el sigilo sacramental (secreto de Confesión). A ver qué dicen cuando la vean.

domingo, 26 de abril de 2015

En el Domingo del Buen Pastor

Buena foto de la imagen del Buen Pastor y de un pasillo de nuestro Seminario.
    Me parece que fue el 20 de abril de 1997 cuando, en una fiesta como hoy, se dedicó la Capilla del Seminario Menor de la Diócesis -me falta corroborar la fecha-. Quien la realizó fue Mons. Juan Bautista Morandini, entonces Nuncio Apostólico en nuestro país. En esa ocasión recibí, con mis compañeros, la Admisión a las Órdenes Sagradas, rito con que se pasa a "ser" oficialmente seminarista: la Iglesia recibe la intención del candidato para formarse y llegar a ser sacerdote, y el candidato se compromete, asimismo, con la Iglesia en su formación.

      Mons. Eduardo Fuentes ya estaba enfermo gravemente. Me parece que fue al final de la Santa Misa que se reprodujo la grabación de la voz de Monseñor pronunciando: "Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor", palabras del Salmo 121 con que tituló ese memorable mensaje.

     Han pasado los años. Recordamos a unos buenos pastores y encomendamos a otros, los actuales, especialmente al Santo Padre, a los Obispos y sacerdotes.

     En este domingo también encomendamos a los jovencitos que han venido a la convivencia vocacional en el Seminario. Han sido una veintena, procedentes del departamento de Sololá. Dentro de una semana, los de Chimaltenango, a quienes también encomendamos. ¡Qué buen regalo en el Domingo del Buen Pastor!

viernes, 24 de abril de 2015

Tantas cosas qué hacer que, ¿y el tiempo para Dios?

    Estoy a punto de caer rendido "en los brazos de Morfeo", como decía nuestro querido P. Patricio. Sí, hoy ha sido un día agotador. Lo había previsto: comenzaría la jornada muy temprano, con un viaje a Guatemala, a hacer una diligencia. Debía regresar pronto, pues debía seguir preparando clases. Por la tarde celebraría la Santa Misa, confesaría a un grupo de personas y daría clases. Además, tenía prevista una convivencia con un grupo de seminaristas. ¿En dónde iba a situar mis horas de rezar y dedicar tiempo a Dios?

     Les habrá sucedido varias veces: teniendo que vencer el sueño y el cansancio, se han sobrepuesto para, acordándose frecuentemente de Dios durante el día, sacar unos ratos exclusivos para tratarle.

     ¡Y salió, con la ayuda de Dios! Eso sí, hubo que estar vigilantes para no ir aplazando esos ratos. Ahora, a descansar, pues mañana se presenta alegre también, con muchos propósitos y trabajos.