martes, 21 de octubre de 2014

Karla, de Amatitlán..., ¡qué interpretación!

     Me ha dado mucha alegría este video: Karla Herrarte interpretando en un concurso "Sola otra vez" Karla es de Amatitlán. ¡Qué voz! Que disfruten el video.

Terminando el curso académico

     Escribo para no perder la costumbre, además de contar alguna cosa de nuestro quehacer en el Seminario.
     Esta semana la tendremos de exámenes, además de una cola en los primeros días de la próxima semana. Después, trabajo, para dar tiempo a los profesores a que terminen de calificar los exámenes y poder entregar notas. En efecto, “el peso del día” se va sintiendo, y ya dan ganas de terminar ya; sin embargo, no se trata sólo de terminar, sino de terminar bien.
     Me hace ilusión pensar en que varios de los nuevos Bachilleres del Seminario Menor ya hayan terminado, y ya estén en su casa disfrutando de un buen descanso. Muchos de ellos, según me contaba mi amigo el P. Julito, tienen intención de ingresar al Seminario Mayor. Desde luego que los estaremos esperando dentro de quince días, en que tengamos la convivencia vocacional, la convivencia de los jóvenes que muestran inquietud vocacional y ya estén más o menos preparados para ingresar el próximo 2015.
      Pero también los hay varios que vienen de las parroquias y no han pasado por el Menor. A varios de ellos ya conocemos por las convivencias a las que han venido.
     En fin, vamos a encomendarles para que la decisión suya sea ponderada, ilusionada, contrastada y, sobre todo, encomendada a Dios, quien decide sobre nuestra vida y nuestro camino.

domingo, 19 de octubre de 2014

Un video emotivo

    Llevo un tiempo irregular de escribir en el blog. Esperemos que pase pronto, cuando vayamos terminando el curso académico, que está “alegre”, con suficiente trabajo. Ahora, un video inspirador: ¿cómo compartirá Jesús los quehaceres de nuestra vida? Quizá sugiera una idea este video, que creo haber puesto en ocasión anterior.

martes, 14 de octubre de 2014

Una foto para el recuerdo

     Era el 3 de octubre pasado. Después de la peregrinación a la beatificación de D. Álvaro, ya nos tocaba volver a casa. Después de peregrinar por las basílicas patriarcales en Roma (San Juan de Letrán, Santa María La Mayor y San Pablo Extramuros; la de San Pedro ya la habíamos visitado), fuimos a hacer las últimas compras para traer algún recuerdo de la Ciudad Eterna (por eso las bolsas en la foto). Luego, nos fuimos a despedir de San Pedro, al menos a la plaza.
     Sugerí a mis papás que rezáramos por la Iglesia y el Papa, por sus hijos, mis hermanos, por toda la familia, por todas las intenciones que tuvieran en el corazón. Escuchaba a mis papás murmurar por debajo sus súplicas a Dios.
     Fue un acto de fe. Y lo hicimos explícito, según la sugerencia de los santos: rezamos un Credo, poniendo especial énfasis en “creo en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica”. Allí nos salía espontáneo completarla, como san Josemaría, con “… y Romana”.
    Y le agradecimos profundamente a Dios por el regalo que estábamos viviendo, por la suerte de vivir en carne propia la unidad y la universalidad de la Iglesia, la suerte de haber nacido y permanecer cristianos, de formar parte de esta Iglesia, Familia de Dios.
     Hubo lágrimas de emoción al despedirnos de San Pedro. Era la última mirada antes de regresarnos a casa, al día siguiente.
     Aunque a la distancia del Papa y de San Pedro —al menos físicamente, porque los llevamos en el corazón—, ahora nuestra vivencia cristiana se ha enriquecido con esta experiencia y queremos servirles más cercanamente.

domingo, 12 de octubre de 2014

En la fiesta de la Virgen del Pilar

Mis papás, rezando ante la imagen de la Virgen.
     Los últimos días han sido para mí de agradecimiento a Dios y a muchas personas por el reciente viaje de peregrinación que tuve con mis papás recientemente, con motivo de la beatificación de D. Álvaro.
     La foto que cuelgo, que no es de concurso, ciertamente, constituye un bello recuerdo de ese viaje.
     La tomé la noche del domingo 28, cuando llegamos a Zaragoza, España. A mis papás, con explicación en kaqchikel, les conté con brevedad la historia de los inicios de la devoción a la Virgen en ese sitio desde los albores del cristianismo: el Apóstol Santiago y la Virgen, el milagro de Calanda, la protección milagrosa de la Virgen el 3 de agosto de 1936 cuando las bombas arrojadas sobre la basílica no explotaron…
    Con devoción rezamos ante la imagen de la Virgen, en la Santa Capilla —me consta: mis padres rezaron por sus hijos, por su familia, por sus amigos, por la Iglesia…; yo hice un tanto igual—, besamos su santo pilar, adquirimos los listones tradicionales de la Virgen, visitamos el resto de la Basílica…
     Agradezco a Dios esa maravillosa experiencia.
El Rosario de Cristal, que el 13 de octubre se reza. Vean el video de abajo.

jueves, 9 de octubre de 2014

Gracias por su cercanía

     Agradezco de corazón las muestras de condolencia que me nos han demostrado a mí y a mi familia durante estos días, por motivo de la defunción de mi abuelo materno Clemente.
     Una muestra siempre bien agradecida es la compañía durante estos momentos dolorosos de la vida. Me comentaba un primo que, al comenzar la procesión hacia la Iglesia, había pocos hombros para cargar el féretro. No, no era que la gente no acompañara, sino que lo ha hecho un poco tarde… Pero, en la Santa Misa hubo mucha gente, una multitud. La procesión hacia el cementerio fue larga y concurrida. Aún con el chubasco repentino y breve con que nos sorprendió la llegada al cementerio, no fue motivo para que la gente se ausentara.
     Además, por los medios de comunicación han sido abundantes las muestras de cercanía y de cristiano acompañamiento, que agradecemos mi familia y yo de todo corazón.
     ¿Qué sentido tiene una vida, un tanto larga, de una persona, como la del abuelo? En algunas partes quizá signifique, incluso, en el peor de los casos, una carga para la sociedad y la familia. Pero, no lo es. Cada vida, tratando de cumplir la Voluntad de Dios en cada momento, siempre es buena en sí misma, querida por Dios. También, la vida de un abuelo constituye fundamento de unidad familiar. ¿Se han dado cuenta que, cuando los abuelos o los papás ya no están en la casa, es difícil que la familia se reúna ya?
     Esto es lo que deseo para mi familia, y la de cada uno de ustedes: la paz y la unidad familiar. Se hace más fácil pedírselas al Señor en estos momentos en que se trabaja en Roma en el Sínodo sobre la Familia, que también encomendamos.

martes, 7 de octubre de 2014

Descansa en paz, abuelo Clemente

    Después de un largo tiempo de no escribir en el blog, después de la singular experiencia de participar de la beatificación de Mons. Álvaro del Portillo en Madrid y luego estar tan cerca del Santo Padre, y también de estar celebrando hoy la fiesta de la Virgen del Rosario, escribo estas letras en honor de mi abuelo, el último de mis abuelos que quedaba vivo, de nombre Clemente. Falleció anoche, después de unas complicaciones clínicas y una relativamente larga vejez (me parece que llegó a 91 años).
    Su nombre era Clemente. Conozco unos episodios de su vida, tanto por lo que sé de mis papás como de lo que él mismo contaba. Cuando lo tuvimos en casa por una temporada, gustaba de contar sus historias juveniles y los azares de su vida. Gustaba de recordar su época de soldado y de político, y las diversas incidencias —muchas veces divertidas, otras no—, que le tocó vivir.
     Me parece que ha sido una gran oportunidad para practicar la unidad familiar —cuando están papá y mamá la familia está unida— y tener motivos de vivir el cariño propio de una familia y practicar los pequeños servicios para con él, en su caso, de recompensa y agradecimiento por su vida y su trabajo en favor de mis tíos y primos.
    Se cierra un capítulo en la vida de mis papás. En casa están todos tranquilos, con una paz piadosa y manifiesta. Mañana celebraré, Dios mediante, la Misa exequial. Les pido una oración por su alma.
        Descansa en paz, abuelo Clemente.

martes, 23 de septiembre de 2014

De viaje a la beatificación de D. Álvaro del Portillo

     Con la ayuda de tantas personas, este día viajaremos mis papás y yo, junto con un grupo de peregrinos guatemaltecos, a la beatificación de Mons. Álvaro del Portillo, primer Prelado del Opus Dei, que se llevará a cabo en Madrid el próximo sábado 27 de septiembre. Después, como colofón del regalo, viajaremos a Roma, videre Petrum, para ver y escuchar in situ al Santo Padre.
     Desde luego que los nervios están de punta, aunque las preocupaciones del quehacer diario lograron por un tiempo apaciguarlos. Ni tanto, cuando se entera uno de que su línea aérea (Air France) estaba de huelga…
     Les pido sus oraciones para que este viaje sea de mucho provecho espiritual y conversión personal, para gloria de Dios y bien de la Iglesia.

lunes, 22 de septiembre de 2014

El Papa en Albania

El Papa con Sor María Kaleta
    Geográficamente, sitúo en dónde está Albania, por mis clases de geografía. Es un país pequeño europeo, cercano a Grecia, con cerca de tres millones de habitantes. Allí estuvo el Santo Padre este fin de semana “a agradecer vuestro testimonio de fe”.
     El país tiene una amplia mayoría musulmana. Los cristianos, perseguidos durante el régimen comunista reciente, permanecieron en la clandestinidad.
     Hay tantas historias ejemplares. Una de ellas es la de Sor María Kaleta (85 años) que, entre muchas historias, contó al Santo Padre cómo bautizó “a la hija de un comunista con el agua de un canal y su zapato”.
     Dios bendiga a los albaneses y que la semilla del evangelio cunda en los corazones sedientos de Dios.

viernes, 19 de septiembre de 2014

A la beatificación de D. Álvaro del Portillo

Éste es uno de los carteles alusivos.
    D. Álvaro del Portillo fue un miembro del Opus Dei, laico primero y luego sacerdote, sucesor de San Josemaría al frente del Opus Dei, el primer Prelado.
     Dentro de una semana, el sábado 27, será beatificado en Madrid, para gloria de Dios y gracia para la Iglesia. Lo mismo que se decía de la canonización de San Josemaría, lo mismo puede decirse de esta beatificación: desde ahora, el nuevo beato será de toda la Iglesia.
     Han anunciado que la ceremonia de beatificación será transmitida por EWTN (sábado 27, a las 4am hora de Guatemala). A ver si se levantan a verla.
     Dios mediante, como gran regalo de Dios, tendré la oportunidad de participar de esta ceremonia en carne y hueso, viajando a Madrid, junto con mis papás. Esto será la próxima semana. Por lo que les ruego sus oraciones para que todo vaya bien, tanto a nosotros tres como al resto de los que viajarán para esta Misa.
     Encomienden esta intención, por favor.
     Éste es un video sobre él. Les dará una idea.

jueves, 18 de septiembre de 2014

En el mes del fervor patrio

     Después del fervor patrio de los días anteriores, oportunidad que aprovechamos para descansar un poco, hemos comenzado en el Seminario el último tirón del año académico, que culminará en octubre. Pero, personalmente, lo he estado viviendo con frenesí debido a que se me ha acumulado el trabajo, intentando adelantar algo de los próximos días.
     El día 15 de septiembre, lunes, tuve la oportunidad de visitar a unos amigos en San Martín Jilotepeque, yendo a uno de los parajes, atendiendo la invitación de hablar públicamente sobre la familia en el acto cívico de la escuelita.
     Me comentó uno de los sacerdotes amigos que no se acostumbra tal “discurso” en medio de un acto que suele ser más de honra “a la patria” que al mismo público. Es cierto. Esta fue una ocasión singular en la que la directora del plantel aprovechó la ventaja.
    Además, ¿pueden imaginarse a un sacerdote plantado ante el público en un acto cívico, totalmente “laico”? Pues, no hablé de religión —aunque argüí que enseñarle a los niños a temer (amar) a Dios les ayudaría a llegar a ser mejores ciudadanos—; sí del hombre, de la familia y de la educación de los hijos.
     Después me reuní con la familia —con los que pude— para compartir el escaso tiempo de descanso que me quedaba. Muy feliz.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Una soprano autodidacta de 9 años

     Después de unos días de intenso trabajo intelectual, el viernes constituye para mí un cambio de ritmo: me dedico a otros menesteres, también queridos para mí, que me ayudan a descansar un poco.
     Hoy me he topado con este video que cuelgo, tan sorprendente por la edad de la protagonista, grabación de la participación de Amira Willighagen en Holland's Got Tallent el año pasado, en cuyo concurso terminó ganando.
     El tema es muy sonoro para mí, me llega al corazón: "O mio bambino caro" (en traducción libre: ¡O querido niño mío!). Espero que les guste para relajarse y, si fuera el caso, que salte alguna lágrima.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Una vida entregada a Dios

     En el cumpleaños de la Virgen, quiero escribir someramente sobre algo que viví ayer, domingo.
     Había recibido la invitación el día anterior, junto con la noticia: Rosita estaba en casa y se iba a despedir de su familia, pues, por su entrega, va a viajar lejos para expandir el apostolado. Me invitaban a desayunar.
     La historia comenzó hace ya mucho tiempo. A ella la conocí hace más de doce años, cuando estuve encargado de la cuasi-parroquia de Concepción. En particular, con su niñez de entonces, me sorprendió por su vivacidad, su humildad y su capacidad desenvuelta, especialmente en el canto. Me recuerdo especialmente de esa Noche Buena del año 2003 en que se lució, junto con otras dos compañeras, cantando villancicos.
     Pasados los años, después de ausentarme yo de la parroquia, me enteré que el P. Juan Pablo había conseguido para ella la oportunidad de seguir estudiando en la Capital, en la escuela Zunil. Allí descubrió lo que Dios quería para ella: ser Numeraria Auxiliar.
     Ya no la había visto, debido a su vida entregada y la poca oportunidad de coincidir. Francamente, me ha sorprendido su gran personalidad. La veo transformada.
     Mientras su familia estaba triste —platiqué en kaqchikel con su mamá—, ella estaba muy optimista. “¿Cómo estás?”, le dirigí la pregunta usual. “Super bien”, me contestó, con una amplia sonrisa.
     Ayer se despidió de su familia y dentro de pocos días pegará el salto trasatlántico, para dirigirse a Estonia, nada más y nada menos. Dicen que el idioma de este país es el más difícil del mundo. Toda una aventura.
     La verdad, me han dejado tocado su ejemplo, su alegría y su vivacidad. Desde luego que tiene asegurada mi oración. Dios bendiga abundantemente su vida, su entrega, sus afanes apostólicos, a su familia también —sé lo que les ha costado este desprendimiento.
Ésta es la familia de Rosita. Junto a mí está Isabela, luego Rosita, luego su mamá. Luego están detrás una hermana más y una sobrina.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Busca a Dios en tu corazón y habla con Él

     Lo he leído y considerado en la carta pastoral del Prelado del Opus Dei (pueden leerlo aquí. Habla mucho de la devoción a la Virgen, cuyas fiestas celebraremos en este mes de septiembre).
     Me gustó mucho esa frase, citando el Padre a D. Álvaro del Portillo: “buscad a Dios en vuestro corazón y procurad hablar constantemente con Él”.
    Es verdad, buscamos a Dios en la creación —lo que está muy bien— o en su templo —en donde mora en el Sagrario—, pero pocas veces nos damos cuenta que está en nosotros y aprovechamos esa su inhabitación y compañía. Si lo hacemos, no habrá sitio extraño en que no le encontremos. San Pablo escribió que somos templos del Espíritu Santo (1Co 3,16; 6,19). Piénsalo detenidamente.
    Para hacer honor a San Agustín, en cuya fiesta no puse una letra alusiva debido a que estaba en retiro, recuerdo sus palabras tan conocidas, lamentándose no haber amado antes a Dios. No me resisto a transcribir este párrafo dorado de la espiritualidad, tan conocido por ustedes:
     “¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, mas yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti”.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Derogan la "Ley Monsanto"

     No termino de creer la noticia que me acaban de dar: que han derogado la “Ley Monsanto”, la que había puesto a temblar a medio Guatemala debido al impacto que tendría en la agricultura y la economía, considerando que nuestro país es eminentemente agrícola todavía —y no industrializada sino todavía muy elemental—. Pienso en mi padre y mi familia, que todavía viven de este modo de vida y trabajo.
     Anteayer, martes, Sololá estuvo paralizada —con la consiguiente pérdida económica que esto supone—, como habían amenazado los líderes indígenas, con el fin de presionar al Congreso de los diputados para derogar la bendita ley. Prevenidos, algunos debimos cambiar horarios para poder cumplir con nuestro deber académico.
     Tras esta experiencia del “poder” del pueblo, ¿qué imagen le queda como poder de presión? ¿Qué estaría dispuesto a hacer cuando algo no está bien?
     También, ¿qué imagen queda de los famosos y tan criticados diputados, que debían legislar buscando el bien común de los ciudadanos? Espero que no crean ellos que han hecho un favor al pueblo, votando por la derogación de la ley. ¿Cómo se presentarán, ahora, para pedir apoyo al pueblo?
     He escrito esto por la impresión que me ha causado. Me parece que el resultado fue bueno. Pobre mi gente que tiene que sufrir estas cosas, además de las propias de estar en vilo dependiendo de la fluctuación de los precios.
     Ésta es la noticia en Prensa LibreVean este trozo de una película de Cantinflas. Como si lo hubieran filmado para la ocasión.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

martes, 2 de septiembre de 2014

¿Por qué Dios quiere que nos confesemos?

     Estaba haciendo mi lectura espiritual con el libro “Señor, ten piedad” de Scott Hahn. Me ha sucedido, como en otras ocasiones, que sabes una cosa, pero hace falta que te la concreten en palabras. En esta ocasión se trata de por qué Dios quiere que nos confesemos. ¿Acaso no sabe Dios cuáles son mis pecados? ¡De sobra! ¿Entonces?
     Hay tantos ejemplos en la Sagrada Escritura. Está el de Adán (Gn 3,11) y el de Caín (Gn 4,9-10). Dios hace las preguntas para ayudar a que nos confesemos, no tanto porque no sepa los pecados.
     Confesar nuestros pecados nos ayuda a sacar lo que tenemos de malo dentro, nos ayuda a ser humildes, nos ayuda, en fin, a arrepentirnos de nuestras “metidas de pata”. Todo esto hay que hacer cuando uno se va a confesar sus pecados ante el sacerdote.
     Y ¿por qué ante un sacerdote? El hombre necesita de signos y símbolos. Jesucristo, pensando en nosotros los pobres hombres que necesitamos de signos, instituyó un sacramento para el perdón de los pecados y la necesidad de acudir a él para hacer tangible, sensible, que ha sido perdonado.
     Además, Cristo delegó en los sacerdotes su poder de perdonar, pues sólo Dios puede perdonar pecados (cfr. Mc 2,7). Por esto es que vamos a confesar nuestros pecados ante el sacerdote.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Una conversación cordial

      “Tanto en la Iglesia evangélica como en la Iglesia Católica hay gente buena”. En esto estábamos de acuerdo una señora y yo, una señora con quien tuve la oportunidad de conversar hoy, tratando de resolverle las dudas que me planteaba. Estaban participando de la conversación dos hermanas, que son católicas. Pero todo fue en un ambiente muy cordial, familiar diría yo.
     Me alegró mucho que las tres hermanas, que venían con dos niños, se llevaran muy bien. Ella, la señora “evangélica”, me planteó su situación, su juicio sobre la Iglesia y sobre la vida cristiana.
      Sin temor a escandalizar a nadie, le dije que no deje la iglesia en la que está, pero que trate de formarse, de conocer su fe, para mejor conocer y cumplir la Voluntad de Dios. Dios mediante, así conocerá la Verdad y la seguirá.
     Espero que esta conversación sea el inicio de una amistad cordial y enriquecedora para ambas partes.

domingo, 31 de agosto de 2014

Un día domingo maravilloso

Esta foto corresponde al grupo de jóvenes que vinieron a la convivencia vocacional en el Mayor.
     He puesto ese título porque, a esta hora, no se me ocurre otro, concreto, que describa el día con precisión. El adjetivo utilizado es genérico, por lo que no tengo temor a equivocarme.
     He celebrado la Santa Misa, como habitualmente cada semana, en Concepción, a temprana hora. Me he preguntado, y a mis acompañantes seminaristas también, si habrán entendido algo de mi kaqchikel aquellas buenas y sencillas gentes de Concepción. Confío en que el Espíritu Santo no deje de actuar.
     Seguí con la convivencia vocacional que habíamos comenzado ayer en el Mayor, con el optimista número de 18 jóvenes procedentes del departamento de Sololá. Se han sorprendido algunos muchachos, de los que vienen, verme con sotana en la entrevista, luego en la mesa de ping pong y  luego en pantaloneta, disfrutando “como un enano” de un emocionante y trepidante partido de basketbol. Me parece que eso ayudó a que me tengan menos miedo… Se han marchado, esperanzado yo de verles en la convivencia de noviembre, pues hay varios buenos y prometedores elementos.
     Por la noche he ido a visitar a una religiosa a quien han intervenido quirúrgicamente. Hemos platicado distendidamente con sus hermanas de religión, al menos durante un tiempo prudencial que le robé al horario normal del Seminario. Me alegró poder acompañarles un rato, augurándole una pronta recuperación.
     Por la noche he abierto el correo, he visto el “Face” y me he encontrado, de entre varios mensajes, dos que me han llamado la atención y quiero compartirlos. El primero es de una religiosa, mexicana, que me ha escrito esta maravillosa exhortación:
     “‘El sacerdote es la dignidad más grande que existe sobre la tierra, Y, ¿sabes por qué? Porque el sacerdote hace descender del cielo a Jesús; cuando él, en el momento de la Consagración, dice las palabras consabidas, en el mismo instante abandona el cielo y se oculta en la Hostias Consagradas, estando en todas y cada una como está en la gloria’ (Beata Madre María Inés Teresa Arias). Muy querido hermano Padre: Te comparto estas palabras que me han hecho meditar durante este día. Que Dios bendiga tu vida sacerdotal cada día. Y que Santa María de Guadalupe sea esa estrella que guíe tus pasos hacia la eternidad”. ¿Qué les parece…?
     Y, el segundo, es de mi amigo el P. Martín, que se encuentra ya en Pamplona, dispuesto a comenzar el curso del primer año de Derecho Canónico que fue a estudiar. Y me envía la siguiente imagen. Ver la imagen me hecho suspirar. Le envío un saludo cordial y mis oraciones que le he asegurado, para que el Espíritu le sople fuerte y sea su fortaleza, especialmente en las clases de Latín. Le hará falta…
El P. Martín me envía esta foto con la siguiente nota: ésta es una de las vistas del lugar en donde vivo...

viernes, 29 de agosto de 2014

Con las “pilas cargadas”

     Reajustando mis horarios, logré sacar tiempo para ir de retiro durante esta semana, con parte del clero de la Diócesis. Ha sido la segunda tanda de retiros para el clero.
     Estaba previsto que viniera a predicarlo el P. Emilio González, pero no ha podido ser. En su lugar, ha predicado el P. Abelardo. Y lo ha hecho magistralmente.
     El lugar, como lo había comentado, fue Karmel Juyú, un lugar espléndido para apartarse de la labor ordinaria, de las preocupaciones diarias, de los imprevistos frecuentes, de los agobios autoimpuestos.
     El lugar dista de San Andrés Semetabaj apenas unos dos kilómetros. Se sitúa en el filón de un monte, una de cuyas aguas da hacia “el lago más bello del mundo”.
     Los amaneceres fueron de ensueño. Personalmente, como fui uno de los últimos en situarme, me tocó la mejor habitación —según se quiera ver—, pues me dejaron la habitación que habían reservado para el obispo —que no tiene más particularidad que la de un vista preciosa, pues es una casa de retiro y todas las habitaciones son iguales—. Cada día, al despertar, corría la cortina y aparecía ante mi vista una maravilla de cuadro.
     Aunque he ponderado la preciosura del lugar, el tiempo de silencio y meditación fue la mejor parte. Los temas sugeridos —los clásicos de un retiro: el fin del hombre, el sacerdocio, esta vez: las bienaventuranzas— me han ayudado a replantearme mi lucha ascética en esta maravillosa vocación a la que me ha llamado el Señor.
     Buen tiempo de examen, nuevos propósitos, podríamos decir que vengo con “las pilas cargadas”. Dios me ayude —con la oración de ustedes— a luchar para conseguir esos propósitos, así como a mis hermanos sacerdotes que también estuvieron en retiro.
     Y, para terminar con broche de oro el día, hemos celebrado en grande el cumpleaños del P. Víctor, el rector del Seminario. ¡Qué fiesta!, digna de un rector.
Ésta es la imagen que tomé hoy, a primera hora de la mañana, desde la ventana de mi habitación.

Ésta es la foto conmemorativa, de los pocos que quisimos aparecer en la foto, al terminar el retiro.