jueves, 30 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 10,1-12. “En la casa en que entréis decid primero: paz a esta casa” (v. 5). El sacerdote, pero también todo cristiano, debe ser fermento de paz, armonía, alegría en su entorno. Pero no podrá serlo si antes no tiene paz en su corazón, si no está en paz con Dios y consigo mismo.

San Jerónimo, patrono de los biblistas


San Jerónimo (pintura de Giovanni Antonio Burrini)

San Jerónimo (347-420) es el patrono de los que se dedican al estudio de la Biblia. En su larga vida hizo una nueva traducción de ella –tomando en cuenta los originales y las traducciones– y que aún sigue vigente como versión oficial en la Iglesia latina (es la llamada “Vulgata”), escribió muchos comentarios a la Escritura, entre muchas cosas. Recurro a unas palabras del  Santo Padre sobre el santo que la Iglesia celebra hoy, para lección nuestra.

¿Qué podemos aprender nosotros de san Jerónimo? Me parece que sobre todo podemos aprender a amar la palabra de Dios en la sagrada Escritura. Dice san Jerónimo:  "Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo". Por eso es importante que todo cristiano viva en contacto y en diálogo personal con la palabra de Dios, que se nos entrega en la sagrada Escritura. Este diálogo con ella debe tener siempre dos dimensiones:  por una parte, debe ser un diálogo realmente personal, porque Dios habla con cada uno de nosotros a través de la sagrada Escritura y tiene un mensaje para cada uno.

No debemos leer la sagrada Escritura como una palabra del pasado, sino como palabra de Dios que se dirige también a nosotros, y tratar de entender lo que nos quiere decir el Señor. Pero, para no caer en el individualismo, debemos tener presente que la palabra de Dios se nos da precisamente para construir comunión, para unirnos en la verdad a lo largo de nuestro camino hacia Dios. Por tanto, aun siendo siempre una palabra personal, es también una palabra que construye a la comunidad, que construye a la Iglesia (Benedicto XVI, Audiencia General del 7 de noviembre de 2007).

miércoles, 29 de septiembre de 2010

En la fiesta de los Santos Arcángeles

Jn 1,47-51. “Verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre” (v. 51).

Hoy se venera la memoria de los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, memoria de honda raigambre en toda la Tradición de la Iglesia. El nombre de Miguel (en hebreo, ¿Quién como Dios?) recuerda el combate librado por este Arcángel y los ángeles fieles contra Lucifer y sus seguidores que se rebelaron contra Dios y fueron precipitados al infierno (cfr. Ap 12,7-12). Gabriel (en hebreo, Fortaleza de Dios) fue elegido por Dios para anunciar a María el misterio de la Encarnación. El nombre de Rafael (en hebreo, Medicina de Dios) evoca su misión de médico y compañero de viaje del joven Tobías (tomado del Misal Romano, editado por Jaime Socias).

Feliz día de su santo a todos los "Migueles", "Gabrieles" y "Rafaeles". En "mi casa" somos tres los que celebramos hoy nuestro santo.

Añado ahora una meditación de D. Luis de Moya, de quien tendrán alguna referencia. Si no, me lo dicen.


martes, 28 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 9,51-56. “Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?” (v. 54). Distinta la reacción del Señor de la de Santiago y Juan. El Señor les enseña -nos enseña- que es preciso querer a todos, comprender incluso a quienes no nos comprenden.

Orgulloso de ser "Chapín"


El día de ayer, en Prensa Libre, aparecía una entrevista hecha a Carlos Vogeler, director regional para las Américas de la Organización Mundial de Turismo (OMT), y sugirió una mayor coordinación entre el sector público y privado para el desarrollo del turismo, que tiene un gran potencial en el país. Efectivamente, Guatemala tiene gran potencial turístico, no sólo por su historia y su riqueza natural, sino principalmente por su gente.

Hace unas semanas un amigo sacerdote volvió de visitar Guatemala, promocionando la Facultad de Teología de la Universidad. Después de volver, al verme, me dijo: “No me dijiste que a un guatemalteco se le llama ‘chapín’”.

Por cierto, a ciencia cierta no se sabe de dónde procede la palabra “chapín”, aplicada a los guatemaltecos. Aunque hay teorías, parece ser que fue un título despectivo y que luego fue perdiendo esa característica negativa. Así como el gentilicio de Costa Rica es “costarricense” –y no “tico”–, así el de Guatemala es “guatemalteco”. ¡Vivan los chapines!



Orgulloso de ser "chapín" es el título de la canción que canta Nelson Leal, canción de fondo de este video sobre Guatemala.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 9,46-50. “El menor entre todos vosotros, ése es el mayor” (v. 48b). Humildad, porque eres pequeño y no puedes hacer nada sin Dios (cfr. Jn 15,5). “No eres humilde cuando te humillas, sino cuando te humillan y lo llevas por Cristo” (Camino 594).

Pensando en el “ahora”


Ayer considerábamos la parábola del rico que se banqueteaba espléndidamente todos los días y el pobre Lázaro (Lc 16,19-31).

Ayer también, después de un tiempo de convivencia con otro sacerdote y comer a mediodía, me tomé un tiempo para jugar un buen partido de futsala, lo que las capacidades logran todavía. Al volver del polideportivo, con el cuerpo muy pero muy cansado, en una tarde un poco fresca, me asaltó el siguiente monólogo:

“Lázaro, después de una vida llena de lo que el hombre desearía evitar siempre, fue llevado al cielo. Y tú, ¿quieres ir al Cielo?
Pronto vino la respuesta: “¡Claro que sí!”
Luego, otra pregunta: “¿Ahora?”
“¿¡Ahora!?”

domingo, 26 de septiembre de 2010

El rico "epulón" y el pobre Lázaro


Am 6,4-7; Sal 145, 7-10; 1Tm 6,11-16; Lc 16,19-31.
Esta parábola pronunciada por Jesús que nos presenta el evangelio de la Misa, recoge la enseñanza sobre el drama del pobre que sufre y de la ingratitud del corazón humano cuando es egoísta. Quizá la principal lección de la parábola sea la de la retribución de las obras de la vida presente.

Una de las intrigas mías es la posibilidad de que, en el infierno, las almas puedan tener sentimientos buenos. En la parábola, el rico pide, humildemente, un favor pequeño, de aquél a quien negó un favor igual de pequeño, teniéndolo en su mano. Después, busca beneficiar a sus hermanos que aún están en la tierra, para que no obtengan el mismo sufrimiento que él tiene.

Quizá tengan esos sentimientos buenos, como una forma de sufrimiento con que les atormente el demonio, ya que aquí no los han tenido.

Lo reprobable de la actitud del rico es saciarse –en exceso– y no pensar en su prójimo. Es claro que algo hay que sacrificar: si no es en esta vida, será en la otra. Lo triste es que, para los que quieran, ya no tendrán la oportunidad de enmendarse la plana.


Esperemos no tener que comprobar -Dios no lo quiere- si es cierto o no lo de los sentimientos buenos de los condenados.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 9,43b-45. Jesús anuncia su pasión, pero los discípulos no entendían. “Y les daba miedo preguntarle sobre el asunto” (v. 45b). Preguntar indica interés, propósito de aprender. Pero, el peligro es no querer mejorar, no querer salir de la comodidad y complicarse. Jesús: dame fuerzas para salir de mi comodidad y complicarme la vida por amor tuyo

Historia de las JMJ

¿Cómo surgieron las JMJ?

Quienes han tenido suerte de participar de una actividad semejante, saben que han sido privilegiados. También la gracia de Dios actúa a manos llenas aquí. Y una de las consecuencias que más me entusiasma es que muchos jóvenes abren los ojos aquí y descubren que Dios les llama a una mayor entrega, también en la vocación sacerdotal y religiosa. ¡Cuánta razón tenía el recordado Mons. Eduardo Fuentes! Quería que la Jornada de la Juventud en Sololá tuviera siempre esa impronta vocacional.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 9,18-22. “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? -- El Mesías de Dios”. Mesías significa "Ungido", el esperado Salvador del pueblo de Israel. Y para ti y para mí, Cristo ¿es el Salvador?

Ars longa, vita brevis


Anoche, viernes, tuvimos una tertulia en la que D. César Izquierdo –ahora, vicedecano de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra–, asiduo lector, nos ha presentado una serie de libros de literatura, desde los clásicos hasta los más modernos, más modernos.

Varios argumentos nos ha dado para  incentivarnos a leer. Por ejemplo, cómo uno que lee –además de los libros propios de estudio– aprende a escribir (aprende a utilizar los signos de puntuación, su vocabulario se enriquece…); además, la cultura se enriquece –para alguien que estudia es fundamental–; para descansar. Alguno apuntó también que el internet –tan buen instrumento– puede robar mucho tiempo para la lectura.

D. César terminó animándonos con el aforismo latino con el título de esta entrada: Ars longa, vita brevis (el arte –expresión del espíritu– permanece; la vida es breve).

jueves, 23 de septiembre de 2010

"Será bandera discutida"


Será bandera discutida, dijo de Jesús el anciano Simeón. Así fue el Santo Padre en Inglaterra, aunque fueron más los aplausos que las protestas y críticas que recibió en su viaje al Reino Unido. Uno de los temas, el más recurrentes para los medios de comunicación ascépticos, fue el de los abusos de sacerdotes a niños. Sin embargo, hay voces a favor de la Iglesia y del Papa en el mundo de la comunicación honrada de los que están fuera de la Iglesia. He aquí este artículo, tomado de aciprensa.
Un reconocido columnista ateo denunció que la prensa secular inglesa desinforma a sus lectores al afirmar que en los últimos 50 años unas 10 mil personas sufrieron una violación por parte de sacerdotes.
"¿En realidad 10 mil niños en Estados Unidos y otros miles más en Irlanda fueron realmente violados por sacerdotes católicos? En una palabra, no", escribió Brendan O’Neill, editor de la revista de humanidades Spiked.
"Lo que ha sucedido es que en el cada vez más agresivo y casi inquisitorial mundo del lobby ateo y antipapa, toda acusación contra un sacerdote católico se ha colocado bajo el título de ‘violación’ y ha sido descrita como verdadera sin importar si ello terminaba en juicio o en una condena", explica.
Para O’Neill, "la frase ‘sacerdote pedófilo’ se ha convertido en parte habitual de la jerga cultural cotidiana y hace que muchos, cuando leyeron en el diario Independent (de Inglaterra) la semana pasada que "más de 10 mil niños han salido a la luz a decir que fueron violados (por sacerdotes católicos), hayan pensado probablemente, ‘sí, es posible’. Pero lo cierto es que no es verdad".
El columnista explicó que de las 10,776 acusaciones entre 1950 y 2002 contra 4,392 sacerdotes en Estados Unidos, solo 1,203 fueron consideradas violaciones. Cuestionó la manipulación de las cifras que hace Independent y precisó que para el lobby ateo y antipapa "todo sacerdote es culpable de lo que se le acusa sin importar si fue imputado o no por una corte".
O’Neill también sostiene que "en 2009 la prensa irlandesa y británica dio a conocer que ‘miles de niños fueron violados’ por sacerdotes católicos y religiosos en escuelas de Irlanda. La realidad es que 242 varones presentaron 253 informes sobre abusos sexuales en estas escuelas ante la Comisión que investiga el tema. De estas, solo 68 resultaron ser violaciones".
"Una vez más, no todas las alegaciones resultaron en condenas. Algunos informes involucran a sacerdotes que ya habían muerto, y de los 253 informes se tenía que 207 eran anteriores a 1969, 46 a la década de los '70s y '80s".
"¿Cómo entonces 68 acusaciones sobre violación hechas contra el personal de escuelas irlandesas en un periodo de 59 años se pueden traducir en titulares que hablan de miles de violados?" cuestiona O’Neill y él mismo contesta: "una vez más, todo lo que tenía que ver con golpes, abusos o maltratos –que sufrieron miles de irlandeses en escuelas– fue colocado junto la palabra violación, creando la imagen de ser una institución religiosa que viola niños diariamente".
El editor de Telegraph Blogs y experto en religión, Damian Thompson, comentó la columna de O’Neill y señala que "nos ha hecho un servicio al escribir este artículo en la víspera de la visita del Papa (al Reino Unido). Y, por favor, no es necesario que me recuerden los viles actos que fueron cometidos contra niños por algunos del clero católico. Los conozco. Yo escribía artículos sobre el escándalo de los sacerdotes pedófilos a principios de los '90s cuando ni la Iglesia ni la opinión pública parecía tan interesada en el tema".
Por esa época, prosigue Thompson, "también escribía escépticamente sobre el ‘ritual satánico del abuso’ ¿Lo recuerdan? Para explicarlo en breve, muchas acusaciones sobre ‘abusos rituales’ resultaron ser infundadas. Sin embargo, quien se negara a ‘creer a los niños’ era denunciado por apología de la pedofilia".
Thompson señala que "claramente una pequeña minoría de sacerdotes eran abusadores, mientras que la evidencia de adoradores del demonio y pedófilos es virtualmente inexistente" y agrega que en los '90s "a los académicos o periodistas que hacían preguntas extrañas sobre las bases empíricas de las acusaciones de satanismo eran callados por un grupo cuyos miembros eran secularistas que odian la religión y protestantes extremistas. Llámenme paranoico, pero parece que esta antigua alianza ha vuelto nuevamente a las andadas".
Para quien quiera y pueda leer el artículo en inglés, pinche aquí.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

En las fiestas de San Mateo y la Virgen de los Parrales

La Virgen de los Parrales, en su ermita

Ayer sí que estuve muy entretenido. Ayer, día 21, celebramos la fiesta de San Mateo, patrono de Logroño, y también de Baños de Río Tobía, parroquia de mi amigo el "Padre Luis".

Después de llegar de Villamediana de Iregua, hemos llegado a Baños de Río Tobía para concelebrar la Misa de la fiesta, a las 12 del mediodía. Tenía el gran gusto y el honor de predicar en esta Santa Misa. Concelebramos unos cuantos sacerdotes. Después de la Misa, la procesión con el patrono. Todos han concidido en que este año ha habido más gente en la procesión, animada por la tradicional danza de un grupo de jóvenes bañejos, para deleite de los que acompañaban la procesión.

Entrada la noche participamos de la Salve, en honor de la Virgen de los Parrales, una tradición del pueblo de gran devoción. Este año ha sido especial: se contó con la presencia de D. Juan José, Obispo de la Diócesis. Es un celebración devota y familiar en la que se ha rezado el santo Rosario, el Obispo ha predicado, se ha cantado con gran devoción y contento la Salve, y luego se ha pasado a venerar la imagen de la Virgen besando su medalla. Para completar este día de fiesta hubo juegos pirotécnicos iluminando la noche.


Ayer fue el día de San Mateo. Hoy es la fiesta de la Virgen de los Parrales. Todo el pueblo se ha volcado igualmente. Hoy habrá igualmente Misa concelebrada, y luego la procesión con la Virgen a su ermita.


Felicitamos al P. Luis por las fiestas de Baños y a todos los bañejos.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 8,16-18. “Nadie enciende un candil y lo tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; lo pone en el candelero para que los que entran tengan luz” (v. 16). Has de ser como la lámpara del sagrario, que arde sin prisas y sin pausas, anunciando la presencia del Señor, gastar la vida por Él hasta el último suspiro.

Discurso del Santo Padre en Westminster Hall

Son contundentes las palabras del Santo Padre, una lección magistral sobre doctrina social y libertad religiosa, muchas veces reclamada a la Iglesia pero negada para ella. Este discurso lo pronunció en Westminster Hall, ante la cúpula política y social del Reino Unido. Les aconsejo leer al menos las letras en color azul, porque son verdaderamente formativas.



Señor Orador

Gracias por sus palabras de bienvenida en nombre de esta distinguida asamblea. Al dirigirme a ustedes, soy consciente del gran privilegio que se me ha concedido de poder hablar al pueblo británico y a sus representantes en Westminster Hall, un edificio de significación única en la historia civil y política del pueblo de estas islas. Permítanme expresar igualmente mi estima por el Parlamento, presente en este lugar desde hace siglos y que ha tenido una profunda influencia en el desarrollo de los gobiernos democráticos entre las naciones, especialmente en la Commonwealth y en el mundo de habla inglesa en general. Vuestra tradición jurídica –"common law"- sirve de base a los sistemas legales de muchos lugares del mundo, y vuestra visión particular de los respectivos derechos y deberes del Estado y de las personas, así como de la separación de poderes, siguen inspirando a muchos en todo el mundo.


Al hablarles en este histórico lugar, pienso en los innumerables hombres y mujeres que durante siglos han participado en los memorables acontecimientos vividos entre estos muros y que han determinado las vidas de muchas generaciones de británicos y de otras muchas personas. En particular, quisiera recordar la figura de Santo Tomás Moro, el gran erudito inglés y hombre de Estado, quien es admirado por creyentes y no creyentes por la integridad con la que fue fiel a su conciencia, incluso a costa de contrariar al soberano de quien era un "buen servidor", pues eligió servir primero a Dios. El dilema que afrontó Moro en aquellos tiempos difíciles, la perenne cuestión de la relación entre lo que se debe al César y lo que se debe a Dios, me ofrece la oportunidad de reflexionar brevemente con ustedes sobre el lugar apropiado de las creencias religiosas en el proceso político.


La tradición parlamentaria de este país debe mucho al instinto nacional de moderación, al deseo de alcanzar un genuino equilibrio entre las legítimas reivindicaciones del gobierno y los derechos de quienes están sujetos a él. Mientras se han dado pasos decisivos en muchos momentos de vuestra historia para delimitar el ejercicio del poder, las instituciones políticas de la nación se han podido desarrollar con un notable grado de estabilidad. En este proceso, Gran Bretaña se ha configurado como una democracia pluralista que valora enormemente la libertad de expresión, la libertad de afiliación política y el respeto por el papel de la ley, con un profundo sentido de los derechos y deberes individuales, y de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. Si bien con otro lenguaje, la Doctrina Social de la Iglesia tiene mucho en común con dicha perspectiva, en su preocupación primordial por la protección de la dignidad única de toda persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, y en su énfasis en los deberes de la autoridad civil para la promoción del bien común.


Con todo, las cuestiones fundamentales en juego en la causa de Tomás Moro continúan presentándose hoy en términos que varían según las nuevas condiciones sociales. Cada generación, al tratar de progresar en el bien común, debe replantearse: ¿Qué exigencias pueden imponer los gobiernos a los ciudadanos de manera razonable? Y ¿qué alcance pueden tener? ¿En nombre de qué autoridad pueden resolverse los dilemas morales? Estas cuestiones nos conducen directamente a la fundamentación ética de la vida civil. Si los principios éticos que sostienen el proceso democrático no se rigen por nada más sólido que el mero consenso social, entonces este proceso se presenta evidentemente frágil. Aquí reside el verdadero desafío para la democracia.


La reciente crisis financiera global ha mostrado claramente la inadecuación de soluciones pragmáticas y a corto plazo relativas a complejos problemas sociales y éticos. Es opinión ampliamente compartida que la falta de una base ética sólida en la actividad económica ha contribuido a agravar las dificultades que ahora están padeciendo millones de personas en todo el mundo. Ya que "toda decisión económica tiene consecuencias de carácter moral" (Caritas in veritate, 37), igualmente en el campo político, la dimensión ética de la política tiene consecuencias de tal alcance que ningún gobierno puede permitirse ignorar. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en uno de los logros particularmente notables del Parlamento Británico: la abolición del tráfico de esclavos. La campaña que condujo a promulgar este hito legislativo estaba edificada sobre firmes principios éticos, enraizados en la ley natural, y brindó una contribución a la civilización de la cual esta nación puede estar orgullosa.


Así que, el punto central de esta cuestión es el siguiente: ¿Dónde se encuentra la fundamentación ética de las deliberaciones políticas? La tradición católica mantiene que las normas objetivas para una acción justa de gobierno son accesibles a la razón, prescindiendo del contenido de la revelación. En este sentido, el papel de la religión en el debate político no es tanto proporcionar dichas normas, como si no pudieran conocerlas los no creyentes. Menos aún proponer soluciones políticas concretas, algo que está totalmente fuera de la competencia de la religión. Su papel consiste más bien en ayudar a purificar e iluminar la aplicación de la razón al descubrimiento de principios morales objetivos. Este papel "corrector" de la religión respecto a la razón no siempre ha sido bienvenido, en parte debido a expresiones deformadas de la religión, tales como el sectarismo y el fundamentalismo, que pueden ser percibidas como generadoras de serios problemas sociales. Y a su vez, dichas distorsiones de la religión surgen cuando se presta una atención insuficiente al papel purificador y vertebrador de la razón respecto a la religión. Se trata de un proceso en doble sentido. Sin la ayuda correctora de la religión, la razón puede ser también presa de distorsiones, como cuando es manipulada por las ideologías o se aplica de forma parcial en detrimento de la consideración plena de la dignidad de la persona humana. Después de todo, dicho abuso de la razón fue lo que provocó la trata de esclavos en primer lugar y otros muchos males sociales, en particular la difusión de las ideologías totalitarias del siglo XX. Por eso deseo indicar que el mundo de la razón y el mundo de la fe -el mundo de la racionalidad secular y el mundo de las creencias religiosas- necesitan uno de otro y no deberían tener miedo de entablar un diálogo profundo y continuo, por el bien de nuestra civilización.


En otras palabras, la religión no es un problema que los legisladores deban solucionar, sino una contribución vital al debate nacional. Desde este punto de vista, no puedo menos que manifestar mi preocupación por la creciente marginación de la religión, especialmente del cristianismo, en algunas partes, incluso en naciones que otorgan un gran énfasis a la tolerancia. Hay algunos que desean que la voz de la religión se silencie, o al menos que se relegue a la esfera meramente privada. Hay quienes esgrimen que la celebración pública de fiestas como la Navidad deberían suprimirse según la discutible convicción de que ésta ofende a los miembros de otras religiones o de ninguna. Y hay otros que sostienen -paradójicamente con la intención de suprimir la discriminación- que a los cristianos que desempeñan un papel público se les debería pedir a veces que actuaran contra su conciencia. Éstos son signos preocupantes de un fracaso en el aprecio no sólo de los derechos de los creyentes a la libertad de conciencia y a la libertad religiosa, sino también del legítimo papel de la religión en la vida pública. Quisiera invitar a todos ustedes, por tanto, en sus respectivos campos de influencia, a buscar medios de promoción y fomento del diálogo entre fe y razón en todos los ámbitos de la vida nacional.


Vuestra disposición a actuar así ya está implícita en la invitación sin precedentes que se me ha brindado hoy. Y se ve reflejada en la preocupación en diversos ámbitos en los que vuestro gobierno trabaja con la Santa Sede. En el ámbito de la paz, ha habido conversaciones para la elaboración de un tratado internacional sobre el comercio de armas; respecto a los derechos humanos, la Santa Sede y el Reino Unido se han congratulado por la difusión de la democracia, especialmente en los últimos sesenta y cinco años; en el campo del desarrollo, se ha colaborado en la reducción de la deuda, en el comercio justo y en la ayuda al desarrollo, especialmente a través del International Finance Facility, del International Immunization Bond, y del Advanced Market Commitment.Igualmente, la Santa Sede tiene interés en colaborar con el Reino Unido en la búsqueda de nuevas vías de promoción de la responsabilidad medioambiental, en beneficio de todos.


Observo asimismo que el Gobierno actual compromete al Reino Unido a asignar el 0,7% de la renta nacional a la ayuda al desarrollo hasta el año 2013. En los últimos años, ha sido alentador percibir signos positivos de un crecimiento mundial de la solidaridad hacia los pobres. Sin embargo, para concretar esta solidaridad en acciones eficaces se requieren nuevas ideas que mejoren las condiciones de vida en muchas áreas importantes, tales como la producción de alimentos, el agua potable, la creación de empleo, la educación, el apoyo a las familias, sobre todo emigrantes, y la atención sanitaria básica. Donde hay vidas humanas de por medio, el tiempo es siempre limitado: el mundo ha sido también testigo de los ingentes recursos que los gobiernos pueden emplear en el rescate de instituciones financieras consideradas "demasiado grandes para que fracasen". Desde luego, el desarrollo humano integral de los pueblos del mundo no es menos importante. He aquí una empresa digna de la atención mundial, que es en verdad "demasiado grande para que fracase".


Esta visión general de la cooperación reciente entre el Reino Unido y la Santa Sede muestra cuánto progreso se ha realizado en los años transcurridos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas bilaterales, promoviendo en todo el mundo los muchos valores fundamentales que compartimos. Confío y rezo para que esta relación continúe dando frutos y que se refleje en una creciente aceptación de la necesidad de diálogo y de respeto en todos los niveles de la sociedad entre el mundo de la razón y el mundo de la fe. Estoy convencido de que, también dentro de este país, hay muchas áreas en las que la Iglesia y las autoridades públicas pueden trabajar conjuntamente por el bien de los ciudadanos, en consonancia con la histórica costumbre de este Parlamento de invocar la asistencia del Espíritu sobre quienes buscan mejorar las condiciones de toda la humanidad. Para que dicha cooperación sea posible, las entidades religiosas -incluidas las instituciones vinculadas a la Iglesia católica- necesitan tener libertad de actuación conforme a sus propios principios y convicciones específicas basadas en la fe y el magisterio oficial de la Iglesia. Así se garantizarán derechos fundamentales como la libertad religiosa, la libertad de conciencia y la libertad de asociación. Los ángeles que nos contemplan desde el espléndido cielo de este antiguo salón nos recuerdan la larga tradición en la que la democracia parlamentaria británica se ha desarrollado. Nos recuerdan que Dios vela constantemente para guiarnos y protegernos; y, a su vez, nos invitan a reconocer la contribución vital que la religión ha brindado y puede seguir brindando a la vida de la nación. (…) Gracias y que les Dios bendiga a todos ustedes.

domingo, 19 de septiembre de 2010

"No podéis servir a Dios y al dinero"


Lecturas de la Misa: Am 8,4-7; Sal 112; 1Tm 2,1-8; Lc 16,1-13.

 “En resumen, no pueden ustedes servir a Dios y al dinero” (Lc 16,13).

Son claras las palabras del Señor. A los que manejan los bienes públicos –políticos, ecónomos, etc.–, ya les pedirá cuentas Dios mismo.

En lo que toca a cada uno de nosotros, hemos de examinar si nuestro corazón ha puesto en primer lugar a Dios –como debe ser– o al dinero. Pero siempre hay que ir a lo concreto, a lo pequeño, porque “el que es fiel en las cosas pequeñas, es fiel en las grandes; y el que es infiel en las cosas pequeñas, también es infiel en las grandes” (Lc 16,10).

Preguntas que pueden ayudar: ¿Cuido las cosas que uso, y les saco todo el provecho para no tener que gastar de más? ¿Hago limosnas con frecuencia? ¿Busco estar a la última moda? ¿Compro cosas sólo para aparentar?¿Me quita la paz no conseguir lo que quiero?

sábado, 18 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 8,4-15: La parábola del sembrador. “La semilla es la Palabra de Dios” (v. 11b). Por caminos diversos, la semilla es plantada en todos los corazones. Una única semilla, pero diversos corazones. Un solo tipo de corazón se necesita: el que da fruto. Pero debe dar fruto a corto plazo, en cosas pequeñas –aunque sea del tamaño de una cereza–, no sólo a largo plazo y sin concretar. ¿Qué fruto sabroso darás hoy, ofrecido a Dios?

El Papa en el Reino Unido

Como Sucesor de San Pedro al frente de la Iglesia, al Santo Padre le ha tocado hablar de todo y encontrarse con un sinfín de personajes de la cúpula política, religiosa y social del Reino Unido.

Ha alentado a los católicos a reconsiderar el ejemplo de algunos santos ingleses (Tomás Moro, Beda...) y a no dejarse llevar por la modas; pero también ha incentivado a los intelectuales y a todos a no dejarse llevar por las modas en el pensamiento, y a ser leales con la propia conciencia en la búsqueda de la verdad. Desde luego que desde el punto de vista del ecumenismo, este punto concreto tiene mucha repercusión. Gran ejemplo de este modo de proceder es el próximo beato el Cardenal Newman.

Seguiremos encomendando la visita del Santo Padre al Reino Unido.

En este primer video, cómo ha sido recibido el Santo Padre.



En este otro video, el importante encuentro del Santo Padre con el Primado de la Iglesia Anglicana.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 8,1-3: “[A Jesús] lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, (…) Juana, (…) Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes” (vv. 1c-3). Comenta san Jerónimo: “Asistían de sus bienes al Señor para que recibiese de ellas las cosas temporales, mientras ellas recibían de Él las espirituales. No porque el Señor necesitase comer a costa de sus criaturas, sino para ser el modelo de los maestros, los cuales deben contentarse con el alimento y el vestido de sus discípulos” (In Mat. 27,55).

¿Usted es el que atiende?

Íbamos un amigo y yo andando por las calles de Pamplona; se nos plantó una muchacha delante, y nos preguntó:


-- ¿Son "creyentes" ustedes?
-- Creo que sí...
-- Bueno, supongo que leen la Biblia... Ustedes saben que...


Quería decirle que estaba aprendiendo a leer la Biblia, pero no me dejó ni ocasión ni tiempo.
Dos días antes me sucedió también que, esperando a que me fotocopiaran algunas cosas en un puesto de la Universidad, se acercó un joven y me preguntó:


-- ¿Usted es el que atiende aquí...?


En ambas ocasiones iba con un cuello como el de la imagen... Es claro que si no hacemos algo, nuestra sociedad perderá su "cultura" y sus raíces cristianas.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 7,36-50. “Por eso te digo: sus muchos pecados están perdonados, porque tiene mucho amor; pero al que poco se le perdona, poco ama” (v. 47). ¡Cuánto amor derrocha Dios en la Confesión! Y con el perdón, viene la alegría.

Viaje histórico del Papa al Reino Unido

Este viaje (del 16 al 19 de este mes) tiene gran trascendencia para la unidad de la Iglesia; ha pasado tanto tiempo desde la división de los anglicanos en el siglo XVI. Hay muchos católicos en el Reino Unido, pero hay muchos hermanos nuestros que no están en plena comunión con la Iglesia.

El Santo Padre ha pedido oraciones por los frutos de este viaje apostólico, con ocasión de la beatificación del gran Cardenal Newman, infatigable buscador de la verdad.

Recemos mucho para arropar al Santo Padre, a semejanza de la iniciativa del video.


miércoles, 15 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Memoria de los Dolores de la Virgen María: Jn 19,25-27 ó Lc 2,33-35. “Y a tu misma alma la traspasará una espada (Lc 2,35). Si amas a la Virgen María –la amamos tú y yo–, que no seamos causa de dolor de nuestra Madre.

Los cristianos en China


En la Iglesia se conmemora hoy a la Virgen Dolorosa –en Sololá, al ser la patrona de la Diócesis, se ha celebrado el pasado domingo–. Me vino a la memoria otra “dolorosa”, de la que habla el Card. José Zen (Obispo de Hong Kong) en el prefacio de un libro impactante: “El libro rojo de los mártires chinos”, una serie de testimonio y relatos autobiográficos editada por Gerolamo Fazzini.

“La sangre de los mártires es semilla de cristianos”, dijo Tertuliano. Es penoso que la Iglesia sigue sufriendo en China. Pero lo más penoso es que hay una gran división en ella. Hemos de ayudar a nuestros hermanos chinos que sufren por defender su fe. El Cardenal narra la historia que recogemos aquí.

Había una familia, de apellido Zhu, que era particularmente conocida entre los católicos de Shangai y cuya historia ha conmovido a personas de todo el planeta. La señora Martina era viuda y madre de ocho hijos, cuatro de los cuales se convirtieron en jesuitas. Con la excepción de Miguel –que estaba en la Curia General en Roma– encarcelaron a todos los hermanos el 8 de septiembre (el mayor, Francisco Javier, ya estaba condenado a trabajos forzados desde hacía dos años). La señora Martina, llamada “la Dolorosa” de los católicos de Shangai, fue visitando a cada hijo en cada una de las prisiones donde estaban recluidos, durante casi tres años. Iba a pie, haciendo kilómetros, para ahorrar aquellos pocos céntimos que le permitían llevarles alguna cosa. Aunque los guardias la insultaban, animaba a cada uno de sus hijos a seguir adelante, a aceptar los sufrimientos, a conservar la confianza en Dios. Finalmente, sus hijos fueron trasladados a campos de trabajo en provincias lejanas y así, por más de veinte años, la señora Martina no los volvió a ver. Tuvo que esperar hasta los años ochenta para que fuesen liberados. No es el caso de Francisco Javier, quien murió en la cárcel en 1983. (p. 22).

martes, 14 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz: Jn 3,13-17. “… así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea tenga vida eterna en él” (vv. 14b-15). Cristo está alzado, en la Cruz. Con su muerte y resurrección nos ha conseguido la salvación. Él ya hizo Su parte, ahora te toca hacer la que te corresponde.

La Exaltación de la Santa Cruz


Me resulta especialmente aleccionadora la tradición de la Exaltación de la Santa Cruz. Cuando en el año 630 el emperador Heraclio recuperó las reliquias de la Santa Cruz -que  habían sustraído los persas cuando saquearon la Ciudad Santa-, quiso llevarla a hombros (en exaltación) hasta su primitivo lugar en el Calvario. Pero cada vez se le hacía más pesada. Zacarías, el obispo de Jerusalén, le dijo que debía despojarse de sus insignias de rey para poder hacerlo. El emperador, vestido pobremente y descalzo, entonces pudo llevar la Cruz hasta la cima del Gólgota.

Mons. Javier Echevarría propone tres formas de unirse, afectiva y efectivamente, a Cristo Crucificado:

1) “viviendo lo mejor posible la Misa, donde nos encontramos de modo sacramental, pero realmente, ante el divino Sacrificio del Calvario;”
2) “recibir con alegría las contrariedades y penas de nuestro caminar terreno”;
3) “buscar activamente la mortificación y la penitencia voluntarias, en las pequeñas cosas de cada jornada”.

Advierte también que “es “un error serio confundir la Cruz con la tristeza, con la resignación, con un panorama lúgubre, porque es todo lo contrario: nos trae y nos lleva a la felicidad que está en Cristo, y en Cristo crucificado”.

Pueden leer más, pinchando aquí.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Lc 7,1-10: "Señor (...), no soy digno de que entres bajo mi techo..." (Lc 7,7). Esto decimos antes de recibir la Comunión. Por nuestra pequeñez y nuestras caídas, no somos dignos de recibir a Jesús en la Eucaristía, pero lo necesitamos.

La película de tu vida

Ayer considerábamos la parábola del hijo pródigo (Lc 15,11-32). Hoy, un video.


¡Si pudiéramos retroceder en el tiempo! ¡Si pudiéramos volver atrás para enmendar nuestros errores! ¿Y si pudiéramos –en el momento de la muerte– echar para atrás? Pero no se podrá. ¡Ahora es el momento de cambiar!

domingo, 12 de septiembre de 2010

Un hijo pródigo como muchos



¡Pobre jovenzuelo! Tenía ganas de vida adulta. Tenía ganas de libertad, ese brebaje embriagador que gusta hasta el límite una vez que lo pruebas…

Ansias tenía de conocer mundo, de experimentar los placeres que presenta la imaginación; quería romper con toda regla y toda autoridad. No quería tener horarios ni ojos que le controlen: ser libre como el viento. Tenía dinero –se lo había dado su padre después de que se lo pidiera–, inteligencia, buen parecer y muchas ganas de “vivir”.

Pasó el tiempo. El dinero se le acabó, el tiempo se perdió, el cuerpo se marchitó, el alma se hastió. Pensaba llenarse de lo que el mundo ofrece…, y se quedó vacío. Las “cosas” no llenan: vacían.

Viéndose en tal tesitura, con el interior completamente vacío, se encontró con un psicólogo que, filantrópicamente, se ofreció a ayudarle a salir de ese abismo. Tuvo tantas sesiones con el profesional como pudo su escasa voluntad forzarle. Cada vez se desesperaba más, porque no encontraba sentido a su vida; intentó poner fin a todo.

Pero, de súbito, en ese instante que separa esta vida de la otra, se le presentó su vida a los ojos como en una película en flashback, ordenadamente, desde las vivencias más recientes hasta las más remotas, hasta que llegó su memoria a la casa paterna. Y allí se congeló la imagen...: vio a su padre anciano –¿estará vivo aún?–, enfermo, muy apenado por la partida del hijo. Se acordó del beso de despedida… ¡Cuánto dolor causado!, ¡cuánta desdicha!

Y se dijo: “Me levantaré e iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti…” (Lc 15,18), y se fue a confesar. Nunca había experimentado tanta alegría, tanta luz, tanto amor. “Un día en tus atrios vale más que mil en mi casa” (Sal 84,10).

"Os digo que, del mismo modo, habrá en el cielo mayor alegría por un pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse" (Lc 15,7).

sábado, 11 de septiembre de 2010

Evangelio del día

Evangelio del día: Lc 6,43-49. “Todo el que viene a mí y oye mis palabras y las pone en práctica… (…) El que oye y no pone en práctica…” (Lc 6,48-49). Tú y yo, ¿de cuál tipo de personas somos? ¿De los que oyen nada más o de los que oyen y ponen en práctica lo que ÉL nos dice? ¡Aún nos falta constancia para la práctica de las buenas obras! Más fuertes aún son estas palabras del Señor: “¿Por qué me llamáis: ‘Señor, Señor’, y no hacéis lo que digo?” (v. 46).