miércoles, 30 de junio de 2010

Décimo aniversario

Así éramos diez, casi once, años atrás...

Me levanté a temprana hora, pues debía cumplir con mis obligaciones pastorales. Trataba de prepararme bien a la celebración de la Santa Misa, después de confesar un rato. Un poco antes de comenzar la celebración, se aparecen por sacristía dos sacerdotes hablando italiano. Querían concelebrar. Me advirtieron que había una treintena de italianos más, además de “mis feligreses” habituales; los italianos iban camino de Santiago de Compostela. Esto hizo más emotiva la celebración.

Mi intención principal ahora es la acción de gracias por el décimo aniversario de nuestra ordenación sacerdotal, la de mis ocho compañeros y yo. Mis compañeros, para que se recuerden quienes los conozcan, son: los padres Fermín, Francisco, Víctor, Wilson, Julio, Alfredo, Juan Antonio, AdolFito. Si a veces me cuesta contarlos, ahora he escrito sus nombres de un tirón.

Diez años han pasado desde aquella fecha memorable del 30 de junio del 2000. Celebrábamos la Solemnidad del Sagrado Corazón y el fin del I Congreso Eucarístico Diocesano. La sede: Tecpán Guatemala, el estadio municipal. Veinte mil personas asistieron, más de cien sacerdotes. Mons. Raúl Antonio nos ordenó. Se estrenaba como “ordenante” con nosotros.

Son diez años que se han pasado como agua entre los dedos, aunque confiamos que esa agua haya caído en tierra para fecundarla y así nazcan y crezcan los árboles que den fruto.

No somos los mejores –eso salta a la vista–, pero dentro de nuestras debilidades hemos ayudado a tanta gente. En este día, les pido alguna oración por estos sacerdotes, para que sigamos siendo fieles.

¡Feliz Aniversario, compañeros sacerdotes! Mi felicitación desde España. Si logran celebrarlo juntos, participaré yo desde la distancia.

¡Ah! Y muchísimas gracias por las felicitaciones recibidas.

martes, 29 de junio de 2010

Andando por Pamplona

He salido pronto de casa. Caminando por la calle, con un sol esplendoroso de verano, intentaba ubicarme y tantear la dirección que debía tomar para llegar a donde pensaba ir. En la calle me encontré con muchas calcomanías y papeles tirados que decían: “29 J. Huelga General”. ¡Pero si es hoy!, pensaba yo.

Cuando ya llegaba a mi destino, me encontré con la huelga que anunciaban aquellos papeles. No eran más que unas cincuenta personas. El tema era el recorte de salarios y la cuestión de despidos…

Al llegar al sitio que quería, encontré un viento suave y una paz que no se encuentra fuera, en donde los vivos luchan por su vida. El sitio al que iba era el Cementerio general de Pamplona. Tenía deuda de ir a rezar un rato por el alma de D. Juan Izquierdo –es de arraigada piedad cristiana, fe auténtica en las postrimerías del hombre–, sacerdote Numerario a quien debo mucho como sacerdote y como persona. “Por sus frutos los conoceréis”, dijo nuestro Señor, aunque este fruto –me refiero a mí– no sea tan bueno. El 20 de junio se cumplió el quinto aniversario de su marcha al Cielo, desde donde nos seguirá echando una mano en nuestra lucha cristiana y sacerdotal. Antes de marcharme de Pamplona iré al menos otra vez a rezar allí.

Desde luego que la labor que realizó D. Juan Izquierdo perdurará y seguirá dando frutos.

lunes, 28 de junio de 2010

Experiencias de capellanía

Ésta es la Clínica Universitaria de Navarra, en la que ayudo sacerdotalmente.


Durante mis días de trabajo en la capellanía de la Clínica Universitaria -días que pronto acabarán-, me he enriquecido de más experiencias en estos días sacerdotales, cuando ya se acerca la fecha de aniversario de nuestra ordenación sacerdotal.

Me recuerdo de aquella señora que, con lágrimas, me decía que le daba gracias a Dios por todo, y que intentaba disfrutar también de todo, en lo honesto que nos ofrece la vida. Incluso, decía, intentaba disfrutar de cada amanecer, tan maravilloso que es; ¡cuánto nos hemos acostumbrado!, comentaba, y siempre es un espectáculo maravilloso.

Le pregunté a un hombre si podía contar su historia y me dijo que con gusto. Un hombre grande, grande, que al diagnosticársele cierta minusvalía, dejó de trabajar, pero que todavía gozaba de una pensión. Todavía es joven. No quería "no hacer nada", que se asoció a una organización "laica" como voluntario, y le asignaron un trabajo: ayudar a un ciego en lo que pueda. ¡Estuvo ayudándole ocho años, hasta que murió el ciego! Y lo más sorprendente -sorprendente en este medio en el que vivimos- es que llegó a quererle un montón, que estaba desconsolado por la defunción de su protegido. Y el ciego, también llegó a quererle tanto, mucho más que los de su propia familia. En vida, también estaba ayudando económicamente, dentro de sus limitaciones, a unos niños en Perú, para que pudieran estudiar...

En su Obituario, el joven éste le dedicó una espec
ie de oración, y terminaba así: "Fulano, hoy sí ya nos puedes ver".

jueves, 24 de junio de 2010

¿Qué significa "Guatemala"?

Suele darse la etimología siguiente: "Lugar de árboles". Sin embargo, con la deforestación indiscriminada de nuestros bosques, a ver si no hay que cambiar el nombre de nuestra nación más adelante...

Quizá estamos tan acostumbrados a "ver verde" por todos lados, no nos sentimos protagonistas de la conservación de la naturaleza. Pero ya se está dejando ver los horrores de la deforestación. Todavía estamos a tiempo.

Me han enviado este video, sobre una campaña nacional de reforestación. Ojalá los que estén por ahí puedan ayudar un poco.

¿Habrá sobrevivido aquella ceiba que se trasladó a terrenos municipales, cuando yo estaba en Parramos de "párroco"?

video

miércoles, 23 de junio de 2010

La amistad verdadera es perfecta y constante

Esta lectura es “larga”. Pero es preciosa. No puedo resistirme a ponerlo en el blog para quien se atreva a leerlo. Es una lectura que no defrauda. Se trata de una página del Tratado del beato Elredo (siglo XII) abad, Sobre la amistad espiritual. Yo me considero afortunadísimo por tener varios amigos.

Jonatán, aquel excelente joven, sin atender a su estirpe regia y a su futura sucesión en el trono, hizo un pacto con David y, equiparando el siervo al señor, precisamente cuando huía de su padre, cuando estaba escondido en el desierto, cuando estaba condenado a muerte, destinado a la ejecución, lo antepuso a sí mismo, abajándose a sí mismo y ensalzándolo a él: Tú -le dice- serás el rey, y yo seré tu segundo.

¡Oh preclarísimo espejo de amistad verdadera! ¡Cosa admirable! El rey estaba enfurecido con su siervo y concitaba contra él a todo el país, como a un rival de su reino; asesina a los sacerdotes, basándose en la sola sospecha de traición; inspecciona los bosques, busca por los valles, asedia con su ejército los montes y peñascos, todos se comprometen a vengar la indignación regia; sólo Jonatán, el único que podía tener algún motivo de envidia, juzgó que tenía que oponerse a su padre y ayudar a su amigo, aconsejarlo en tan gran adversidad y, prefiriendo la amistad al reino, le dice: Tú serás el rey, y yo seré tu segundo. Y fíjate cómo el padre de este adolescente lo provocaba a envidia contra su amigo, agobiándolo con reproches, atemorizándolo con amenazas, recordándole que se vería despojado del reino y privado de los honores.

Y, habiendo pronunciado Saúl sentencia de muerte contra David, Jonatán no traicionó a su amigo. ¿Por qué ha de morir David? ¿Qué ha hecho? Él puso su vida en peligro, mató al filisteo, y tú te alegraste. ¿Por qué ha de morir? El rey, fuera de sí al oír estas palabras, intenta clavar a Jonatán en la pared con su lanza, llenándolo además de improperios: ¡Hijo perverso y contumaz! -le dice-; sé muy bien que lo amas, para vergüenza tuya y vergüenza de la desnudez de tu madre. Y, a continuación, vomita todo el veneno que llevaba dentro, intentando salpicar con él el pecho del joven, añadiendo aquellas palabras capaces de incitar su ambición, de fomentar su envidia, de provocar su emulación y su amargor: Mientras viva sobre el suelo el hijo de Jesé, no estarás a salvo ni tú ni tu realeza.

¿A quién no hubieran impresionado estas palabras? ¿A quién no le hubiesen provocado a envidia? Dichas a cualquier otro, estas palabras hubiesen corrompido, disminuido y hecho olvidar el amor, la benevolencia y la amistad. Pero aquel joven, lleno de amor, no cejó en su amistad, y permaneció fuerte ante las amenazas, paciente ante las injurias, despreciando, por su amistad, el reino, olvidándose de los honores, pero no de su benevolencia. Tú -dice- serás el rey, y yo seré tu segundo.

lunes, 21 de junio de 2010

Geri's Game

Hay cosas tan simpáticas... Los cortos de Pixar -que de vez en cuando vemos en el inicio de una película de dibujos animados- son impresionantemente divertidos.

Este corto lo dedico a un amigo mío, que tiene un amigo semejante al de la “peli”.


domingo, 20 de junio de 2010

Consagración de Navarra al Sagrado Corazón


Los días 19 y 20 de junio (ayer y hoy), ha tenido lugar la consagración de Diócesis de Navarra al Sagrado Corazón, una iniciativa del Arzobispo, Don Francisco Pérez, para incentivar la profunda devoción. En Tudela ha sido ayer, y hoy en Pamplona, la Misa y la Consagración.
Ha habido cierto resquemor por parte de los políticos, a causa del carácter público del acto, pero también porque esta imagen de la foto -éste es un boceto en barro- estará expuesta al público. La imagen mide seis metros de altura, sobre una columna de quince metros que la hará perfectamente visible.
Qué alegría que haya estos incentivos. Me hubiera gustado asistir y apoyar in situ esta iniciativa del Arzobispo.

sábado, 19 de junio de 2010

Ser sacerdote

Anoche –más bien, de madrugada, hoy– estuve acompañando a una familia que tenía al padre –mayor él– muy enfermo, en peligro de muerte. Le administré el Sacramento de la Unción. Una hora después recé por su alma.

Es que, desde la semana pasada, estoy ayudando sacerdotalmente en la Clínica Universitaria de Navarra –¡otra vez!–.

Los días anteriores he visto a unos enfermos. Entonces, como en la oportunidad con que comencé estas letras, me ha tocado que escuchar, consolar, ayudar a levantar la mirada al Cielo, cuando la fragilidad humana ofrece una magnífica oportunidad.

En medio del dolor resulta menos arduo hablar-escuchar de Dios, entonces el hombre se siente más necesitado de quien le puede ayudar; si no es posible quitar el dolor o aliviarlo, lo que sí se puede es quitar o aliviar el alma con los Sacramentos y la oración.

La familia a la que acompañé con mi oración y con mis escasas y soñolientas palabras, estaba muy agradecida con el sacerdote. Les prometí que rezaría por el alma de su difunto padre en la Misa que celebraría pocas horas después y por ellos, familiares suyos.

¡Qué difícil será decir palabras de consuelo cuando no se cree en Dios! ¡Qué fácil es consolar remitiendo a Dios y consolarse en Dios! ¡Qué alegría ser sacerdote y ofrecer el bálsamo de los Sacramentos y la oración de la Iglesia!

jueves, 17 de junio de 2010

Sudáfrica 2010

Vamos de sorpresa en sorpresa en este mundial, como suele suceder en estas competencias. Los más prometedores están cayendo. Los mass-media habían hecho tanta propaganda a "la roja", pero España ha perdido su primer partido. Honduras ha perdido por la mínima diferencia ante Chile. Es la selección que representa a Centroamérica.

¡Cuánto sufren los hinchas apasionados! ¿Quién irá a ganar el mundial?

miércoles, 16 de junio de 2010

El Santo Padre habla del celibato sacerdotal

En la vigilia con los sacerdotes, una de las preguntas fue sobre el significado del celibato en la vida sacerdotal.

No sorprende que el “tema” esté de moda. Pero sorprende que quienes abogan por la supresión de esta “norma” –más que norma es un don–, no sean los mismos sacerdotes sino un resto de gente –incluidos algunos sacerdotes con ideas fritas que, evidentemente, le falta entender el hondo sentido de esta regalo de Dios.

Pregunta: Le pido humildemente, Santo Padre, que nos ilumine sobre la profundidad y el sentido auténtico del celibato eclesiástico.

Respuesta: El gran problema del cristianismo en el mundo de hoy es que ya no se piensa en el futuro de Dios: parece suficiente sólo el presente de este mundo. Queremos tener sólo este mundo, vivir sólo en este mundo. Así cerramos la puerta a la verdadera grandeza de nuestra existencia. El significado del celibato como una anticipación del futuro es justo abrir estas puertas, hacer más grande el mundo, mostrar la realidad del futuro que ya es vivida por nosotros como presente....

Por la sugerencia de un amigo, pongo este video.

martes, 15 de junio de 2010

San Josemaría, hombre de contrastes

La autora de "El hombre de Villa Tévere", Pilar Urbano, ofreció hace ya algunas semanas una conferencia en la Universidad de Navarra sobre San Josemaría. ¡Ella sí que sabe escribir! Les dejo con unas palabras suyas, escritas para un diario.

Cuando afronté la biografía de Josemaría Escrivá de Balaguer (“El hombre de Villa Tevere”, 1994), mi inquietante pregunta interior era si habría o no habría “hombre”; si, no disponiendo del personaje en vivo, tendría que vérmelas con archivos oceánicos de papel disecado y testimonios abstractos sin escenario ni acción. Ése era mi temor: encararme a un héroe de la virtud, muy elevado y sublime pero sin encarnadura.

Un protagonista de carne y hueso

A medida que exploraba, escena tras escena iba saliéndome al paso un protagonista de carne y hueso. Ciertamente, estaba ante un héroe cristiano; pero un héroe sin epopeya y sin aureola: un héroe de la cotidianidad, de lo común y corriente, de “lo tan real, hoy lunes”. Un héroe todoterreno. En cierto momento, incluso, creí estar simplemente ante un cura. Así lo decía él mismo al doctor Hruska, su dentista, cuando trajinando en sus maltrechas muelas le instaba “monsignore, quéjese, dígame si le hago daño”: “¡Haga, haga lo que necesite!” No se preocupe por mí ¡yo sólo soy …un cura!

Un cura sin parroquia, pero con feligresía por todo el planeta. Un cura chapado a la antigua quizá, con las devociones tradicionales de nuestros abuelos; pero tan anticipativo que, cuando expuso su doctrina en el Vaticano, le dijeron “llega usted con cien años de adelanto”. Un cura bienhumorado que llamaba a su sotana “esta funda de paraguas”: pero que cada mañana, al ir a ponérsela, la besaba. Un clérigo que se movía con más soltura por las calles de Madrid, de Roma o de Londres que entre rancias penumbras de sacristía. Un clérigo que, consciente de su ciudadanía civil, demandaba sus derechos con el aplomo de quien cumple sus deberes. Un clérigo paradójico que se definía “anticlerical”… por instinto de amor a la Iglesia.

O santo o rémora

No necesité romper ninguna estatua para tocar la humanidad del personaje que encaraba: un sacerdote que lo mismo se estremecía al consagrar el pan y el vino que al recibir las noticias de la invasión soviética de Checoslovaquia. Un hombre que en ocasiones firmaba al pie de sus cartas el pecador Josemaría y que, leyendo el periódico, lloraba por los pecados del mundo. Un buen pecador, pues. Alguien que se sabía herramienta deleznable –pero herramienta elegida y utilizada por Dios- para acometer una obra que le sobrepasaba. Alguien puesto en una escarpada disyuntiva: o era un santo, o era una rémora para su misión. Y a partir de ahí, una “determinada determinación” de que nada desviase su imparable impulso: hacer el Opus Dei para servir a la Iglesia y enloquecer de amor a Dios. Ése era mi personaje. Un santo. Un santo con sangre en las venas. Un hombre: tierra sagrada de miserias y de misterios. Un removedor de obstáculos. Un luchador en pie de guerra contra sí mismo. Un formidable mestizaje de barro y de gracia.

Los contrastes

Ahora bien, el hallazgo más inesperado fueron los contrastes. Cada vez que puse sobre mi escritorio una anécdota, una frase, una escena de la vida de Escrivá, supe que tenía delante los bornes terminales de unos hilos conductores: allí había una carga de electricidad… su talante, sus virtudes, sus actitudes vitales aparecían siempre en tándem de valores contrapuestos que, lejos de neutralizarse, generaban una tensión dinámica, o se enriquecían entre sí con gamas de matices, tornasoles, luces y sombras. El Escrivá brioso y emprendedor era a la vez un Escrivá enfermo en quien el alma tenía que tirar del cuerpo al final del día. El Escrivá alegre, bromista y con la canción a flor de labios era también el Escrivá asceta, mortificado y ayunador. El Escrivá que desarrollaba extenuantes jornadas de viajes sin un minuto de holganza, y para quien descansar significaba “trabajar en otra cosa”, era un Escrivá sin planning y sin reloj: “mi planning está en las manos de Dios”; “no necesito reloj: detrás de una cosa viene otra”; “no tengo tiempo de pensar en mí”. El Escrivá que subía a predicar a los escenarios, y cuyo magnetismo percutía y arrastraba muchedumbres, era el mismo Escrivá empeñado en su propio eclipse: “ocultarme, eso es lo mío: que sólo Jesús se luzca”.

Los contrastes que he observado en Josemaría Escrivá no se contrarrestan sino que cada uno realza a su valor opuesto y da garantía de él. En el plano moral, vienen a ser lo que la piedra de toque del platero: el jaspe que imprime sobre el buen metal una seña –un “contraste”- como aval de su nobleza. En Escrivá cada contraste autentifica la buena ley de una virtud. Así, no es la ausencia de lágrimas, sino la sonrisa abriéndose paso entre las lágrimas, lo que da fe de un sufrimiento asumido por amor. Igual que lo que permite hablar de la pobreza buscada como virtud no es el sobrellevar una situación de penuria, sino el rasgo pródigo con aquel otro que carece todavía más; rehusar lo superfluo o privarse de lo necesario, aun teniéndolo a mano.

La revolucionaria novedad del Opus Dei

No es éste el ámbito para relatar con viveza el caudal de episodios –constan testificados- en los que se ve a Escrivá, en privado o en público, encarnando un sinfín de pares de contrastes virtuosos; pero sí mencionaré algunos ilustrativos:

La revolucionaria novedad del Opus Dei, que no inventa nada: como toda revolución, vuelve a los orígenes; y en esa pristinidad redescubre de modo radical que todo hombre, por el hecho de haber nacido, está diseñado para la santidad; y que son los cristianos quienes tienen la energía -¡el espíritu!- para animar desde dentro la sociedad civil, estableciendo la ciudad de Dios en la ciudad de los hombres. Y ése es el sentido cabal de la Historia.

La vida de Escrivá, como apuesta de esperanza. Su siembra feraz –también todoterreno y a voleo- con ubérrimas cosechas de vocaciones para la Iglesia. Y su fatigosa caminata jurídica, hallando lo que no busca y buscando lo que no halla. No lo halla pero sabe que existe. Muy temprano, ya vio la fórmula idónea para el Opus Dei. Sin embargo, han de pasar cuarenta años hasta que la Iglesia la habilite. En ese tiempo, Escrivá no se cruza de brazos. De sol a sol, se embebe en una tarea ardua porque hay que desbrozar caminos no transitados desde hace diecisiete siglos: las avenidas por donde los laicos, the ordinary people, puedan llegar a ser de verdad “gente santa, pueblo sacerdotal”. El esfuerzo exige también muñeca de precisión: ni de lejos ha de parecer que pleitea con la Santa Sede. Con todo, siendo Escrivá de esos constructores que no se conforman con cubrir aguas, sino que rematan poniendo la última piedra, morirá sin ver la Obra erigida en Prelatura Personal.

lunes, 14 de junio de 2010

El volcán Pacaya no para...

Siguen las noticias a causa de la erupción del volcán Pacaya, en Guatemala. En Prensa Libre aparecía una estimación de las pérdidas, especialmente en el sector agrícola, causadas por la erupción.
No habíamos visto tal espectáculo en Guatemala. ¿Se estará acercando el fin del mundo? Dios lo sabe.







Este último video es de un aficionado, del 7 de marzo de este año. Ya entonces el Pacaya jugaba -eso parece- y anunciaba lo que haría luego. ¡Pobres los guatemaltecos que están sufriendo!


domingo, 13 de junio de 2010

El "termómetro" de Simón y el de Jesús

La liturgia de la Misa nos presenta la escena evangélica del encuentro de Jesús con Simón el fariseo y con la mujer pecadora (Lc 7,36-8,3).

El "termómetro" de Simón, el fariseo

Simón, el fariseo, juzga a Jesús, quizá automáticamente, sin darse cuenta que lo está haciendo...: "".

Pero también juzga a la mujer: sabe que es una "pecadora" -no hace falta que expliquemos lo que esto quiere decir en este contexto-.

¿Cuál es el "termómetro" de Simón? Es la apariencia, el exterior.

El "termómetro" de Jesús

Mas, ¿cuál es el "termómetro" de Jesús? El amor.

Vio en Simón un cierto amor (un prestamista a quien se le ha perdonado poco), un afán de querer portarse bien -al menos en su forma de pensar-, de querer amar a Dios y a los demás.

En cambio, juzga a la mujer no por lo exterior, por la apariencia; deja a un lado sus pecados de la vida pasada, porque ve en ella contrición, ve amor.

Tu "termómetro"

Y tú, ¿con qué "termómetro" mides?

sábado, 12 de junio de 2010

La culminación del año sacerdotal en Roma

Tan siquiera un video para ver más o menos cómo estuvo el extraordinario ambiente de la culminación del año sacerdotal. A seguir encomendando a todos los sacerdotes.

Culminación del Año Sacerdotal en Guatemala

He recibido un mail de un amigo “cuasipresbítero” que reseña la culminación del Año Sacerdotal en Guatemala. La sede fue Esquipulas, a los pies del Santo Cristo Negro.
La noticia fue muy agradable. El día principal ha sido el 10 de junio, jueves. Llegaron alrededor de 400 sacerdotes de todo el país, 12 obispos. No sé si cuando vino la última vez el Papa Juan Pablo II a Guatemala hubo tantos sacerdotes como ahora.
Desde luego, la Diócesis de Sololá-Chimaltenango se hizo presente; veo unas caras conocidas en las fotos.
Dios bendiga a todos los sacerdotes, Dios bendiga a los sacerdotes de Guatemala. Saludos desde este blog, desde España.

viernes, 11 de junio de 2010

Felicitación en su fiesta a...

Hoy, solemnidad del Sagrado Corazón, me he recordado de encomendar a las Hijas de Santa María del Corazón de Jesús, Comunidad a la que conocí hace ya varios años, con ocasión principalmente de su llegada a Guatemala y a Sololá, concretamente, y se ha hecho cargo de la Administración en el Seminario Mayor de Sololá. ¡Cuánto debe la Diócesis a estas religiosas por su labor escondida!

Desde este blog enviamos a las Hermanas un cordial saludo y una felicitación en esta Solemnidad.

Quien quiera conocer un poco más de ellas, puede ver su página web.

La clausura del año sacerdotal en Roma

Aunque no hayamos podido ir a Roma para acompañar "en cuerpo presente" al Santo Padre, participando de la santa Misa, lo hemos hecho con la fe y la oración, ayudados por los medios de comunicación -no precisamente por los canales de tv, pues no lo han transmitido, sino por medio de ewtn on line-. ¡Quince mil sacerdotes! Era conmovedor ver a tantos sacerdotes. Ya pondremos algún video de la actividad. Ponemos algo al menos de la víspera.





jueves, 10 de junio de 2010

En la víspera de la clausura del año sacerdotal


Mañana, solemnidad del Sagrado Corazón, culminará el año sacerdotal. Algunos amigos míos sacerdotes han viajado a Roma, otros han estado allí estudiando, atendiendo la convocatoria y la invitación del Santo Padre para esta celebración, en la conclusión del Año Sacerdotal. ¡Qué alegría para ellos!

Leyendo las consideraciones de un sacerdote amigo, me preguntaba por lo que este año sacerdotal pudo dejarme, como sacerdote. Cada quien puede hacerse esta pregunta también.

Las circunstancias en que se ha estado desarrollando mi vida estos dos últimos años me han permitido enriquecer mi experiencia y valorar el sacerdocio, encarnado en cada uno de los sacerdotes que he hallado en mi camino.

Los cristianos –y los hombres todos– no palpan el “sacerdocio” de Cristo sino encarnado en cada sacerdote. Hace falta fe para aceptar que Cristo actúa por medio de “este” sacerdote “que tengo en frente”.

Antes que al resto del pueblo fiel, los sacerdotes somos los primeros beneficiados de la proclamación del año sacerdotal, especialmente en la toma de conciencia de este don que Dios nos ha dado.

Los laicos han sabido apreciar más el don de los sacerdotes a la Iglesia y, además de acercarse más y ayudar, han rezado más por sus pastores.

Una guinda ha sido los ataques al sacerdocio por parte del “mundo” –y por algunos desde dentro de la Iglesia–, que han cribado el trigo para que sea mejor ofrenda para el sacrificio.

Aunque no podamos estar en Roma para la clausura del Año Sacerdotal, acompañaremos a toda la Iglesia en este “sentir con la Iglesia”.

miércoles, 9 de junio de 2010

Simpática conversación

No son éstos los protagonistas, pero son parecidos -bueno, más o menos-.

Delante de mí se desarrolló la siguiente conversación, en el ascensor, subiendo tan sólo cuatro plantas de la Biblioteca Central de la Universidad:

-- ¿Estás haciendo Derecho? –le pregunta un joven simpático a una joven negra, también simpática.

-- No –le responde ella.

-- Es que te he visto en el edificio de Derecho.

-- He estado apareciéndome un poco por allí. Estoy haciendo Filosofía.

-- ¡Tú te lo pierdes! –le dice él, con aire gracioso pero con la subconciencia de bilbaíno.

Y ella le responde:
-- Soy abogada. Lo que pasa es que me he cansado un poco del positivismo...

martes, 8 de junio de 2010

Un sacerdote, como muchos

Es fácil meter en un mismo "saco" a todos. Es fácil postular una "verdad" sin preguntarse si es "verdadera verdad". En fin, conocemos a uno u otro sacerdote, de carne y hueso, de grandes virtudes con sus defectos. A ese sacerdote Dios ha llamado para una misión especial.

El video que cuelgo aquí -ya en vísperas de la culminación del año sacerdotal-, me lo sugirió un sacerdote a quien muchos sacerdotes le deben tantas cosas. Es la presentación que hace Juan José Cotelo, director de la película "La Última Cima", una película documental sobre la "vida normal" de un sacerdote llamado Pablo Domínguez, que murió el pasado año de 2009.

La película se estrenó hace una semana en sólo cuatro salas. A petición del público se ha proyectado ya en 50 salas, y muchas otras la están pidiendo. Es un canto, como decíamos, a la vida normal de un sacerdote, como la de muchos.

domingo, 6 de junio de 2010

Celebrado el Corpus

Me he tomado un descanso de las labores intelectuales y me he ido a La Rioja, a gozar de la compañía de los padres Luis y Ángel. He celebrado el Corpus en Baños de Río Tobía, en compañía del P. Luis. Aunque hay algunas cosas que afinar en la procesión, todo estuvo muy bonito.

Hemos comido juntos dos veces, nos hemos hecho unas fotos, y se han hecho algún video. Me han "permitido" ponerlo en este blog, para aquellos que los han conocido y no han tenido ya oportunidad de "verlos" en movimiento.

video

sábado, 5 de junio de 2010

En vísperas del Corpus


La celebración del Corpus es fiesta grande, una solemnidad que nos da la oportunidad de expandir nuestra atención, nuestro amor y devoción, lo que no pudimos hacer la tarde del Jueves Santo.

Leía en las noticias españolas que la procesión del Corpus en Toledo (el jueves pasado) fue declarado de "INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL". ¿Qué "pensará" el Señor de todo esto? Y, ¿qué piensan de que por ser un estado "laico", la ministra de defensa determinó que las instancias bajo su mando dejaran de rendir homenaje al Corpus Christi, como siempre se ha hecho? Sin palabras...

El Hijo de Dios, que no habiéndose quedado en las ganas de "estar con los hijos de los hombres", ha querido quedarse en la Hostia Santa para que le busquemos.

Ojalá tengamos un poco más de tiempo para rendirle el honor y la devoción y amor que no hemos logrado hacer durante el día.

Esta solemnidad la pasaré en compañía del P. Luis Antonio, en su parroquia en Baños de Río Tobía. ¡Debía celebrarlo de manera más solemne!

viernes, 4 de junio de 2010

El Papa viaja a Chipre

¿Acaso es algo nuevo que ataquen al Papa? El largo pontificado de Juan Pablo II estuvo marcado por la contestación no sólo por parte del "mundo", sino también por un grupo minoritario dentro de la Iglesia. Leía un comentario en que decía que hubo un grupo pequeño de cardenales que no querían que Benedicto XVI resultara elegido.

Si querían que Juan Pablo II dimitiera, especialmente en los últimos años de vida -él les dijo: "la Iglesia se gobierna con la cabeza, no con los pies"-, ¿cómo no quisieran que lo hiciera Benedicto XVI que es firme en sus decisiones?

¿Por qué no se escuchan casos de sacerdotes infieles en España? Dicen algunos que estarán esperando a que Benedicto XVI venga para la Jornada Mundial de la Juventud en 2011. Ya los medios, que son tan "serios", sacarán todas estas cosas.

Pero, hay que seguir remando, aunque a veces cueste un poquito más. Mientras, seguimos al Papa en sus viajes. Hoy viaja a Chipre, a alentar a la minoría cristiana que allí presta su testimonio. ¡Le encomendamos, Santo Padre!

jueves, 3 de junio de 2010

La importancia de la educación

El 27 de noviembre del año pasado, Florence Oloo, vicerrectora de Strathmore University (Nairobi, Kenia –lugar que tuve la gran suerte de conocer hace algunos años–) fue entrevistada en CNN+. En esta entrevista habló de la importancia de la educación. Este trozito de video me ha impresionado. ¿Qué les parece?

¡Ánimo a los maestros! Su trabajo es de vital importancia para nuestros países. La educación -había escuchado comentar en varias ocasiones- no te la quitará nadie.

miércoles, 2 de junio de 2010

Seguimos de cerca las noticias de Guatemala

Así como el Santo Padre ha asegurado sus oraciones y ha enviado su mensaje de aliento a los damnificados en Guatemala por los desastres naturales, así intentamos hacerlo modestamente desde este blog. Dios ayude a todos.