miércoles, 29 de febrero de 2012

En este año bisiesto


     — ¿Qué dices?
     — Así es: “cumplo años” cada cuatro años. Es que nací un 29 de febrero.
     Y le tomaba el pelo diciéndole:
     — Si cumples ahora “veintitrés” años, es que en realidad tienes exactamente 92.
     Se reía a carcajadas mi interlocutor. Pobres, cada año deben buscar en qué día celebrar su cumpleaños.
     Aunque sea un día “de más” en este año, sin embargo el trabajo no disminuye, y la oportunidad de “vivir de cara a Dios”.
     ¡Y se va el mes de febrero!

martes, 28 de febrero de 2012

En el tiempo de Cuaresma


"Cristo y el Cirineo" de Tiziano Vecellio di Gregorio (ca. 1490-1576).
    No sé a ustedes. Cada vez “me gusta” más el tiempo de Cuaresma, además de por las tradiciones piadosas, por la llamada continua de volver a Dios y, como nos lo recuerda el Santo Padre, recordar la dimensión de alteridad, buscar el bien de los demás.
     Al ser sacerdote me toca que estar predicando sobre temas como: conversión, Confesión, caridad, penitencia, Cruz, Pasión del Señor, la Dolorosa. El peligro latente es que se me pueda olvidar aplicarme lo que predico. Tengo el propósito de estar vigilante.
     Y tú, ¿qué harás en esta Cuaresma?, ¿cómo la has comenzado?

lunes, 27 de febrero de 2012

Ésta es mi tierra

     Hace relativamente poco, Ricardo Arjona ha grabado un videoclip de su más reciente canción: "Fuiste tú", a duo con Gaby Moreno. Éste video (“Guatemorfosis”) es de del mismo Arjona, promoviendo Pepsi. La belleza de estampas guatemaltecas quedan reflejadas en su videoclip.
     "Guatemorfosis" es una campaña de la agencia El Taier para Pepsi Guatemala, con realización de la productora argentina Virgen.




     "Mi país" es de su más reciente álbum, propiedad del compositor y de Warner Music Latina.

domingo, 26 de febrero de 2012

El misterio de la vocación

     El día de ayer he escuchado nuevamente, dirigida a un grupo de sacerdotes, la pregunta de qué hace esta Diócesis para que tenga tantas vocaciones. Se han apuntado varias razones, pero concluimos que no es cuestión de estrategias sino son regalo de Dios, con la colaboración de tanta pero tanta gente con fe, que ha apostado por este encargo de nuestro Señor de trabajar por y pedir pastores, operarios para su mies.
     Hoy, con un grupo de seminaristas, he estado en la parroquia de Patzún promoviendo lo que se ha dado por llamar "pastoral vocacional". Me he reunido con un grupo de jóvenes que tienen inquietud vocacional específica de consagrar enteramente su vida a Dios.
     Quiera Dios que esta semilla plantada en su corazón dé fruto para bien de la Iglesia, ya sea para la vida "consagrada" -sacerdotal o religiosa- o para la vida cristiana, que también es una vocación, pero hay que ser consciente de ella.
     Pongo este video de los testimonios de una religiosa y de un sacerdote, de cómo Dios se sirvió de unos instrumentos para que descubrieran esa llamada.

sábado, 25 de febrero de 2012

Nada queda sin recompensa


     Así como hay muchos necesitados en el mundo, así también hay muchas personas que ayudan: nos necesitamos mutuamente. Por esta vía va el mensaje del Santo Padre para la Cuaresma de este año: la atención al otro a través de la caridad.
     La Iglesia, en lo visible, es como una gran institución que promueve la ayuda a los más necesitados; pero es algo más: busca el bien integral de la persona, pretende que los hombres, conociendo a Dios y amándole, puedan encontrar el sentido de su vida y la felicidad.
     Por estar metido en este “mundo” de la Iglesia, frecuentemente palpo la realidad de gente desinteresada que ayuda a los demás sin esperar recompensa, a semejanza de como lo hizo nuestro Señor. De pequeño aprendí a pedir en mis oraciones por los bienhechores, sin saber el sentido del término. Ahora lo entiendo y agradezco a Dios por aquella oración de la inocente infancia.
     Pienso en tanta gente que, sin conocer a los destinatarios, ofrecen su ayuda espiritual y material a tantas personas necesitadas. Desde luego que Dios, como buen y exacto contador, lleva cuenta de cada acto en favor de los otros, y aseguró que no quedaría sin recompensa.
     Viene este pensamiento a propósito de una visita que hemos recibido en el Seminario, entre ayer y hoy, la de una delegación de la Diócesis de Rottenburg-Stuttgart, Alemania, que nos ha ayudado durante tantos años –según recordaban ellos, desde los años 70 que ayudan a nuestra Diócesis-.
     La institución del Seminario suele ser deficitaria, pues no “produce”, sólo consume. De ahí que siempre cueste sacar adelante un Seminario por el gasto que supone. Pero allí se ve también la mano de la Providencia, que no desampara. Nunca se nada en la abundancia ni ha sobrado nada –y eso lo sabe el actual ecónomo, pero también el P. Luis, anterior ecónomo lo ha visto palpable-, pero no ha faltado lo necesario.
     Pero también hay tantos que, en la imposibilidad de ayudar económicamente, ofrecen sus oraciones y sacrificios por las vocaciones y los seminarios, pues esto no es una empresa meramente humana sino una gran labor divina.
     Dios bendiga a los feligreses de la Diócesis de Rottenburg-Stuttgart y a sus representantes, Dios bendiga a todos los que, desde su regularmente escasa situación económica, ayudan a la formación de los sacerdotes. Dios bendiga a todos los que colaboran de tantas formas al Seminario, especialmente en lo espiritual.

viernes, 24 de febrero de 2012

El Via Crucis



    El primer Via Crucis –una piadosa tradición cristiana- fue el de nuestro Señor, camino del monte Calvario. En memoria de la Pasión del Señor, en la Iglesia se reza el Santo Via Crucis, doctrina neurálgica en la teología y en la piedad cristiana, practicada especialmente en el tiempo de Cuaresma. Rezándolo, obviamente, Dios nos concede gracias y dones. El Manual de Indulgencias recoge estas importantes indicaciones para ganar la Indulgencia al rezar el Via Crucis. Conviene tenerlas en cuenta.
    Al fiel cristiano que practique el piadoso ejercicio del Vía crucis se le concede indulgencia plenaria.
    Con el piadoso ejercicio del Vía crucis se actualiza el recuerdo de los sufrimientos que soportó el divino Redentor en el camino desde el pretorio de Pilato, donde fue condenado a muerte, hasta el monte de la Calavera o Calvario, donde murió en la cruz por nuestra salvación.
    Para ganar indulgencia plenaria se establece lo siguiente:
    1. El piadoso ejercicio debe practicarse ante las estaciones del Vía crucis legítimamente erigidas.
    2. Para erigir el Vía crucis se requieren catorce cruces, a las que provechosamente se acostumbra añadir otros tantos cuadros o imágenes que representan las estaciones de Jerusalén.
    3. Según la costumbre más extendida, este piadoso ejercicio consta de catorce lecturas piadosas, a las que se añaden algunas oraciones vocales. No obstante, para realizar este piadoso ejercicio, se requiere únicamente la piadosa meditación de la Pasión y Muerte del Señor, sin que sea necesaria una consideración sobre cada uno de los misterios de las estaciones.
    4. Se requiere el paso de una estación a otra.Si el piadoso ejercicio se practica públicamente y el movi-miento de todos los presentes no puede efectuarse sin evitar el desorden, basta con que quien dirige el ejercicio se traslade a cada estación, sin que los demás se muevan de su lugar.
    5. Los que están legítimamente impedidos pueden ganar la misma indulgencia, si al menos por un tiempo, por ejemplo, un cuarto de hora, se dedican a la piadosa lectura y meditación de la Pasión y Muerte del Señor Jesucristo.
    6. Al piadoso ejercicio del Vía crucis se asimilan, también en lo que se refiere a la consecución de la indulgencia, otros piadosos ejercicios, aprobados por la autoridad competente, en los que se recuerda la Pasión y Muerte del Señor, sin prescindir de las dichas catorce estaciones.
    7. Entre los Orientales, donde no hay costumbre de practicar este piadoso ejercicio, los patriarcas podrán establecer, para ganar esta indulgencia, otro piadoso ejercicio en recuerdo de la Pasión y Muerte de nuestro Señor Jesucristo.

jueves, 23 de febrero de 2012

"Cadena de favores"

     Me recuerdo de aquella película con este título: "Cadena de favores". ¿Cómo te muestras ante alguien que te hace un favor?
     Hace falta tener el corazón duro para no entender el lenguaje, para no dejarse llevar por ese impulso positivo que crea el que a uno le hagan un favor. Lo menos que puede hacer una persona es mostrarse agradecida ante un favor, pero convendría hacer un tanto semejante a lo que nos hacen.
     ¿Por qué no intentas ser el primer eslabón de esa cadena de favores?


miércoles, 22 de febrero de 2012

El ayuno y la abstinencia en la Cuaresma



     Cada año escribo algo sobre la Cuaresma. Hace dos años subí al blog unas consideraciones de Romano Guardini sobre la Ceniza, y que me parecen aprovechables.
     Más abajo pondré lo que el Código de Derecho Canónico recoge en sus cánones 1249 y 1253 sobre el ayuno y la abstinencia, prácticas propias del tiempo de la Cuaresma, y una explicación de su sentido.
     Pero conviene recordar que estas prácticas no son más que una parte de todo lo que se pretende con esta institución de este tiempo de penitencia: su objetivo fundamental es el de la purificación interior, una necesidad de todos. Lo que dice el Código es lo siguiente.
1249 Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia.
1252 La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia.

martes, 21 de febrero de 2012

Mañana comienza la Cuaresma


     Hoy había ambiente de “juerga” por todas partes, pues hoy se “celebra” el carnaval, precediendo al miércoles de ceniza que será mañana. El término “carnaval” se deriva del latín “carnem levare”, quitar la carne, haciendo referencia al ayuno y la abstinencia que se practica durante la Cuaresma.
     Nos recordará la Iglesia mañana que “polvo eres y al polvo volverás”, imponiéndosenos la ceniza en la cabeza, que la vida es fugaz y que hay que aprovecharla para lo que de verdad importa.
     El tiempo de Cuaresma también es un tiempo propicio para la práctica de la Penitencia, tanto como virtud como Sacramento: vayamos, pues, a confesarnos, a darle a nuestra alma un “car wash” profundo, hasta los lugares más recónditos, para que quede nítida.

lunes, 20 de febrero de 2012

Ésta es mi tierra (San Josemaría en Guatemala)

     El sábado pasado recordaba el 37 aniversario del paso de San Josemaría por Guatemala, incluso había puesto el anuncio de una exposición itinerante para conmemorar este acontecimiento.
     Ayer, domingo, en un rato que pude sacar con otros amigos, me he acercado al Palacio Nacional de la Cultura (Galería Kilómetro Cero, la de la entrada), para presenciar la exposición. Me ha gustado muchísimo. Además de ofrecer algunos videos, mostrar información en unos paneles muy bonitos, y la exposición de algunas reliquias, he levantado un teléfono y me habló san Josemaría... Sí, era una grabación de voz suya.
     El ambiente era animado, había bastante gente viendo la exposición. Por la mañana, me comentaba uno de los que atendían a los visitantes, hubo que urgir a la gente para que pasara con un poco más de agilidad, pues la afluencia era intensa. Hasta mañana, martes, estará la exposición.
     He recogido algunas fotos que ahora les presento.


Mis acompañantes, delante del Palacio Nacional: el P. Víctor y unos seminaristas.

El panel de bienvenida, anunciando el tema.

Mientras veíamos un video, que duró unos diez minutos, explicando el tema.

Los paneles de la exposición.

Mis amigos seminaristas, viendo las urnas con las reliquias.

Los seminaristas con un buen guía: el P. Mario Grazioso.

El P. Víctor, ante el panel explicativo del Doctor Cofiño, que también tuvo su lugar.

Una de las urnas con reliquias. La hoja de en medio es de unos apuntes del Santo, para un guión de su predicación.

De su paso por nuestra tierra, se editaron unos sellos conmemorativos; los dos inferiores de la izquierda son de Sololá: uno del lago y otro de la torre, iconos de nuestra tierra.

domingo, 19 de febrero de 2012

"Hijo, tus pecados están perdonados" (3 + 2)



Llegaron cuatro llevando un paralítico y, como no podían meterlo, por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús (Mc 2,3).
Jesús, lo del paralítico me recuerda la historia de una niña peruana que caminaba cerro arriba cargada con su hermanito pequeño a la espalda. El sacerdote, que presenciaba la penosa ascensión, le preguntó: —¿No te pesa? ¿No te cansas?; a lo que la niña respondió sin pestañear: ―¡Es que es mi hermano! Jesús, me pones cerca familiares, amigos que son…unos pesados, o que quizá tienen parálisis en el alma. Pero ¡son mis hermanos! ¿Cómo no voy a cogerlos, cargármelos a cuestas y ponerlos delate de Ti…?
Di a Jesús: más pesado soy yo un peso pesado y bien que me aguantas
Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados están perdonados» (Mc 2,5).
Jesús, en seguida te diste cuenta: aquel paralítico lo que tenía, sobre todo, era un gran peso en el alma. Por fin pudo escuchar la absolución: Hombre, tus pecados están perdonados, y, ¡qué gran alivio sintió! Sus amigos ―camilleros, no entendían nada: —¡Pero si lo hemos traído para que le cure…! Y se fue a su casa glorificando a Dios, ¡menudo peso se había quitado de encima!
La confesión es un quita-pesos. Gracias Jesús por perdonarme siempre. Propósito: hacer de camillero con amigos pesados. 

sábado, 18 de febrero de 2012

Hace justos 37 años...

          El video que pongo a continuación, repitiendo el de hace algunos meses, fue tomado hace 37 años. San Josemaría visitaba esta región de Centroamérica, ofreciendo una Catequesis a todos los que se acercaban a las labores del Opus Dei en estas tierras. Era su forma de evangelizar.
      La escena fue tomada el 18 de febrero de 1975, cuando san Josemaría ya estaba un tanto grave de una bronconeumonía desarrollada, de tal manera que sólo pudo tener reuniones al día siguiente, el 19, y hubo de guardar reposo durante tres días. El 23 ya marchó de vuelta a España.




Por cierto, me he informado de esta exposición, anunciada en internet, sobre san Josemaría y la labor impulsada por él en estas tierras de la "eterna primavera". La exposición comienza hoy precisamente.

San Josemaría: Camino por Guatemala
Con el objetivo de dar a conocer más la vida y el mensaje de san Josemaría, la Oficina de información del Opus Dei en Guatemala abrirá la exposición itinerante “San Josemaría. Camino por Guatemala”.

2012/02/15
La muestra consiste en una serie de fotografías, paneles informativos, pósters, breves vídeos y algunas reliquias de objetos que el santo usó en vida; una sección de la exposición está dedicada a la estancia de san Josemaría en Guatemala, en febrero de 1975, y a la presentación de algunas labores apostólicas del Opus Dei surgidas en Guatemala por particular impulso del Fundador.

Además, se incluye una breve sección dedicada a la vida del Dr. Ernesto Cofiño, médico pediatra y miembro Supernumerario del Opus Dei, fallecido en olor de santidad y de quien está abierto el proceso de beatificación.

La primera presentación de la Exposición estará colocada en la
Galería Kilómetro Cero del Palacio Nacional de la Cultura, en el Parque Central de la Ciudad, del 17 al 21 de febrero próximos. El sábado 18 a las 11:00 am. tendrá lugar el acto de inauguración oficial, que será presidido por S.E.R. Mons. Oscar Julio Vian osb, Arzobispo de Guatemala.

Una vez concluya esta primera muestra se tiene previsto llevar la Exposición a diversos lugares del país, tanto en la Ciudad capital como en el interior.

viernes, 17 de febrero de 2012

Una peculiar carta pastoral




     El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, con sorpresa de muchos, ha dedicado su carta pastoral de esta semana a la cantante estadounidense Whitney Houston, fallecida el pasado sábado en un hotel de Beverly Hills (Los Ángeles), de la que resalta, entre otras cosas su "hermosura encantada".
     Whitney Houston fue educada como baptista, aunque también frecuentó iglesias pentecostales y durante su juventud estudió en un instituto católico. Actriz además de cantante, hizo "El guardaespaldas" con Kevin Costner y "La mujer del predicador" con Denzel Washington, cuya banda sonora se convirtió en el álbum de gospel más vendido de la historia.

     Cada día mueren miles y miles de personas, y porque la muerte forma parte paradójicamente de la vida, no nos solemos sobresaltar por el dato. Salvo que la esquela lleve un nombre de alguien cercano o querido, porque entonces la muerte nos enseña su zarpa y deja marcado el rasguño de su impostura en nuestras entrañas. Pero hay también, de vez en cuando, muertes que podríamos llamar “emblemáticas”, muertes que nos sobrecogen por su absurdo más imprevisto, más impensable y menos de recibo. No es el caso de un accidente o una enfermedad, sino el haberse dejado morir cuando parecía que todo conspiraba para poder seguir viviendo.
     Estos días atrás nos hemos enterado del fallecimiento de una cantante famosa: Whitney Houston. La belleza de su voz tan llena de fuerza y de talento, bien encajada en su hermosura encantada, hubiera asegurado una vida no sólo premiada, sino serena y gozosa, con todo cuanto se podría en principio tener para vivir dichosamente la existencia. Quien fuera una de las más importantes cantantes de gospel y de música pop y soul durante varias décadas, de pronto ha enmudecido su voz para siempre y ha quebrado su cuerpo hundido en un naufragio de bañera.

 

     Vienen a la memoria otros casos de personajes que por mil razones han malogrado su vida, no como desesperado desenlace de tenerlo todo al revés y cuesta arriba, sino como fruto de no saber dar con lo que permite ver las cosas y vivirlas de un modo agradecido, gratuito, de no haber encontrado lo que no cabe en una cuenta bancaria, en un éxito de popularidad, en unos dones naturales de excepción.
     Las fotografías que han circulado en estos días sobre Whitney Houston contrastan entre la sonrisa glamourosa de
alguien aparentemente feliz y afortunada, con el rictus de dolor, de desvarío, de carcoma, que los desamores, los infortunios, el alcohol y las drogas terminaron por dibujar fatalmente.
     No dejamos de conmovernos por tan triste deriva. Rezamos por esta mujer y pedimos para
que su encuentro con Dios sea un estreno eterno con la belleza que jamás se marchita, ni traiciona, ni destruye, sino que cumple del todo y para siempre la felicidad para la que también ella fue pensada, fue creada, fue esperada y redimida.
     Dios acoge y escucha nuestros gritos y plegarias, los que logramos expresar con serena piedad y los que lanzamos a los vientos sin saber que los dirigimos a quien sólo nos puede escuchar sin engaño. El Papa recordaba recientemente cómo el salmista reza “«Dios mío, de día te grito, y no respondes; de noche, y no me haces caso. Porque tú eres el Santo y habitas entre las alabanzas de Israel» (Sal 22, 3-4). El salmista habla de «grito» para expresar ante Dios, aparentemente ausente, todo el sufrimiento de su oración: en el momento de angustia la oración se convierte en un grito. Y esto sucede también en nuestra relación con el Señor:
ante las situaciones más difíciles y dolorosas, cuando parece que Dios no escucha, no debemos temer confiarle a él el peso que llevamos en nuestro corazón, no debemos tener miedo de gritarle nuestro sufrimiento; debemos estar convencidos de que Dios está cerca, aunque en apariencia calle”.
     Cada mañana volvemos a comenzar la aventura de una jornada todavía no escrita. Lo podemos hacer siendo rehenes de nuestros fantasmas, de nuestras deudas y fracasos, de nuestros escepticismos y nuestras trampas. Esto nos llevará a vivir las cosas con una insoportable fatiga, abrumadora, que nos irá empujando a buscar sucedáneos falsos con los que evadirnos, engañándonos en la quimera de cada mentira. Pero también podemos comenzar el día sabiéndonos pobres, mendigos, incapaces de cambiar siquiera el mundo que tenemos bajo los pies. Y no obstante, sabernos mirados por Dios, queridos y esperados por Él, que acompaña cada paso, enjuga cada lágrima y brinda por cada sonrisa.
     La cantante Houston se preguntaba en una canción ¿cómo podría conocer? (How Will I Know), y esto es lo que a tientas ha ido buscando de tumbo en tumbo. Pero hay Alguien más grande que nuestras torpezas o extravíos que nos conoce y que sale a nuestro encuentro. Es el Amor más grande de todos (Greatest Love Of All), como ella también cantó. Ella corrió hacia Él (Run to You) a pesar de sus notas fallidas. Su concierto eterno ha comenzado. Descanse en paz.

jueves, 16 de febrero de 2012

¿Para qué sirve el futbol?


     Ayer escribí sobre futbol. La conversación en las reuniones, en muchas ocasiones, deriva en este tema. Puede que no haya de qué hablar, o simplemente gusta mucho a alguno.
     Hoy he tenido un “mi partido” de futbol en el Seminario, ya que todavía me han aceptado en un equipo. Ganamos 10-5 -¡parece “chamusca”-.
     Si pensamos en el mundo que mueve el futbol, el “deporte rey”, nos quedamos boquiabiertos: gente, dinero, pasiones, y quizá acarree una “animalización” en algunos momentos, cuando no se piensa en otra cosa o se exaltan de tal manera los ánimos que se pierden los estribos.
     El futbol no fue conocido por los romanos de la antigüedad ni los hombres de la era de piedra, aunque tuvieran algo de sentido lúdico, pues lo trae la naturaleza. Se podía vivir sin el futbol. ¿Y, ahora, no?
     No me quita el sueño un Barça-Madrid o un Rojo-Cremas, pero sí me emociona cuando pierden los “glamourosos equipos”, a veces orgullosos, que están siempre arriba. También me gusta mucho jugar, mientras los años no me lo impidan. El futbol me ayuda –como otro deporte en otro momento- a echar fuera los “malos espíritus” que a veces llevo dentro, me ayuda a desestresarme, y prefiero ganar, ciertamente, como cualquier mortal.
     ¡Viva el que inventó el balón de futbol!

miércoles, 15 de febrero de 2012

El Papa y el Atlético


     Hoy, miércoles, el equipo del Atlético de Madrid fue recibido en audiencia por el Santo Padre, pues mañana, jueves, el equipo tendrá, un partido contra el Lazio.
     El Santo Padre ha recibido a todo tipo de delegaciones, incluso, como ahora, un equipo de futbol.
     Los jugadores “creyentes” estaban más emocionados por haber saludado al Santo Padre. Al terminar, entrevistaron al presidente del Club; algún periodista le preguntó si el equipo ya “estaba bendecido” para el partido para el día siguiente con el Lazio. Ha respondido de esta manera: “El equipo está bendecido para todo, para jugar bien y meter goles y para que la gente vaya al estadio. Espero que acabe muy bien este viaje porque hay un buen equipo, que tiene ilusión y ganas”.

     Ya les gustaría a algunos asegurarse de algún modo el resultado. A los aficionados del futbol español, ¿reconocen a algún jugador?

A la audiencia asistió el Card. Rouco Varela, Arzobispo de Madrid.

Mensaje del Papa en el rezo del Angelus


     El domingo pasado (12 de febrero), el Santo Padre dirigió el siguiente mensaje a los que se reunieron en la Plaza de San Pedro para rezar el Angelus con él. ¿Qué podríamos aprender de este mensaje?
¡Queridos hermanos y hermanas!
     El domingo pasado vimos que Jesús, en su vida pública sanó a muchos enfermos, revelando que Dios quiere para el hombre la vida y la vida en abundancia. El evangelio de este domingo (Mc. 1,40-45) nos muestra a Jesús en contacto con una forma de enfermedad considerada en ese momento como la más seria, tanto que volvía a la persona "impura" y la excluía de las relaciones sociales: hablamos de la lepra. Una ley especial (cf. Lv 13-14) reservaba a los sacerdotes la tarea de declarar a la persona leprosa, es decir impura; y también correspondía al sacerdote declarar la curación y readmitir al enfermo sanado a la vida normal.
     Mientras Jesús estaba predicando en las aldeas de Galilea, un leproso se le acercó y le dijo: "Si quieres, puedes limpiarme". Jesús no evade el contacto con este hombre, sino, impulsado por una íntima participación de su condición, extiende su mano y le toca --superando la prohibición legal--, y le dice: "Quiero, queda limpio." En ese gesto y en esas palabras de Cristo está toda la historia de la salvación, donde está incorporada la voluntad de Dios de sanarnos y purificarnos del mal que nos desfigura y que arruina nuestras relaciones. En aquel contacto entre la mano de Jesús y el leproso, fue derribada toda barrera entre Dios y la impureza humana, entre lo sagrado y su opuesto, no para negar el mal y su fuerza negativa, sino para demostrar que el amor de Dios es más fuerte que cualquier mal, incluso de lo más contagioso y horrible. Jesús tomó sobre sí nuestras enfermedades, se convirtió en "leproso" para que nosotros fuésemos purificados.
     Un maravilloso comentario existencial a este Evangelio es la famosa experiencia de san Francisco de Asís, que lo resume al principio de su Testamento:“El Señor me dio de esta manera a mí, hermano Francisco, el comenzar a hacer penitencia: cuando estaba en el pecado, me parecía algo demasiado amargo ver a los leprosos. Y el Señor mismo me condujo entre ellos, y practiqué la misericordia con ellos. Y al apartarme de los mismos, aquello que me parecía amargo, se me convirtió en dulzura del alma y del cuerpo; y después me quedé un poco, y salí del mundo”.(FF 110). En los leprosos, que Francisco encontró cuando todavía estaba "en el pecado” --como él dice--, Jesús estaba presente, y cuando Francisco se acercó a uno de ellos, y, venciendo la repugnancia que sentía lo abrazó, Jesús lo sanó de su lepra, es decir de su orgullo, y lo convirtió al amor de Dios. ¡Esta es la victoria de Cristo, que es nuestra sanación profunda y nuestra resurrección a una vida nueva!
     Queridos amigos, dirijámonos en oración a la Virgen María, a quien hemos celebrado ayer por el recuerdo de sus apariciones en Lourdes. A santa Bernardita, la Virgen le dio un mensaje siempre actual: la llamada a la oración y a la penitencia. A través de su Madre, está siempre Jesús que viene a nuestro encuentro para liberarnos de toda enfermedad del cuerpo y del alma. ¡Dejémonos tocar y purificar por Él, y seamos misericordiosos con nuestros hermanos!

martes, 14 de febrero de 2012

En el "día de la amistad"


     He recibido algunos mensajes felicitándome por el día de la amistad o día del cariño, y se agradece el gesto, desde luego.
     Como comentábamos hoy con unas personas amigas “de experiencia”, esta celebración se ha vuelto muy comercial, como varias.
     No se trata, claro está, de minusvalorar la amistad y los gestos que conlleva su celebración. No me gusta la amistad sensiblera o sentimentaloide de algunas manifestaciones; prefiero el cariño y el amor sacrificado, que se practica y se demuestra todos los días en pequeños servicios. Además, me gusta la verdadera amistad probada por la dificultad: si resiste, es buena y verdadera.

lunes, 13 de febrero de 2012

La muerte de una cantante famosa

     ¿Saben quién fue Whitney Houston? "Fue", porque el sábado pasado murió, a sus 48 años de vida. ¿Quién era? Una cantante de gospel, se profesaba cristiana aunque tuvo sus altibajos en su forma de llevar la vida que deseaba llevar. ¿Se recordarán de la película "El Guardaespaldas"? Era la co-protagonista. Cuentan (pinchar aquí) que la última canción que interpretó "a capela" el viernes pasado fue "Sí, Jesús me ama".
     Su voz era prodigiosa, me encanta. Quizá el siguiente tema sea el más famoso suyo: I will always love you (Siempre te amaré).

domingo, 12 de febrero de 2012

Mi reencuentro con antiguos amigos


     El día de ayer pasé un día agradabilísimo en un encuentro sorpresivo: con mis compañeros de bachillerato. Tuve la oportunidad de estudiar el Bachillerato en el “Colegio Seminario de San José”, dirigido por los padres benedictinos que durante un buen tiempo se asentaron en Sololá –en la actual sede del Seminario Mayor- y luego –y yo con ellos- se trasladaron a Quetzaltenango en 1992. Fui de la primera promoción de “Xela”.
     Ahora, al final del año, cumpliríamos 20 de habernos visto. De los diez que nos graduamos, he lamentado que dos ya no estuvieran vivos, por circunstancias de la vida. Uno más faltó; luego, estuvimos siete.
    Muy bien podríamos haber cantado –aunque con voz desentonada- aquella canción que comienza así: “viene a mi recuerdo la taberna y los compañeros del ayer”.
     Con alguno había tenido contacto, pero me sorprendió que la mayoría conservara su porte –aunque con unos años más encima-, más en su modo amigable y hasta cómico de ser. Dos somos sacerdotes, los otros ya están felizmente casados, con su familia y sus quehaceres; pero gracias a Dios practicantes católicos.
     Después de un buen almuerzo, delicioso y ameno, en un modesto restaurante a la orilla de la playa de Panajachel, y un tradicional y obligado paseo en lancha sobre el lago de Atitlán, como para cumplir el rito, pasaron todos a “mi casa”, es decir, al Seminario Mayor, que otrora fuera lugar de estudios –nuestro hogar- mío y de mis compañeros. En este mismo lugar estuvo el “Colegio Seminario Menor San José” desde 1966 hasta 1991.
     Recordamos con agradecimiento a nuestro antiguos formadores: P. Patricio Greene, P. Carlos Quintana, P. Matías Zinkan, P. David Palmatier, P. Geraldo Benkert, P. Vicente Bataille, P. René Otzoy, y a nuestros profesores, muy recordados.
     Dios dirá cuándo nos reuniremos nuevamente, pero estaremos en contacto. ¡Gracias, compañeros!
Casi todos optamos por el pescado del lugar.


Antes del paseo en lancha, después del almuerzo, con otros exalumnos.

Algunos llevaron a su familia. Frente al Seminario.
De los siete, los seis de la izquierda somos de la "promo". "Geova", el de la derecha, es de otra promoción.

sábado, 11 de febrero de 2012

"Haciendo las cosas bien"

     Reproduzco, en esta ocasión, el artículo de Mons. Gonzalo que viene en Prensa Libre (en su columna Rerum Novarum), en donde hace referencia al trabajo bien hecho, tomando pie de la visita que ha hecho a tres centros de formación en el área rural. Ojalá haya más iniciativas similares y que, cada uno en su sitio, procure hacer las cosas bien, hasta lo más sencillo.
     He tenido la oportunidad muy recientemente de visitar unos centros de formación en la zona de Tecpán. Uno, Ixoqi’, más dedicado a actividades de formación de la mujer; otro, Utz Samaj, dedicado a la capacitación de agricultores y promotores sociales en el área rural, y un tercero, Aq’on Jay, dedicado a la promoción en el área de salud. No pretendo aquí hacer propaganda de tres centros excelentes de los cuales, cada uno en su área, hacen un servicio de formación, capacitación y educación en la zona de Chimaltenango aunque con estudiantes provenientes también de otros departamentos.
     Quisiera subrayar de manera particular un elemento de la filosofía detrás de los tres centros que considero un elemento fundamental en la labor por el desarrollo en Guatemala, particularmente en las áreas rurales. Me refiero a la traducción de eso que en kaqchikel se dice utz samaj, es decir, buen trabajo, pero que, generalizando, podemos calificar cómo hacer las cosas bien.
En Utz Samaj
     En cualquier actividad humana pasamos por procesos de aprendizaje que pueden hacerse bien o pueden hacerse chambonamente. El esfuerzo por mejorar la calidad en lo que hacemos es un indicador de atención, de esfuerzo, de compromiso y de deseo de aprendizaje para hacer cada vez mejor las cosas que tenemos que realizar. En Guatemala hay un esfuerzo importante en los últimos años entre muchas personas por hacer de la superación, propia o de los hijos, un elemento clave para conferirle un sentido a lo humano de nuestra vida. Superarse es no solo ir más allá de lo que hasta ahora uno tiene o conoce. Superarse es aprender más, es alcanzar oportunidades, es vivir por hacer las cosas mejor, en lo laboral pero también en lo familiar y en lo personal.
En Ixoqi'
     En la educación encontramos hoy la buena noticia de que cada vez más estudiantes quieren promoverse y superarse y llegar más lejos, pero también encontramos la rémora de la mediocridad como el cáncer que nos corroe. Es la mediocridad que se traduce en hacer las cosas a como salgan, en estudiar para pasar, en dar las clases por salir del paso, en trabajar con la ley del mínimo esfuerzo o con la reiteración que ve toda innovación como amenaza.
     Hacer bien las cosas, luchar por mejorar nuestros procesos productivos y la calidad de nuestro trabajo es un compromiso fundamental y en ello nadie queda excluido. Necesitamos mejores agricultores y mejores burócratas, mejores policías y mejores periodistas, mejores empresarios y mejores políticos. Necesitamos luchar por hacer todos mejor las cosas que a cada uno le corresponden.
     Los tres centros que visité hoy nos enseñan también la filosofía de que mejorar en lo profesional, en el aprendizaje, en hacer bien lo que uno tiene que hacer, pasa también por luchar por ser mejores seres humanos en nuestros distintos roles en la vida, como miembros de la comunidad, como hombres y como mujeres, como madres y padres, en fin, como personas de valores y creencias.

viernes, 10 de febrero de 2012

¿Se puede bendecir una Biblia?

     Hace un rato hablábamos sobre ello con mis colegas sacerdotes. El parecer no era unánime. Revisando la “Actualidad Litúrgica” de marzo-abril de este año, he encontrado este artículo de Alberto Aranda Cervantes, cuyo planteamiento me parece acertado. Dice:
     Con frecuencia se acercan algunos fieles a un sacerdote, pidiéndole que bendiga su Biblia.
     ¿Qué sentido tendría bendecir una Biblia, algo que por contener la Palabra de Dios es muy santo?
     Nuestros fieles muchas veces no saben lo que es una bendición; no se les ha enseñado. Un rechazo, por más razonado que sea, los frustra.
     ¿Por qué no hacer una pequeña oración que, al mismo tiempo que sea una súplica, sea una iluminación para el fiel? Algo más o menos así:
     Padre misericordioso, que nos has mostrado tu amor dándonos tu Palabra personal, tu Hijo único, y por medio de él nos has enseñado el camino, la verdad y la vida.
     En Cristo Señor ha culminado la luz de los profetas antiguos, en él se han realizado completamente las esperanzas antiguas.
     Los evangelistas y los apóstoles nos han transmitido sus enseñanzas y sus ejemplos.
     Te pedimos hoy que N. trate de conocer cada vez más tu Palabra, y que la viva siempre más intensamente.
     Que la ame siempre más.
     Todo esto, Padre, te lo pedimos por Cristo, tu Hijo y nuestro hermano, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 9 de febrero de 2012

Destinatario equivocado


     “Así como me lo contaron te lo cuento...” Es un chiste.
     Un matrimonio decide ir a pasar vacaciones en  una playa del Caribe, en el mismo hotel donde pasaron la luna de miel 20 años atrás, pero, debido a problemas laborales, la mujer no pudo viajar con su marido, quedando en darle alcance unos días después.
     Cuando el hombre llegó y se alojó en el hotel vio con asombro que en la habitación había una computadora con conexión a Internet. Entonces decidió enviar un mail a su mujer, pero se equivocó en una letra y, sin darse cuenta, lo envió a otra dirección.
     El mail lo recibe por error una viuda que acababa de llegar del funeral del marido y que, al leer su correo electrónico, se desmayó al instante. El hijo de la viuda, al entrar en la habitación, encontró a su madre en el suelo, sin conocimiento, a los pies de la computadora, en cuya pantalla se podía leer:
     “Querida esposa: he llegado bien. Probablemente te sorprenda recibir noticias mías por esta vía, pero ahora tienen computadora aquí y puedes enviarle mensajes a tus seres queridos. Acabo de llegar y he comprobado que todo está preparado para cuando llegues este próximo viernes. Tengo muchas ganas de verte y espero que tu viaje sea tranquilo y relajado como ha sido el mío.
     P.D. No traigas mucha ropa. ¡Aquí hace un calor infernal!

miércoles, 8 de febrero de 2012

El don precioso de la libertad



     El hombre no viene del vacío, no viene de la nada. Un principio ha tenido y la naturaleza le viene dada.
     Uno de los dones que le vienen con la vida es el de la libertad. Ayer meditaba sobre ello. Como predicaba san Josemaría, misteriosa capacidad –riesgo que Dios se tomó- que le permite al hombre “rendir o negar al Señor la gloria que le corresponde como Autor de todo lo que existe” (AD 24).
     Estamos, pues, más allá del concepto simple y egoísta de definir la libertad como la capacidad de escoger lo que yo quiera hacer.
     Lean lo que decía el personaje más famoso de Cervantes, don Quijote:
     “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Digo esto, Sancho, porque bien has visto el regalo, la abundancia que en este castillo que dejamos hemos tenido; pues en mitad de aquellos banquetes sazonados y de aquellas bebidas de nieve me parecía a mí que estaba metido entre las estrechezas de la hambre, porque no lo gozaba con la libertad que lo gozara si fueran míos, que las obligaciones de las recompensas de los beneficios y mercedes recebidas son ataduras que no dejan campear al ánimo libre. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!” (Don Quijote; II Parte, cap. 58).

martes, 7 de febrero de 2012

“Llevo tres años y pico diciendo Misa para mí solo”


     Recojo aquí un artículo que apareció en Libertad Digital el 5 de febrero pasado en su página de internet. Pueden leer el resto del artículo pinchando aquí. ¡Y pensar en el gran paraíso de Diócesis en la que nos encontramos!
     - Como mucho apenas conseguirás cristianizar a 10 ó 20 personas en todo un año. Como contar granos de arena en el desierto.
     - ¿Cuántas personas?... ¡Ya quisiera yo! Tú sabes que llevo tres años y pico diciendo misa para mí solo. Nadie viene a la capilla. Cuando doy la paz, miro por la ventana, porque dentro no hay nadie. Miro por la ventana y le doy la paz a Somalia entera. Somalia, la paz sea contigo, digo yo. Es mi vocación.
     - ¿Qué es la vocación?
     - ¿Que qué es la vocación? Es a quien pertenece tu corazón.
     - ¿Acaso no es ese el enamoramiento?
     - Mi vocación, mi enamoramiento, no es individual, es con toda este gente abandonada, con una pobre madre que intenta que su hijo no muera de hambre mañana mismo. Cuando veo sus caras, veo la cara de sufrimiento de Viernes Santo.
      El de arriba es parte del diálogo sostenido entre un periodista y un sacerdote misionero, el padre Christopher Hartley Sartorius, nacido en el seno de una familia acomodada hace 50 años, hijo de padre inglés y madre española, alumno avanzado de la Madre Teresa (trabajó en Calcuta con ella), que dejó a un lado una prometedora carrera eclesiástica después de sus estudios en Roma por irse a predicar el Evangelio.
     ¡Viva el P. Christopher!

lunes, 6 de febrero de 2012

Ésta es mi tierra (Kinal)

     Kinal es un centro educativo de capacitación técnica que dirige sus actividades a la formación integral y al desarrollo humano de trabajadores jóvenes y adultos. Su sede se encuentra en la zona 7 de Guatemala.
     Dirigida a los jóvenes de escasos recursos, necesita de toda la ayuda posible. Pueden visitar su página pinchando aquí.

domingo, 5 de febrero de 2012

El mensaje del Papa antes del Ángelus


Bellas palabras las del Santo Padre en el Ángelus de este domingo. Para quien quiera leer por dónde van los mensajes del buen Pastor.
¡Queridos hermanos y hermanas!
     El Evangelio de este domingo nos presenta a Jesús que alivia a los enfermos: primero a la suegra de Simón Pedro, que estaba en cama con fiebre y Él, tomándola de la mano, la alivia y la hace levantar; luego todos los enfermos de Cafarnaúm, probados en el cuerpo, en la mente y en el espíritu, y Él “curó a muchos… y expulsó a muchos demonios” (Mc 1,34). Los cuatro Evangelistas están de acuerdo en testimoniar que 
la liberación de dolencias y enfermedades de todo género constituyó, junto con la predicación, la principal actividad de Jesús en su vida pública. En efecto, las enfermedades son un signo de la acción del Mal en el mundo y en el hombre, mientras las sanaciones demuestran que el Reino de Dios está cerca. Jesucristo ha venido a derrotar el Mal desde la raíz, y las curaciones son una anticipación de su victoria, obtenida con su Muerte y Resurrección.
     Un día Jesús dijo: “No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos” (Mc 2,17). En aquella circunstancia se refería a los pecadores, que Él vino a llamar y a salvar. Permanece como verdad que
la enfermedad es una condición típicamente humana, en la que experimentamos fuertemente que no somos autosuficientes, sino que tenemos necesidad de los demás. En este sentido paradójicamente podemos decir que ¡la enfermedad puede ser un momento saludable en el cual se puede experimentar la atención de los demás y brindar atención a los demás!
     Sin embargo, ésta 
es siempre una prueba que puede hacerse larga y difícil. Cuando la sanación no llega y los sufrimientos se prolongan, podemos permanecer como aplastados, aislados, y entonces nuestra existencia se deprime y se deshumaniza. ¿Cómo debemos reaccionar a este ataque del Mal? Ciertamente con los cuidados apropiados – la medicina en estas décadas ha cumplido pasos de gigante – pero la Palabra de Dios nos enseña que existe una actitud decisiva y de fondo con la cual afrontar la enfermedad y es aquella de la fe. Jesús lo repite siempre a las personas que alivia: Tu fe te ha salvado (cfr Mc 5,34.36). Inclusive de frente a la muerte, la fe puede hacer posible aquello que humanamente es imposible. ¿Pero la fe en qué cosa? En el amor de Dios. Esta es la verdadera respuesta, que derrota radicalmente el Mal. Así como Jesús ha afrontado al Maligno con la fuerza del amor que le venía del Padre, también nosotros podemos afrontar y vencer la prueba de la enfermedad teniendo el corazón sumergido en el amor de Dios. Todos conocemos personas que han soportado sufrimientos terribles porque Dios las proveía de una serenidad profunda. Pienso en el reciente ejemplo de la Beata Chiara Badano, truncada en la flor de su juventud por un mal sin tregua: ¡cuantos iban a visitarla, recibían de ella luz y confianza! Sin embargo, en la enfermedad, todos tenemos necesidad de calor humano: para confortar a una persona enferma, más que las palabras, cuenta la cercanía sincera.
     Queridos amigos, el próximo sábado 11 de febrero, memoria de la Bienaventurada Virgen María de Lourdes, es la Jornada Mundial del Enfermo. Hagamos también nosotros como la gente de los tiempos de Jesús: espiritualmente presentémosle a Él a todos los enfermos, confiados en que Él quiere y puede sanarlos. E invoquemos la intercesión de la Santísima Virgen, especialmente para las situaciones de mayor sufrimiento y abandono. ¡María Salud de los enfermos, ruega por nosotros!



¿Jesús orando?



     ¿Homilías para este domingo? Ya escucharán, o han escuchado, la del sacerdote en la Misa de la que participen. Dos notas puedo sugerirles sobre el evangelio de la Misa de este Domingo (Mc 1,29-39). Una parte de él dice: “de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar”.
     — ¿Qué necesidad tenía Jesús de hacer oración si es Dios como Su Padre? La de orar es una actitud del ser humano, que experimenta la necesidad de comunicarse con el Ser trascendente origen de su existencia. Es algo natural en él. Y Jesús es también “verdadero hombre”. Además, Jesús, el Hijo de Dios, es Alguien que vive en comunión con el Padre y el Espíritu Santo, y no es un ser solitario.
     — “De madrugada”. Me parece que más que una indicación temporal que hemos de adoptar en nuestra vida –si pudiéramos, podría ser bueno-, deberíamos “madrugar” para buscar al Señor, es decir, que hablar con Dios no sea una actitud de cuando yo tenga tiempo, sino que sea lo principal en mi vida.