lunes, 18 de marzo de 2013

El Hermano Pedro entre nosotros

     No diré, ciertamente, como aquella señora, que al escuchar que VENDRÍAN las reliquias DEL HERMANO PEDRO, preguntó si podía darle un abrazo cuando viniera... el Hermano Pedro, por supuesto.
     Repito esta graciosa y reconfortante experiencia de piedad, la veneración de los santos. En los días de la Octava de Navidad tuve la oportunidad de venerar las reliquias del Hermano Pedro en su paso por mi parroquia, Patzicía.
     En efecto, el 7 de diciembre comenzó la peregrinación de estas reliquias en la Diócesis, para conmemorar el Año de la Fe. Fue la misma parroquia del Hermano Pedro la que fue primera anfitriona; a partir de entonces, ha ido pasando unos tres o cuatro días en cada parroquia. Ahora, toca la peregrinación a su fin, pues ésta es su última semana.
     Ahora, las reliquias están en el Seminario, como muestran las imágenes. Ayer la trajimos en procesión de Catedral, pues la parroquia nos la ha entregado. Estará todo el día aquí –con un breve rato de veneración por parte de las Hermanas, en su casa. Mañana, solemnidad de San José, hacia media tarde, lo llevaremos en procesión al Seminario Menor, que estará de fiesta por San José. El día 20, según tengo entendido, irá a la parroquia de Parramos, la encargada de llevarla a La Antigua Guatemala, en donde se veneran las reliquias mencionadas.
     Desde luego, aprovechamos para también conocer la admirable vida de nuestro amado Hermano Pedro.
Las reliquias, en la capilla de nuestro Seminario.



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