jueves, 8 de marzo de 2012

Un autoexamen


     ¿Estará contento Dios de mí y de mi vida? Es una pregunta válida para todo tiempo, pero especialmente para este tiempo de conversión, el tiempo de Cuaresma. El planteamiento es claro: no se trata de una autosugestión o de una autocrítica de mi situación -que suele ser benevolente-, sino de una realidad objetiva y que a quien le toca juzgar es a Dios.
     Es decir, hay un modelo al que debemos parecernos: a Jesucristo. Pero Él está en la Cruz. Este tiempo de Cuaresma nos lo muestra continuamente.
     Mas, al contemplar la Cruz, no se trata de hacer énfasis en el sacrificio –que también es importante- sino en el amor que llevó a Jesucristo a dar su vida de esa manera por mí.
     ¿No te parece que debemos dar un salto de calidad en la vida cristiana?

2 comentarios:

  1. Gracias Padre, me ha dado una respuesta a mis preguntas y un modo para vivir bien y como a Dios le gustará la Cuaresma. Qué DIos lo bendiga siempre!

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    1. Saludos, Varla, y me alegra su visita a esta ventana. Que aprovechemos la abundante gracia que Dios nos regala en este tiempo. Que Él nos bendiga en esta Cuaresma.

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