jueves, 26 de enero de 2012

Es bueno preguntar


Con fundamento sólido...

     Es bueno preguntar cuando no se sabe algo, y es un deber de caridad responder a quien pregunta. Me ha ayudado tanto ir perdiendo la natural vergüenza para hablar con los demás.
     No fue hoy, pero fue relativamente hace poco: un alumno mío me hizo esta pregunta con semejantes palabras, hablando sobre la fe en lo que la Iglesia enseña: “¿y qué hay con lo de que la Iglesia fue fundada por los Apóstoles?” Lo que me parecía tan obvio, no lo era tanto.
     A mí me parece que está bien preguntarse por las cosas, para saber sobre su sentido, pero no vamos a empezar a preguntarnos por todo, pues tendríamos que reinventarnos las cosas. Imagínense: dejaría de tomarme una aspirina porque no sé si lo que hay en esta envoltura corresponda con lo que es una aspirina o que tenga los efectos que “dicen” que tiene. ¿Y qué decir del transe, por decir algo crucial, que pasan los que mueren, si yo no lo he experimentado?
     Respecto a los orígenes y los fundamentos de la Iglesia, prefiero creer lo que me enseña la Iglesia –de que fue fundada por Cristo- y no lo que cualquier sabiondo autor contradiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario